S. Joannis Leonardi Confessoris ~ Duplex
Scriptura: Feria Tertia infra Hebdomadam XX post Octavam Pentecostes II. Octobris

Ad Matutinum    10-09-2018

Ante Divinum officium
Incipit
Pater noster, qui es in cælis, sanctificétur nomen tuum: advéniat regnum tuum: fiat volúntas tua, sicut in cælo et in terra. Panem nostrum quotidiánum da nobis hódie: et dimítte nobis débita nostra, sicut et nos dimíttimus debitóribus nostris: et ne nos indúcas in tentatiónem: sed líbera nos a malo. Amen.
Ave María, grátia plena; Dóminus tecum: benedícta tu in muliéribus, et benedíctus fructus ventris tui Jesus. Sancta María, Mater Dei, ora pro nobis peccatóribus, nunc et in hora mortis nostræ. Amen.
Credo in Deum, Patrem omnipoténtem, Creatórem cæli et terræ.
Et in Jesum Christum, Fílium ejus únicum, Dóminum nostrum: qui concéptus est de Spíritu Sancto, natus ex María Vírgine, passus sub Póntio Piláto, crucifíxus, mórtuus, et sepúltus: descéndit ad ínferos; tértia die resurréxit a mórtuis; ascéndit ad cælos; sedet ad déxteram Dei Patris omnipoténtis: inde ventúrus est judicáre vivos et mórtuos.
Credo in Spíritum Sanctum, sanctam Ecclésiam cathólicam, Sanctórum communiónem, remissiónem peccatórum, carnis resurrectiónem, vitam ætérnam. Amen.
V. Dómine, lábia +︎ mea apéries.
R. Et os meum annuntiábit laudem tuam.
V. Deus in adjutórium meum inténde.
R. Dómine, ad adjuvándum me festína.
Glória Patri, et Fílio, * et Spirítui Sancto.
Sicut erat in princípio, et nunc, et semper, * et in sǽcula sæculórum. Amen.
Allelúja.
Rito de entrada
Padre nuestro, que estás en los cielos, santificado sea tu nombre, venga a nosotros tu reino, hágase tu voluntad así en la tierra como en el cielo. El pan nuestro de cada día dánosle hoy; perdónanos nuestras deudas, así como nosotros perdonamos a nuestros deudores, y no nos dejes caer en la tentación, mas líbranos del mal. Amén.
Ave, María, llena de gracia, el Señor es contigo, bendita Tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
Creo en Dios, Padre Todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra.
Creo en Jesucristo, su único Hijo, Nuestro Señor: que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo, nació de Santa María Virgen; padeció bajo el poder de Poncio Pilato, fue crucificado, muerto y sepultado: descendió a los infiernos, al tercer día resucitó de entre los muertos, subió a los cielos y está sentado a la derecha de Dios, Padre todopoderoso. Desde allí ha de venir a juzgar a los vivos y a los muertos.
Creo en el Espíritu Santo, la santa Iglesia católica, la comunión de los santos, el perdón de los pecados, la resurrección de la carne y la vida eterna. Amén.
V. Señor, ábreme +︎ los labios.
R. Y mi boca proclamará tu alabanza.
V. Dios mío, ven en mi auxilio.
R. Señor, date prisa en socorrerme.
Gloria al Padre, al Hijo, * y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, * por los siglos de los siglos. Amén.
Aleluya.
Invitatorium {Antiphona ex Commune aut Festo}
Ant. Regem Confessórum Dóminum, * Veníte, adorémus.
Ant. Regem Confessórum Dóminum, * Veníte, adorémus.
Veníte, exsultémus Dómino, jubilémus Deo, salutári nostro: præoccupémus fáciem ejus in confessióne, et in psalmis jubilémus ei.
Ant. Regem Confessórum Dóminum, * Veníte, adorémus.
Quóniam Deus magnus Dóminus, et Rex magnus super omnes deos, quóniam non repéllet Dóminus plebem suam: quia in manu ejus sunt omnes fines terræ, et altitúdines móntium ipse cónspicit.
Ant. Veníte, adorémus.
Quóniam ipsíus est mare, et ipse fecit illud, et áridam fundavérunt manus ejus (genuflectitur) veníte, adorémus, et procidámus ante Deum: plorémus coram Dómino, qui fecit nos, quia ipse est Dóminus, Deus noster; nos autem pópulus ejus, et oves páscuæ ejus.
Ant. Regem Confessórum Dóminum, * Veníte, adorémus.
Hódie, si vocem ejus audiéritis, nolíte obduráre corda vestra, sicut in exacerbatióne secúndum diem tentatiónis in desérto: ubi tentavérunt me patres vestri, probavérunt et vidérunt ópera mea.
Ant. Veníte, adorémus.
Quadragínta annis próximus fui generatióni huic, et dixi; Semper hi errant corde, ipsi vero non cognovérunt vias meas: quibus jurávi in ira mea; Si introíbunt in réquiem meam.
Ant. Regem Confessórum Dóminum, * Veníte, adorémus.
V. Glória Patri, et Fílio, * et Spirítui Sancto.
R. Sicut erat in princípio, et nunc, et semper, * et in sǽcula sæculórum. Amen.
Ant. Veníte, adorémus.
Ant. Regem Confessórum Dóminum, * Veníte, adorémus.
Invitatorio {Antífona del Común o de la Fiesta}
Ant. Al Señor, Rey de los confesores, * Venid, adorémosle.
Ant. Al Señor, Rey de los confesores, * Venid, adorémosle.
Venid, regocijémonos en el Señor; cantemos con júbilo las alabanzas de Dios, Salvador nuestro. Corramos a presentarnos ante su acatamiento, dándole gracias, y entonándole himnos con júbilo.
Ant. Al Señor, Rey de los confesores, * Venid, adorémosle.
Porque el Señor es el Dios grande, y un rey más grande que todos los dioses. Porque en su mano tiene toda la extensión de la tierra, y suyos son los más encumbrados montes.
Ant. Venid, adorémosle.
Suyo es el mar, y obra es de sus manos: y hechura de sus manos es la tierra. (de rodillas) Venid, pues, adorémosle, postrémonos: derramando lágrimas en la presencia del Señor que nos ha creado: Pues Él es el Señor Dios nuestro: y nosotros el pueblo a quien Él apacienta, y ovejas de su grey.
Ant. Al Señor, Rey de los confesores, * Venid, adorémosle.
Hoy mismo, si oyereis su voz, guardaos de endurecer vuestros corazones, Como sucedió, dice el Señor, cuando provocaron mi ira, poniéndome a prueba en el desierto, en donde vuestros padres me tentaron, me probaron, y vieron mis obras.
Ant. Venid, adorémosle.
Por espacio de cuarenta años estuve irritado contra esta generación, y dije: Siempre está descarriado el corazón de este pueblo. Ellos no conocieron mis caminos; por lo que juré airado que no entrarían en mi reposo.
Ant. Al Señor, Rey de los confesores, * Venid, adorémosle.
V. Gloria al Padre, al Hijo, * y al Espíritu Santo.
R. Como era en el principio, ahora y siempre, * por los siglos de los siglos. Amén.
Ant. Venid, adorémosle.
Ant. Al Señor, Rey de los confesores, * Venid, adorémosle.
Hymnus {ex Commune aut Festo}
Iste Conféssor Dómini, coléntes
Quem pie laudant pópuli per orbem,
Hac die lætus méruit beátas
Scándere sedes.

Qui pius, prudens, húmilis, pudícus,
Sóbriam duxit sine labe vitam,
Donec humános animávit auræ
Spíritus artus.

Cujus ob præstans méritum, frequénter,
Ægra quæ passim jacuére membra,
Víribus morbi dómitis, salúti
Restituúntur.

Noster hinc illi chorus obsequéntem
Cóncinit laudem celebrésque palmas,
Ut piis ejus précibus juvémur
Omne per ævum.

Sit salus illi, decus atque virtus,
Qui, super cæli sólio corúscans,
Tótius mundi sériem gubérnat,
Trinus et unus.
Amen.
Himno {del Común o de la Fiesta}
Este confesor del Señor, a quien los pueblos
ensalzan piadosamente por el mundo entero,
mereció en este día los honores
de la suprema alabanza.

Piadoso, prudente, humilde y casto,
vivió una vida austera y sin mancilla,
mientras el vigor de la vida animó
su carne mortal.

Por sus méritos insignes, los cuerpos,
que se hallaban postrados por la enfermedad,
recobran con frecuencia la salud, venciendo
la fuerza del mal.

Por esto nosotros, aquí reunidos, cantamos alabanzas
en su obsequio y celebramos sus egregios triunfos,
para que nos ayude con sus piadosas plegarias
durante toda la vida.

Salud, honor y poder a Aquél que,
resplandeciendo en el trono del cielo,
gobierna, Trino y Uno
el mundo entero.
Amén.
Psalmi cum lectionibus {Antiphonæ ex Psalterio secundum tempora}
Nocturn I.
Ant. Expúgna, Dómine, * impugnántes me.
Psalmus 34(1-10) [1]
34:1 Júdica, Dómine, nocéntes me, * expúgna impugnántes me.
34:2 Apprehénde arma et scutum: * et exsúrge in adjutórium mihi.
34:3 Effúnde frámeam, et conclúde advérsus eos, qui persequúntur me: * dic ánimæ meæ: Salus tua ego sum.
34:4 Confundántur et revereántur, * quæréntes ánimam meam.
34:4 Avertántur retrórsum, et confundántur * cogitántes mihi mala.
34:5 Fiant tamquam pulvis ante fáciem venti: * et Ángelus Dómini coárctans eos.
34:6 Fiat via illórum ténebræ et lúbricum: * et Ángelus Dómini pérsequens eos.
34:7 Quóniam gratis abscondérunt mihi intéritum láquei sui: * supervácue exprobravérunt ánimam meam.
34:8 Véniat illi láqueus, quem ignórat: et cáptio, quam abscóndit, apprehéndat eum: * et in láqueum cadat in ipsum.
34:9 Ánima autem mea exsultábit in Dómino: * et delectábitur super salutári suo.
34:10 Ómnia ossa mea dicent: * Dómine, quis símilis tibi?
34:10 Erípiens ínopem de manu fortiórum ejus: * egénum et páuperem a diripiéntibus eum.
V. Glória Patri, et Fílio, * et Spirítui Sancto.
R. Sicut erat in princípio, et nunc, et semper, * et in sǽcula sæculórum. Amen.

Ant. Expúgna, Dómine, impugnántes me.
Salmos con lecturas {Antífonas del Salterio del Tiempo correspondiente}
Nocturn I.
Ant. Pelea, Señor, * contra los que me atacan.
Salmo 34(1-10) [1]
34:1 Juzga, ¡oh Señor!, a los que me dañan; * bate a los que pelean contra mí.
34:2 Ármate y alza el escudo, * y sal a defenderme.
34:3 Desenvaina la espada, y cierra el paso a los que me persiguen; * dile a mi alma: Yo soy tu salvador.
34:4 Queden cubiertos de confusión y vergüenza * los que atentan contra mi vida.
34:4 Sean puestos en fuga y en desorden * los que maquinan contra mí.
34:5 Vengan a ser como el polvo que arrebata el viento; * y acóselos el ángel del Señor.
34:6 Sea su camino tenebroso y resbaladizo, * y el ángel del Señor vaya persiguiéndolos;
34:7 Ya que sin motivo me tendieron ocultamente el lazo de muerte, * y ultrajaron injustamente mi alma.
34:8 Caiga mi enemigo en un lazo impensado, y caiga en la trampa que él puso en celada, * y quede cogido en su mismo lazo.
34:9 Entretanto mi alma se regocijará en el Señor, * y se deleitará en su salvador.
34:10 De todas las coyunturas de mis huesos saldrán voces que digan: * ¡Oh Señor!, ¿quién hay semejante a ti,
34:10 Que libras al desvalido de las manos de los que pueden más que él, * al necesitado y al pobre de los que lo despojan?
V. Gloria al Padre, al Hijo, * y al Espíritu Santo.
R. Como era en el principio, ahora y siempre, * por los siglos de los siglos. Amén.

Ant. Pelea, Señor, contra los que me atacan.
Ant. Restítue ánimam meam * a malefáctis eórum, Dómine.
Psalmus 34(11-17) [2]
34:11 Surgéntes testes iníqui, * quæ ignorábam interrogábant me.
34:12 Retribuébant mihi mala pro bonis: * sterilitátem ánimæ meæ.
34:13 Ego autem cum mihi molésti essent, * induébar cilício.
34:13 Humiliábam in jejúnio ánimam meam: * et orátio mea in sinu meo convertétur.
34:14 Quasi próximum, et quasi fratrem nostrum, sic complacébam: * quasi lugens et contristátus, sic humiliábar.
34:15 Et advérsum me lætáti sunt, et convenérunt: * congregáta sunt super me flagélla, et ignorávi.
34:16 Dissipáti sunt, nec compúncti, tentavérunt me, subsannavérunt me subsannatióne: * frenduérunt super me déntibus suis.
34:17 Dómine, quando respícies? * restítue ánimam meam a malignitáte eórum, a leónibus únicam meam.
V. Glória Patri, et Fílio, * et Spirítui Sancto.
R. Sicut erat in princípio, et nunc, et semper, * et in sǽcula sæculórum. Amen.

Ant. Restítue ánimam meam a malefáctis eórum, Dómine.
Ant. Defiende mi vida * de los que rugen, Señor.
Salmo 34(11-17) [2]
34:11 Levantándose testigos falsos, * me interrogaban de cosas que yo ignoraba.
34:12 Me devolvían males por bienes, * procurando quitarme la vida.
34:13 Pero yo, mientras ellos me afligían, * me cubría de cilicio,
34:13 Humillaba mi alma con el ayuno, * no cesando de orar en mi corazón.
34:14 Con el amor que a un íntimo amigo, y como a un hermano mío, así los trataba; * como quien está de luto y en tristeza, así me humillaba.
34:15 Mas ellos hacían fiesta, y se aunaron contra mí, * descargaron sobre mí azotes a porfía, sin saber yo la causa.
34:16 Quedaron disipados, mas no arrepentidos; me tentaron, me insultaron con escarnio; * rechinaron contra mí sus dientes.
34:17 ¡Oh Señor!, ¿cuándo volverás tus ojos? * Libra mi alma de la malignidad de estos hombres, libra de estos leones a mi alma.
V. Gloria al Padre, al Hijo, * y al Espíritu Santo.
R. Como era en el principio, ahora y siempre, * por los siglos de los siglos. Amén.

Ant. Defiende mi vida de los que rugen, Señor.
Ant. Exsúrge, Dómine, * et inténde judício meo.
Psalmus 34(18-28) [3]
34:18 Confitébor tibi in ecclésia magna, * in pópulo gravi laudábo te.
34:19 Non supergáudeant mihi qui adversántur mihi iníque: * qui odérunt me gratis et ánnuunt óculis.
34:20 Quóniam mihi quidem pacífice loquebántur: * et in iracúndia terræ loquéntes, dolos cogitábant.
34:21 Et dilatavérunt super me os suum: * dixérunt: Euge, euge, vidérunt óculi nostri.
34:22 Vidísti, Dómine, ne síleas: * Dómine, ne discédas a me.
34:23 Exsúrge et inténde judício meo: * Deus meus, et Dóminus meus in causam meam.
34:24 Júdica me secúndum justítiam tuam, Dómine, Deus meus, * et non supergáudeant mihi.
34:25 Non dicant in córdibus suis: Euge, euge, ánimæ nostræ: * nec dicant: Devorávimus eum.
34:26 Erubéscant et revereántur simul, * qui gratulántur malis meis.
34:26 Induántur confusióne et reveréntia * qui magna loquúntur super me.
34:27 Exsúltent et læténtur qui volunt justítiam meam: * et dicant semper: Magnificétur Dóminus qui volunt pacem servi ejus.
34:28 Et lingua mea meditábitur justítiam tuam, * tota die laudem tuam.
V. Glória Patri, et Fílio, * et Spirítui Sancto.
R. Sicut erat in princípio, et nunc, et semper, * et in sǽcula sæculórum. Amen.

Ant. Exsúrge, Dómine, et inténde judício meo.
Ant. Levántate, Señor, * defiende mi causa.
Salmo 34(18-28) [3]
34:18 Yo te glorificaré, * en medio de tu pueblo cantaré tus alabanzas.
34:19 No tengan el placer de triunfar sobre mí mis inicuos adversarios, * los que sin causa me aborrecen, y con sus ojos muestran complacencia.
34:20 Pues conmigo ciertamente hablaban palabras de paz; * mas en medio de su indignación, fija en tierra su vista, trazaban engaños.
34:21 Y no cesaban de hablar contra mí, * diciendo: ¡Ea, ea!, nuestros ojos lo han visto.
34:22 ¡Oh, Señor!, Tú lo has visto, no guardes más tiempo silencio. * Señor, no te alejes de mí.
34:23 Levántate, y entiende en mi juicio, * ocúpate de mi causa, ¡oh mi Dios y Señor mío!
34:24 Júzgame según tu justicia, ¡oh Señor, mi Dios!, * y no triunfen ellos sobre mí.
34:25 No digan en sus corazones: Albricias, hemos logrado nuestro deseo. * Ni digan tampoco: Le hemos devorado.
34:26 Queden, Señor, todos ellos llenos de confusión y vergüenza, * los que se congratulan por mis males.
34:26 Cubiertos sean de ignominia y sonrojados * los que se jactan contra mí.
34:27 Triunfen y se regocijen los que están a favor de mi justa causa, * y digan siempre los que desean la paz de tu siervo: Glorificado sea el Señor.
34:28 Y anunciará mi lengua tu justicia, * y celebrará todo el día tus alabanzas.
V. Gloria al Padre, al Hijo, * y al Espíritu Santo.
R. Como era en el principio, ahora y siempre, * por los siglos de los siglos. Amén.

Ant. Levántate, Señor, defiende mi causa.
V. Lingua mea meditábitur justítiam tuam.
R. Tota die laudem tuam, Dómine.
V. Anunciará mi lengua tu justicia.
R. Cantará todo el día tus alabanzas.
Pater noster, qui es in cælis, sanctificétur nomen tuum: advéniat regnum tuum: fiat volúntas tua, sicut in cælo et in terra. Panem nostrum quotidiánum da nobis hódie: et dimítte nobis débita nostra, sicut et nos dimíttimus debitóribus nostris:
V. Et ne nos indúcas in tentatiónem:
R. Sed líbera nos a malo.
Absolutio. Exáudi, Dómine Jesu Christe, preces servórum tuórum, et miserére nobis: Qui cum Patre et Spíritu Sancto vivis et regnas in sǽcula sæculórum. Amen.
Padre nuestro, que estás en los cielos, santificado sea tu nombre, venga a nosotros tu reino, hágase tu voluntad así en la tierra como en el cielo. El pan nuestro de cada día dánosle hoy; perdónanos nuestras deudas, así como nosotros perdonamos a nuestros deudores:
V. No nos dejes caer en tentación:
R. Mas líbranos del mal.
Absolución. Señor Jesucristo, escucha las súplicas de tus siervos y ten misericordia de nosotros, Tú que vives y reinas con el Padre y el Espíritu Santo por los siglos de los siglos. Amén.

V. Jube, domne, benedícere.
Benedictio. Benedictióne perpétua benedícat nos Pater ætérnus. Amen.

Lectio 1
De libro primo Machabæórum
1 Mac 5:1-5
1 Et factum est, ut audiérunt gentes in circúitu quia ædificátum est altáre et sanctuárium sicut prius, irátæ sunt valde:
2 Et cogitábant tóllere genus Jacob, qui erant inter eos, et cœpérunt occídere de pópulo, et pérsequi.
3 Et debellábat Judas fílios Esau in Idumǽa, et eos qui erant in Acrabatháne, quia circumsedébant Israëlítas, et percússit eos plaga magna,
4 Et recordátus est malítiam filiórum Bean, qui erant pópulo in láqueum et in scándalum, insidiántes ei in via.
5 Et conclúsi sunt ab eo in túrribus, et applícuit ad eos, et anathematizávit eos et incéndit turres eórum igni cum ómnibus qui in eis erant.
V. Tu autem, Dómine, miserére nobis.
R. Deo grátias.

R. Hic est fratrum amátor et pópuli Israël:
* Hic est, qui multum orat pro pópulo et univérsa sancta civitáte Jerúsalem.
V. Vir iste in pópulo suo mitíssimus appáruit.
R. Hic est, qui multum orat pro pópulo et univérsa sancta civitáte Jerúsalem.

V. Dígnate, Señor, dar tu bendición.
Bendición. El Padre Eterno nos bendiga con su continua bendición. Amén.

Lectura 1
Del Libro primero de los Macabeos.
1 Mac 5:1-5
1 Así que las naciones circunvecinas oyeron que el Altar y el Santuario habían sido reedificados como antes, se irritaron sobremanera.
2 Y resolvieron exterminar a los de la estirpe de Jacob que vivían entre ellos, y comenzaron a matar y perseguir a aquel pueblo.
3 Entre tanto batía Judas a los hijos de Esaú en la Idumea y a los que estaban en Acrabatane, porque tenían sitiados a los Israelitas, e hizo en ellos un gran destrozo.
4 También se acordó de la malicia de los hijos de Bean, los cuales eran para el pueblo un lazo y tropiezo, armándole emboscadas en el camino.
5 Y obligolos a encerrarse en unas torres, donde los tuvo cerrados, y habiéndolos anatematizado, pegó fuego a las torres y quemolas con cuantos había dentro.
V. Tú, Señor, ten piedad de nosotros.
R. Demos gracias a Dios.

R. Este es el verdadero amigo de sus hermanos y del pueblo de Israel:
* Este es el que ruega incesantemente por el pueblo y por toda la ciudad santa.
V. Apareció en el pueblo este varón lleno de dulzura.
R. Este es el que ruega incesantemente por el pueblo y por toda la ciudad santa.
V. Jube, domne, benedícere.
Benedictio. Unigénitus Dei Fílius nos benedícere et adjuváre dignétur. Amen.

Lectio 2
1 Mac 5:6-9
6 Et transívit ad fílios Ammon, et invénit manum fortem, et pópulum copiósum, et Timótheum ducem ipsórum:
7 Et commísit cum eis prǽlia multa, et contríti sunt in conspéctu eórum, et percússit eos:
8 Et cepit Gazer civitátem et fílias ejus, et revérsus est in Judǽam.
9 Et congregátæ sunt gentes quæ sunt in Gálaad, advérsus Israëlítas, qui erant in fínibus eórum, ut tóllerent eos. Et fugérunt in Dátheman munitiónem.
V. Tu autem, Dómine, miserére nobis.
R. Deo grátias.

R. Tu, Dómine universórum, qui nullam habes indigéntiam, voluísti templum tuum fíeri in nobis;
* Consérva domum istam immaculátam in ætérnum, Dómine.
V. Tu elegísti, Dómine, domum istam ad invocándum nomen tuum in ea, ut esset domus oratiónis et obsecratiónis pópulo tuo.
R. Consérva domum istam immaculátam in ætérnum, Dómine.
V. Dígnate, Señor, dar tu bendición.
Bendición. El Hijo único de Dios nos bendiga y nos ayude. Amén.

Lectura 2
1 Mac 5:6-9
6 Pasó a los hijos de Arnón, y se encontró con un ejército fuerte y un pueblo numeroso, y a Timoteo por jefe.
7 Tuvo con ellos muchos encuentros, hasta que los derrotó y deshizo totalmente.
8 Se apoderó de Jazer y sus aldeas y se volvió luego a Judea.
9 Los gentiles de Galaad se conjuraron contra los israelitas que moraban en su territorio, con el propósito de aniquilarlos, pero ellos huyeron a la fortaleza de Diatema.
V. Tú, Señor, ten piedad de nosotros.
R. Demos gracias a Dios.

R. Tú, Señor de todo el universo, Tú que de nada necesitas, quisiste tener entre nosotros un templo.
* Conserva, Señor, libre para siempre de profanación esta morada tuya.
V. Señor, Tú elegiste esta casa para que en ella fuese invocado tu santo nombre, y fuese un lugar de oración y de plegarias de tu pueblo.
R. Conserva, Señor, libre para siempre de profanación esta morada tuya.
V. Jube, domne, benedícere.
Benedictio. Spíritus Sancti grátia illúminet sensus et corda nostra. Amen.

Lectio 3
1 Mac 5:10-13
10 Et misérunt lítteras ad Judam et fratres ejus, dicéntes: Congregátæ sunt advérsum nos gentes per circúitum, ut nos áuferant,
11 Et parant veníre et occupáre munitiónem, in quam confúgimus: et Timótheus est dux exércitus eórum;
12 Nunc ergo veni, et éripe nos de mánibus eórum, quia cécidit multitúdo de nobis.
13 Et omnes fratres nostri, qui erant in locis Tubin, interfécti sunt, et captívas duxérunt uxóres eórum, et natos, et spólia, et peremérunt illic fere mille viros.
V. Tu autem, Dómine, miserére nobis.
R. Deo grátias.

R. Aperi óculos tuos, Dómine, et vide afflictiónem nostram: circumdedérunt nos gentes ad puniéndum nos:
* Sed tu, Dómine, exténde brácchium tuum, et líbera ánimas nostras.
V. Afflíge oppriméntes nos et contuméliam faciéntes in supérbiam; et custódi partem tuam.
R. Sed tu, Dómine, exténde brácchium tuum, et líbera ánimas nostras.
V. Glória Patri, et Fílio, * et Spirítui Sancto.
R. Sed tu, Dómine, exténde brácchium tuum, et líbera ánimas nostras.
V. Dígnate, Señor, dar tu bendición.
Bendición. La gracia del Espíritu Santo ilumine nuestros sentidos y corazones. Amén

Lectura 3
1 Mac 5:10-13
10 Escribieron a Judas y a sus hermanos, diciéndoles: “Se han juntado contra nosotros las naciones de nuestro contorno, que se proponen destruirnos;
11 Están dispuestas a venir y apoderarse de la fortaleza en que nos hemos refugiado; tienen a Timoteo por jefe de su ejército.
12 Ven, pues, y líbranos de sus manos, porque muchos de los nuestros han caído ya,
13 Y todos nuestros hermanos de la región de Tobi han sido muertos, y robadas sus mujeres, sus hijos y sus bienes, pereciendo allí unos seis mil hombres.”
V. Tú, Señor, ten piedad de nosotros.
R. Demos gracias a Dios.

R. Abre, Señor, tus ojos, y mira nuestra desolación; nos han cercado las Naciones para castigarnos;
* Mas Tú, Señor, extiende tu brazo, y libra nuestras almas.
V. Humilla a los que, llenos de soberbia, nos oprimen y ultrajan; y defiende tu herencia.
R. Mas Tú, Señor, extiende tu brazo, y libra nuestras almas.
V. Gloria al Padre, al Hijo, * y al Espíritu Santo.
R. Mas Tú, Señor, extiende tu brazo, y libra nuestras almas.
Nocturn II.
Ant. Noli æmulári * in eo qui prosperátur et facit iniquitátem.
Psalmus 36(1-15) [4]
36:1 Noli æmulári in malignántibus: * neque zeláveris faciéntes iniquitátem.
36:2 Quóniam tamquam fænum velóciter aréscent: * et quemádmodum ólera herbárum cito décident.
36:3 Spera in Dómino, et fac bonitátem: * et inhábita terram, et pascéris in divítiis ejus.
36:4 Delectáre in Dómino: * et dabit tibi petitiónes cordis tui.
36:5 Revéla Dómino viam tuam, et spera in eo: * et ipse fáciet.
36:6 Et edúcet quasi lumen justítiam tuam: et judícium tuum tamquam merídiem: * súbditus esto Dómino, et ora eum.
36:7 Noli æmulári in eo, qui prosperátur in via sua: * in hómine faciénte injustítias.
36:8 Désine ab ira, et derelínque furórem: * noli æmulári ut malignéris.
36:9 Quóniam qui malignántur, exterminabúntur: * sustinéntes autem Dóminum, ipsi hereditábunt terram.
36:10 Et adhuc pusíllum, et non erit peccátor: * et quǽres locum ejus et non invénies.
36:11 Mansuéti autem hereditábunt terram: * et delectabúntur in multitúdine pacis.
36:12 Observábit peccátor justum: * et stridébit super eum déntibus suis.
36:13 Dóminus autem irridébit eum: * quóniam próspicit quod véniet dies ejus.
36:14 Gládium evaginavérunt peccatóres: * intendérunt arcum suum,
36:14 Ut deíciant páuperem et ínopem: * ut trucídent rectos corde.
36:15 Gládius eórum intret in corda ipsórum: * et arcus eórum confringátur.
V. Glória Patri, et Fílio, * et Spirítui Sancto.
R. Sicut erat in princípio, et nunc, et semper, * et in sǽcula sæculórum. Amen.

Ant. Noli æmulári in eo qui prosperátur et facit iniquitátem.
Nocturn II.
Ant. No envidies * a los que prosperan y obran la iniquidad.
Salmo 36(1-15) [4]
36:1 No envidies la prosperidad de los malignos, * ni tengas celos de los que obran la iniquidad;
36:2 Porque como heno se han de secar muy pronto, * y como la tierna hierbecilla luego se marchitarán.
36:3 Pon tu esperanza en el Señor, y haz obras buenas, * y habitarás en la tierra, y gozarás de sus riquezas.
36:4 Cifra tus delicias en el Señor, * y te otorgará cuanto desea tu corazón.
36:5 Expón al Señor tu situación, y confía en Él; * y Él obrará.
36:6 Y hará brillar tu justicia como la luz, y el derecho de tu causa como el sol de mediodía. * Sé, pues, obediente al Señor, y preséntale tus súplicas.
36:7 No tengas envidia del que hace fortuna en su carrera, * del hombre que comete injusticias.
36:8 Reprime la ira, y depón el furor, * no quieras ser émulo en hacer el mal.
36:9 Pues los que obran mal, serán exterminados; * mas los que esperan en el Señor, ésos heredarán la tierra.
36:10 Ten un poco de paciencia, y verás que ya no existe el pecador; * buscarás el lugar en que estaba, y no le hallarás.
36:11 Pero los mansos heredarán la tierra, * y gozarán de muchísima paz.
36:12 Acechará el pecador al justo, * y rechinará contra él sus dientes.
36:13 Pero el Señor se reirá de él * como quien está previendo que le llegará su día.
36:14 Desenvainaron la espada los pecadores; * entesaron su arco
36:14 Para derribar al pobre y al desvalido, * para asesinar a los hombres de bien.
36:15 Pero su misma espada traspasará sus propios corazones, * y será su arco hecho pedazos.
V. Gloria al Padre, al Hijo, * y al Espíritu Santo.
R. Como era en el principio, ahora y siempre, * por los siglos de los siglos. Amén.

Ant. No envidies a los que prosperan y obran la iniquidad.
Ant. Brácchia peccatórum * conteréntur, confírmat autem justos Dóminus.
Psalmus 36(16-29) [5]
36:16 Mélius est módicum justo, * super divítias peccatórum multas.
36:17 Quóniam brácchia peccatórum conteréntur: * confírmat autem justos Dóminus.
36:18 Novit Dóminus dies immaculatórum: * et heréditas eórum in ætérnum erit.
36:19 Non confundéntur in témpore malo, et in diébus famis saturabúntur: * quia peccatóres períbunt.
36:20 Inimíci vero Dómini mox ut honorificáti fúerint et exaltáti: * deficiéntes, quemádmodum fumus defícient.
36:21 Mutuábitur peccátor, et non solvet: * justus autem miserétur et tríbuet.
36:22 Quia benedicéntes ei hereditábunt terram: * maledicéntes autem ei disperíbunt.
36:23 Apud Dóminum gressus hóminis dirigéntur: * et viam ejus volet.
36:24 Cum cecíderit non collidétur: * quia Dóminus suppónit manum suam.
36:25 Júnior fui, étenim sénui: * et non vidi justum derelíctum, nec semen ejus quǽrens panem.
36:26 Tota die miserétur et cómmodat: * et semen illíus in benedictióne erit.
36:27 Declína a malo, et fac bonum: * et inhábita in sǽculum sǽculi.
36:28 Quia Dóminus amat judícium, et non derelínquet sanctos suos: * in ætérnum conservabúntur.
36:28 Injústi puniéntur: * et semen impiórum períbit.
36:29 Justi autem hereditábunt terram: * et inhabitábunt in sǽculum sǽculi super eam.
V. Glória Patri, et Fílio, * et Spirítui Sancto.
R. Sicut erat in princípio, et nunc, et semper, * et in sǽcula sæculórum. Amen.

Ant. Brácchia peccatórum conteréntur, confírmat autem justos Dóminus.
Ant. A los pecadores * se les romperán los brazos; pero a los justos los sostiene el Señor.
Salmo 36(16-29) [5]
36:16 Más sirve al justo una medianía, * que las muchas riquezas al pecador.
36:17 Porque los brazos de los pecadores serán quebrantados; * al paso que el Señor sostiene a los justos.
36:18 Contados tiene el Señor los días de los que viven sin mancilla; * y la herencia de éstos será eterna.
36:19 No serán confundidos en el tiempo calamitoso; * en los días de hambre serán saciados.
36:20 Porque perecerán los pecadores; y los enemigos del Señor, tan pronto son ensalzados a puestos honoríficos, * serán abatidos y se desvanecerán como el humo.
36:21 Tomará prestado el pecador, y no pagará; * pero el justo es compasivo, y dará al necesitado.
36:22 Por tanto, aquellos que bendicen al Señor heredarán la tierra; * mas los que blasfeman, perecerán.
36:23 El Señor dirigirá los pasos del hombre justo, * y aprobará sus caminos.
36:24 Si cayere, no se lastimará; * pues el Señor lo sostiene con su mano.
36:25 Joven fui y ya soy viejo; * mas nunca he visto desamparado al justo, ni a sus hijos mendigando el pan.
36:26 Pasa el día ejercitando la misericordia, y dando prestado; * y bendita será su descendencia.
36:27 Huye, pues, del mal, y haz bien; * y vivirás por los siglos de los siglos.
36:28 Porque el Señor ama lo justo, y no desampara a sus santos; * eternamente serán protegidos.
36:28 Los injustos serán castigados; * y perecerá la raza de los impíos.
36:29 Pero los justos heredarán la tierra, * y la habitarán perpetuamente.
V. Gloria al Padre, al Hijo, * y al Espíritu Santo.
R. Como era en el principio, ahora y siempre, * por los siglos de los siglos. Amén.

Ant. A los pecadores se les romperán los brazos; pero a los justos los sostiene el Señor.
Ant. Custódi innocéntiam * et vide æquitátem.
Psalmus 36(30-40) [6]
36:30 Os justi meditábitur sapiéntiam, * et lingua ejus loquétur judícium.
36:31 Lex Dei ejus in corde ipsíus, * et non supplantabúntur gressus ejus.
36:32 Consíderat peccátor justum: * et quǽrit mortificáre eum.
36:33 Dóminus autem non derelínquet eum in mánibus ejus: * nec damnábit eum, cum judicábitur illi.
36:34 Exspécta Dóminum, et custódi viam ejus: et exaltábit te ut hereditáte cápias terram: * cum períerint peccatóres vidébis.
36:35 Vidi ímpium superexaltátum, * et elevátum sicut cedros Líbani.
36:36 Et transívi, et ecce non erat: * et quæsívi eum, et non est invéntus locus ejus.
36:37 Custódi innocéntiam, et vide æquitátem: * quóniam sunt relíquiæ hómini pacífico.
36:38 Injústi autem disperíbunt simul: * relíquiæ impiórum interíbunt.
36:39 Salus autem justórum a Dómino: * et protéctor eórum in témpore tribulatiónis.
36:40 Et adjuvábit eos Dóminus et liberábit eos: * et éruet eos a peccatóribus, et salvábit eos: quia speravérunt in eo.
V. Glória Patri, et Fílio, * et Spirítui Sancto.
R. Sicut erat in princípio, et nunc, et semper, * et in sǽcula sæculórum. Amen.

Ant. Custódi innocéntiam et vide æquitátem.
Ant. Conserva la inocencia, * y atiende a la justicia.
Salmo 36(30-40) [6]
36:30 La boca del justo derramará sabiduría, * y su lengua hablará juiciosamente.
36:31 La ley de su Dios la tiene en medio del corazón, * y andará con firmes pasos.
36:32 Anda el pecador acechando al justo, * y busca cómo podrá quitarle la vida.
36:33 Mas el Señor no le abandonará en sus manos, * ni le condenará cuando sea juzgado.
36:34 Espera en el Señor, y observa su ley; y te ensalzará para que entres a heredar la tierra; * cuando hayan perecido los pecadores, lo verás.
36:35 Vi al impío sumamente ensalzado * y empinado como los cedros del Líbano.
36:36 Pasé de allí a poco, y he aquí que no existía ya; * le busqué, mas ni rastro alguno de él pude hallar.
36:37 Conserva, pues, tú la inocencia, y atiende a la justicia; * porque el hombre pacífico deja de sí memoria,
36:38 Mas los injustos perecerán todos; * cuanto quede de los impíos será destruido.
36:39 La salvación de los justos viene del Señor; * y Él es su protector en el tiempo de la tribulación.
36:40 El Señor los ayudará, los librará * y los sacará de las manos de los pecadores; y los salvará, porque pusieron en Él su confianza.
V. Gloria al Padre, al Hijo, * y al Espíritu Santo.
R. Como era en el principio, ahora y siempre, * por los siglos de los siglos. Amén.

Ant. Conserva la inocencia, y atiende a la justicia.
V. Exspécta Dóminum, et custódi viam ejus.
R. Exaltábit te, ut hereditáte cápias terram.
V. Espera en el Señor y observa sus preceptos.
R. Te ensalzará para que entres a heredar la tierra.
Pater noster, qui es in cælis, sanctificétur nomen tuum: advéniat regnum tuum: fiat volúntas tua, sicut in cælo et in terra. Panem nostrum quotidiánum da nobis hódie: et dimítte nobis débita nostra, sicut et nos dimíttimus debitóribus nostris:
V. Et ne nos indúcas in tentatiónem:
R. Sed líbera nos a malo.
Absolutio. Ipsíus píetas et misericórdia nos ádjuvet, qui cum Patre et Spíritu Sancto vivit et regnat in sǽcula sæculórum. Amen.
Padre nuestro, que estás en los cielos, santificado sea tu nombre, venga a nosotros tu reino, hágase tu voluntad así en la tierra como en el cielo. El pan nuestro de cada día dánosle hoy; perdónanos nuestras deudas, así como nosotros perdonamos a nuestros deudores:
V. No nos dejes caer en tentación:
R. Mas líbranos del mal.
Absolución. Que nos auxilie la clemencia y misericordia de aquel que vive y reina con el Padre y el Espíritu Santo por los siglos de los siglos. Amén.

V. Jube, domne, benedícere.
Benedictio. Deus Pater omnípotens sit nobis propítius et clemens. Amen.

Lectio 4
Joánnes Leonardi, in oppido Décimi, non longe a Lucénsi urbe, piis et honestis ortus paréntibus, jam inde a prima ætate, solitúdinis et precatiónis amóre, grave quiddam ac matúrum præ se tulit. Annos natus viginti sex a Deo vocátus ad ecclesiásticæ milítiæ nomen dandum, sæcularibus curis íllico nuntium remisit. Ac primo inter púeros latinæ linguæ rudimentis instructus, deínde in litteris et philosophicis ac theologicis disciplinis adeo profecit, ut vix acto quadriennio ad sacerdotium ex obediéntia promotus fúerit. Mox aliquot nactus bonæ índolis nóbiles júvenes, cum eos ad virtútis perfectiónem sedulo exercuísset, insequénti anno congregatiónem instituit clericórum regulárium, quam a Matre Dei, ob incensum erga ipsam suæ devotiónis afféctum, nuncupávit. Horum cura et zelo tanta peracta est animórum commutátio, ut cum in Lucénsi republica, hæreticórum præsertim perfidiosis artibus, ardérent civium odia, profligatique essent mores, brevi témpore primæva Christianórum pietas ibidem revixisse viderétur.
V. Tu autem, Dómine, miserére nobis.
R. Deo grátias.

R. Honéstum fecit illum Dóminus, et custodívit eum ab inimícis, et a seductóribus tutávit illum:
* Et dedit illi claritátem ætérnam.
V. Justum dedúxit Dóminus per vias rectas, et osténdit illi regnum Dei.
R. Et dedit illi claritátem ætérnam.

V. Dígnate, Señor, dar tu bendición.
Bendición. Dios Padre todopoderoso tenga piedad y misericordia de nosotros. Amén.

Lectura 4
Juan Leonardi nació de padres piadosos y respetables en la ciudad de Diecimo, cerca de Lucca. Desde la infancia se mostró maduro, con inclinación a la soledad y la oración. Cuando tenía 26 años Dios lo llamó a alistarse en la milicia de la iglesia, renunciando de inmediato a todos sus intereses mundanos. Tuvo que estudiar latín elemental con los niños pequeños, pero avanzó rápido en el conocimiento de la literatura, la filosofía y la teología. Después de unos cuatro años, por obediencia, fue ordenado sacerdote. Poco después se juntó con unos jóvenes llenos de celo por alcanzar la perfección en la virtud. Al año siguiente se formó la Congregación de Clérigos Regulares de la Madre de Dios; nombre elegido debido a su intensa devoción a la Santísima Virgen María. Trabajaron con tanto celo en el cuidado de las almas, que en breve se produjo un cambio benéfico en Lucca, donde los engaños pérfidos de los herejes habían suscitado odios corrompiendo la moral, y la piedad primitiva del cristiano pareció revivir.
V. Tú, Señor, ten piedad de nosotros.
R. Demos gracias a Dios.

R. El Señor le enriqueció, le guardó de sus enemigos, y le defendió de sus seductores:
* Y le procuró una gloria eterna.
V. El Señor condujo al justo por caminos rectos y le mostró el reino de Dios.
R. Y le procuró una gloria eterna.
V. Jube, domne, benedícere.
Benedictio. Christus perpétuæ det nobis gáudia vitæ. Amen.

Lectio 5
Tam salutárium óperum causa incídit Joánnes in acerrimas insectatiónes hóminum nequam, qui recens coactam familiam pérdere omni ope conáti sunt. Sed vir Dei, æquo animo libenter ómnia ferens, impetráta a Summo Pontifice Gregório décimo tertio suæ congregatiónis confirmatióne, apostolici sui labóris fructus constanter servávit. In arduis negotiis componéndis multi epíscopi eo consiliario et adjutore usi sunt, et vel ipse Romanus Pontifex eum delegávit ad intricáta litigia dirimenda, et ad religiosas familias reformandas. Sancto Josepho Calasanctio, ejusque pene collapsæ societati, præsto fuit. Haud levem quoque impéndit operam negotiis nosocomíi Sancti Spíritus in Saxia, et moniálibus oblátis sanctæ Franciscæ Romanæ excolendis.
V. Tu autem, Dómine, miserére nobis.
R. Deo grátias.

R. Amávit eum Dóminus, et ornávit eum: stolam glóriæ índuit eum,
* Et ad portas paradísi coronávit eum.
V. Índuit eum Dóminus lorícam fídei, et ornávit eum.
R. Et ad portas paradísi coronávit eum.
V. Dígnate, Señor, dar tu bendición.
Bendición. Que Cristo nos conceda el gozo de la vida eterna. Amén.

Lectura 5
Debido a los trabajos tan saludables, Juan soportó feroces persecuciones de hombres malvados que trataron de destruir a la familia recién establecida. Pero el hombre de Dios, llevando todas las cosas alegre y serenamente, defendió pertinazmente el fruto de sus trabajos apostólicos, aprobando el Papa Gregorio XIII su Congregación. Muchos obispos a punto de emprender empresas difíciles buscaron su consejo y ayuda. Incluso el Papa le delegó la solución de un litigio complejo y la reforma de las sociedades religiosas. Apoyó a San José de Calasanz cuando su congregación estaba al borde del colapso. Las horas que Juan dedicó a los asuntos del Hospital del Espíritu Santo y las del convento de Santa Francisca Romana fueron arduas, y no fueron pocas.
V. Tú, Señor, ten piedad de nosotros.
R. Demos gracias a Dios.

R. El Señor le amó y le honró, le vistió con vestiduras de gloria:
* Y le colocó en el umbral del Paraíso.
V. Le cubrió con el yelmo de la fe, y le adornó.
R. Y le colocó en el umbral del Paraíso.
V. Jube, domne, benedícere.
Benedictio. Ignem sui amóris accéndat Deus in córdibus nostris. Amen.

Lectio 6
Gráviter dolens, gentes adeo plurimas remotis in regiónibus luce Evangélii carére, inflammabátur desidério migrándi in illas oras ad lumen veræ religiónis effundéndum. At cum intellixísset a sancto Philippo Nerio, a quo verus reformator dicebátur, se suamque congregatiónem ad instituéndos Italiæ pópulos destinari, divinæ acquiévit voluntáti ; minime tamen abstinuit quin, si aliquam infidelibus opem afferre posset, experirétur. Hinc ínitis consíliis cum piíssimo præsule Vives, cœtum instituit presbyterórum, quibus propositum esset idoneos informare adolescéntes, in díssitas regiónes subinde mittendos ad fidem propagandam. Quare mérito véluti auctor censétur præclaríssimi illíus instituti, quod Summórum Pontificum ópera amplificátum, proferendæ per univérsum orbem catholicæ fidei mirabíliter inservit. Plura ópera de re sacra et morali conscripsit, cuívis hóminum conditióni accommodatíssima. Denique a sacro ministerio numquam deficiens, in cínere et cilício ad Dóminum migrávit Romæ, die nona Octobris, anno millesimo sexcentésimo nono, ætátis sexagesimo sexto. Quem sanctitátis et miraculis illustrem Pius nonus Pontifex Maximus Beatórum fastis accensuit. Pius vero undecimus, anno millesimo nongentésimo trigesimo octavo, die solemni Paschæ, inter Sanctos adscripsit.
V. Tu autem, Dómine, miserére nobis.
R. Deo grátias.

R. Iste homo perfécit ómnia quæ locútus est ei Deus, et dixit ad eum: Ingrédere in réquiem meam:
* Quia te vidi justum coram me ex ómnibus géntibus.
V. Iste est, qui contémpsit vitam mundi, et pervénit ad cæléstia regna.
R. Quia te vidi justum coram me ex ómnibus géntibus.
V. Glória Patri, et Fílio, * et Spirítui Sancto.
R. Quia te vidi justum coram me ex ómnibus géntibus.
V. Dígnate, Señor, dar tu bendición.
Bendición. Que Dios encienda en nuestros corazones el fuego de su amor. Amén.

Lectura 6
Dolorido porque a muchas partes no había llegado aún la luz de la fe, estaba inflamado de deseos de difundir la verdadedera religión entre los infieles. Pero cuando San Felipe Neri, que llamó a Juan un verdadero reformador, le mostró que él y su Congregación estaban destinados a educar al pueblo italiano, Juan accedió a la voluntad de Dios. Sin embargo, no descuido ayudar a los infieles a conocer la luz verdadera, en caso de que pudiera hacer algo. Por lo que hizo un plan, con el piadoso prelado Vives, de preparar bien y formar un grupo de sacerdotes para enviarlos a regiones remotas a propagar la fe. Por lo tanto, y con justa razón, es considerado como fundador de ese instituto tan ilustre de los soberanos pontífices que sirve para difundir la fe católica en el mundo. Juan escribió muchos trabajos sobre teología y moralidad, bien adaptados a los hombres de su tiempo. Finalmente, revestido de cilicio y cubierto de cenizas, sin fallar nunca a su sagrado ministerio, voló al Señor en Roma el nueve de octubre de mil seinciento nueve, a la edad de sesenta y seis años. Famoso por su santidad y los milagros que realizó, Pío IX lo incluyó entre los bianventurados. En 1938, en la fiesta solemne de Pascua, Pío XI lo inscribió entre los Santos.
V. Tú, Señor, ten piedad de nosotros.
R. Demos gracias a Dios.

R. Este hombre cumplió todo lo que Dios le había mandado, y Dios le dijo: Entra en el lugar de mi reposo:
* Porque te he hallado justo ante mí entre todas las naciones,
V. Este Santo despreció la vida mundana y llegó al reino de los cielos.
R. Porque te he hallado justo ante mí entre todas las naciones.
V. Gloria al Padre, al Hijo, * y al Espíritu Santo.
R. Porque te he hallado justo ante mí entre todas las naciones.
Nocturn III.
Ant. Ne in ira tua * corrípias me, Dómine.
Psalmus 37(2-11) [7]
37:2 Dómine, ne in furóre tuo árguas me, * neque in ira tua corrípias me.
37:3 Quóniam sagíttæ tuæ infíxæ sunt mihi: * et confirmásti super me manum tuam.
37:4 Non est sánitas in carne mea a fácie iræ tuæ: * non est pax óssibus meis a fácie peccatórum meórum.
37:5 Quóniam iniquitátes meæ supergréssæ sunt caput meum: * et sicut onus grave gravátæ sunt super me.
37:6 Putruérunt et corrúptæ sunt cicatríces meæ, * a fácie insipiéntiæ meæ.
37:7 Miser factus sum, et curvátus sum usque in finem: * tota die contristátus ingrediébar.
37:8 Quóniam lumbi mei impléti sunt illusiónibus: * et non est sánitas in carne mea.
37:9 Afflíctus sum, et humiliátus sum nimis: * rugiébam a gémitu cordis mei.
37:10 Dómine, ante te omne desidérium meum: * et gémitus meus a te non est abscónditus.
37:11 Cor meum conturbátum est, derelíquit me virtus mea: * et lumen oculórum meórum, et ipsum non est mecum.
V. Glória Patri, et Fílio, * et Spirítui Sancto.
R. Sicut erat in princípio, et nunc, et semper, * et in sǽcula sæculórum. Amen.

Ant. Ne in ira tua corrípias me, Dómine.
Nocturn III.
Ant. Señor, * no me corrijas con ira.
Salmo 37(2-11) [7]
37:2 Oh Señor, no me reprendas en medio de tu saña; * ni en medio de tu cólera me castigues.
37:3 Porque se me han clavado tus saetas * y has cargado sobre mí tu mano.
37:4 No hay parte sana en todo mi cuerpo, a causa de tu indignación; * se me estremecen los huesos cuando considero mis pecados.
37:5 Porque mis maldades sobrepujan por encima de mi cabeza; * y como una carga pesada me tienen agobiado.
37:6 Se enconaron y corrompieron mis llagas, * a causa de mi necedad.
37:7 Estoy hecho una miseria y encorvado hasta el suelo; * ando todo el día cubierto de tristeza.
37:8 Porque mis entrañas están llenas de ardor, * y no hay en mi cuerpo parte sana.
37:9 Estoy afligido y abatido en extremo; * la fuerza de los gemidos de mi corazón me hace prorrumpir en alaridos.
37:10 Oh Señor, todos mis deseos están ante tu presencia, * y no se te ocultan mis gemidos.
37:11 Mi corazón está conturbado; he perdido mis fuerzas; * y hasta la misma luz de mis ojos me ha faltado ya.
V. Gloria al Padre, al Hijo, * y al Espíritu Santo.
R. Como era en el principio, ahora y siempre, * por los siglos de los siglos. Amén.

Ant. Señor, no me corrijas con ira.
Ant. Inténde in adjutórium meum, * Dómine, virtus salútis meæ.
Psalmus 37(12-23) [8]
37:12 Amíci mei, et próximi mei * advérsum me appropinquavérunt, et stetérunt.
37:12 Et qui juxta me erant, de longe stetérunt: * et vim faciébant qui quærébant ánimam meam.
37:13 Et qui inquirébant mala mihi, locúti sunt vanitátes: * et dolos tota die meditabántur.
37:14 Ego autem tamquam surdus non audiébam: * et sicut mutus non apériens os suum.
37:15 Et factus sum sicut homo non áudiens: * et non habens in ore suo redargutiónes.
37:16 Quóniam in te, Dómine, sperávi: * tu exáudies me, Dómine, Deus meus.
37:17 Quia dixi: Nequándo supergáudeant mihi inimíci mei: * et dum commovéntur pedes mei, super me magna locúti sunt.
37:18 Quóniam ego in flagélla parátus sum: * et dolor meus in conspéctu meo semper.
37:19 Quóniam iniquitátem meam annuntiábo: * et cogitábo pro peccáto meo.
37:20 Inimíci autem mei vivunt, et confirmáti sunt super me: * et multiplicáti sunt qui odérunt me iníque.
37:21 Qui retríbuunt mala pro bonis, detrahébant mihi: * quóniam sequébar bonitátem.
37:22 Ne derelínquas me, Dómine, Deus meus: * ne discésseris a me.
37:23 Inténde in adjutórium meum, * Dómine, Deus, salútis meæ.
V. Glória Patri, et Fílio, * et Spirítui Sancto.
R. Sicut erat in princípio, et nunc, et semper, * et in sǽcula sæculórum. Amen.

Ant. Inténde in adjutórium meum, Dómine, virtus salútis meæ.
Ant. Ven aprisa a socorrerme, * Señor mío, mi salvación.
Salmo 37(12-23) [8]
37:12 Mis amigos y mis deudos * se arrimaron y se apostaron contra mí;
37:12 Y mis allegados se pararon a lo lejos. * Entretanto aquellos que procuraban mi muerte, hacían todos sus esfuerzos;
37:13 Y los que anhelaban dañarme, hablaban mil sandeces; * y estaban todo el día maquinando engaños.
37:14 Pero yo, como si fuera sordo, no los escuchaba, * y estaba como mudo, sin abrir la boca.
37:15 Y me hice como quien nada oye, * y no tiene palabras con que replicar.
37:16 Porque en ti tengo puesta, Señor, mi esperanza; * Tú me oirás, ¡oh Señor, Dios mío!
37:17 Pues yo dije: No triunfen sobre mí mis enemigos; * los cuales, cuando ven vacilantes mis pies, se vanaglorian contra mí.
37:18 Verdad es que yo estoy resignado al castigo; * y siempre tengo presente mi dolor.
37:19 Yo mismo confesaré mi iniquidad, * y andaré siempre pensativo por causa de mi pecado.
37:20 Entretanto mis enemigos viven, y se han hecho más fuertes que yo; * y se han multiplicado los que me aborrecen injustamente.
37:21 Los que vuelven mal por bien murmuraban de mí, * porque seguía la virtud.
37:22 ¡Ah! No me desampares, Señor Dios mío; * no te apartes de mí.
37:23 Acude pronto a socorrerme, * ¡oh, Señor, Dios, salvador mío!
V. Gloria al Padre, al Hijo, * y al Espíritu Santo.
R. Como era en el principio, ahora y siempre, * por los siglos de los siglos. Amén.

Ant. Ven aprisa a socorrerme, Señor mío, mi salvación.
Ant. Ámove, Dómine, * a me plagas tuas.
Psalmus 38 [9]
38:2 Dixi: Custódiam vias meas: * ut non delínquam in lingua mea.
38:2 Pósui ori meo custódiam, * cum consísteret peccátor advérsum me.
38:3 Obmútui, et humiliátus sum, et sílui a bonis: * et dolor meus renovátus est.
38:4 Concáluit cor meum intra me: * et in meditatióne mea exardéscet ignis.
38:5 Locútus sum in lingua mea: * Notum fac mihi, Dómine, finem meum.
38:5 Et númerum diérum meórum quis est: * ut sciam quid desit mihi.
38:6 Ecce mensurábiles posuísti dies meos: * et substántia mea tamquam níhilum ante te.
38:6 Verúmtamen univérsa vánitas, * omnis homo vivens.
38:7 Verúmtamen in imágine pertránsit homo: * sed et frustra conturbátur.
38:7 Thesaurízat: * et ignórat cui congregábit ea.
38:8 Et nunc quæ est exspectátio mea? Nonne Dóminus? * Et substántia mea apud te est.
38:9 Ab ómnibus iniquitátibus meis érue me: * oppróbrium insipiénti dedísti me.
38:10 Obmútui, et non apérui os meum, quóniam tu fecísti: * ámove a me plagas tuas.
38:12 A fortitúdine manus tuæ ego deféci in increpatiónibus: * propter iniquitátem corripuísti hóminem.
38:12 Et tabéscere fecísti sicut aráneam ánimam ejus: * verúmtamen vane conturbátur omnis homo.
38:13 Exáudi oratiónem meam, Dómine, et deprecatiónem meam: * áuribus pércipe lácrimas meas.
38:13 Ne síleas: quóniam ádvena ego sum apud te, et peregrínus, * sicut omnes patres mei.
38:14 Remítte mihi, ut refrígerer priúsquam ábeam, * et ámplius non ero.
V. Glória Patri, et Fílio, * et Spirítui Sancto.
R. Sicut erat in princípio, et nunc, et semper, * et in sǽcula sæculórum. Amen.

Ant. Ámove, Dómine, a me plagas tuas.
Ant. Aparta de mí * tus golpes, Señor.
Salmo 38 [9]
38:2 Dije yo en mi corazón: Velaré mi conducta * para no pecar con mi lengua.
38:2 Ponía un candado en mi boca, * cuando el pecador se presentaba contra mí.
38:3 Enmudecí y me humillé, y me abstuve de responder aun cosas buenas; * con lo cual se aumentó mi dolor.
38:4 Sentí que se inflamaba mi corazón; * y en mi meditación se encendían llamas de fuego.
38:5 Solté mi lengua, diciendo: * ¡Ah, Señor!, hazme conocer mi fin,
38:5 Y cuál es el número de mis días, * para que yo sepa lo que me resta de vida.
38:6 Cierto que has señalado a mis días término corto; * y que toda mi subsistencia es como nada ante tus ojos.
38:6 Verdaderamente que es la suma vanidad * todo hombre viviente.
38:7 En verdad que como una sombra pasa el hombre; * y por eso se afana y agita en vano.
38:7 Atesora, * y no sabe para quién allega todo aquello.
38:8 Ahora bien, ¿cuál es mi esperanza? ¿Por ventura no eres Tú, oh Señor, * en quien está todo mi bien?
38:9 Líbrame de todas las iniquidades; * Tú me hiciste objeto de los ultrajes del insensato.
38:10 Enmudecí y no abrí mi boca, porque todo lo hacías Tú, Señor, * levanta de mí tu azote.
38:12 A los recios golpes de tu mano, yo desfallecí cuando me corregías; * por el pecado castigaste Tú al hombre;
38:12 Y consumiste su vida, y como polilla corroes sus anhelos. * Ciertamente que en vano se conturba y agita el hombre.
38:13 Oye, Señor, mi oración y mi súplica; * atiende a mis lágrimas;
38:13 No guardes silencio; puesto que yo soy delante de ti un advenedizo y peregrino * como todos mis padres.
38:14 Aplácate, dame respiro, antes de que yo parta * y deje de existir.
V. Gloria al Padre, al Hijo, * y al Espíritu Santo.
R. Como era en el principio, ahora y siempre, * por los siglos de los siglos. Amén.

Ant. Aparta de mí tus golpes, Señor.
V. Deus, ne síleas a me, remítte mihi.
R. Quóniam íncola ego sum apud te et peregrínus.
V. No guardes silencio, Señor; perdóname.
R. Pues advenedizo soy delante de ti y peregrino.
Pater noster, qui es in cælis, sanctificétur nomen tuum: advéniat regnum tuum: fiat volúntas tua, sicut in cælo et in terra. Panem nostrum quotidiánum da nobis hódie: et dimítte nobis débita nostra, sicut et nos dimíttimus debitóribus nostris:
V. Et ne nos indúcas in tentatiónem:
R. Sed líbera nos a malo.
Absolutio. A vínculis peccatórum nostrórum absólvat nos omnípotens et miséricors Dóminus. Amen.
Padre nuestro, que estás en los cielos, santificado sea tu nombre, venga a nosotros tu reino, hágase tu voluntad así en la tierra como en el cielo. El pan nuestro de cada día dánosle hoy; perdónanos nuestras deudas, así como nosotros perdonamos a nuestros deudores:
V. No nos dejes caer en tentación:
R. Mas líbranos del mal.
Absolución. El Señor omnipotente y misericordioso desate las cadenas de nuestros pecados. Amén.

V. Jube, domne, benedícere.
Benedictio. Evangélica léctio sit nobis salus et protéctio. Amen.

Lectio 7
Léctio sancti Evangélii secúndum Lucam
Luc 10:1-9
In illo témpore: Designávit Dóminus et álios septuagínta duos: et misit illos binos ante fáciem suam, in omnem civitátem et locum, quo erat ipse ventúrus. Et réliqua.

Homilía sancti Gregórii Papæ
Homilia 17 in Evangelia
Dóminus et Salvátor noster, fratres caríssimi, aliquándo nos sermónibus, aliquándo vero opéribus ádmonet. Ipsa étenim facta ejus præcépta sunt: quia dum áliquid tácitus facit, quid ágere debeámus innotéscit. Ecce enim binos in prædicatiónem discípulos mittit: quia duo sunt præcépta caritátis, Dei vidélicet amor, et próximi: et minus quam inter duos cáritas habéri non potest. Nemo enim próprie ad semetípsum habére caritátem dícitur: sed diléctio in álterum tendit, ut cáritas esse possit.
V. Tu autem, Dómine, miserére nobis.
R. Deo grátias.

R. Iste est qui ante Deum magnas virtútes operátus est, et de omni corde suo laudávit Dóminum:
* Ipse intercédat pro peccátis ómnium populórum.
V. Ecce homo sine queréla, verus Dei cultor, ábstinens se ab omni ópere malo, et pérmanens in innocéntia sua.
R. Ipse intercédat pro peccátis ómnium populórum.

V. Dígnate, Señor, dar tu bendición.
Bendición. Que la lectura del Evangelio nos salve y nos proteja. Amén.

Lectura 7
Lectura del santo Evangelio según San Lucas
Lc 10:1-9
En aquel tiempo: El Señor eligió otros setenta y dos discípulos, a los cuales envió delante de Él de dos en dos, por todas las ciudades y lugares adonde había de venir Él mismo. Y lo que sigue.

Homilía de San Gregorio, Papa
Homilía 17 sobre los Evangelios
El Señor y Salvador nuestro, hermanos carísimos, algunas veces nos amonesta con palabras, otras por medio de obras. Y a la verdad sus obras son para nosotros preceptos, ya que cuando realiza alguna cosa calladamente, nos muestra cuál deba ser nuestra conducta. He aquí que envía de dos en dos los discípulos para la predicación; y esto porque son dos los preceptos de la caridad, a saber: el amor de Dios y el del prójimo; y la caridad para que sea tal, siempre necesita que sean dos. Pues de nadie puede decirse que tiene caridad para consigo, sino que el amor siempre tiende hacia otro, a fin de que pueda ser caridad.
V. Tú, Señor, ten piedad de nosotros.
R. Demos gracias a Dios.

R. Este practicó ante Dios grandes virtudes, y alabó con todo su corazón al Señor:
* El mismo intercederá por los pecados de todos los pueblos.
V. He ahí un hombre pacífico, verdadero servidor de Dios, que se abstiene de toda mala acción y conserva aún su inocencia.
R. El mismo intercederá por los pecados de todos los pueblos.
V. Jube, domne, benedícere.
Benedictio. Cujus festum cólimus, ipse intercédat pro nobis ad Dóminum. Amen.

Lectio 8
Ecce enim binos ad prædicándum discípulos Dóminus mittit: quátenus hoc nobis tácitus ínnuat, quia qui caritátem erga álterum non habet, prædicatiónis offícium suscípere nullátenus debet. Bene autem dícitur, quia misit eos ante fáciem suam in omnem civitátem et locum, quo erat ipse ventúrus. Prædicatóres enim suos Dóminus séquitur: quia prædicátio prǽvenit, et tunc ad mentis nostræ habitáculum Dóminus venit, quando verba exhortatiónis præcúrrunt: atque per hoc véritas in mente suscípitur.
V. Tu autem, Dómine, miserére nobis.
R. Deo grátias.

R. Sint lumbi vestri præcíncti, et lucérnæ ardéntes in mánibus vestris:
* Et vos símiles homínibus exspectántibus dóminum suum, quando revertátur a núptiis.
V. Vigiláte ergo, quia nescítis qua hora Dóminus vester ventúrus sit.
R. Et vos símiles homínibus exspectántibus dóminum suum, quando revertátur a núptiis.
V. Glória Patri, et Fílio, * et Spirítui Sancto.
R. Et vos símiles homínibus exspectántibus dóminum suum, quando revertátur a núptiis.
V. Dígnate, Señor, dar tu bendición.
Bendición. Interceda por nosotros ante el Señor, el Santo cuya fiesta celebramos. Amén.

Lectura 8
He ahí que el Señor envía de dos en dos a los discípulos para la predicación, a fin de insinuarnos de una manera tácita, que aquel que carece de caridad para con el prójimo, en manera alguna debe ejercitar el ministerio de la predicación. Se dice muy bien que los envió delante de Él a toda ciudad y lugar al que había de ir Él mismo. Pues el Señor sigue a sus predicadores, ya que la predicación previene, y entonces el Señor viene a la morada de nuestra mente, cuando se anticipan las palabras de exhortación, y de esta suerte la verdad es recibida en nuestra mente.
V. Tú, Señor, ten piedad de nosotros.
R. Demos gracias a Dios.

R. Ceñid vuestras cinturas, y tened en vuestras manos las luces ya encendidas:
* Sed semejantes a los criados que aguardan a su amo cuando vuelve de las bodas.
V. Estad siempre prevenidos, porque ignoráis en qué hora vuestro Señor ha de venir.
R. Sed semejantes a los criados que aguardan a su amo cuando vuelve de las bodas.
V. Gloria al Padre, al Hijo, * y al Espíritu Santo.
R. Sed semejantes a los criados que aguardan a su amo cuando vuelve de las bodas.
V. Jube, domne, benedícere.
Benedictio. Ad societátem cívium supernórum perdúcat nos Rex Angelórum. Amen.

Lectio 9
Dionysius Atheniénsis, unus ex Areopagítis júdicibus, cum adhuc in gentilitátis erróre versarétur, eo die, quo Christus Dóminus Cruci affixus est, solem præter natúram defécisse animadvertens, exclamasse tráditur: Aut Deus natúræ pátitur, aut mundi máchina dissolvitur. Cum autem Paulus Apóstolus in Areopágo Christum annuntiásset, Dionysius fidem christianam amplexus, ab eodem Apóstolo Atheniensium ecclésiæ præfectus est. Postea, ut traditur, Romam veniens, et a Cleménte Pontifice missus in Gálliam, Lutétiam usque Parisiórum, cum Rustico presbytero et Eleutherio diacono, Evangélium prædicávit. Ibi omnes, quod Christum prædicarent, a Fescennio præfecto apprehénsi, variis tormentis cruciántur, et demum secúri feriúntur septimo Idus Octobris.
V. Tu autem, Dómine, miserére nobis.
R. Deo grátias.


Te Deum
Te Deum laudámus: * te Dóminum confitémur.
Te ætérnum Patrem * omnis terra venerátur.
Tibi omnes Ángeli, * tibi Cæli, et univérsæ Potestátes:
Tibi Chérubim et Séraphim * incessábili voce proclámant:

(Fit reverentia) Sanctus, Sanctus, Sanctus * Dóminus Deus Sábaoth.

Pleni sunt cæli et terra * majestátis glóriæ tuæ.
Te gloriósus * Apostolórum chorus,
Te Prophetárum * laudábilis númerus,
Te Mártyrum candidátus * laudat exércitus.
Te per orbem terrárum * sancta confitétur Ecclésia,
Patrem * imménsæ majestátis;
Venerándum tuum verum * et únicum Fílium;
Sanctum quoque * Paráclitum Spíritum.
Tu Rex glóriæ, * Christe.
Tu Patris * sempitérnus es Fílius.

Fit reverentia
Tu, ad liberándum susceptúrus hóminem: * non horruísti Vírginis úterum.

Tu, devícto mortis acúleo, * aperuísti credéntibus regna cælórum.
Tu ad déxteram Dei sedes, * in glória Patris.
Judex créderis * esse ventúrus.

Sequens versus dicitur flexis genibus
Te ergo quǽsumus, tuis fámulis súbveni, * quos pretióso sánguine redemísti.

Ætérna fac cum Sanctis tuis * in glória numerári.
Salvum fac pópulum tuum, Dómine, * et bénedic hereditáti tuæ.
Et rege eos, * et extólle illos usque in ætérnum.
Per síngulos dies * benedícimus te.

Fit reverentia, secundum consuetudinem
Et laudámus nomen tuum in sǽculum, * et in sǽculum sǽculi.

Dignáre, Dómine, die isto * sine peccáto nos custodíre.
Miserére nostri, Dómine, * miserére nostri.
Fiat misericórdia tua, Dómine, super nos, * quemádmodum sperávimus in te.
In te, Dómine, sperávi: * non confúndar in ætérnum.
V. Dígnate, Señor, dar tu bendición.
Bendición. Que el Rey de los ángeles nos agregue a los ciudadanos del cielo. Amén.

Lectura 9
Dionisio, ateniense y uno de los jueces del Areópago, profesando aún los errores del paganismo, exclamó al ver eclipsarse el sol contra las leyes de la naturaleza en el día en que Nuestro Señor fue clavado en la cruz: O sufre el Dios de la naturaleza, o se destruirá la máquina del universo. Cuando el apóstol Pablo vino al Areópago de Atenas, y predicó a Cristo, Dionisio, con otros muchos, creyó en Cristo; bautizado por el Apóstol, le puso al frente de la Iglesia de Atenas. Estando en Roma el papa Clemente lo envió a las Galias para predicar el Evangelio; con el presbítero Rústico y el diácono Eleuterio se dirigió a París, en donde, después de haber convertido a muchos, el prefecto Fescenio mandó atormentarlos de varias maneras y luego decapitarlos, recibiendo la corona del martirio en el día séptimo de los idus de octubre.
V. Tú, Señor, ten piedad de nosotros.
R. Demos gracias a Dios.


Te Deum
A ti, oh Dios, alabamos: * a ti, oh Señor, te confesamos.
A ti, Padre Eterno, * reconoce y venera toda la tierra;
A ti todos los Ángeles, * a ti los cielos y todas las Potestades;
A ti los Querubines y Serafines, * claman sin cesar:

(Reverencia) Santo, Santo, Santo * el Señor Dios de los ejércitos.

Llenos están los cielos y la tierra * de la Majestad de tu gloria.
A ti el glorioso coro * de los Apóstoles,
A ti la venerable muchedumbre * de los Profetas,
A ti alaba el numeroso ejército * de los Mártires.
A ti la Iglesia santa * confiesa por toda la redondez de la tierra:
Por Padre * de inmensa majestad;
Y que debe ser adorado * tu verdadero y único Hijo;
Y también el Espíritu Santo * consolador.
Tú, oh Cristo, * eres Rey de la gloria.
Tú, el Hijo sempiterno * del Padre.

Reverencia
Tú, para rescatarnos * te hiciste hombre, y no tuviste a menos encerrarte en el seno de una Virgen.

Tú, destruido el imperio de la muerte, * abriste a los fieles el reino de los cielos.
Tú estás sentado a la diestra de Dios, * en la gloria del Padre.
Y de allí creemos * que vendrás a juzgarnos.

El siguiente verso se dice de rodillas.
Por esto te suplicamos socorras a tus siervos, * a quienes con tu sangre preciosa redimiste.

Haz que en la eterna gloria * seamos del número de tus santos.
Salva, Señor, a tu pueblo, * y bendice a tu herencia.
Y gobiérnalos, * y ensálzalos para siempre.
Todos los días * te bendecimos.

Reverencia, como es costumbre
Y alabamos tu nombre en los siglos, * y en los siglos de los siglos.

Dígnate, Señor, conservarnos * sin pecado en este día.
Ten, Señor, piedad de nosotros; * sí, ten de nosotros piedad.
Descienda, Señor, tu misericordia sobre nosotros, * pues pusimos en ti nuestra esperanza.
En ti, Señor, esperaré: * nunca seré confundido.
Reliqua omittuntur, nisi Laudes separandae sint.
El resto se omite, salvo que Laúdes se haga aparte.
Oratio {ex Proprio Sanctorum}
V. Dómine, exáudi oratiónem meam.
R. Et clamor meus ad te véniat.
Orémus.
Deus, qui beátum Joánnem Confessórem tuum ad fidem in géntibus propagándam mirabíliter excitáre dignátus es, ac per eum in erudiéndis fidélibus novam in Ecclésia tua famíliam congregásti: da nobis fámulis tuis; ita ejus institútis profícere, ut prǽmia consequámur ætérna.
Per Dóminum nostrum Jesum Christum, Fílium tuum: qui tecum vivit et regnat in unitáte Spíritus Sancti, Deus, per ómnia sǽcula sæculórum.
R. Amen.
Oración {del Propio de los Santos}
V. Señor, escucha nuestra oración.
R. Y llegue a ti nuestro clamor.
Oremos.
Oh Dios, que suscitaste a San Juan Leonardi para propagar la fe entre las naciones paganas; y por medio de él, fundaste en tu Iglesia una nueva congragación para instruir a los fieles: concédenos sacar provecho de sus enseñanzas, para alcanzar la recompensa eterna.
Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, Dios, por todos los siglos de los siglos.
R. Amén.
Conclusio
V. Dómine, exáudi oratiónem meam.
R. Et clamor meus ad te véniat.
V. Benedicámus Dómino.
R. Deo grátias.
V. Fidélium ánimæ per misericórdiam Dei requiéscant in pace.
R. Amen.
Pater noster, qui es in cælis, sanctificétur nomen tuum: advéniat regnum tuum: fiat volúntas tua, sicut in cælo et in terra. Panem nostrum quotidiánum da nobis hódie: et dimítte nobis débita nostra, sicut et nos dimíttimus debitóribus nostris: et ne nos indúcas in tentatiónem: sed líbera nos a malo. Amen.
Conclusión
V. Señor, escucha nuestra oración.
R. Y llegue a ti nuestro clamor.
V. Bendigamos al Señor.
R. Demos gracias a Dios.
V. Las almas de los fieles, por la misericordia de Dios, descansen en paz.
R. Amén.
Padre nuestro, que estás en los cielos, santificado sea tu nombre, venga a nosotros tu reino, hágase tu voluntad así en la tierra como en el cielo. El pan nuestro de cada día dánosle hoy; perdónanos nuestras deudas, así como nosotros perdonamos a nuestros deudores, y no nos dejes caer en la tentación, mas líbranos del mal. Amén.
Post Divinum officium

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