S. Joannis a S. Facundo Confessoris ~ Duplex
Scriptura: Feria tertia infra Hebdomadam III post Octavam Pentecostes

Ad Matutinum    06-12-2018

Incipit
V. Dómine, lábia +︎ mea apéries.
R. Et os meum annuntiábit laudem tuam.
V. Deus in adiutórium meum inténde.
R. Dómine, ad adiuvándum me festína.
Glória Patri, et Fílio, * et Spirítui Sancto.
Sicut erat in princípio, et nunc, et semper, * et in sǽcula sæculórum. Amen.
Allelúia.
Rito de entrada
V. Señor, ábreme +︎ los labios.
R. Y mi boca proclamará tu alabanza.
V. Dios mío, ven en mi auxilio.
R. Señor, date prisa en socorrerme.
Gloria al Padre, al Hijo, * y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, * por los siglos de los siglos. Amén.
Aleluya.
Invitatorium {Antiphona ex Commune aut Festo}
Ant. Regem Confessórum Dóminum, * Veníte, adorémus.
Ant. Regem Confessórum Dóminum, * Veníte, adorémus.
Veníte, exsultémus Dómino, iubilémus Deo, salutári nostro: præoccupémus fáciem eius in confessióne, et in psalmis iubilémus ei.
Ant. Regem Confessórum Dóminum, * Veníte, adorémus.
Quóniam Deus magnus Dóminus, et Rex magnus super omnes deos, quóniam non repéllet Dóminus plebem suam: quia in manu eius sunt omnes fines terræ, et altitúdines móntium ipse cónspicit.
Ant. Veníte, adorémus.
Quóniam ipsíus est mare, et ipse fecit illud, et áridam fundavérunt manus eius (genuflectitur) veníte, adorémus, et procidámus ante Deum: plorémus coram Dómino, qui fecit nos, quia ipse est Dóminus, Deus noster; nos autem pópulus eius, et oves páscuæ eius.
Ant. Regem Confessórum Dóminum, * Veníte, adorémus.
Hódie, si vocem eius audiéritis, nolíte obduráre corda vestra, sicut in exacerbatióne secúndum diem tentatiónis in desérto: ubi tentavérunt me patres vestri, probavérunt et vidérunt ópera mea.
Ant. Veníte, adorémus.
Quadragínta annis próximus fui generatióni huic, et dixi; Semper hi errant corde, ipsi vero non cognovérunt vias meas: quibus iurávi in ira mea; Si introíbunt in réquiem meam.
Ant. Regem Confessórum Dóminum, * Veníte, adorémus.
V. Glória Patri, et Fílio, * et Spirítui Sancto.
R. Sicut erat in princípio, et nunc, et semper, * et in sǽcula sæculórum. Amen.
Ant. Veníte, adorémus.
Ant. Regem Confessórum Dóminum, * Veníte, adorémus.
Invitatorio {Antífona del Común o de la Fiesta}
Ant. Al Señor, Rey de los confesores, * Venid, adorémosle.
Ant. Al Señor, Rey de los confesores, * Venid, adorémosle.
Venid, regocijémonos en el Señor; cantemos con júbilo las alabanzas de Dios, Salvador nuestro. Corramos a presentarnos ante su acatamiento, dándole gracias, y entonándole himnos con júbilo.
Ant. Al Señor, Rey de los confesores, * Venid, adorémosle.
Porque el Señor es el Dios grande, y un rey más grande que todos los dioses. Porque en su mano tiene toda la extensión de la tierra, y suyos son los más encumbrados montes.
Ant. Venid, adorémosle.
Suyo es el mar, y obra es de sus manos: y hechura de sus manos es la tierra. (de rodillas) Venid, pues, adorémosle, postrémonos: derramando lágrimas en la presencia del Señor que nos ha creado: Pues Él es el Señor Dios nuestro: y nosotros el pueblo a quien Él apacienta, y ovejas de su grey.
Ant. Al Señor, Rey de los confesores, * Venid, adorémosle.
Hoy mismo, si oyereis su voz, guardaos de endurecer vuestros corazones, Como sucedió, dice el Señor, cuando provocaron mi ira, poniéndome a prueba en el desierto, en donde vuestros padres me tentaron, me probaron, y vieron mis obras.
Ant. Venid, adorémosle.
Por espacio de cuarenta años estuve irritado contra esta generación, y dije: Siempre está descarriado el corazón de este pueblo. Ellos no conocieron mis caminos; por lo que juré airado que no entrarían en mi reposo.
Ant. Al Señor, Rey de los confesores, * Venid, adorémosle.
V. Gloria al Padre, al Hijo, * y al Espíritu Santo.
R. Como era en el principio, ahora y siempre, * por los siglos de los siglos. Amén.
Ant. Venid, adorémosle.
Ant. Al Señor, Rey de los confesores, * Venid, adorémosle.
Hymnus {ex Commune aut Festo}
Iste Conféssor Dómini sacrátus,
Festa plebs cuius celébrat per orbem,
Hac die lætus méruit suprémos
Laudis honóres.

Qui pius, prudens, húmilis, pudícus,
Sóbrius, castus fuit et quiétus,
Vita dum præsens vegetávit eius
Córporis artus.

Ad sacram cuius túmulum frequénter
Membra languéntem modo sanitáti,
Quólibet morbo fúerint graváta,
Restituúntur.

Unde nunc noster chorus in honórem
Ipsius, hymnum canit hunc libénter:
Ut piis eius méritis iuvémur
Omne per ævum.

Sit salus illi, decus atque virtus,
Qui supra cæli résidens cacúmen,
Tótius mundi máchinam gubérnat
Trinus et unus.
Amen.
Himno {del Común o de la Fiesta}
Iste Conféssor Dómini sacrátus,
Festa plebs cujus celébrat per orbem,
Hac die lætus méruit suprémos
Laudis honóres.

Qui pius, prudens, húmilis, pudícus,
Sóbrius, castus fuit et quiétus,
Vita dum præsens vegetávit ejus
Córporis artus.

Ad sacram cujus túmulum frequénter
Membra languéntem modo sanitáti,
Quólibet morbo fúerint graváta,
Restituúntur.

Unde nunc noster chorus in honórem
Ipsius, hymnum canit hunc libénter:
Ut piis ejus méritis juvémur
Omne per ævum.

Sit salus illi, decus atque virtus,
Qui supra cæli résidens cacúmen,
Tótius mundi máchinam gubérnat
Trinus et unus.
Amen.
Psalmi cum lectionibus {Antiphonæ ex Psalterio secundum tempora}
Nocturn I.
Ant. Expúgna, Dómine, * impugnántes me.
Psalmus 34(1-10) [1]
34:1 Iúdica, Dómine, nocéntes me, * expúgna impugnántes me.
34:2 Apprehénde arma et scutum: * et exsúrge in adiutórium mihi.
34:3 Effúnde frámeam, et conclúde advérsus eos, qui persequúntur me: * dic ánimæ meæ: Salus tua ego sum.
34:4 Confundántur et revereántur, * quæréntes ánimam meam.
34:4 Avertántur retrórsum, et confundántur * cogitántes mihi mala.
34:5 Fiant tamquam pulvis ante fáciem venti: * et Ángelus Dómini coárctans eos.
34:6 Fiat via illórum ténebræ et lúbricum: * et Ángelus Dómini pérsequens eos.
34:7 Quóniam gratis abscondérunt mihi intéritum láquei sui: * supervácue exprobravérunt ánimam meam.
34:8 Véniat illi láqueus, quem ignórat: et cáptio, quam abscóndit, apprehéndat eum: * et in láqueum cadat in ipsum.
34:9 Ánima autem mea exsultábit in Dómino: * et delectábitur super salutári suo.
34:10 Ómnia ossa mea dicent: * Dómine, quis símilis tibi?
34:10 Erípiens ínopem de manu fortiórum eius: * egénum et páuperem a diripiéntibus eum.
V. Glória Patri, et Fílio, * et Spirítui Sancto.
R. Sicut erat in princípio, et nunc, et semper, * et in sǽcula sæculórum. Amen.

Ant. Expúgna, Dómine, impugnántes me.
Salmos con lecturas {Antífonas del Salterio del Tiempo correspondiente}
Nocturn I.
Ant. Pelea, Señor, * contra los que me atacan.
Salmo 34(1-10) [1]
34:1 Juzga, ¡oh Señor!, a los que me dañan; * bate a los que pelean contra mí.
34:2 Ármate y alza el escudo, * y sal a defenderme.
34:3 Desenvaina la espada, y cierra el paso a los que me persiguen; * dile a mi alma: Yo soy tu salvador.
34:4 Queden cubiertos de confusión y vergüenza * los que atentan contra mi vida.
34:4 Sean puestos en fuga y en desorden * los que maquinan contra mí.
34:5 Vengan a ser como el polvo que arrebata el viento; * y acóselos el ángel del Señor.
34:6 Sea su camino tenebroso y resbaladizo, * y el ángel del Señor vaya persiguiéndolos;
34:7 Ya que sin motivo me tendieron ocultamente el lazo de muerte, * y ultrajaron injustamente mi alma.
34:8 Caiga mi enemigo en un lazo impensado, y caiga en la trampa que él puso en celada, * y quede cogido en su mismo lazo.
34:9 Entretanto mi alma se regocijará en el Señor, * y se deleitará en su salvador.
34:10 De todas las coyunturas de mis huesos saldrán voces que digan: * ¡Oh Señor!, ¿quién hay semejante a ti,
34:10 Que libras al desvalido de las manos de los que pueden más que él, * al necesitado y al pobre de los que lo despojan?
V. Gloria al Padre, al Hijo, * y al Espíritu Santo.
R. Como era en el principio, ahora y siempre, * por los siglos de los siglos. Amén.

Ant. Pelea, Señor, contra los que me atacan.
Ant. Restítue ánimam meam * a malefáctis eórum, Dómine.
Psalmus 34(11-17) [2]
34:11 Surgéntes testes iníqui, * quæ ignorábam interrogábant me.
34:12 Retribuébant mihi mala pro bonis: * sterilitátem ánimæ meæ.
34:13 Ego autem cum mihi molésti essent, * induébar cilício.
34:13 Humiliábam in ieiúnio ánimam meam: * et orátio mea in sinu meo convertétur.
34:14 Quasi próximum, et quasi fratrem nostrum, sic complacébam: * quasi lugens et contristátus, sic humiliábar.
34:15 Et advérsum me lætáti sunt, et convenérunt: * congregáta sunt super me flagélla, et ignorávi.
34:16 Dissipáti sunt, nec compúncti, tentavérunt me, subsannavérunt me subsannatióne: * frenduérunt super me déntibus suis.
34:17 Dómine, quando respícies? * restítue ánimam meam a malignitáte eórum, a leónibus únicam meam.
V. Glória Patri, et Fílio, * et Spirítui Sancto.
R. Sicut erat in princípio, et nunc, et semper, * et in sǽcula sæculórum. Amen.

Ant. Restítue ánimam meam a malefáctis eórum, Dómine.
Ant. Defiende mi vida * de los que rugen, Señor.
Salmo 34(11-17) [2]
34:11 Levantándose testigos falsos, * me interrogaban de cosas que yo ignoraba.
34:12 Me devolvían males por bienes, * procurando quitarme la vida.
34:13 Pero yo, mientras ellos me afligían, * me cubría de cilicio,
34:13 Humillaba mi alma con el ayuno, * no cesando de orar en mi corazón.
34:14 Con el amor que a un íntimo amigo, y como a un hermano mío, así los trataba; * como quien está de luto y en tristeza, así me humillaba.
34:15 Mas ellos hacían fiesta, y se aunaron contra mí, * descargaron sobre mí azotes a porfía, sin saber yo la causa.
34:16 Quedaron disipados, mas no arrepentidos; me tentaron, me insultaron con escarnio; * rechinaron contra mí sus dientes.
34:17 ¡Oh Señor!, ¿cuándo volverás tus ojos? * Libra mi alma de la malignidad de estos hombres, libra de estos leones a mi alma.
V. Gloria al Padre, al Hijo, * y al Espíritu Santo.
R. Como era en el principio, ahora y siempre, * por los siglos de los siglos. Amén.

Ant. Defiende mi vida de los que rugen, Señor.
Ant. Exsúrge, Dómine, * et inténde iudício meo.
Psalmus 34(18-28) [3]
34:18 Confitébor tibi in ecclésia magna, * in pópulo gravi laudábo te.
34:19 Non supergáudeant mihi qui adversántur mihi iníque: * qui odérunt me gratis et ánnuunt óculis.
34:20 Quóniam mihi quidem pacífice loquebántur: * et in iracúndia terræ loquéntes, dolos cogitábant.
34:21 Et dilatavérunt super me os suum: * dixérunt: Euge, euge, vidérunt óculi nostri.
34:22 Vidísti, Dómine, ne síleas: * Dómine, ne discédas a me.
34:23 Exsúrge et inténde iudício meo: * Deus meus, et Dóminus meus in causam meam.
34:24 Iúdica me secúndum iustítiam tuam, Dómine, Deus meus, * et non supergáudeant mihi.
34:25 Non dicant in córdibus suis: Euge, euge, ánimæ nostræ: * nec dicant: Devorávimus eum.
34:26 Erubéscant et revereántur simul, * qui gratulántur malis meis.
34:26 Induántur confusióne et reveréntia * qui magna loquúntur super me.
34:27 Exsúltent et læténtur qui volunt iustítiam meam: * et dicant semper: Magnificétur Dóminus qui volunt pacem servi eius.
34:28 Et lingua mea meditábitur iustítiam tuam, * tota die laudem tuam.
V. Glória Patri, et Fílio, * et Spirítui Sancto.
R. Sicut erat in princípio, et nunc, et semper, * et in sǽcula sæculórum. Amen.

Ant. Exsúrge, Dómine, et inténde iudício meo.
Ant. Levántate, Señor, * defiende mi causa.
Salmo 34(18-28) [3]
34:18 Yo te glorificaré, * en medio de tu pueblo cantaré tus alabanzas.
34:19 No tengan el placer de triunfar sobre mí mis inicuos adversarios, * los que sin causa me aborrecen, y con sus ojos muestran complacencia.
34:20 Pues conmigo ciertamente hablaban palabras de paz; * mas en medio de su indignación, fija en tierra su vista, trazaban engaños.
34:21 Y no cesaban de hablar contra mí, * diciendo: ¡Ea, ea!, nuestros ojos lo han visto.
34:22 ¡Oh, Señor!, Tú lo has visto, no guardes más tiempo silencio. * Señor, no te alejes de mí.
34:23 Levántate, y entiende en mi juicio, * ocúpate de mi causa, ¡oh mi Dios y Señor mío!
34:24 Júzgame según tu justicia, ¡oh Señor, mi Dios!, * y no triunfen ellos sobre mí.
34:25 No digan en sus corazones: Albricias, hemos logrado nuestro deseo. * Ni digan tampoco: Le hemos devorado.
34:26 Queden, Señor, todos ellos llenos de confusión y vergüenza, * los que se congratulan por mis males.
34:26 Cubiertos sean de ignominia y sonrojados * los que se jactan contra mí.
34:27 Triunfen y se regocijen los que están a favor de mi justa causa, * y digan siempre los que desean la paz de tu siervo: Glorificado sea el Señor.
34:28 Y anunciará mi lengua tu justicia, * y celebrará todo el día tus alabanzas.
V. Gloria al Padre, al Hijo, * y al Espíritu Santo.
R. Como era en el principio, ahora y siempre, * por los siglos de los siglos. Amén.

Ant. Levántate, Señor, defiende mi causa.
V. Lingua mea meditábitur iustítiam tuam.
R. Tota die laudem tuam, Dómine.
V. Anunciará mi lengua tu justicia.
R. Cantará todo el día tus alabanzas.
Pater noster, qui es in cælis, sanctificétur nomen tuum: advéniat regnum tuum: fiat volúntas tua, sicut in cælo et in terra. Panem nostrum cotidiánum da nobis hódie: et dimítte nobis débita nostra, sicut et nos dimíttimus debitóribus nostris:
V. Et ne nos indúcas in tentatiónem:
R. Sed líbera nos a malo.
Absolutio. Exáudi, Dómine Iesu Christe, preces servórum tuórum, et miserére nobis: Qui cum Patre et Spíritu Sancto vivis et regnas in sǽcula sæculórum. Amen.
Padre nuestro, que estás en los cielos, santificado sea tu nombre, venga a nosotros tu reino, hágase tu voluntad así en la tierra como en el cielo. El pan nuestro de cada día dánosle hoy; perdónanos nuestras deudas, así como nosotros perdonamos a nuestros deudores:
V. No nos dejes caer en tentación:
R. Mas líbranos del mal.
Absolución. Señor Jesucristo, escucha las súplicas de tus siervos y ten misericordia de nosotros, Tú que vives y reinas con el Padre y el Espíritu Santo por los siglos de los siglos. Amén.

V. Iube, domne, benedícere.
Benedictio. Benedictióne perpétua benedícat nos Pater ætérnus. Amen.

Lectio 1
De libro primo Regum
1 Reg 12:1-5
1 Dixit autem Sámuel ad univérsum Israël: Ecce audívi vocem vestram iuxta ómnia quæ locúti estis ad me, et constítui super vos regem.
2 Et nunc rex gráditur ante vos: ego autem sénui, et incánui: porro fílii mei vobíscum sunt: ítaque conversátus coram vobis ab adolescéntia mea usque ad hanc diem, ecce præsto sum.
3 Loquímini de me coram Dómino, et coram christo eius, utrum bovem cuiúsquam túlerim, aut ásinum: si quémpiam calumniátus sum, si oppréssi áliquem, si de manu cuiúsquam munus accépi: et contémnam illud hódie, restituámque vobis.
4 Et dixérunt: Non es calumniátus nos, neque oppressísti, neque tulísti de manu alicúius quíppiam.
5 Dixítque ad eos: Testis est Dóminus advérsum vos, et testis Christus eius in die hac, quia non invenéritis in manu mea quíppiam. Et dixérunt: Testis.
V. Tu autem, Dómine, miserére nobis.
R. Deo grátias.

R. Dómine, si convérsus fúerit pópulus tuus, et oráverit ad sanctuárium tuum:
* Tu exáudies de cælo, Dómine, et líbera eos de mánibus inimicórum suórum.
V. Si peccáverit in te pópulus tuus, et convérsus égerit pœniténtiam, veniénsque oráverit in isto loco.
R. Tu exáudies de cælo, Dómine, et líbera eos de mánibus inimicórum suórum.

V. Dígnate, Señor, dar tu bendición.
Bendición. El Padre Eterno nos bendiga con su continua bendición. Amén.

Lectura 1
Del Libro Primero de los Reyes.
1 Sam 12:1-5
1 Dijo Samuel a todo Israel: “Ya veis que os he oído en cuanto me habéis dicho y que he puesto sobre vosotros un rey.
2 Ahora, pues, tenéis ya rey que marche a vuestra cabeza. Yo ya soy viejo y he encanecido, y mis hijos ahí los tenéis entre vosotros, como unos de tantos. He estado al frente de vosotros desde mi juventud hasta hoy. Aquí me tenéis.
3 Dad testimonio de mí ante Yahvé y ante su ungido. ¿He quitado a nadie un buey? ¿He quitado a nadie un asno? ¿He oprimido a nadie? ¿He perjudicado a nadie? ¿He aceptado de nadie presentes, ni aun un par de sandalias? Dad testimonio contra mí y yo responderé.”
4 Ellos respondieron: “No nos has perjudicado, no nos has oprimido, de nadie has aceptado nada.”
5 El les dijo: “Testigo Yahvé contra vosotros, y lo es también hoy su ungido, de que nada habéis hallado en mis manos.” El pueblo respondió: “Testigo.”
V. Tú, Señor, ten piedad de nosotros.
R. Demos gracias a Dios.

R. Señor, si tu pueblo se arrepintiere, y orare en tu santuario;
* Tú le oirás, Señor, desde el cielo, y le librarás de las manos de sus enemigos.
V. Si tu pueblo pecare contra ti, y convirtiéndose, hiciere penitencia, y viniere a orar en este lugar.
R. Tú le oirás, Señor, desde el cielo, y le librarás de las manos de sus enemigos.
V. Iube, domne, benedícere.
Benedictio. Unigénitus Dei Fílius nos benedícere et adiuváre dignétur. Amen.

Lectio 2
1 Reg 12:6-9
6 Et ait Sámuel ad pópulum: Dóminus, qui fecit Móysen et Aaron, et edúxit patres nostros de terra Ægýpti.
7 Nunc ergo state, ut iudício conténdam advérsum vos coram Dómino de ómnibus misericórdiis Dómini quas fecit vobíscum et cum pátribus vestris:
8 Quómodo Iacob ingréssus est in Ægýptum, et clamavérunt patres vestri ad Dóminum: et misit Dóminus Móysen et Aaron, et edúxit patres vestros de Ægýpto, et collocávit eos in loco hoc.
9 Qui oblíti sunt Dómini Dei sui, et trádidit eos in manu Sísaræ magístri milítiæ Hasor, et in manu Philisthinórum, et in manu regis Moab: et pugnavérunt advérsum eos.
V. Tu autem, Dómine, miserére nobis.
R. Deo grátias.

R. Factum est, dum tólleret Dóminus Elíam per túrbinem in cælum,
* Eliséus clamábat, dicens: Pater mi, pater mi, currus Israël, et auríga eius.
V. Cumque pérgerent, et incedéntes sermocinaréntur, ecce currus ígneus et equi ígnei divisérunt utrúmque, et ascéndit Elías per túrbinem in cælum.
R. Eliséus clamábat, dicens: Pater mi, pater mi, currus Israël, et auríga eius.
V. Dígnate, Señor, dar tu bendición.
Bendición. El Hijo único de Dios nos bendiga y nos ayude. Amén.

Lectura 2
1 Sam 12:6-9
6 Samuel añadió: “Yahvé, que hizo a Moisés y Aarón y sacó a vuestros padres de Egipto, es testigo.
7 Ahora, pues, poneos delante de Yahvé, que quiero juzgaros ante Yahvé por los beneficios que os ha hecho a vosotros y a vuestros padres.
8 Cuando Jacob con sus hijos entró en Egipto y los humillaron los egipcios, y vuestros padres clamaron a Yahvé, Yahvé les mandó a Moisés y Aarón, que los sacaron de Egipto y los establecieron en este lugar.
9 Pero se olvidaron de Yahvé, su Dios, y éste los entregó en manos de Sisara, jefe del ejército de Jasor; en manos de los filisteos, en manos del rey de Moab, que les hicieron la guerra.”.
V. Tú, Señor, ten piedad de nosotros.
R. Demos gracias a Dios.

R. Y sucedió que mientras el Señor arrebataba al cielo a Elías en un torbellino de fuego,
* Eliseo clamaba, diciendo: Padre mío, Padre mío, verdadero carro de Israel y su conductor.
V. Mientras proseguían su camino andando y hablando entre sí, he aquí que un carro de fuego con caballos también de fuego, separaron a entrambos, y Elías subió al cielo en el torbellino.
R. Eliseo clamaba, diciendo: Padre mío, Padre mío, verdadero carro de Israel y su conductor.
V. Iube, domne, benedícere.
Benedictio. Spíritus Sancti grátia illúminet sensus et corda nostra. Amen.

Lectio 3
1 Reg 12:10-14
10 Póstea autem clamavérunt ad Dóminum, et dixérunt: Peccávimus, quia derelíquimus Dóminum, et servívimus Báalim et Astaroth: nunc ergo érue nos de manu inimicórum nostrórum, et serviémus tibi.
11 Et misit Dóminus Ieróbaal, et Badan, et Iephte, et Sámuel, et éruit vos de manu inimicórum vestrórum per circúitum, et habitástis confidénter.
12 Vidéntes autem quod Naas rex filiórum Ammon venísset advérsum vos, dixístis mihi: Nequáquam, sed rex imperábit nobis: cum Dóminus Deus vester regnáret in vobis.
13 Nunc ergo præsto est rex vester, quem elegístis et petístis: ecce dedit vobis Dóminus regem.
14 Si timuéritis Dóminum, et serviéritis ei, et audiéritis vocem eius, et non exasperavéritis os Dómini, éritis et vos, et rex qui ímperat vobis, sequéntes Dóminum Deum vestrum.
V. Tu autem, Dómine, miserére nobis.
R. Deo grátias.

R. Ego te tuli de domo patris tui, dicit Dóminus, et pósui te páscere gregem pópuli mei:
* Et fui tecum in ómnibus ubicúmque ambulásti, firmans regnum tuum in ætérnum.
V. Fecíque tibi nomen grande, iuxta nomen magnórum, qui sunt in terra: et réquiem dedi tibi ab ómnibus inimícis tuis.
R. Et fui tecum in ómnibus ubicúmque ambulásti, firmans regnum tuum in ætérnum.
V. Glória Patri, et Fílio, * et Spirítui Sancto.
R. Et fui tecum in ómnibus ubicúmque ambulásti, firmans regnum tuum in ætérnum.
V. Dígnate, Señor, dar tu bendición.
Bendición. La gracia del Espíritu Santo ilumine nuestros sentidos y corazones. Amén

Lectura 3
1 Sam 12:10-14
10 Clamaron a Yahvé diciendo: “Hemos pecado, porque hemos abandonado a Yahvé y hemos servido a los baales y a las astartés. Líbranos ahora y nosotros te serviremos.”
11 Mandoles Yahvé a Jerobaal, Abdón, Jefté y Samuel, y os libró de manos de los enemigos que teníais en torno vuestro, y habéis habitado vuestras casas en seguridad.
12 Y ahora, cuando habéis visto que Najas, rey de los hijos de Amón, se ponía en marcha contra vosotros, me habéis dicho: No, que reine un rey sobre nosotros, cuando Yahvé, vuestro Dios, era vuestro rey.
13 Ahí tenéis, pues, el rey que habéis querido y habéis pedido; Yahvé le ha puesto por rey vuestro.
14 Si teméis a Yahvé, si le servís y obedecéis; si no sois rebeldes a los mandamientos de Yahvé, viviréis vosotros y vuestro rey, que reinará sobre vosotros.
V. Tú, Señor, ten piedad de nosotros.
R. Demos gracias a Dios.

R. He aquí que Yo te saqué de la casa de tu padre, dice el Señor, y te constituí pastor del rebaño de mi pueblo.
* Por todas partes donde has andado he estado contigo, asegurando tu reino para siempre.
V. He hecho tu nombre tan célebre como el de los grandes de la tierra, y te he librado de todos tus enemigos.
R. Por todas partes donde has andado he estado contigo, asegurando tu reino para siempre.
V. Gloria al Padre, al Hijo, * y al Espíritu Santo.
R. Por todas partes donde has andado he estado contigo, asegurando tu reino para siempre.
Nocturn II.
Ant. Noli æmulári * in eo qui prosperátur et facit iniquitátem.
Psalmus 36(1-15) [4]
36:1 Noli æmulári in malignántibus: * neque zeláveris faciéntes iniquitátem.
36:2 Quóniam tamquam fænum velóciter aréscent: * et quemádmodum ólera herbárum cito décident.
36:3 Spera in Dómino, et fac bonitátem: * et inhábita terram, et pascéris in divítiis eius.
36:4 Delectáre in Dómino: * et dabit tibi petitiónes cordis tui.
36:5 Revéla Dómino viam tuam, et spera in eo: * et ipse fáciet.
36:6 Et edúcet quasi lumen iustítiam tuam: et iudícium tuum tamquam merídiem: * súbditus esto Dómino, et ora eum.
36:7 Noli æmulári in eo, qui prosperátur in via sua: * in hómine faciénte iniustítias.
36:8 Désine ab ira, et derelínque furórem: * noli æmulári ut malignéris.
36:9 Quóniam qui malignántur, exterminabúntur: * sustinéntes autem Dóminum, ipsi hereditábunt terram.
36:10 Et adhuc pusíllum, et non erit peccátor: * et quǽres locum eius et non invénies.
36:11 Mansuéti autem hereditábunt terram: * et delectabúntur in multitúdine pacis.
36:12 Observábit peccátor iustum: * et stridébit super eum déntibus suis.
36:13 Dóminus autem irridébit eum: * quóniam próspicit quod véniet dies eius.
36:14 Gládium evaginavérunt peccatóres: * intendérunt arcum suum,
36:14 Ut deíciant páuperem et ínopem: * ut trucídent rectos corde.
36:15 Gládius eórum intret in corda ipsórum: * et arcus eórum confringátur.
V. Glória Patri, et Fílio, * et Spirítui Sancto.
R. Sicut erat in princípio, et nunc, et semper, * et in sǽcula sæculórum. Amen.

Ant. Noli æmulári in eo qui prosperátur et facit iniquitátem.
Nocturn II.
Ant. No envidies * a los que prosperan y obran la iniquidad.
Salmo 36(1-15) [4]
36:1 No envidies la prosperidad de los malignos, * ni tengas celos de los que obran la iniquidad;
36:2 Porque como heno se han de secar muy pronto, * y como la tierna hierbecilla luego se marchitarán.
36:3 Pon tu esperanza en el Señor, y haz obras buenas, * y habitarás en la tierra, y gozarás de sus riquezas.
36:4 Cifra tus delicias en el Señor, * y te otorgará cuanto desea tu corazón.
36:5 Expón al Señor tu situación, y confía en Él; * y Él obrará.
36:6 Y hará brillar tu justicia como la luz, y el derecho de tu causa como el sol de mediodía. * Sé, pues, obediente al Señor, y preséntale tus súplicas.
36:7 No tengas envidia del que hace fortuna en su carrera, * del hombre que comete injusticias.
36:8 Reprime la ira, y depón el furor, * no quieras ser émulo en hacer el mal.
36:9 Pues los que obran mal, serán exterminados; * mas los que esperan en el Señor, ésos heredarán la tierra.
36:10 Ten un poco de paciencia, y verás que ya no existe el pecador; * buscarás el lugar en que estaba, y no le hallarás.
36:11 Pero los mansos heredarán la tierra, * y gozarán de muchísima paz.
36:12 Acechará el pecador al justo, * y rechinará contra él sus dientes.
36:13 Pero el Señor se reirá de él * como quien está previendo que le llegará su día.
36:14 Desenvainaron la espada los pecadores; * entesaron su arco
36:14 Para derribar al pobre y al desvalido, * para asesinar a los hombres de bien.
36:15 Pero su misma espada traspasará sus propios corazones, * y será su arco hecho pedazos.
V. Gloria al Padre, al Hijo, * y al Espíritu Santo.
R. Como era en el principio, ahora y siempre, * por los siglos de los siglos. Amén.

Ant. No envidies a los que prosperan y obran la iniquidad.
Ant. Brácchia peccatórum * conteréntur, confírmat autem iustos Dóminus.
Psalmus 36(16-29) [5]
36:16 Mélius est módicum iusto, * super divítias peccatórum multas.
36:17 Quóniam brácchia peccatórum conteréntur: * confírmat autem iustos Dóminus.
36:18 Novit Dóminus dies immaculatórum: * et heréditas eórum in ætérnum erit.
36:19 Non confundéntur in témpore malo, et in diébus famis saturabúntur: * quia peccatóres períbunt.
36:20 Inimíci vero Dómini mox ut honorificáti fúerint et exaltáti: * deficiéntes, quemádmodum fumus defícient.
36:21 Mutuábitur peccátor, et non solvet: * iustus autem miserétur et tríbuet.
36:22 Quia benedicéntes ei hereditábunt terram: * maledicéntes autem ei disperíbunt.
36:23 Apud Dóminum gressus hóminis dirigéntur: * et viam eius volet.
36:24 Cum cecíderit non collidétur: * quia Dóminus suppónit manum suam.
36:25 Iúnior fui, étenim sénui: * et non vidi iustum derelíctum, nec semen eius quǽrens panem.
36:26 Tota die miserétur et cómmodat: * et semen illíus in benedictióne erit.
36:27 Declína a malo, et fac bonum: * et inhábita in sǽculum sǽculi.
36:28 Quia Dóminus amat iudícium, et non derelínquet sanctos suos: * in ætérnum conservabúntur.
36:28 Iniústi puniéntur: * et semen impiórum períbit.
36:29 Iusti autem hereditábunt terram: * et inhabitábunt in sǽculum sǽculi super eam.
V. Glória Patri, et Fílio, * et Spirítui Sancto.
R. Sicut erat in princípio, et nunc, et semper, * et in sǽcula sæculórum. Amen.

Ant. Brácchia peccatórum conteréntur, confírmat autem iustos Dóminus.
Ant. A los pecadores * se les romperán los brazos; pero a los justos los sostiene el Señor.
Salmo 36(16-29) [5]
36:16 Más sirve al justo una medianía, * que las muchas riquezas al pecador.
36:17 Porque los brazos de los pecadores serán quebrantados; * al paso que el Señor sostiene a los justos.
36:18 Contados tiene el Señor los días de los que viven sin mancilla; * y la herencia de éstos será eterna.
36:19 No serán confundidos en el tiempo calamitoso; * en los días de hambre serán saciados.
36:20 Porque perecerán los pecadores; y los enemigos del Señor, tan pronto son ensalzados a puestos honoríficos, * serán abatidos y se desvanecerán como el humo.
36:21 Tomará prestado el pecador, y no pagará; * pero el justo es compasivo, y dará al necesitado.
36:22 Por tanto, aquellos que bendicen al Señor heredarán la tierra; * mas los que blasfeman, perecerán.
36:23 El Señor dirigirá los pasos del hombre justo, * y aprobará sus caminos.
36:24 Si cayere, no se lastimará; * pues el Señor lo sostiene con su mano.
36:25 Joven fui y ya soy viejo; * mas nunca he visto desamparado al justo, ni a sus hijos mendigando el pan.
36:26 Pasa el día ejercitando la misericordia, y dando prestado; * y bendita será su descendencia.
36:27 Huye, pues, del mal, y haz bien; * y vivirás por los siglos de los siglos.
36:28 Porque el Señor ama lo justo, y no desampara a sus santos; * eternamente serán protegidos.
36:28 Los injustos serán castigados; * y perecerá la raza de los impíos.
36:29 Pero los justos heredarán la tierra, * y la habitarán perpetuamente.
V. Gloria al Padre, al Hijo, * y al Espíritu Santo.
R. Como era en el principio, ahora y siempre, * por los siglos de los siglos. Amén.

Ant. A los pecadores se les romperán los brazos; pero a los justos los sostiene el Señor.
Ant. Custódi innocéntiam * et vide æquitátem.
Psalmus 36(30-40) [6]
36:30 Os iusti meditábitur sapiéntiam, * et lingua eius loquétur iudícium.
36:31 Lex Dei eius in corde ipsíus, * et non supplantabúntur gressus eius.
36:32 Consíderat peccátor iustum: * et quǽrit mortificáre eum.
36:33 Dóminus autem non derelínquet eum in mánibus eius: * nec damnábit eum, cum iudicábitur illi.
36:34 Exspécta Dóminum, et custódi viam eius: et exaltábit te ut hereditáte cápias terram: * cum períerint peccatóres vidébis.
36:35 Vidi ímpium superexaltátum, * et elevátum sicut cedros Líbani.
36:36 Et transívi, et ecce non erat: * et quæsívi eum, et non est invéntus locus eius.
36:37 Custódi innocéntiam, et vide æquitátem: * quóniam sunt relíquiæ hómini pacífico.
36:38 Iniústi autem disperíbunt simul: * relíquiæ impiórum interíbunt.
36:39 Salus autem iustórum a Dómino: * et protéctor eórum in témpore tribulatiónis.
36:40 Et adiuvábit eos Dóminus et liberábit eos: * et éruet eos a peccatóribus, et salvábit eos: quia speravérunt in eo.
V. Glória Patri, et Fílio, * et Spirítui Sancto.
R. Sicut erat in princípio, et nunc, et semper, * et in sǽcula sæculórum. Amen.

Ant. Custódi innocéntiam et vide æquitátem.
Ant. Conserva la inocencia, * y atiende a la justicia.
Salmo 36(30-40) [6]
36:30 La boca del justo derramará sabiduría, * y su lengua hablará juiciosamente.
36:31 La ley de su Dios la tiene en medio del corazón, * y andará con firmes pasos.
36:32 Anda el pecador acechando al justo, * y busca cómo podrá quitarle la vida.
36:33 Mas el Señor no le abandonará en sus manos, * ni le condenará cuando sea juzgado.
36:34 Espera en el Señor, y observa su ley; y te ensalzará para que entres a heredar la tierra; * cuando hayan perecido los pecadores, lo verás.
36:35 Vi al impío sumamente ensalzado * y empinado como los cedros del Líbano.
36:36 Pasé de allí a poco, y he aquí que no existía ya; * le busqué, mas ni rastro alguno de él pude hallar.
36:37 Conserva, pues, tú la inocencia, y atiende a la justicia; * porque el hombre pacífico deja de sí memoria,
36:38 Mas los injustos perecerán todos; * cuanto quede de los impíos será destruido.
36:39 La salvación de los justos viene del Señor; * y Él es su protector en el tiempo de la tribulación.
36:40 El Señor los ayudará, los librará * y los sacará de las manos de los pecadores; y los salvará, porque pusieron en Él su confianza.
V. Gloria al Padre, al Hijo, * y al Espíritu Santo.
R. Como era en el principio, ahora y siempre, * por los siglos de los siglos. Amén.

Ant. Conserva la inocencia, y atiende a la justicia.
V. Exspécta Dóminum, et custódi viam eius.
R. Exaltábit te, ut hereditáte cápias terram.
V. Espera en el Señor y observa sus preceptos.
R. Te ensalzará para que entres a heredar la tierra.
Pater noster, qui es in cælis, sanctificétur nomen tuum: advéniat regnum tuum: fiat volúntas tua, sicut in cælo et in terra. Panem nostrum cotidiánum da nobis hódie: et dimítte nobis débita nostra, sicut et nos dimíttimus debitóribus nostris:
V. Et ne nos indúcas in tentatiónem:
R. Sed líbera nos a malo.
Absolutio. Ipsíus píetas et misericórdia nos ádiuvet, qui cum Patre et Spíritu Sancto vivit et regnat in sǽcula sæculórum. Amen.
Padre nuestro, que estás en los cielos, santificado sea tu nombre, venga a nosotros tu reino, hágase tu voluntad así en la tierra como en el cielo. El pan nuestro de cada día dánosle hoy; perdónanos nuestras deudas, así como nosotros perdonamos a nuestros deudores:
V. No nos dejes caer en tentación:
R. Mas líbranos del mal.
Absolución. Que nos auxilie la clemencia y misericordia de aquel que vive y reina con el Padre y el Espíritu Santo por los siglos de los siglos. Amén.

V. Iube, domne, benedícere.
Benedictio. Deus Pater omnípotens sit nobis propítius et clemens. Amen.

Lectio 4
Ioánnem Sahaguni in Hispania nobili genere natum, parentes cum diu prole caruissent, piis operibus, et orationibus a Deo impetrarunt. Ab ineunte ætate egregium futuræ sanctitatis specimen dedit: nam e loco superiori ad ceteros pueros crebro verba faciebat, quibus eos ad virtutem, et Dei cultum hortabatur, eorumque dissidia componebat. In patria monachis sancti Facundi ordinis sancti Benedicti primis litterarum rudimentis imbuendus traditur. Dum iis operam daret, curavit pater, ut parochus ecclesiam administraret: quod munus iuvenis nullis rationibus adduci potuit, ut retineret. Inter familiares episcopi Burgensis adscriptus, ob spectatam ipsius probitatem intimus ei fuit, ab eoque presbyter, et canonicus factus multis beneficiis auctus est. Sed relicta aula episcopi ut Deo quietius serviret, omnibus ecclesiæ proventibus abdicatis se cuidam sacello addixit, ubi Sacrum quotidie faciebat, ac de rebus divinis magna cum auditorum ædificatione frequenter concionabatur.
V. Tu autem, Dómine, miserére nobis.
R. Deo grátias.

R. Honéstum fecit illum Dóminus, et custodívit eum ab inimícis, et a seductóribus tutávit illum:
* Et dedit illi claritátem ætérnam.
V. Iustum dedúxit Dóminus per vias rectas, et osténdit illi regnum Dei.
R. Et dedit illi claritátem ætérnam.

V. Dígnate, Señor, dar tu bendición.
Bendición. Dios Padre todopoderoso tenga piedad y misericordia de nosotros. Amén.

Lectura 4
Era Juan hijo de una noble familia de Sahagún, España; sus padres, privados de hijos mucho tiempo, lo obtuvieron de Dios con sus santas obras y oraciones. Desde su infancia dio indicios de su futura santidad; veíasele, en efecto, dirigir la palabra a los otros niños, desde un sitio elevado, exhortándolos a la virtud y al culto divino, y ocuparse en apaciguar sus querellas. Confiado a los monjes benedictinos de S. Facundo, fue iniciado por ellos en las letras. Mientras estudiaba, su padre le obtuvo el beneficio de una parroquia, pero el joven se negó a conservar este cargo. Admitido entre los familiares del arzobispo de Burgos, ganó su confianza por su gran integridad; el Prelado le ordenó sacerdote, le nombró canónigo y le concedió numerosos beneficios. Pero Juan abandonó el palacio episcopal para dedicarse al servicio de Dios con mayor recogimiento, y renunciando a todas las rentas se adscribió a una capilla, en la que a diario celebraba la Misa y predicaba, con gran edificación de sus fieles.
V. Tú, Señor, ten piedad de nosotros.
R. Demos gracias a Dios.

R. El Señor le enriqueció, le guardó de sus enemigos, y le defendió de sus seductores:
* Y le procuró una gloria eterna.
V. El Señor condujo al justo por caminos rectos y le mostró el reino de Dios.
R. Y le procuró una gloria eterna.
V. Iube, domne, benedícere.
Benedictio. Christus perpétuæ det nobis gáudia vitæ. Amen.

Lectio 5
Postea studiorum causa Salmanticam profectus, in celebre collegium divi Bartholomæi cooptatus, sacerdotis munus ita exercuit, ut simul optatis studiis incumberet, et in sacris étiam concionibus assidue versaretur. Cum vero in gravissimum morbum incidisset, arctioris disciplinæ voto se obstrinxit, quod ut redderet, cum prius cuidam pauperi pene nudo ex duabus, quas tantum habebat vestes, meliorem dedisset, ad cœnobium sancti Augustíni severiori disciplina tum maxime florens se contulit: in quo admissus, obedientia, animi demissione, vigiliis ac oratione provectiores anteibat. Triclinii cura cum ipsi demandata esset, vini doliolum ipso attingente omnibus monachis per annum abunde suffecit. Exacto tirocinii anno, præfecti iussu munus concionandi suscepit. Salmanticæ id temporis adeo cruentis factionibus divina, humanaque omnia permixta erant, ut singulis propemodum horis cædes fierent, et omnium ordinum, ac præsertim nobilium sanguine non viæ solum, et fora, sed templa étiam redundarent.
V. Tu autem, Dómine, miserére nobis.
R. Deo grátias.

R. Amávit eum Dóminus, et ornávit eum: stolam glóriæ índuit eum,
* Et ad portas paradísi coronávit eum.
V. Índuit eum Dóminus lorícam fídei, et ornávit eum.
R. Et ad portas paradísi coronávit eum.
V. Dígnate, Señor, dar tu bendición.
Bendición. Que Cristo nos conceda el gozo de la vida eterna. Amén.

Lectura 5
Fue a perfeccionar sus estudios a Salamanca; allí fue admitido miembro del colegio de San Bartolomé, en donde ejerció el sacerdocio sin descuidar sus estudios, siendo asiduo a las devotas asambleas. Caído enfermo, hizo voto de someterse a una disciplina más severa; para cumplirlo, dio a un pobre casi desnudo el mejor de sus dos únicos vestidos; luego solicitó su ingreso en el monasterio de San Agustín, entonces floreciente por su severa observancia. Ya admitido, aventajó a todos por su obediencia, abnegación, vigilias y oraciones. Estando al cuidado del refectorio, sucedió en una ocasión que a su contacto, bastó un barril de vino para satisfacer las necesidades de todos los religiosos durante un año. Terminado el noviciado, emprendió, por orden del prefecto, la predicación. Salamanca estaba desgarrada por crueles facciones; confundíanse las cosas divinas y humanas; había luchas sangrientas en las calles y plazas y hasta en las iglesias, de las cuales eran víctimas personas de toda condición, singularmente de la nobleza.
V. Tú, Señor, ten piedad de nosotros.
R. Demos gracias a Dios.

R. El Señor le amó y le honró, le vistió con vestiduras de gloria:
* Y le colocó en el umbral del Paraíso.
V. Le cubrió con el yelmo de la fe, y le adornó.
R. Y le colocó en el umbral del Paraíso.
V. Iube, domne, benedícere.
Benedictio. Ignem sui amóris accéndat Deus in córdibus nostris. Amen.

Lectio 6
At Ioannes, tum concionibus, tum privatis colloquiis civium animos demulcens, ad tranquillitatem urbem reduxit. Virum principem graviter offendit, quod illius in subditos sævitiam increpasset. Qua de causa equites duos immisit, qui eum in itinere confoderent, iamque ad ipsum propinquaverant: cum, stupore divinitus immisso, simul cum equis immobiles steterunt, donec ad pedes sancti viri provoluti, sceleris veniam precarentur. Ipse quoque princeps repentino terrore perculsus, iam de salute desperaverat, cum revocato Ioanne, facti pœnitens incolumitati redditus est. Factiosi étiam homines, cum eum fustibus peterent, brachiis diriguere, nec ante redditæ vires quam delicti veniam precarentur. Christum Dominum, dum Sacrum faceret, præsentem contueri, atque ex ipso divinitatis fonte cælestia mysteria haurire solitus. Abdita cordis inspicere, ac futura raro eventu præsagire frequens illi fuit, fratrisque filiam septennem mortuam excitavit. Denique mortis die prænuntiato, et Ecclesiæ sacramentis devotissime susceptis, extremum diem clausit, multis ante et post obitum miraculis gloriosus. Quibus rite probatis Alexander octavus Sanctorum numero eum adscripsit.
V. Tu autem, Dómine, miserére nobis.
R. Deo grátias.

R. Iste homo perfécit ómnia quæ locútus est ei Deus, et dixit ad eum: Ingrédere in réquiem meam:
* Quia te vidi iustum coram me ex ómnibus géntibus.
V. Iste est, qui contémpsit vitam mundi, et pervénit ad cæléstia regna.
R. Quia te vidi iustum coram me ex ómnibus géntibus.
V. Glória Patri, et Fílio, * et Spirítui Sancto.
R. Quia te vidi iustum coram me ex ómnibus géntibus.
V. Dígnate, Señor, dar tu bendición.
Bendición. Que Dios encienda en nuestros corazones el fuego de su amor. Amén.

Lectura 6
Por su predicación como con su conversación, calmó los ánimos, y devolvió la paz a la ciudad. Habiendo molestado a un elevado personaje al reprocharle su crueldad con sus inferiores, hizo éste que dos caballeros le salieran al paso para quitarle la vida. Ya se le acercaban, cuando Dios permitió que quedasen sobrecogidos e inmovilizados, ellos y sus caballos, y prosternados a los pies del santo, le pidieron perdón. Paralizado también aquel señor por un terror súbito, desesperaba ya de salvarse; pero llamó a Juan, y arrepentido de lo que había hecho, recuperó la salud. En otra ocasión, a unos facciosos que perseguían a Juan armados de palos, se les paralizaron sus brazos, y sólo recobraron sus fuerzas tras implorar el perdón. En la Misa solía ver a Nuestro Señor, y bebía el conocimiento de los misterios celestiales en la fuente divina. Solía penetrar los corazones, y profetizaba. Habiendo muerto, a la edad de 7 años, la hija de su hermano, la resucitó. Tras haber predicho el día de su muerte, recibidos los Sacramentos de la Iglesia, murió. Antes y después de su muerte, muchos milagros, comprobados debidamente, hicieron resplandecer su gloria, por lo que Alejandro VIII le inscribió en el número de los santos.
V. Tú, Señor, ten piedad de nosotros.
R. Demos gracias a Dios.

R. Este hombre cumplió todo lo que Dios le había mandado, y Dios le dijo: Entra en el lugar de mi reposo:
* Porque te he hallado justo ante mí entre todas las naciones,
V. Este Santo despreció la vida mundana y llegó al reino de los cielos.
R. Porque te he hallado justo ante mí entre todas las naciones.
V. Gloria al Padre, al Hijo, * y al Espíritu Santo.
R. Porque te he hallado justo ante mí entre todas las naciones.
Nocturn III.
Ant. Ne in ira tua * corrípias me, Dómine.
Psalmus 37(2-11) [7]
37:2 Dómine, ne in furóre tuo árguas me, * neque in ira tua corrípias me.
37:3 Quóniam sagíttæ tuæ infíxæ sunt mihi: * et confirmásti super me manum tuam.
37:4 Non est sánitas in carne mea a fácie iræ tuæ: * non est pax óssibus meis a fácie peccatórum meórum.
37:5 Quóniam iniquitátes meæ supergréssæ sunt caput meum: * et sicut onus grave gravátæ sunt super me.
37:6 Putruérunt et corrúptæ sunt cicatríces meæ, * a fácie insipiéntiæ meæ.
37:7 Miser factus sum, et curvátus sum usque in finem: * tota die contristátus ingrediébar.
37:8 Quóniam lumbi mei impléti sunt illusiónibus: * et non est sánitas in carne mea.
37:9 Afflíctus sum, et humiliátus sum nimis: * rugiébam a gémitu cordis mei.
37:10 Dómine, ante te omne desidérium meum: * et gémitus meus a te non est abscónditus.
37:11 Cor meum conturbátum est, derelíquit me virtus mea: * et lumen oculórum meórum, et ipsum non est mecum.
V. Glória Patri, et Fílio, * et Spirítui Sancto.
R. Sicut erat in princípio, et nunc, et semper, * et in sǽcula sæculórum. Amen.

Ant. Ne in ira tua corrípias me, Dómine.
Nocturn III.
Ant. Señor, * no me corrijas con ira.
Salmo 37(2-11) [7]
37:2 Oh Señor, no me reprendas en medio de tu saña; * ni en medio de tu cólera me castigues.
37:3 Porque se me han clavado tus saetas * y has cargado sobre mí tu mano.
37:4 No hay parte sana en todo mi cuerpo, a causa de tu indignación; * se me estremecen los huesos cuando considero mis pecados.
37:5 Porque mis maldades sobrepujan por encima de mi cabeza; * y como una carga pesada me tienen agobiado.
37:6 Se enconaron y corrompieron mis llagas, * a causa de mi necedad.
37:7 Estoy hecho una miseria y encorvado hasta el suelo; * ando todo el día cubierto de tristeza.
37:8 Porque mis entrañas están llenas de ardor, * y no hay en mi cuerpo parte sana.
37:9 Estoy afligido y abatido en extremo; * la fuerza de los gemidos de mi corazón me hace prorrumpir en alaridos.
37:10 Oh Señor, todos mis deseos están ante tu presencia, * y no se te ocultan mis gemidos.
37:11 Mi corazón está conturbado; he perdido mis fuerzas; * y hasta la misma luz de mis ojos me ha faltado ya.
V. Gloria al Padre, al Hijo, * y al Espíritu Santo.
R. Como era en el principio, ahora y siempre, * por los siglos de los siglos. Amén.

Ant. Señor, no me corrijas con ira.
Ant. Inténde in adiutórium meum, * Dómine, virtus salútis meæ.
Psalmus 37(12-23) [8]
37:12 Amíci mei, et próximi mei * advérsum me appropinquavérunt, et stetérunt.
37:12 Et qui iuxta me erant, de longe stetérunt: * et vim faciébant qui quærébant ánimam meam.
37:13 Et qui inquirébant mala mihi, locúti sunt vanitátes: * et dolos tota die meditabántur.
37:14 Ego autem tamquam surdus non audiébam: * et sicut mutus non apériens os suum.
37:15 Et factus sum sicut homo non áudiens: * et non habens in ore suo redargutiónes.
37:16 Quóniam in te, Dómine, sperávi: * tu exáudies me, Dómine, Deus meus.
37:17 Quia dixi: Nequándo supergáudeant mihi inimíci mei: * et dum commovéntur pedes mei, super me magna locúti sunt.
37:18 Quóniam ego in flagélla parátus sum: * et dolor meus in conspéctu meo semper.
37:19 Quóniam iniquitátem meam annuntiábo: * et cogitábo pro peccáto meo.
37:20 Inimíci autem mei vivunt, et confirmáti sunt super me: * et multiplicáti sunt qui odérunt me iníque.
37:21 Qui retríbuunt mala pro bonis, detrahébant mihi: * quóniam sequébar bonitátem.
37:22 Ne derelínquas me, Dómine, Deus meus: * ne discésseris a me.
37:23 Inténde in adiutórium meum, * Dómine, Deus, salútis meæ.
V. Glória Patri, et Fílio, * et Spirítui Sancto.
R. Sicut erat in princípio, et nunc, et semper, * et in sǽcula sæculórum. Amen.

Ant. Inténde in adiutórium meum, Dómine, virtus salútis meæ.
Ant. Ven aprisa a socorrerme, * Señor mío, mi salvación.
Salmo 37(12-23) [8]
37:12 Mis amigos y mis deudos * se arrimaron y se apostaron contra mí;
37:12 Y mis allegados se pararon a lo lejos. * Entretanto aquellos que procuraban mi muerte, hacían todos sus esfuerzos;
37:13 Y los que anhelaban dañarme, hablaban mil sandeces; * y estaban todo el día maquinando engaños.
37:14 Pero yo, como si fuera sordo, no los escuchaba, * y estaba como mudo, sin abrir la boca.
37:15 Y me hice como quien nada oye, * y no tiene palabras con que replicar.
37:16 Porque en ti tengo puesta, Señor, mi esperanza; * Tú me oirás, ¡oh Señor, Dios mío!
37:17 Pues yo dije: No triunfen sobre mí mis enemigos; * los cuales, cuando ven vacilantes mis pies, se vanaglorian contra mí.
37:18 Verdad es que yo estoy resignado al castigo; * y siempre tengo presente mi dolor.
37:19 Yo mismo confesaré mi iniquidad, * y andaré siempre pensativo por causa de mi pecado.
37:20 Entretanto mis enemigos viven, y se han hecho más fuertes que yo; * y se han multiplicado los que me aborrecen injustamente.
37:21 Los que vuelven mal por bien murmuraban de mí, * porque seguía la virtud.
37:22 ¡Ah! No me desampares, Señor Dios mío; * no te apartes de mí.
37:23 Acude pronto a socorrerme, * ¡oh, Señor, Dios, salvador mío!
V. Gloria al Padre, al Hijo, * y al Espíritu Santo.
R. Como era en el principio, ahora y siempre, * por los siglos de los siglos. Amén.

Ant. Ven aprisa a socorrerme, Señor mío, mi salvación.
Ant. Ámove, Dómine, * a me plagas tuas.
Psalmus 38 [9]
38:2 Dixi: Custódiam vias meas: * ut non delínquam in lingua mea.
38:2 Pósui ori meo custódiam, * cum consísteret peccátor advérsum me.
38:3 Obmútui, et humiliátus sum, et sílui a bonis: * et dolor meus renovátus est.
38:4 Concáluit cor meum intra me: * et in meditatióne mea exardéscet ignis.
38:5 Locútus sum in lingua mea: * Notum fac mihi, Dómine, finem meum.
38:5 Et númerum diérum meórum quis est: * ut sciam quid desit mihi.
38:6 Ecce mensurábiles posuísti dies meos: * et substántia mea tamquam níhilum ante te.
38:6 Verúmtamen univérsa vánitas, * omnis homo vivens.
38:7 Verúmtamen in imágine pertránsit homo: * sed et frustra conturbátur.
38:7 Thesaurízat: * et ignórat cui congregábit ea.
38:8 Et nunc quæ est exspectátio mea? Nonne Dóminus? * Et substántia mea apud te est.
38:9 Ab ómnibus iniquitátibus meis érue me: * oppróbrium insipiénti dedísti me.
38:10 Obmútui, et non apérui os meum, quóniam tu fecísti: * ámove a me plagas tuas.
38:12 A fortitúdine manus tuæ ego deféci in increpatiónibus: * propter iniquitátem corripuísti hóminem.
38:12 Et tabéscere fecísti sicut aráneam ánimam eius: * verúmtamen vane conturbátur omnis homo.
38:13 Exáudi oratiónem meam, Dómine, et deprecatiónem meam: * áuribus pércipe lácrimas meas.
38:13 Ne síleas: quóniam ádvena ego sum apud te, et peregrínus, * sicut omnes patres mei.
38:14 Remítte mihi, ut refrígerer priúsquam ábeam, * et ámplius non ero.
V. Glória Patri, et Fílio, * et Spirítui Sancto.
R. Sicut erat in princípio, et nunc, et semper, * et in sǽcula sæculórum. Amen.

Ant. Ámove, Dómine, a me plagas tuas.
Ant. Aparta de mí * tus golpes, Señor.
Salmo 38 [9]
38:2 Dije yo en mi corazón: Velaré mi conducta * para no pecar con mi lengua.
38:2 Ponía un candado en mi boca, * cuando el pecador se presentaba contra mí.
38:3 Enmudecí y me humillé, y me abstuve de responder aun cosas buenas; * con lo cual se aumentó mi dolor.
38:4 Sentí que se inflamaba mi corazón; * y en mi meditación se encendían llamas de fuego.
38:5 Solté mi lengua, diciendo: * ¡Ah, Señor!, hazme conocer mi fin,
38:5 Y cuál es el número de mis días, * para que yo sepa lo que me resta de vida.
38:6 Cierto que has señalado a mis días término corto; * y que toda mi subsistencia es como nada ante tus ojos.
38:6 Verdaderamente que es la suma vanidad * todo hombre viviente.
38:7 En verdad que como una sombra pasa el hombre; * y por eso se afana y agita en vano.
38:7 Atesora, * y no sabe para quién allega todo aquello.
38:8 Ahora bien, ¿cuál es mi esperanza? ¿Por ventura no eres Tú, oh Señor, * en quien está todo mi bien?
38:9 Líbrame de todas las iniquidades; * Tú me hiciste objeto de los ultrajes del insensato.
38:10 Enmudecí y no abrí mi boca, porque todo lo hacías Tú, Señor, * levanta de mí tu azote.
38:12 A los recios golpes de tu mano, yo desfallecí cuando me corregías; * por el pecado castigaste Tú al hombre;
38:12 Y consumiste su vida, y como polilla corroes sus anhelos. * Ciertamente que en vano se conturba y agita el hombre.
38:13 Oye, Señor, mi oración y mi súplica; * atiende a mis lágrimas;
38:13 No guardes silencio; puesto que yo soy delante de ti un advenedizo y peregrino * como todos mis padres.
38:14 Aplácate, dame respiro, antes de que yo parta * y deje de existir.
V. Gloria al Padre, al Hijo, * y al Espíritu Santo.
R. Como era en el principio, ahora y siempre, * por los siglos de los siglos. Amén.

Ant. Aparta de mí tus golpes, Señor.
V. Deus, ne síleas a me, remítte mihi.
R. Quóniam íncola ego sum apud te et peregrínus.
V. No guardes silencio, Señor; perdóname.
R. Pues advenedizo soy delante de ti y peregrino.
Pater noster, qui es in cælis, sanctificétur nomen tuum: advéniat regnum tuum: fiat volúntas tua, sicut in cælo et in terra. Panem nostrum cotidiánum da nobis hódie: et dimítte nobis débita nostra, sicut et nos dimíttimus debitóribus nostris:
V. Et ne nos indúcas in tentatiónem:
R. Sed líbera nos a malo.
Absolutio. A vínculis peccatórum nostrórum absólvat nos omnípotens et miséricors Dóminus. Amen.
Padre nuestro, que estás en los cielos, santificado sea tu nombre, venga a nosotros tu reino, hágase tu voluntad así en la tierra como en el cielo. El pan nuestro de cada día dánosle hoy; perdónanos nuestras deudas, así como nosotros perdonamos a nuestros deudores:
V. No nos dejes caer en tentación:
R. Mas líbranos del mal.
Absolución. El Señor omnipotente y misericordioso desate las cadenas de nuestros pecados. Amén.

V. Iube, domne, benedícere.
Benedictio. Evangélica léctio sit nobis salus et protéctio. Amen.

Lectio 7
Léctio sancti Evangélii secúndum Lucam
Luc 12:35-40
In illo témpore: Dixit Iesus discípulis suis: Sint lumbi vestri præcincti, et lucernæ ardentes in mánibus vestris. Et réliqua.

Homilía sancti Gregórii Papæ
Homilia 13 in Evang.
Sancti Evangélii, fratres caríssimi, apérta vobis est léctio recitata. Sed ne alíquibus ipsa eius planíties alta fortásse videátur, eam sub brevitáte transcúrrimus, quátenus eius exposítio ita nesciéntibus fiat cógnita, ut tamen sciéntibus non sit onerósa. Dóminus dicit: Sint lumbi vestri præcíncti. Lumbos enim præcíngimus, cum carnis luxúriam per continéntiam coarctámus. Sed quia minus est, mala non ágere, nisi étiam quisque stúdeat, et bonis opéribus insudáre, prótinus ádditur: Et lucérnæ ardéntes in mánibus vestris. Lucérnas quippe ardéntes in mánibus tenémus, cum per bona ópera próximis nostris lucis exémpla monstrámus. De quibus profécto opéribus Dóminus dicit: Lúceat lux vestra coram homínibus, ut vídeant ópera vestra bona, et gloríficent Patrem vestrum qui in cælis est.
V. Tu autem, Dómine, miserére nobis.
R. Deo grátias.

R. Iste est qui ante Deum magnas virtútes operátus est, et de omni corde suo laudávit Dóminum:
* Ipse intercédat pro peccátis ómnium populórum.
V. Ecce homo sine queréla, verus Dei cultor, ábstinens se ab omni ópere malo, et pérmanens in innocéntia sua.
R. Ipse intercédat pro peccátis ómnium populórum.

V. Dígnate, Señor, dar tu bendición.
Bendición. Que la lectura del Evangelio nos salve y nos proteja. Amén.

Lectura 7
Lectura del santo Evangelio según San Lucas
Lc 12:35-40
En aquel tiempo: Dijo Jesús a sus discípulos: Ceñid vuestras cinturas, y tened en vuestras manos las luces ya encendidas. Y lo que sigue.

Homilía de San Gregorio, Papa.
Homilía 13 sobre los Evangelios.
Bien manifiesto os es, carísimos, el sentido que encierra esta lección del santo Evangelio. Mas a fin de que, por causa de su misma simplicidad no parezca a algunos demasiado elevada, la expondremos brevemente para dar a conocer su significación a los que la ignoran, sin fatigar a los que la conocen. El Señor dice: “Ceñid vuestras cinturas”. A la verdad, nos ceñimos la cintura cuando reprimimos la lujuria de la carne por medio de la continencia. Pero como no es suficiente no obrar el mal, si al propio tiempo no procuramos la práctica de las buenas obras, por esto añade a continuación: “Y tened en vuestras manos las luces ya encendidas”. Tenemos las luces encendidas en nuestras manos, cuando mediante las buenas obras servimos de ejemplo a nuestro prójimo. De estas obras dice el Señor: “Resplandezca vuestra luz delante de los hombres, a fin de que vean vuestras buenas obras, y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos”.
V. Tú, Señor, ten piedad de nosotros.
R. Demos gracias a Dios.

R. Este practicó ante Dios grandes virtudes, y alabó con todo su corazón al Señor:
* El mismo intercederá por los pecados de todos los pueblos.
V. He ahí un hombre pacífico, verdadero servidor de Dios, que se abstiene de toda mala acción y conserva aún su inocencia.
R. El mismo intercederá por los pecados de todos los pueblos.
V. Iube, domne, benedícere.
Benedictio. Cuius festum cólimus, ipse intercédat pro nobis ad Dóminum. Amen.

Lectio 8
Duo autem sunt, quæ iubéntur, et lumbos restríngere, et lucérnas tenére: ut et mundítia sit castitátis in córpore, et lumen veritátis in operatióne. Redemptóri étenim nostro unum sine áltero placére nequáquam potest: si aut is qui bona agit, adhuc luxúriæ inquinaménta non déserit: aut is qui castitáte præéminet, necdum se per bona ópera exércet. Nec cástitas ergo magna est sine bono ópere, nec opus bonum est áliquod sine castitáte. Sed et si utrúmque ágitur, restat, ut quisquis ille est, spe ad supérnam pátriam tendat, et nequáquam se a vítiis pro mundi huius honestáte contíneat.
V. Tu autem, Dómine, miserére nobis.
R. Deo grátias.

R. Sint lumbi vestri præcíncti, et lucérnæ ardéntes in mánibus vestris:
* Et vos símiles homínibus exspectántibus dóminum suum, quando revertátur a núptiis.
V. Vigiláte ergo, quia nescítis qua hora Dóminus vester ventúrus sit.
R. Et vos símiles homínibus exspectántibus dóminum suum, quando revertátur a núptiis.
V. Glória Patri, et Fílio, * et Spirítui Sancto.
R. Et vos símiles homínibus exspectántibus dóminum suum, quando revertátur a núptiis.
V. Dígnate, Señor, dar tu bendición.
Bendición. Interceda por nosotros ante el Señor, el Santo cuya fiesta celebramos. Amén.

Lectura 8
Dos son las cosas que se nos ordenan, tener ceñidas las cinturas y encendidas las antorchas, de suerte que la pureza de la castidad reine en el cuerpo, y la luz de la verdad en las obras. Y ciertamente no es posible agradar a nuestro Redentor sin ambas cosas, es decir, que si aquel que obra bien, no deja el mal de la lujuria, o aquel que se distingue por la castidad no se ejercita con buenas obras, no le puede ser agradable en manera alguna. Por tanto, ni la castidad debe tenerse en mucho si no va acompañada de buenas obras, ni puede darse obra buena sin la castidad. Pero al que posee ambas, no le resta más que tender con la esperanza hacia la eterna patria, y tener cuidado, al abstenerse de los vicios, de no hacerlo movido por el honor de este mundo.
V. Tú, Señor, ten piedad de nosotros.
R. Demos gracias a Dios.

R. Ceñid vuestras cinturas, y tened en vuestras manos las luces ya encendidas:
* Sed semejantes a los criados que aguardan a su amo cuando vuelve de las bodas.
V. Estad siempre prevenidos, porque ignoráis en qué hora vuestro Señor ha de venir.
R. Sed semejantes a los criados que aguardan a su amo cuando vuelve de las bodas.
V. Gloria al Padre, al Hijo, * y al Espíritu Santo.
R. Sed semejantes a los criados que aguardan a su amo cuando vuelve de las bodas.
V. Iube, domne, benedícere.
Benedictio. Ad societátem cívium supernórum perdúcat nos Rex Angelórum. Amen.

Lectio 9
Commemoratio SS. Basilidis, Cyrini, Naboris atque Nazarii, Mártyrum
Basilides, Cyrinus, Nabor et Nazarius, Romani milites, nobiles genere, et virtute illustres, christiana religione suscepta, cum Christum Dei Filium, Diocletiano imperatore, prædicarent, ab Aurelio præfecto Urbis comprehensi, et ut diis sacra facerent admoniti, eius iussa contemnentes, missi sunt in carcerem. Quibus orantibus, cum subito clarissima lux oborta omnium oculis, qui ibidem essent, carcerem collustrasset: illo cælesti splendore commotus Marcellus custodiæ præpositus, multique alii, Christo Domino crediderunt. Verum postea e carcere emissi, ab imperatore Maximiano, cum eius étiam neglecto imperio, unum Christum Deum et Dominum in ore haberent, scorpionibus cruciati iterum coniiciuntur in vincula: unde septimo die educti, et ante pedes imperatoris constituti, perstiterunt in irrisione inanium deorum, Iesum Christum Deum constantissime confitentes. Quam ob rem damnati, securi feriuntur. Quorum corpora feris obiecta, nec ab illis tacta a Christianis honorifice sepulta sunt.
V. Tu autem, Dómine, miserére nobis.
R. Deo grátias.


Te Deum
Te Deum laudámus: * te Dóminum confitémur.
Te ætérnum Patrem * omnis terra venerátur.
Tibi omnes Ángeli, * tibi Cæli, et univérsæ Potestátes:
Tibi Chérubim et Séraphim * incessábili voce proclámant:

(Fit reverentia) Sanctus, Sanctus, Sanctus * Dóminus Deus Sábaoth.

Pleni sunt cæli et terra * maiestátis glóriæ tuæ.
Te gloriósus * Apostolórum chorus,
Te Prophetárum * laudábilis númerus,
Te Mártyrum candidátus * laudat exércitus.
Te per orbem terrárum * sancta confitétur Ecclésia,
Patrem * imménsæ maiestátis;
Venerándum tuum verum * et únicum Fílium;
Sanctum quoque * Paráclitum Spíritum.
Tu Rex glóriæ, * Christe.
Tu Patris * sempitérnus es Fílius.

Fit reverentia
Tu, ad liberándum susceptúrus hóminem: * non horruísti Vírginis úterum.

Tu, devícto mortis acúleo, * aperuísti credéntibus regna cælórum.
Tu ad déxteram Dei sedes, * in glória Patris.
Iudex créderis * esse ventúrus.

Sequens versus dicitur flexis genibus
Te ergo quǽsumus, tuis fámulis súbveni, * quos pretióso sánguine redemísti.

Ætérna fac cum Sanctis tuis * in glória numerári.
Salvum fac pópulum tuum, Dómine, * et bénedic hereditáti tuæ.
Et rege eos, * et extólle illos usque in ætérnum.
Per síngulos dies * benedícimus te.

Fit reverentia, secundum consuetudinem
Et laudámus nomen tuum in sǽculum, * et in sǽculum sǽculi.

Dignáre, Dómine, die isto * sine peccáto nos custodíre.
Miserére nostri, Dómine, * miserére nostri.
Fiat misericórdia tua, Dómine, super nos, * quemádmodum sperávimus in te.
In te, Dómine, sperávi: * non confúndar in ætérnum.
V. Dígnate, Señor, dar tu bendición.
Bendición. Que el Rey de los ángeles nos agregue a los ciudadanos del cielo. Amén.

Lectura 9
Conmemoración de los Ss. Basílides, Cirino, Nabor y Nazario, Mártires
Basílides, Cirino, Nabor y Nazario, soldados romanos, nobles e ilustres por la virtud, abrazaron la fe cristiana durante Diocleciano. Como predicaran a Cristo, Hijo de Dios, el prefecto de Roma, Aureliano, los detuvo y les intimó a sacrificar a los dioses. Despreciaron ellos sus órdenes y los redujo a prisión. Estando orando, una luz vivísima llenó la cárcel a la vista de todos cuantos se hallaban en ella. Asombrado Marcelo, guardia de la prisión, creyó en Jesucristo, y con él muchos más. Basílides y sus compañeros, habiendo sido sacados de la cárcel por orden de Maximiano fueron cargados de cadenas, azotados con escorpiones, porque, no obstante la prohibición imperial, no cesaban de pronunciar el nombre de Jesucristo, su Dios y Señor. Llevados ante el Emperador, después de siete días de prisión, persistieron en hacer escarnio de las falsas divinidades y en confesar intrépidamente a Jesucristo Dios. Condenados a muerte por este motivo, fueron decapitados. Arrojados sus cuerpos a las fieras, fueron respetados por éstas, y los cristianos les dieron honrosa sepultura.
V. Tú, Señor, ten piedad de nosotros.
R. Demos gracias a Dios.


Te Deum
A ti, oh Dios, alabamos: * a ti, oh Señor, te confesamos.
A ti, Padre Eterno, * reconoce y venera toda la tierra;
A ti todos los Ángeles, * a ti los cielos y todas las Potestades;
A ti los Querubines y Serafines, * claman sin cesar:

(Reverencia) Santo, Santo, Santo * el Señor Dios de los ejércitos.

Llenos están los cielos y la tierra * de la Majestad de tu gloria.
A ti el glorioso coro * de los Apóstoles,
A ti la venerable muchedumbre * de los Profetas,
A ti alaba el numeroso ejército * de los Mártires.
A ti la Iglesia santa * confiesa por toda la redondez de la tierra:
Por Padre * de inmensa majestad;
Y que debe ser adorado * tu verdadero y único Hijo;
Y también el Espíritu Santo * consolador.
Tú, oh Cristo, * eres Rey de la gloria.
Tú, el Hijo sempiterno * del Padre.

Reverencia
Tú, para rescatarnos * te hiciste hombre, y no tuviste a menos encerrarte en el seno de una Virgen.

Tú, destruido el imperio de la muerte, * abriste a los fieles el reino de los cielos.
Tú estás sentado a la diestra de Dios, * en la gloria del Padre.
Y de allí creemos * que vendrás a juzgarnos.

El siguiente verso se dice de rodillas.
Por esto te suplicamos socorras a tus siervos, * a quienes con tu sangre preciosa redimiste.

Haz que en la eterna gloria * seamos del número de tus santos.
Salva, Señor, a tu pueblo, * y bendice a tu herencia.
Y gobiérnalos, * y ensálzalos para siempre.
Todos los días * te bendecimos.

Reverencia, como es costumbre
Y alabamos tu nombre en los siglos, * y en los siglos de los siglos.

Dígnate, Señor, conservarnos * sin pecado en este día.
Ten, Señor, piedad de nosotros; * sí, ten de nosotros piedad.
Descienda, Señor, tu misericordia sobre nosotros, * pues pusimos en ti nuestra esperanza.
En ti, Señor, esperaré: * nunca seré confundido.
Reliqua omittuntur, nisi Laudes separandae sint.
Reliqua omittuntur, nisi Laudes separandae sint.
Oratio {ex Proprio Sanctorum}
V. Dómine, exáudi oratiónem meam.
R. Et clamor meus ad te véniat.
Orémus.
Deus, auctor pacis et amátor caritátis, qui beátum Ioánnem Confessórem tuum mirífica dissidéntes componéndi grátia decorásti: eius méritis et intercessióne concéde; ut, in tua caritáte firmáti, nullis a te tentatiónibus separémur.
Per Dóminum nostrum Iesum Christum, Fílium tuum: qui tecum vivit et regnat in unitáte Spíritus Sancti, Deus, per ómnia sǽcula sæculórum.
R. Amen.
Oración {del Propio de los Santos}
V. Señor, escucha nuestra oración.
R. Y llegue a ti nuestro clamor.
Oremos.
Oh Dios, autor de la paz y amante de la caridad, que adornaste al bienaventurado Juan, Confesor tuyo, con la admirable gracia de reconciliar a los enemistados; concédenos por sus méritos e intercesión que, fundados en tu caridad, por ninguna tentación seamos de ti separados.
Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, Dios, por todos los siglos de los siglos.
R. Amén.
Conclusio
V. Dómine, exáudi oratiónem meam.
R. Et clamor meus ad te véniat.
V. Benedicámus Dómino.
R. Deo grátias.
V. Fidélium ánimæ per misericórdiam Dei requiéscant in pace.
R. Amen.
Conclusión
V. Señor, escucha nuestra oración.
R. Y llegue a ti nuestro clamor.
V. Bendigamos al Señor.
R. Demos gracias a Dios.
V. Las almas de los fieles, por la misericordia de Dios, descansen en paz.
R. Amén.

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