Dominica XII Post Pentecosten III. Augusti ~ Semiduplex Dominica minor
Commemoratio: S. Claræ Virginis

Ad Matutinum    08-12-2018

Incipit
V. Dómine, lábia +︎ mea apéries.
R. Et os meum annuntiábit laudem tuam.
V. Deus in adjutórium meum inténde.
R. Dómine, ad adjuvándum me festína.
V. Glória Patri, et Fílio, * et Spirítui Sancto.
R. Sicut erat in princípio, et nunc, et semper, * et in sǽcula sæculórum. Amen.
Allelúja.
Rito de entrada
V. Señor, ábreme +︎ los labios.
R. Y mi boca proclamará tu alabanza.
V. Dios mío, ven en mi auxilio.
R. Señor, date prisa en socorrerme.
V. Gloria al Padre, al Hijo, * y al Espíritu Santo.
R. Como era en el principio, ahora y siempre, * por los siglos de los siglos. Amén.
Aleluya.
Invitatorium {Antiphona ex Psalterio secundum diem}
Ant. Dóminum, qui fecit nos, * Veníte, adorémus.
Ant. Dóminum, qui fecit nos, * Veníte, adorémus.
Veníte, exsultémus Dómino, jubilémus Deo, salutári nostro: præoccupémus fáciem ejus in confessióne, et in psalmis jubilémus ei.
Ant. Dóminum, qui fecit nos, * Veníte, adorémus.
Quóniam Deus magnus Dóminus, et Rex magnus super omnes deos, quóniam non repéllet Dóminus plebem suam: quia in manu ejus sunt omnes fines terræ, et altitúdines móntium ipse cónspicit.
Ant. Veníte, adorémus.
Quóniam ipsíus est mare, et ipse fecit illud, et áridam fundavérunt manus ejus (genuflectitur) veníte, adorémus, et procidámus ante Deum: plorémus coram Dómino, qui fecit nos, quia ipse est Dóminus, Deus noster; nos autem pópulus ejus, et oves páscuæ ejus.
Ant. Dóminum, qui fecit nos, * Veníte, adorémus.
Hódie, si vocem ejus audiéritis, nolíte obduráre corda vestra, sicut in exacerbatióne secúndum diem tentatiónis in desérto: ubi tentavérunt me patres vestri, probavérunt et vidérunt ópera mea.
Ant. Veníte, adorémus.
Quadragínta annis próximus fui generatióni huic, et dixi; Semper hi errant corde, ipsi vero non cognovérunt vias meas: quibus jurávi in ira mea; Si introíbunt in réquiem meam.
Ant. Dóminum, qui fecit nos, * Veníte, adorémus.
V. Glória Patri, et Fílio, * et Spirítui Sancto.
R. Sicut erat in princípio, et nunc, et semper, * et in sǽcula sæculórum. Amen.
Ant. Veníte, adorémus.
Ant. Dóminum, qui fecit nos, * Veníte, adorémus.
Invitatorio {Antífona del Salterio del día correspondiente}
Ant. El Señor nos ha creado. * Venid a adorarlo.
Ant. El Señor nos ha creado. * Venid a adorarlo.
Venid, regocijémonos en el Señor; cantemos con júbilo las alabanzas de Dios, Salvador nuestro. Corramos a presentarnos ante su acatamiento, dándole gracias, y entonándole himnos con júbilo.
Ant. El Señor nos ha creado. * Venid a adorarlo.
Porque el Señor es el Dios grande, y un rey más grande que todos los dioses. Porque en su mano tiene toda la extensión de la tierra, y suyos son los más encumbrados montes.
Ant. Venid a adorarlo.
Suyo es el mar, y obra es de sus manos: y hechura de sus manos es la tierra. (de rodillas) Venid, pues, adorémosle, postrémonos: derramando lágrimas en la presencia del Señor que nos ha creado: Pues Él es el Señor Dios nuestro: y nosotros el pueblo a quien Él apacienta, y ovejas de su grey.
Ant. El Señor nos ha creado. * Venid a adorarlo.
Hoy mismo, si oyereis su voz, guardaos de endurecer vuestros corazones, Como sucedió, dice el Señor, cuando provocaron mi ira, poniéndome a prueba en el desierto, en donde vuestros padres me tentaron, me probaron, y vieron mis obras.
Ant. Venid a adorarlo.
Por espacio de cuarenta años estuve irritado contra esta generación, y dije: Siempre está descarriado el corazón de este pueblo. Ellos no conocieron mis caminos; por lo que juré airado que no entrarían en mi reposo.
Ant. El Señor nos ha creado. * Venid a adorarlo.
V. Gloria al Padre, al Hijo, * y al Espíritu Santo.
R. Como era en el principio, ahora y siempre, * por los siglos de los siglos. Amén.
Ant. Venid a adorarlo.
Ant. El Señor nos ha creado. * Venid a adorarlo.
Hymnus {ex Psalterio secundum tempora}
Nocte surgéntes vigilémus omnes,
Semper in psalmis meditémur, atque
Víribus totis Dómino canámus
Dúlciter hymnos.

Ut pio Regi páriter canéntes,
Cum suis Sanctis mereámur aulam
Ingredi cæli, simul et beátam
Dúcere vitam.

Præstet hoc nobis Déitas beáta
Patris, ac Nati, paritérque Sancti
Spíritus, cujus réboat per omnem
Glória mundum.
Amen.
Himno {del Salterio del Tiempo correspondiente}
Levantémonos durante la noche y velemos todos;
Meditemos sin cesar los salmos,
Y con voz unánime cantemos dulcemente
Los himnos al Señor.

A fin de que cantando juntamente al piadoso Rey,
Merezcamos con sus Santos entrar
En la patria celeste, y juntamente gozar
De vida perenne.

Esta gracia nos conceda la bienaventurada Divinidad,
Ella que consta de Padre, de Hijo y de Espíritu Santo,
Y cuya gloria proclama
El mundo entero.
Amén.
Psalmi cum lectionibus {Antiphonæ ex Psalterio secundum tempora}
Nocturn I.
Ant. Beátus vir
Psalmus 1 [1]
1:1 Beátus vir, qui non ábiit in consílio impiórum, et in via peccatórum non stetit, * et in cáthedra pestiléntiæ non sedit:
1:2 Sed in lege Dómini volúntas ejus, * et in lege ejus meditábitur die ac nocte.
1:3 Et erit tamquam lignum, quod plantátum est secus decúrsus aquárum, * quod fructum suum dabit in témpore suo:
1:3 Et fólium ejus non défluet: * et ómnia quæcúmque fáciet, prosperabúntur.
1:4 Non sic ímpii, non sic: * sed tamquam pulvis, quem proícit ventus a fácie terræ.
1:5 Ídeo non resúrgent ímpii in judício: * neque peccatóres in concílio justórum.
1:6 Quóniam novit Dóminus viam justórum: * et iter impiórum períbit.
V. Glória Patri, et Fílio, * et Spirítui Sancto.
R. Sicut erat in princípio, et nunc, et semper, * et in sǽcula sæculórum. Amen.

Ant. Beátus vir qui in lege Dómini meditátur.
Salmos con lecturas {Antífonas del Salterio del Tiempo correspondiente}
Nocturn I.
Ant. Dichoso el hombre
Salmo 1 [1]
1:1 Dichoso aquel varón que no se deja llevar de los consejos de los malos, ni se detiene en el camino de los pecadores, * ni se asienta en la cátedra pestilente de los libertinos;
1:2 Sino que tiene puesta toda su voluntad en la ley del Señor, * y está meditando en ella día y noche.
1:3 Él será como el árbol plantado junto a las corrientes de las aguas, * el cual dará su fruto en el debido tiempo,
1:3 Y cuya hoja no caerá nunca; * y cuanto él hiciere tendrá próspero efecto.
1:4 No así los impíos, no así; * sino que serán como el tamo o polvo que el viento arroja de la superficie de la tierra.
1:5 Por tanto, no prevalecerán los impíos en el juicio; * ni los pecadores estarán en la asamblea de los justos.
1:6 Porque conoce el Señor y premia el proceder de los justos; * mas la senda de los impíos terminará en la perdición.
V. Gloria al Padre, al Hijo, * y al Espíritu Santo.
R. Como era en el principio, ahora y siempre, * por los siglos de los siglos. Amén.

Ant. Dichoso el hombre que medita la ley del Señor.
Ant. Servíte Dómino
Psalmus 2 [2]
2:1 Quare fremuérunt gentes: * et pópuli meditáti sunt inánia?
2:2 Astitérunt reges terræ, et príncipes convenérunt in unum * advérsus Dóminum, et advérsus Christum ejus.
2:3 Dirumpámus víncula eórum: * et proiciámus a nobis jugum ipsórum.
2:4 Qui hábitat in cælis, irridébit eos: * et Dóminus subsannábit eos.
2:5 Tunc loquétur ad eos in ira sua, * et in furóre suo conturbábit eos.
2:6 Ego autem constitútus sum Rex ab eo super Sion montem sanctum ejus, * prǽdicans præcéptum ejus.
2:7 Dóminus dixit ad me: * Fílius meus es tu, ego hódie génui te.
2:8 Póstula a me, et dabo tibi gentes hereditátem tuam, * et possessiónem tuam términos terræ.
2:9 Reges eos in virga férrea, * et tamquam vas fíguli confrínges eos.
2:10 Et nunc, reges, intellégite: * erudímini, qui judicátis terram.
2:11 Servíte Dómino in timóre: * et exsultáte ei cum tremóre.
2:12 Apprehéndite disciplínam, nequándo irascátur Dóminus, * et pereátis de via justa.
2:13 Cum exárserit in brevi ira ejus: * beáti omnes qui confídunt in eo.
V. Glória Patri, et Fílio, * et Spirítui Sancto.
R. Sicut erat in princípio, et nunc, et semper, * et in sǽcula sæculórum. Amen.

Ant. Servíte Dómino in timóre, et exsultáte ei cum tremóre.
Ant. Servid al Señor
Salmo 2 [2]
2:1 ¿Por qué causa se han embravecido tanto las naciones, * y los pueblos maquinan vanos proyectos?
2:2 Se han coligado los reyes de la tierra; y se han confederado los príncipes * contra el Señor, y contra su Cristo.
2:3 Rompamos, dijeron, sus ataduras, * y sacudamos lejos de nosotros su yugo.
2:4 Mas aquel que reside en los cielos se burlará de ellos; * se mofará de ellos el Señor.
2:5 Entonces les hablará Él en su indignación * y los llenará de terror con su saña.
2:6 Mas yo he sido por Él constituido rey sobre Sion, su santo monte, * para predicar su ley.
2:7 A mí me dijo el Señor: * Tú eres mi Hijo; Yo te engendré hoy.
2:8 Pídeme, y te daré las naciones en herencia tuya, * y extenderé tu dominio hasta los extremos de la tierra.
2:9 Los regirás con cetro de hierro; * y si te resisten, los desmenuzarás como un vaso de barro.
2:10 Ahora pues, ¡oh reyes!, entendedlo: * Sed instruidos vosotros los que juzgáis la tierra.
2:11 Servid al Señor con temor, * y regocijaos en Él, poseídos siempre de un temblor santo.
2:12 Abrazad la buena doctrina; no sea que al fin se irrite el Señor, * y perezcáis descarriados de la senda de la justicia.
2:13 Porque cuando de aquí a poco se inflamare su ira, * bienaventurados todos aquellos que ponen en Él su confianza.
V. Gloria al Padre, al Hijo, * y al Espíritu Santo.
R. Como era en el principio, ahora y siempre, * por los siglos de los siglos. Amén.

Ant. Servid al Señor con temor, rendidle homenaje temblando.
Ant. Exsúrge,
Psalmus 3 [3]
3:2 Dómine, quid multiplicáti sunt qui tríbulant me? * multi insúrgunt advérsum me.
3:3 Multi dicunt ánimæ meæ: * Non est salus ipsi in Deo ejus.
3:4 Tu autem, Dómine, suscéptor meus es, * glória mea, et exáltans caput meum.
3:5 Voce mea ad Dóminum clamávi: * et exaudívit me de monte sancto suo.
3:6 Ego dormívi, et soporátus sum: * et exsurréxi, quia Dóminus suscépit me.
3:7 Non timébo míllia pópuli circumdántis me: * exsúrge, Dómine, salvum me fac, Deus meus.
3:8 Quóniam tu percussísti omnes adversántes mihi sine causa: * dentes peccatórum contrivísti.
3:9 Dómini est salus: * et super pópulum tuum benedíctio tua.
V. Glória Patri, et Fílio, * et Spirítui Sancto.
R. Sicut erat in princípio, et nunc, et semper, * et in sǽcula sæculórum. Amen.

Ant. Exsúrge, Dómine, salvum me fac, Deus meus.
Ant. Levántate,
Salmo 3 [3]
3:2 ¡Ah, Señor! ¿Cómo es que se han aumentado tanto mis perseguidores? * Son muchísimos los que se han rebelado contra mí.
3:3 Muchos dicen de mí: * Ya no tiene que esperar de su Dios salvación.
3:4 Pero Tú, ¡oh Señor!, Tú eres mi protector, * mi gloria, y el que me hace levantar cabeza.
3:5 A voces clamé al Señor, * y Él me oyó benigno desde su santo monte.
3:6 Yo me dormí, y me entregué a un profundo sueño; * y me levanté, porque el Señor me tomó bajo su amparo.
3:7 No temeré, pues, a ese innumerable gentío que me tiene cercado; * levántate, ¡oh Señor!, sálvame Tú, Dios mío.
3:8 Pues Tú has castigado a todos los que sin razón me hacen guerra; * les has quebrado los dientes a los pecadores.
3:9 Del Señor nos viene la salvación; * y Tú, oh Dios mío, bendecirás a tu pueblo.
V. Gloria al Padre, al Hijo, * y al Espíritu Santo.
R. Como era en el principio, ahora y siempre, * por los siglos de los siglos. Amén.

Ant. Levántate, Señor; sálvame, Dios mío.
V. Memor fui nocte nóminis tui, Dómine.
R. Et custodívi legem tuam.
V. Durante la noche me acordaba de invocar tu nombre, Señor.
R. Y guardaba tu Ley.
Pater noster, qui es in cælis, sanctificétur nomen tuum: advéniat regnum tuum: fiat volúntas tua, sicut in cælo et in terra. Panem nostrum quotidiánum da nobis hódie: et dimítte nobis débita nostra, sicut et nos dimíttimus debitóribus nostris:
V. Et ne nos indúcas in tentatiónem:
R. Sed líbera nos a malo.
Absolutio. Exáudi, Dómine Jesu Christe, preces servórum tuórum, et miserére nobis: Qui cum Patre et Spíritu Sancto vivis et regnas in sǽcula sæculórum. Amen.
Padre nuestro, que estás en los cielos, santificado sea tu nombre, venga a nosotros tu reino, hágase tu voluntad así en la tierra como en el cielo. El pan nuestro de cada día dánosle hoy; perdónanos nuestras deudas, así como nosotros perdonamos a nuestros deudores:
V. No nos dejes caer en tentación:
R. Mas líbranos del mal.
Absolución. Señor Jesucristo, escucha las súplicas de tus siervos y ten misericordia de nosotros, Tú que vives y reinas con el Padre y el Espíritu Santo por los siglos de los siglos. Amén.

V. Jube, domne, benedícere.
Benedictio. Benedictióne perpétua benedícat nos Pater ætérnus. Amen.

Lectio 1
Incipit liber Sapiéntiæ
Sap 1:1-4
1 Dilígite justítiam, qui judicátis terram, sentíte de Dómino in bonitáte et in simplicitáte cordis quǽrite illum;
2 Quóniam invenítur ab his qui non tentant illum, appáret autem eis qui fidem habent in illum.
3 Pervérsæ enim cogitatiónes séparant a Deo, probáta autem virtus córripit insipiéntes;
4 Quóniam in malévolam ánimam non introíbit sapiéntia, nec habitábit in córpore súbdito peccátis.
V. Tu autem, Dómine, miserére nobis.
R. Deo grátias.

R. In princípio Deus ántequam terram fáceret, priúsquam abýssos constitúeret, priúsquam prodúceret fontes aquárum,
* Antequam montes collocaréntur, ante omnes colles generávit me Dóminus.
V. Quando præparábat cælos, áderam, cum eo cuncta compónens.
R. Antequam montes collocaréntur, ante omnes colles generávit me Dóminus.

V. Dígnate, Señor, dar tu bendición.
Bendición. El Padre Eterno nos bendiga con su continua bendición. Amén.

Lectura 1
Empieza el Libro de la Sabiduría.
Sab 1:1-4
1 Amad la justicia los que gobernáis la tierra; pensad rectamente del Señor y buscadle con sencillez de corazón.
2 Porque se deja hallar de los que no le tientan, se manifiesta a los que no desconfían de Él.
3 Los pensamientos perversos apartan de Dios, y la omnipotencia puesta a prueba corrige a los imprudentes.
4 Porque en alma maliciosa no entrará la sabiduría, ni morará en cuerpo esclavo del pecado.
V. Tú, Señor, ten piedad de nosotros.
R. Demos gracias a Dios.

R. En el principio, antes que Dios creara la tierra, antes que constituyera los abismos, antes que produjera las fuentes de las aguas,
* Antes que fueran fijados los montes, antes que existieran los collados, me engendró el Señor.
V. Cuando Él extendía los cielos estaba yo presente concertándolo todo con Él.
R. Antes que fueran fijados los montes, antes que existieran los collados, me engendró el Señor.
V. Jube, domne, benedícere.
Benedictio. Unigénitus Dei Fílius nos benedícere et adjuváre dignétur. Amen.

Lectio 2
Sap 1:5-8
5 Spíritus enim sanctus disciplínæ effúgiet fictum et áuferet se a cogitatiónibus quæ sunt sine intelléctu et corripiétur a superveniénte iniquitáte.
6 Benígnus est enim spíritus sapiéntiæ et non liberábit malédicum a lábiis suis; quóniam renum illíus testis est Deus et cordis illíus scrutátor est verus, et linguæ ejus audítor:
7 Quóniam spíritus Dómini replévit orbem terrárum, et hoc quod cóntinet ómnia, sciéntiam habet vocis.
8 Propter hoc qui lóquitur iníqua non potest latére, nec prætériet illum corrípiens judícium.
V. Tu autem, Dómine, miserére nobis.
R. Deo grátias.

R. Gyrum cæli circuívi sola, et in flúctibus maris ambulávi, in omni gente et in omni pópulo primátum ténui:
* Superbórum et sublímium colla própria virtúte calcávi.
V. Ego in altíssimis hábito, et thronus meus in colúmna nubis.
R. Superbórum et sublímium colla própria virtúte calcávi.
V. Dígnate, Señor, dar tu bendición.
Bendición. El Hijo único de Dios nos bendiga y nos ayude. Amén.

Lectura 2
Sab 1:5-8
5 Porque el Espíritu Santo de la disciplina huye del engaño, y se aleja de los pensamientos insensatos, y al sobrevenir la iniquidad se aleja.
6 Porque la sabiduría es un espíritu amador del hombre, y no dejará impune al de blasfemos labios; que Dios es testigo de sus pensamientos, y veraz observador de su corazón, y oidor de sus palabras.
7 Porque el Espíritu del Señor llena la tierra, y El, que todo lo abarca, tiene la ciencia de todo.
8 Por eso nadie que hable impiedades quedará oculto, ni pasará de largo ante él la justicia vengadora.
V. Tú, Señor, ten piedad de nosotros.
R. Demos gracias a Dios.

R. Yo sola di la vuelta al cielo, y me paseé por las olas del mar, y en todas las naciones y en todos los pueblos tuve la primacía.
* Y pisé con mi poder la cerviz de los grandes y de los soberbios.
V. Yo en los altísimos cielos puse mi morada, mi trono sobre una columna de nubes.
R. Y pisé con mi poder la cerviz de los grandes y de los soberbios.
V. Jube, domne, benedícere.
Benedictio. Spíritus Sancti grátia illúminet sensus et corda nostra. Amen.

Lectio 3
Sap 1:9-11
9 In cogitatiónibus enim ímpii interrogátio erit, sermónum autem illíus audítio ad Deum véniet ad correptiónem iniquitátum illíus;
10 Quóniam auris zeli audit ómnia, et tumúltus murmuratiónum non abscondétur.
11 Custodíte ergo vos a murmuratióne, quæ nihil prodest, et a detractióne párcite linguæ, quóniam sermo obscúrus in vácuum non ibit, os autem quod mentítur occídit ánimam.
V. Tu autem, Dómine, miserére nobis.
R. Deo grátias.

R. Emítte, Dómine, sapiéntiam de sede magnitúdinis tuæ, ut mecum sit et mecum labóret:
* Ut sciam, quid accéptum sit coram te omni témpore.
V. Da mihi, Dómine, sédium tuárum assistrícem sapiéntiam.
R. Ut sciam quid accéptum sit coram te omni témpore.
V. Glória Patri, et Fílio, * et Spirítui Sancto.
R. Ut sciam quid accéptum sit coram te omni témpore.
V. Dígnate, Señor, dar tu bendición.
Bendición. La gracia del Espíritu Santo ilumine nuestros sentidos y corazones. Amén

Lectura 3
Sab 1:9-11
9 Porque los pensamientos del impío serán examinados, y hasta el Señor llegará el sonido de sus palabras, para castigo de sus iniquidades;
10 Que su celoso oído lo oye todo y el rumor de las murmuraciones no quedará oculto.
11 Guardaos, pues, de murmuraciones inútiles, preservaos de la lengua mal hablada; porque la lengua mentirosa no quedará impune, y la boca embustera da muerte al alma.
V. Tú, Señor, ten piedad de nosotros.
R. Demos gracias a Dios.

R. Envía, Señor, la sabiduría desde el solio de tu grandeza, para que esté conmigo y conmigo obre.
* A fin de que sepa en todo tiempo qué es lo que te place.
V. Dame, Señor, aquella sabiduría que reside en tu trono.
R. A fin de que sepa en todo tiempo qué es lo que te place.
V. Gloria al Padre, al Hijo, * y al Espíritu Santo.
R. A fin de que sepa en todo tiempo qué es lo que te place.
Nocturn II.
Ant. Quam admirábile
Psalmus 8 [4]
8:2 Dómine, Dóminus noster, * quam admirábile est nomen tuum in univérsa terra!
8:2 Quóniam eleváta est magnificéntia tua, * super cælos.
8:3 Ex ore infántium et lacténtium perfecísti laudem propter inimícos tuos, * ut déstruas inimícum et ultórem.
8:4 Quóniam vidébo cælos tuos, ópera digitórum tuórum: * lunam et stellas, quæ tu fundásti.
8:5 Quid est homo quod memor es ejus? * aut fílius hóminis, quóniam vísitas eum?
8:6 Minuísti eum paulo minus ab Ángelis, glória et honóre coronásti eum: * et constituísti eum super ópera mánuum tuárum.
8:8 Ómnia subjecísti sub pédibus ejus, * oves et boves univérsas: ínsuper et pécora campi.
8:9 Vólucres cæli, et pisces maris, * qui perámbulant sémitas maris.
8:10 Dómine, Dóminus noster, * quam admirábile est nomen tuum in univérsa terra!
V. Glória Patri, et Fílio, * et Spirítui Sancto.
R. Sicut erat in princípio, et nunc, et semper, * et in sǽcula sæculórum. Amen.

Ant. Quam admirábile est nomen tuum, Dómine, in univérsa terra!
Nocturn II.
Ant. ¡Qué admirable
Salmo 8 [4]
8:2 ¡Oh Señor, soberano dueño nuestro, * cuán admirable es tu santo Nombre en toda la tierra!
8:2 Porque tu majestad se ve ensalzada * sobre los cielos.
8:3 De la boca de los niños y de los que están aún pendientes del pecho de sus madres, hiciste Tú salir perfecta alabanza, por razón de tus enemigos, * para destruir al enemigo y al vengativo.
8:4 Yo contemplo tus cielos, obra de tus dedos, * la luna y las estrellas que Tú creaste,
8:5 Y exclamo: ¿Qué es el hombre, para que Tú te acuerdes de él? * ¿O qué es el hijo del hombre, para que vengas a visitarlo?
8:6 Lo hiciste un poco inferior a los ángeles, lo coronaste de gloria y de honor, * y le has dado el mando sobre las obras de tus manos.
8:8 Todas ellas las pusiste a sus pies; * todas las ovejas y bueyes, y aun las bestias del campo;
8:9 Las aves del cielo, y los peces del mar * que hienden sus olas.
8:10 ¡Oh Señor, soberano dueño nuestro, * cuán admirable es tu Nombre en toda la redondez de la tierra!
V. Gloria al Padre, al Hijo, * y al Espíritu Santo.
R. Como era en el principio, ahora y siempre, * por los siglos de los siglos. Amén.

Ant. ¡Qué admirable es tu nombre, Señor en toda la tierra!
Ant. Sedísti super thronum
Psalmus 9(2-11) [5]
9:2 Confitébor tibi, Dómine, in toto corde meo: * narrábo ómnia mirabília tua.
9:3 Lætábor et exsultábo in te: * psallam nómini tuo, Altíssime.
9:4 In converténdo inimícum meum retrórsum: * infirmabúntur, et períbunt a fácie tua.
9:5 Quóniam fecísti judícium meum et causam meam: * sedísti super thronum, qui júdicas justítiam.
9:6 Increpásti gentes, et périit ímpius: * nomen eórum delésti in ætérnum, et in sǽculum sǽculi.
9:7 Inimíci defecérunt frámeæ in finem: * et civitátes eórum destruxísti.
9:8 Périit memória eórum cum sónitu: * et Dóminus in ætérnum pérmanet.
9:9 Parávit in judício thronum suum: * et ipse judicábit orbem terræ in æquitáte, judicábit pópulos in justítia.
9:10 Et factus est Dóminus refúgium páuperi: * adjútor in opportunitátibus, in tribulatióne.
9:11 Et sperent in te qui novérunt nomen tuum: * quóniam non dereliquísti quæréntes te, Dómine.
V. Glória Patri, et Fílio, * et Spirítui Sancto.
R. Sicut erat in princípio, et nunc, et semper, * et in sǽcula sæculórum. Amen.

Ant. Sedísti super thronum qui júdicas justítiam.
Ant. El Señor está sentado en el trono
Salmo 9(2-11) [5]
9:2 A ti, ¡oh Señor!, tributaré gracias con todo mi corazón; * contaré todas tus maravillas.
9:3 Me alegraré en ti y saltaré de gozo; * cantaré himnos a tu Nombre, ¡oh Dios altísimo!
9:4 Porque Tú pusiste en fuga a mis enemigos; * y quedarán debilitados, y perecerán delante de ti.
9:5 Pues Tú me has hecho justicia, y has tomado la defensa de mi causa; * te has sentado sobre el trono, Tú que juzgas según justicia.
9:6 Has reprendido a las naciones, y pereció el impío; * has borrado sus nombres para siempre por los siglos de los siglos.
9:7 Quedan embotadas para siempre las espadas del enemigo, * y has asolado sus ciudades.
9:8 Se desvaneció como el sonido su memoria. * Mas el Señor subsiste eternamente.
9:9 Él preparó su trono para ejercer el juicio; * y Él mismo es quien juzgará con rectitud la tierra; juzgará los pueblos con justicia.
9:10 El Señor se ha hecho el amparo del pobre; * socorriéndole oportunamente en la tribulación.
9:11 Confíen, pues, en ti, ¡oh Dios mío!, los que conocen y adoran tu Nombre; * porque jamás has desamparado, Señor, a los que a ti recurren.
V. Gloria al Padre, al Hijo, * y al Espíritu Santo.
R. Como era en el principio, ahora y siempre, * por los siglos de los siglos. Amén.

Ant. El Señor está sentado en el trono para juzgar con justicia.
Ant. Exsúrge, Dómine,
Psalmus 9(12-21) [6]
9:12 Psállite Dómino, qui hábitat in Sion: * annuntiáte inter gentes stúdia ejus:
9:13 Quóniam requírens sánguinem eórum recordátus est: * non est oblítus clamórem páuperum.
9:14 Miserére mei, Dómine: * vide humilitátem meam de inimícis meis.
9:15 Qui exáltas me de portis mortis, * ut annúntiem omnes laudatiónes tuas in portis fíliæ Sion.
9:16 Exsultábo in salutári tuo: * infíxæ sunt gentes in intéritu, quem fecérunt.
9:16 In láqueo isto, quem abscondérunt, * comprehénsus est pes eórum.
9:17 Cognoscétur Dóminus judícia fáciens: * in opéribus mánuum suárum comprehénsus est peccátor.
9:18 Convertántur peccatóres in inférnum, * omnes gentes quæ obliviscúntur Deum.
9:19 Quóniam non in finem oblívio erit páuperis: * patiéntia páuperum non períbit in finem.
9:20 Exsúrge, Dómine, non confortétur homo: * judicéntur gentes in conspéctu tuo.
9:21 Constítue, Dómine, legislatórem super eos: * ut sciant gentes quóniam hómines sunt.
V. Glória Patri, et Fílio, * et Spirítui Sancto.
R. Sicut erat in princípio, et nunc, et semper, * et in sǽcula sæculórum. Amen.

Ant. Exsúrge, Dómine, non præváleat homo.
Ant. Levántate Señor,
Salmo 9(12-21) [6]
9:12 Cantad himnos al Señor que tiene su morada en el monte santo de Sion; * anunciad entre las naciones sus proezas.
9:13 Porque vengando la sangre de sus siervos, ha hecho ver que se acuerda de ellos; * no ha echado en olvido el clamor de los pobres.
9:14 Apiádate, Señor, de mí; * mira el abatimiento a que me han reducido mis enemigos.
9:15 Tú que me sacas de las puertas de la muerte, * para que publique todas tus alabanzas en las puertas de la hija de Sion.
9:16 Manifestaré mi júbilo por haberme salvado Tú; * las gentes que me perseguían han quedado sumidas en la perdición que habían preparado contra mí.
9:16 En el lazo mismo que me tenían ocultamente armado * ha quedado preso su pie.
9:17 Así se reconocerá que el Señor hace justicia; * al ver que el pecador ha quedado preso en las obras y lazos de sus propias manos.
9:18 Serán arrojados al infierno los pecadores * y todas esas gentes que viven olvidadas de Dios.
9:19 Que no estará para siempre olvidado el pobre; * ni quedará para siempre frustrada la paciencia de los humildes.
9:20 Levántate, ¡oh Señor!, haz que no prevalezca el hombre malvado; * sean juzgadas las gentes ante tu presencia.
9:21 Establece, Señor, sobre ellas un legislador; * para que conozcan que son hombres débiles y miserables.
V. Gloria al Padre, al Hijo, * y al Espíritu Santo.
R. Como era en el principio, ahora y siempre, * por los siglos de los siglos. Amén.

Ant. Levántate Señor, que el hombre no triunfe.
V. Média nocte surgébam ad confiténdum tibi.
R. Super judícia justificatiónis tuæ.
V. Me levantaba a medianoche a tributarte gracias.
R. Por tus juicios llenos de justicia.
Pater noster, qui es in cælis, sanctificétur nomen tuum: advéniat regnum tuum: fiat volúntas tua, sicut in cælo et in terra. Panem nostrum quotidiánum da nobis hódie: et dimítte nobis débita nostra, sicut et nos dimíttimus debitóribus nostris:
V. Et ne nos indúcas in tentatiónem:
R. Sed líbera nos a malo.
Absolutio. Ipsíus píetas et misericórdia nos ádjuvet, qui cum Patre et Spíritu Sancto vivit et regnat in sǽcula sæculórum. Amen.
Padre nuestro, que estás en los cielos, santificado sea tu nombre, venga a nosotros tu reino, hágase tu voluntad así en la tierra como en el cielo. El pan nuestro de cada día dánosle hoy; perdónanos nuestras deudas, así como nosotros perdonamos a nuestros deudores:
V. No nos dejes caer en tentación:
R. Mas líbranos del mal.
Absolución. Que nos auxilie la clemencia y misericordia de aquel que vive y reina con el Padre y el Espíritu Santo por los siglos de los siglos. Amén.

V. Jube, domne, benedícere.
Benedictio. Deus Pater omnípotens sit nobis propítius et clemens. Amen.

Lectio 4
Ex libro Officiórum sancti Ambrósii Epíscopi
Lib. 1. Cap. 28 et 29
Magnus justítiæ splendor, quæ áliis pótius nata quam sibi, communitátem et societátem nostram ádjuvat, excelsitátem tenet, ut suo judício ómnia subjécta hábeat, opem áliis ferat, pecúniam cónferat, offícia non ábnuat, perícula suscípiat aliéna. Quis non cúperet hanc virtútis arcem tenére, nisi prima avarítia infirmáret atque inflécteret tantæ virtútis vigórem? Etenim dum augére opes, aggregáre pecúnias, occupáre terras possessiónibus cúpimus, præstáre divítiis; justítiæ formam exúimus, beneficéntiam commúnem amíttimus.
V. Tu autem, Dómine, miserére nobis.
R. Deo grátias.

R. Da mihi, Dómine, sédium tuárum assistrícem sapiéntiam, et noli me reprobáre a púeris tuis:
* Quóniam servus tuus sum ego, et fílius ancíllæ tuæ.
V. Mitte illam de sede magnitúdinis tuæ, ut mecum sit et mecum labóret.
R. Quóniam servus tuus sum ego, et fílius ancíllæ tuæ.

V. Dígnate, Señor, dar tu bendición.
Bendición. Dios Padre todopoderoso tenga piedad y misericordia de nosotros. Amén.

Lectura 4
Del Libro de los Oficios de San Ambrosio, Obispo.
Lib. 1, cap. 28 y 29.
Grande es el esplendor de la justicia; tiene su razón de ser en el interés de los demás; protege nuestras relaciones y estrecha nuestros lazos sociales; somete todas las cosas a su juicio; asiste al prójimo, le proporciona el dinero que necesita, no le niega sus servicios, le defiende en las ocasiones críticas. ¿Quién no desearía llegar a esas alturas de la virtud, si no se adelantara la avaricia a debilitar y enervar su fuerza? Entregándonos a la pasión de aumentar nuestros bienes, de multiplicar aquí abajo nuestras posesiones, de superar a los demás en riquezas, pierde nuestra alma el sentimiento de la justicia y olvida la obligación de la beneficencia.
V. Tú, Señor, ten piedad de nosotros.
R. Demos gracias a Dios.

R. Dame, Señor, aquella sabiduría que reside en tu trono, y no quieras excluirme del número de tus hijos.
* Ya que soy tu siervo e hijo de tu esclava.
V. Envíala del solio de tu grandeza, para que esté conmigo, y conmigo obre.
R. Ya que soy tu siervo e hijo de tu esclava.
V. Jube, domne, benedícere.
Benedictio. Christus perpétuæ det nobis gáudia vitæ. Amen.

Lectio 5
Quanta autem justítia sit, ex hoc intélligi potest, quod nec locis, nec persónis, nec tempóribus excípitur, quæ étiam hóstibus reservátur: ut si constitútus sit cum hoste aut locus aut dies prǽlio, advérsus justítiam putétur aut loco præveníre aut témpore. Interest enim utrum áliquis pugna áliqua et conflíctu gravi capiátur, an superióre grátia, vel áliquo evéntu. Si ergo in bello justítia valet, quanto magis in pace servánda est?
V. Tu autem, Dómine, miserére nobis.
R. Deo grátias.

R. Inítium sapiéntiæ timor Dómini:
* Intelléctus bonus ómnibus faciéntibus eum: laudátio ejus manet in sǽculum sǽculi.
V. Diléctio illíus custódia legum est: quia omnis sapiéntia timor Dómini.
R. Intelléctus bonus ómnibus faciéntibus eum: laudátio ejus manet in sǽculum sǽculi.
V. Dígnate, Señor, dar tu bendición.
Bendición. Que Cristo nos conceda el gozo de la vida eterna. Amén.

Lectura 5
La excelencia de la justicia es que no hace acepción de lugar, ni de tiempo, ni de persona, sino que se debe a todos, aun a los enemigos; si con un adversario se fija un lugar y un día para librar un combate, cambiar de lugar o adelantarse al día estipulado sería contra justicia. Se trata a uno de una manera o de otra, según que se le ha hecho prisionero, ya en una batalla encarnizada o en un ataque peligroso, ya gracias a una asistencia providencial o por cierta casualidad. Si la justicia prevalece aun en la guerra, ¿cuánto más no deberá observarse en la paz?
V. Tú, Señor, ten piedad de nosotros.
R. Demos gracias a Dios.

R. El temor de Dios es el principio de la sabiduría:
* Buen juicio tienen los que lo toman por norma; su alabanza subsiste eternamente.
V. Su amor constituye la guarda de las leyes, porque toda sabiduría consiste en el temor de Dios.
R. Buen juicio tienen los que lo toman por norma; su alabanza subsiste eternamente.
V. Jube, domne, benedícere.
Benedictio. Ignem sui amóris accéndat Deus in córdibus nostris. Amen.

Lectio 6
Fundaméntum ergo est justítiæ fides. Justórum enim corda meditántur fidem: et qui se justus accúsat, justítiam supra fidem cóllocat. Nam tunc justítia ejus appáret, si vera fateátur. Dénique et Dóminus per Isaíam: Ecce, inquit, mitto lápidem in fundaméntum Sion: id est, Christum in fundaméntum Ecclésiæ. Fides enim ómnium Christus: Ecclésia autem quædam forma justítiæ est, commúne jus ómnium: in commúne orat, in commúne operátur, in commúne tentátur. Dénique qui seípsum sibi ábnegat, ipse justus, ipse dignus Christo est. Ideo et Paulus fundaméntum pósuit Christum, ut supra eum ópera justítiæ locarémus, quia fides fundaméntum est.
V. Tu autem, Dómine, miserére nobis.
R. Deo grátias.

R. Verbum iníquum et dolósum longe fac a me, Dómine:
* Divítias et paupertátem ne déderis mihi, sed tantum víctui meo tríbue necessária.
V. Duo rogávi te, ne déneges mihi ántequam móriar.
R. Divítias et paupertátem ne déderis mihi, sed tantum víctui meo tríbue necessária.
V. Glória Patri, et Fílio, * et Spirítui Sancto.
R. Divítias et paupertátem ne déderis mihi, sed tantum víctui meo tríbue necessária.
V. Dígnate, Señor, dar tu bendición.
Bendición. Que Dios encienda en nuestros corazones el fuego de su amor. Amén.

Lectura 6
El fundamento de la justicia es la fe; los corazones justos tienen por regla meditar la fe, y el justo que se acusa a sí mismo, establece la justicia sobre la base de la fe; al confesar la verdad pone de manifiesto su justicia. El Señor dijo por Isaías: “He aquí que Yo pondré en los cimientos de la nueva Sion una piedra”. Se refería a Jesucristo, fundamento de la Iglesia. Jesucristo es la fe de todos, y la Iglesia representa la justicia, que es derecho común de todos. En la Iglesia hay comunidad de oración, de obras, de pruebas y sufrimientos. Es justo el que es digno de Jesucristo, que hizo abnegación de sí mismo. Por eso San Pablo puso a Jesucristo por fundamento, a fin de que sobre Él elevásemos obras de justicia, ya que la fe es su fundamento.
V. Tú, Señor, ten piedad de nosotros.
R. Demos gracias a Dios.

R. Aparta lejos de mí, Señor, toda palabra perversa y falsa:
* No me des ni riquezas ni pobreza, sino tan sólo lo necesario para mi sustento.
V. Dos cosas te he pedido; no me las niegues antes que muera.
R. No me des ni riquezas ni pobreza, sino tan sólo lo necesario para mi sustento.
V. Gloria al Padre, al Hijo, * y al Espíritu Santo.
R. No me des ni riquezas ni pobreza, sino tan sólo lo necesario para mi sustento.
Nocturn III.
Ant. Ut quid, Dómine,
Psalmus 9(22-32) [7]
9:22 Ut quid, Dómine, recessísti longe, * déspicis in opportunitátibus, in tribulatióne?
9:23 Dum supérbit ímpius, incénditur pauper: * comprehendúntur in consíliis quibus cógitant.
9:24 Quóniam laudátur peccátor in desidériis ánimæ suæ: * et iníquus benedícitur.
9:25 Exacerbávit Dóminum peccátor, * secúndum multitúdinem iræ suæ non quǽret.
9:26 Non est Deus in conspéctu ejus: * inquinátæ sunt viæ illíus in omni témpore.
9:26 Auferúntur judícia tua a fácie ejus: * ómnium inimicórum suórum dominábitur.
9:27 Dixit enim in corde suo: * Non movébor a generatióne in generatiónem sine malo.
9:28 Cujus maledictióne os plenum est, et amaritúdine, et dolo: * sub lingua ejus labor et dolor.
9:29 Sedet in insídiis cum divítibus in occúltis: * ut interfíciat innocéntem.
9:30 Óculi ejus in páuperem respíciunt: * insidiátur in abscóndito, quasi leo in spelúnca sua.
9:30 Insidiátur ut rápiat páuperem: * rápere páuperem, dum áttrahit eum.
9:31 In láqueo suo humiliábit eum: * inclinábit se, et cadet, cum dominátus fúerit páuperum.
9:32 Dixit enim in corde suo: Oblítus est Deus, * avértit fáciem suam ne vídeat in finem.
V. Glória Patri, et Fílio, * et Spirítui Sancto.
R. Sicut erat in princípio, et nunc, et semper, * et in sǽcula sæculórum. Amen.

Ant. Ut quid, Dómine, recessísti lónge?
Nocturn III.
Ant. ¿Por qué
Salmo 9(22-32) [7]
9:22 ¿Y por qué, ¡oh Señor!, te has retirado a lo lejos, * y me has desamparado en el tiempo más crítico, en la tribulación?
9:23 Mientras que el impío se llena de soberbia, se requema el pobre; * mas, en fin, los impíos son cogidos en los mismos designios o tramas que han urdido.
9:24 Por cuanto el pecador se jacta en los perversos deseos de su alma; * y el inicuo se ve celebrado.
9:25 Por lo mismo, orgulloso el pecador ha exasperado al Señor, * y no le buscará por el exceso de su arrogancia.
9:26 Delante de él no hay Dios; * y así sus procederes son siempre viciosos.
9:26 Tus juicios, Señor, los ha apartado lejos de su vista, * sólo piensa en dominar a todos sus enemigos.
9:27 Pues él ha dicho en su corazón: * Nunca jamás seré yo derrocado; viviré siempre libre de todo infortunio.
9:28 Está su boca llena de maldición, de amargura y de dolor; * debajo de su lengua, opresión y dolor para el prójimo.
9:29 Se pone al acecho con los ricos en sitios escondidos * para matar al inocente;
9:30 Tiene siempre su vista fija contra el pobre; * está acechando desde la emboscada, como un león desde su cueva.
9:30 Acecha para echar sus garras sobre el pobre, * para agarrar al pobre, atrayéndole dolosamente hacia sí.
9:31 Lo hará caer en su lazo; * se agachará en tierra, y se echará encima de los pobres, que quedarán apresados por él.
9:32 Porque él dijo en su corazón: Dios ya de nada se acuerda; * ha vuelto su rostro para no ver jamás nada.
V. Gloria al Padre, al Hijo, * y al Espíritu Santo.
R. Como era en el principio, ahora y siempre, * por los siglos de los siglos. Amén.

Ant. ¿Por qué te quedas lejos, Señor?
Ant. Exsúrge,
Psalmus 9(33-39) [8]
9:33 Exsúrge, Dómine Deus, exaltétur manus tua: * ne obliviscáris páuperum.
9:34 Propter quid irritávit ímpius Deum? * dixit enim in corde suo: Non requíret.
9:35 Vides quóniam tu labórem et dolórem consíderas: * ut tradas eos in manus tuas.
9:35 Tibi derelíctus est pauper: * órphano tu eris adjútor.
9:36 Cóntere brácchium peccatóris et malígni: * quærétur peccátum illíus, et non inveniétur.
9:37 Dóminus regnábit in ætérnum, et in sǽculum sǽculi: * períbitis, gentes, de terra illíus.
9:38 Desidérium páuperum exaudívit Dóminus: * præparatiónem cordis eórum audívit auris tua.
9:39 Judicáre pupíllo et húmili, * ut non appónat ultra magnificáre se homo super terram.
V. Glória Patri, et Fílio, * et Spirítui Sancto.
R. Sicut erat in princípio, et nunc, et semper, * et in sǽcula sæculórum. Amen.

Ant. Exsúrge, Dómine Deus, exaltétur manus tua.
Ant. Levántate,
Salmo 9(33-39) [8]
9:33 Levántate, pues, ¡oh Señor Dios!, alza tu poderosa mano; * no te olvides de los pobres y desvalidos.
9:34 ¿Por qué razón el impío ha irritado así a Dios? * Es porque ha dicho en su corazón: Dios de nada se cuida.
9:35 Pero Tú, Señor, lo estás viendo; Tú consideras el afán y el dolor del oprimido; * para entregar a los malvados al castigo de tus manos.
9:35 A cargo tuyo está la tutela del pobre; * Tú eres el amparo del huérfano.
9:36 Quebranta el brazo del pecador y del maligno; * y entonces se buscará el fruto de su pecado, y no se hallará nada.
9:37 Reinará el Señor eternamente y por los siglos de los siglos; * vosotros, ¡oh naciones impías!, seréis extirpadas de su tierra.
9:38 Atendiste, ¡oh Señor!, al deseo de los pobres; * prestaste benignos oídos a la rectitud de su corazón,
9:39 Para hacer justicia al huérfano y al oprimido; * a fin de que cese ya el hombre de gloriarse de su poder sobre la tierra.
V. Gloria al Padre, al Hijo, * y al Espíritu Santo.
R. Como era en el principio, ahora y siempre, * por los siglos de los siglos. Amén.

Ant. Levántate, Señor, extiende tu mano.
Ant. Justus Dóminus
Psalmus 10 [9]
10:2 In Dómino confído: quómodo dícitis ánimæ meæ: * Tránsmigra in montem sicut passer?
10:3 Quóniam ecce peccatóres intendérunt arcum, paravérunt sagíttas suas in pháretra, * ut sagíttent in obscúro rectos corde.
10:4 Quóniam quæ perfecísti, destruxérunt: * justus autem quid fecit?
10:5 Dóminus in templo sancto suo, * Dóminus in cælo sedes ejus.
10:5 Óculi ejus in páuperem respíciunt: * pálpebræ ejus intérrogant fílios hóminum.
10:6 Dóminus intérrogat justum et ímpium: * qui autem díligit iniquitátem, odit ánimam suam.
10:7 Pluet super peccatóres láqueos: * ignis, et sulphur, et spíritus procellárum pars cálicis eórum.
10:8 Quóniam justus Dóminus, et justítias diléxit: * æquitátem vidit vultus ejus.
V. Glória Patri, et Fílio, * et Spirítui Sancto.
R. Sicut erat in princípio, et nunc, et semper, * et in sǽcula sæculórum. Amen.

Ant. Justus Dóminus et justítiam diléxit.
Ant. El Señor es justo
Salmo 10 [9]
10:2 En el Señor tengo puesta mi confianza: ¿Cómo, pues, decís a mi alma: * «Retírate prontamente al monte, como un ave que huye?
10:3 Mira que los pecadores han apuntado el arco, y tienen preparadas saetas dentro de sus aljabas, * para asaetar a escondidas a los que son de corazón recto.
10:4 Porque aquello que Tú hiciste de bueno, lo han reducido a nada; * mas el justo, ¿qué es lo que ha hecho de malo?»
10:5 Pero el Señor está en su santo templo, * el Señor tiene su trono en el cielo.
10:5 Sus ojos están mirando al pobre; * sus párpados están examinando a los hijos de los hombres.
10:6 El Señor vigila al justo y al impío; * y así el que ama la maldad, odia su propia alma.
10:7 Lloverá lazos sobre los pecadores; * el fuego y azufre, y el viento tempestuoso son el cáliz que les tocará.
10:8 Porque el Señor es justo y ama la justicia, * está siempre su rostro mirando la rectitud.
V. Gloria al Padre, al Hijo, * y al Espíritu Santo.
R. Como era en el principio, ahora y siempre, * por los siglos de los siglos. Amén.

Ant. El Señor es justo y ama la justicia.
V. Prævenérunt óculi mei ad te dilúculo.
R. Ut meditárer elóquia tua, Dómine.
V. Mis ojos se adelantarán a las vigilias.
R. Meditando tu promesa, Señor.
Pater noster, qui es in cælis, sanctificétur nomen tuum: advéniat regnum tuum: fiat volúntas tua, sicut in cælo et in terra. Panem nostrum quotidiánum da nobis hódie: et dimítte nobis débita nostra, sicut et nos dimíttimus debitóribus nostris:
V. Et ne nos indúcas in tentatiónem:
R. Sed líbera nos a malo.
Absolutio. A vínculis peccatórum nostrórum absólvat nos omnípotens et miséricors Dóminus. Amen.
Padre nuestro, que estás en los cielos, santificado sea tu nombre, venga a nosotros tu reino, hágase tu voluntad así en la tierra como en el cielo. El pan nuestro de cada día dánosle hoy; perdónanos nuestras deudas, así como nosotros perdonamos a nuestros deudores:
V. No nos dejes caer en tentación:
R. Mas líbranos del mal.
Absolución. El Señor omnipotente y misericordioso desate las cadenas de nuestros pecados. Amén.

V. Jube, domne, benedícere.
Benedictio. Evangélica léctio sit nobis salus et protéctio. Amen.

Lectio 7
Léctio sancti Evangélii secúndum Lucam
Luc 10:23-37
In illo témpore: Dixit Jesus discípulis suis: Beáti óculi qui vident quæ vos vidétis; dico enim vobis quod multi prophétæ et reges voluérunt vidére quæ vos vidétis, et non vidérunt. Et réliqua.

Homilía sancti Bedæ Venerábilis Presbýteri
Liber 3, cap. 43 in Lucæ 10
Non óculi scribárum et pharisæórum, qui corpus tantum Dómini vidére; sed illi beáti óculi, qui ejus possunt cognóscere sacraménta, de quibus dícitur: Et revelásti ea párvulis. Beáti óculi parvulórum, quibus et se et Patrem Fílius reveláre dignátur. Abraham exsultávit ut vidéret diem Christi; et vidit, et gavísus est. Isaías quoque, et Michǽas, et multi álii prophétæ vidérunt glóriam Dómini, qui et proptérea Vidéntes sunt appelláti; sed hi omnes, a longe aspiciéntes et salutántes, per spéculum et in ænígmate vidérunt.
V. Tu autem, Dómine, miserére nobis.
R. Deo grátias.

R. Dómine, Pater et Deus vitæ meæ, ne derelínquas me in cogitátu malígno: extolléntiam oculórum meórum ne déderis mihi, et desidérium malígnum avérte a me, Dómine; aufer a me concupiscéntiam,
* Et ánimo irreverénti et infruníto ne tradas me, Dómine.
V. Ne derelínquas me, Dómine, ne accréscant ignorántiæ meæ, nec multiplicéntur delícta mea.
R. Et ánimo irreverénti et infruníto ne tradas me, Dómine.

V. Dígnate, Señor, dar tu bendición.
Bendición. Que la lectura del Evangelio nos salve y nos proteja. Amén.

Lectura 7
Lección del Santo Evangelio según San Lucas.
Luc 10:23-27
En aquel tiempo: Dijo Jesús a sus discípulos: Bienaventurados los ojos que ven lo que vosotros veis; pues os digo que muchos profetas y reyes desearon ver lo que vosotros veis, y no lo vieron. Y lo que sigue.

Homilía de San Beda el Venerable, Presbítero.
Libro 3, cap. 43 sobre S. Lucas
Bienaventurados, no los escribas y fariseos, que vieron el cuerpo del Señor, sino los que pueden conocer sus misterios: “Y los has revelado a los pequeñuelos”. Bienaventurados esos pequeñuelos, a los cuales el Hijo se digna revelarse y revelar al Padre. “Abrahán, vuestro padre, ardió en deseos de ver el día de Cristo: violo, y se llenó de gozo”. Isaías, Miqueas y muchos otros profetas vieron también la gloria del Señor; por eso se les ha llamado Videntes; pero le vieron y le saludaron de lejos, como en un espejo y en enigma.
V. Tú, Señor, ten piedad de nosotros.
R. Demos gracias a Dios.

R. Oh Señor, Padre mío y Dios de mi vida, no me abandones a mis malos pensamientos; no me des ojos altaneros, y aparta de mí, Señor, todo mal deseo; quita de mí la intemperancia,
* Y no me entregues a un ánimo inverecundo y desenfrenado.
V. No me abandones, Señor; no sea que se acrecienten mis ignorancias y se multipliquen mis faltas.
R. Y no me entregues a un ánimo inverecundo y desenfrenado.
V. Jube, domne, benedícere.
Benedictio. Divínum auxílium máneat semper nobíscum. Amen.

Lectio 8
Apóstoli autem, in præsentiárum habéntes Dóminum, convescentésque ei, et quæcúmque voluíssent interrogándo discéntes, nequáquam per Angelos aut várias visiónum spécies opus habébant docéri. Quos vero Lucas multos prophétas et reges dicit, Matthǽus apértius prophétas et justos appéllat. Ipse sunt enim reges magni; quia tentatiónum suárum mótibus non consentiéndo succúmbere, sed regéndo præésse novérunt.
V. Tu autem, Dómine, miserére nobis.
R. Deo grátias.

R. Duo Séraphim clamábant alter ad álterum:
* Sanctus, sanctus, sanctus Dóminus Deus Sábaoth: * Plena est omnis terra glória ejus.
V. Tres sunt qui testimónium dant in cælo: Pater, Verbum, et Spíritus Sanctus: et hi tres unum sunt.
R. Sanctus, sanctus, sanctus Dóminus Deus Sábaoth.
V. Glória Patri, et Fílio, * et Spirítui Sancto.
R. Plena est omnis terra glória ejus.
V. Dígnate, Señor, dar tu bendición.
Bendición. Que la ayuda de Dios nos acompañe siempre. Amén.

Lectura 8
Los Apóstoles gozaban de la presencia del Señor, comían con Él y podían preguntarle todo cuanto deseaban saber, no tenían necesidad, para ser instruidos, ni de ángeles, ni de ningún género de visiones. A los que San Lucas llama profetas y reyes, los llama San Mateo con más claridad profetas y justos. Los justos son grandes reyes; porque, en vez de consentir y sucumbir a los alicientes de sus pasiones, saben gobernarlas y someterlas.
V. Tú, Señor, ten piedad de nosotros.
R. Demos gracias a Dios.

R. Dos Serafines clamaban el uno al otro:
* Santo, Santo, Santo es el Señor Dios de las virtudes: * Llena está toda la tierra de su gloria,
V. Tres son los que dan testimonio en el cielo: el Padre, el Verbo, y el Espíritu Santo, y estos tres son una sola cosa.
R. Santo, Santo, Santo es el Señor Dios de las virtudes.
V. Gloria al Padre, al Hijo, * y al Espíritu Santo.
R. Llena está toda la tierra de su gloria.
V. Jube, domne, benedícere.
Benedictio. Ad societátem cívium supernórum perdúcat nos Rex Angelórum. Amen.

Lectio 9
Et ecce quidam legisperítus surréxit, tentans eum et dicens: Magíster, quid faciéndo vitam ætérnam possidébo? Legisperítus, qui de vita ætérna Dóminum tentans intérrogat, occasiónem, ut reor, tentándi de ipsis Dómini sermónibus sumpsit, ubi ait: Gaudéte autem quod nómina vestra scripta sunt in cælis. Sed ipsa sua tentatióne declárat quam vera sit illa Dómini conféssio, qua Patri lóquitur: Quod abscondísti hæc a sapiéntibus, et prudéntibus, et revelásti ea párvulis.
V. Tu autem, Dómine, miserére nobis.
R. Deo grátias.


Te Deum
Te Deum laudámus: * te Dóminum confitémur.
Te ætérnum Patrem * omnis terra venerátur.
Tibi omnes Ángeli, * tibi Cæli, et univérsæ Potestátes:
Tibi Chérubim et Séraphim * incessábili voce proclámant:

(Fit reverentia) Sanctus, Sanctus, Sanctus * Dóminus Deus Sábaoth.

Pleni sunt cæli et terra * majestátis glóriæ tuæ.
Te gloriósus * Apostolórum chorus,
Te Prophetárum * laudábilis númerus,
Te Mártyrum candidátus * laudat exércitus.
Te per orbem terrárum * sancta confitétur Ecclésia,
Patrem * imménsæ majestátis;
Venerándum tuum verum * et únicum Fílium;
Sanctum quoque * Paráclitum Spíritum.
Tu Rex glóriæ, * Christe.
Tu Patris * sempitérnus es Fílius.

Fit reverentia
Tu, ad liberándum susceptúrus hóminem: * non horruísti Vírginis úterum.

Tu, devícto mortis acúleo, * aperuísti credéntibus regna cælórum.
Tu ad déxteram Dei sedes, * in glória Patris.
Judex créderis * esse ventúrus.

Sequens versus dicitur flexis genibus
Te ergo quǽsumus, tuis fámulis súbveni, * quos pretióso sánguine redemísti.

Ætérna fac cum Sanctis tuis * in glória numerári.
Salvum fac pópulum tuum, Dómine, * et bénedic hereditáti tuæ.
Et rege eos, * et extólle illos usque in ætérnum.
Per síngulos dies * benedícimus te.

Fit reverentia, secundum consuetudinem
Et laudámus nomen tuum in sǽculum, * et in sǽculum sǽculi.

Dignáre, Dómine, die isto * sine peccáto nos custodíre.
Miserére nostri, Dómine, * miserére nostri.
Fiat misericórdia tua, Dómine, super nos, * quemádmodum sperávimus in te.
In te, Dómine, sperávi: * non confúndar in ætérnum.
V. Dígnate, Señor, dar tu bendición.
Bendición. Que el Rey de los ángeles nos agregue a los ciudadanos del cielo. Amén.

Lectura 9
Levantose un doctor de la ley, y díjole con el fin de tentarle: Maestro, ¿qué debo hacer para conseguir la vida eterna? Este doctor de la ley que interroga al Señor tomó pretexto de estas palabras del Salvador: “Alegraos, porque vuestros nombres están escritos en los cielos”. Pero el lazo que tiende a Jesús, muestra con cuánta verdad el Señor había dicho al dirigirse a su Padre: “Porque has encubierto estas cosas a los sabios y prudentes y las has descubierto a los pequeñuelos".
V. Tú, Señor, ten piedad de nosotros.
R. Demos gracias a Dios.


Te Deum
A ti, oh Dios, alabamos: * a ti, oh Señor, te confesamos.
A ti, Padre Eterno, * reconoce y venera toda la tierra;
A ti todos los Ángeles, * a ti los cielos y todas las Potestades;
A ti los Querubines y Serafines, * claman sin cesar:

(Reverencia) Santo, Santo, Santo * el Señor Dios de los ejércitos.

Llenos están los cielos y la tierra * de la Majestad de tu gloria.
A ti el glorioso coro * de los Apóstoles,
A ti la venerable muchedumbre * de los Profetas,
A ti alaba el numeroso ejército * de los Mártires.
A ti la Iglesia santa * confiesa por toda la redondez de la tierra:
Por Padre * de inmensa majestad;
Y que debe ser adorado * tu verdadero y único Hijo;
Y también el Espíritu Santo * consolador.
Tú, oh Cristo, * eres Rey de la gloria.
Tú, el Hijo sempiterno * del Padre.

Reverencia
Tú, para rescatarnos * te hiciste hombre, y no tuviste a menos encerrarte en el seno de una Virgen.

Tú, destruido el imperio de la muerte, * abriste a los fieles el reino de los cielos.
Tú estás sentado a la diestra de Dios, * en la gloria del Padre.
Y de allí creemos * que vendrás a juzgarnos.

El siguiente verso se dice de rodillas.
Por esto te suplicamos socorras a tus siervos, * a quienes con tu sangre preciosa redimiste.

Haz que en la eterna gloria * seamos del número de tus santos.
Salva, Señor, a tu pueblo, * y bendice a tu herencia.
Y gobiérnalos, * y ensálzalos para siempre.
Todos los días * te bendecimos.

Reverencia, como es costumbre
Y alabamos tu nombre en los siglos, * y en los siglos de los siglos.

Dígnate, Señor, conservarnos * sin pecado en este día.
Ten, Señor, piedad de nosotros; * sí, ten de nosotros piedad.
Descienda, Señor, tu misericordia sobre nosotros, * pues pusimos en ti nuestra esperanza.
En ti, Señor, esperaré: * nunca seré confundido.
Reliqua omittuntur, nisi Laudes separandae sint.
Reliqua omittuntur, nisi Laudes separandae sint.
Oratio {ex Proprio de Tempore}
V. Dómine, exáudi oratiónem meam.
R. Et clamor meus ad te véniat.
Orémus.
Omnípotens et miséricors Deus, de cuius múnere venit, ut tibi a fidélibus tuis digne et laudabíliter serviátur: tríbue, quǽsumus, nobis; ut ad promissiónes tuas sine offensióne currámus.
Per Dóminum nostrum Jesum Christum, Fílium tuum: qui tecum vivit et regnat in unitáte Spíritus Sancti, Deus, per ómnia sǽcula sæculórum.
R. Amen.
Oración {del Propio del Tiempo}
V. Señor, escucha nuestra oración.
R. Y llegue a ti nuestro clamor.
Oremos.
Señor de poder y misericordia, cuyo favor hace digno y agradable el servicio de tus fieles; concédenos caminar sin tropiezos hacia los bienes que nos prometes.
Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, Dios, por todos los siglos de los siglos.
R. Amén.
Conclusio
V. Dómine, exáudi oratiónem meam.
R. Et clamor meus ad te véniat.
V. Benedicámus Dómino.
R. Deo grátias.
V. Fidélium ánimæ per misericórdiam Dei requiéscant in pace.
R. Amen.
Conclusión
V. Señor, escucha nuestra oración.
R. Y llegue a ti nuestro clamor.
V. Bendigamos al Señor.
R. Demos gracias a Dios.
V. Las almas de los fieles, por la misericordia de Dios, descansen en paz.
R. Amén.

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