S. Mariæ Magdalenæ Pœnitentis ~ Duplex
Tempora: Feria quinta infra Hebdomadam VIII post Octavam Pentecostes

Ad Matutinum    7-22-2021

Incipit
Pater noster, qui es in cælis, sanctificétur nomen tuum: advéniat regnum tuum: fiat volúntas tua, sicut in cælo et in terra. Panem nostrum quotidiánum da nobis hódie: et dimítte nobis débita nostra, sicut et nos dimíttimus debitóribus nostris: et ne nos indúcas in tentatiónem: sed líbera nos a malo. Amen.
Ave María, grátia plena; Dóminus tecum: benedícta tu in muliéribus, et benedíctus fructus ventris tui Jesus. Sancta María, Mater Dei, ora pro nobis peccatóribus, nunc et in hora mortis nostræ. Amen.
Credo in Deum, Patrem omnipoténtem, Creatórem cæli et terræ.
Et in Jesum Christum, Fílium ejus únicum, Dóminum nostrum: qui concéptus est de Spíritu Sancto, natus ex María Vírgine, passus sub Póntio Piláto, crucifíxus, mórtuus, et sepúltus: descéndit ad ínferos; tértia die resurréxit a mórtuis; ascéndit ad cælos; sedet ad déxteram Dei Patris omnipoténtis: inde ventúrus est judicáre vivos et mórtuos.
Credo in Spíritum Sanctum, sanctam Ecclésiam cathólicam, Sanctórum communiónem, remissiónem peccatórum, carnis resurrectiónem, vitam ætérnam. Amen.
V. Dómine, lábia +︎ mea apéries.
R. Et os meum annuntiábit laudem tuam.
V. Deus in adjutórium meum inténde.
R. Dómine, ad adjuvándum me festína.
Glória Patri, et Fílio, * et Spirítui Sancto.
Sicut erat in princípio, et nunc, et semper, * et in sǽcula sæculórum. Amen.
Allelúja.
Rito de entrada
Padre nuestro, que estás en los cielos, santificado sea tu nombre, venga a nosotros tu reino, hágase tu voluntad así en la tierra como en el cielo. El pan nuestro de cada día dánosle hoy; perdónanos nuestras deudas, así como nosotros perdonamos a nuestros deudores, y no nos dejes caer en la tentación, mas líbranos del mal. Amén.
Ave, María, llena de gracia, el Señor es contigo, bendita Tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
Creo en Dios, Padre Todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra.
Creo en Jesucristo, su único Hijo, Nuestro Señor: que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo, nació de Santa María Virgen; padeció bajo el poder de Poncio Pilato, fue crucificado, muerto y sepultado: descendió a los infiernos, al tercer día resucitó de entre los muertos, subió a los cielos y está sentado a la derecha de Dios, Padre todopoderoso. Desde allí ha de venir a juzgar a los vivos y a los muertos.
Creo en el Espíritu Santo, la santa Iglesia católica, la comunión de los santos, el perdón de los pecados, la resurrección de la carne y la vida eterna. Amén.
V. Señor, ábreme +︎ los labios.
R. Y mi boca proclamará tu alabanza.
V. Dios mío, ven en mi auxilio.
R. Señor, date prisa en socorrerme.
Gloria al Padre, al Hijo, * y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, * por los siglos de los siglos. Amén.
Aleluya.
Invitatorium {Antiphona ex Proprio Sanctorum}
Ant. Laudémus Deum nostrum * In conversióne Maríæ Magdalénæ.
Ant. Laudémus Deum nostrum * In conversióne Maríæ Magdalénæ.
Veníte, exsultémus Dómino, jubilémus Deo, salutári nostro: præoccupémus fáciem ejus in confessióne, et in psalmis jubilémus ei.
Ant. Laudémus Deum nostrum * In conversióne Maríæ Magdalénæ.
Quóniam Deus magnus Dóminus, et Rex magnus super omnes deos, quóniam non repéllet Dóminus plebem suam: quia in manu ejus sunt omnes fines terræ, et altitúdines móntium ipse cónspicit.
Ant. In conversióne Maríæ Magdalénæ.
Quóniam ipsíus est mare, et ipse fecit illud, et áridam fundavérunt manus ejus (genuflectitur) veníte, adorémus, et procidámus ante Deum: plorémus coram Dómino, qui fecit nos, quia ipse est Dóminus, Deus noster; nos autem pópulus ejus, et oves páscuæ ejus.
Ant. Laudémus Deum nostrum * In conversióne Maríæ Magdalénæ.
Hódie, si vocem ejus audiéritis, nolíte obduráre corda vestra, sicut in exacerbatióne secúndum diem tentatiónis in desérto: ubi tentavérunt me patres vestri, probavérunt et vidérunt ópera mea.
Ant. In conversióne Maríæ Magdalénæ.
Quadragínta annis próximus fui generatióni huic, et dixi; Semper hi errant corde, ipsi vero non cognovérunt vias meas: quibus jurávi in ira mea; Si introíbunt in réquiem meam.
Ant. Laudémus Deum nostrum * In conversióne Maríæ Magdalénæ.
V. Glória Patri, et Fílio, * et Spirítui Sancto.
R. Sicut erat in princípio, et nunc, et semper, * et in sǽcula sæculórum. Amen.
Ant. In conversióne Maríæ Magdalénæ.
Ant. Laudémus Deum nostrum * In conversióne Maríæ Magdalénæ.
Invitatorio {Antífona del Propio de los Santos}
Ant. Alabemos a nuestro Dios. * En la conversión de María Magdalena.
Ant. Alabemos a nuestro Dios. * En la conversión de María Magdalena.
Venid, regocijémonos en el Señor; cantemos con júbilo las alabanzas de Dios, Salvador nuestro. Corramos a presentarnos ante su acatamiento, dándole gracias, y entonándole himnos con júbilo.
Ant. Alabemos a nuestro Dios. * En la conversión de María Magdalena.
Porque el Señor es el Dios grande, y un rey más grande que todos los dioses. Porque en su mano tiene toda la extensión de la tierra, y suyos son los más encumbrados montes.
Ant. En la conversión de María Magdalena.
Suyo es el mar, y obra es de sus manos: y hechura de sus manos es la tierra. (de rodillas) Venid, pues, adorémosle, postrémonos: derramando lágrimas en la presencia del Señor que nos ha creado: Pues Él es el Señor Dios nuestro: y nosotros el pueblo a quien Él apacienta, y ovejas de su grey.
Ant. Alabemos a nuestro Dios. * En la conversión de María Magdalena.
Hoy mismo, si oyereis su voz, guardaos de endurecer vuestros corazones, Como sucedió, dice el Señor, cuando provocaron mi ira, poniéndome a prueba en el desierto, en donde vuestros padres me tentaron, me probaron, y vieron mis obras.
Ant. En la conversión de María Magdalena.
Por espacio de cuarenta años estuve irritado contra esta generación, y dije: Siempre está descarriado el corazón de este pueblo. Ellos no conocieron mis caminos; por lo que juré airado que no entrarían en mi reposo.
Ant. Alabemos a nuestro Dios. * En la conversión de María Magdalena.
V. Gloria al Padre, al Hijo, * y al Espíritu Santo.
R. Como era en el principio, ahora y siempre, * por los siglos de los siglos. Amén.
Ant. En la conversión de María Magdalena.
Ant. Alabemos a nuestro Dios. * En la conversión de María Magdalena.
Hymnus {ex Proprio Sanctorum}
Nardo María pístico,
Unxit beátos Dómini
Pedes, rigándo lácrimis,
Et detergéndo crínibus.

Honor, decus, impérium,
Sit Trinitáti únicæ
Patri, Nato, Paráclito,
Per infiníta sǽcula.
Amen.
Himno {del Propio de los Santos}
María, con sus castos ósculos besa
los pies del Señor; los baña con sus lágrimas,
y con sus cabellos los enjuga;
con el nardo los perfuma.

A Dios Padre sea la gloria, y al Hijo
su Unigénito, juntamente
con el Espíritu Paráclito,
ahora y por todos los siglos.
Amén.
Psalmi cum lectionibus {Antiphonæ et Psalmi ex Commune aut Festo}
Nocturn I.
Ant. O quam pulchra * est casta generátio cum claritáte!
Psalmus 8 [1]
8:2 Dómine, Dóminus noster, * quam admirábile est nomen tuum in univérsa terra!
8:2 Quóniam eleváta est magnificéntia tua, * super cælos.
8:3 Ex ore infántium et lacténtium perfecísti laudem propter inimícos tuos, * ut déstruas inimícum et ultórem.
8:4 Quóniam vidébo cælos tuos, ópera digitórum tuórum: * lunam et stellas, quæ tu fundásti.
8:5 Quid est homo quod memor es ejus? * aut fílius hóminis, quóniam vísitas eum?
8:6 Minuísti eum paulo minus ab Ángelis, glória et honóre coronásti eum: * et constituísti eum super ópera mánuum tuárum.
8:8 Ómnia subjecísti sub pédibus ejus, * oves et boves univérsas: ínsuper et pécora campi.
8:9 Vólucres cæli, et pisces maris, * qui perámbulant sémitas maris.
8:10 Dómine, Dóminus noster, * quam admirábile est nomen tuum in univérsa terra!
V. Glória Patri, et Fílio, * et Spirítui Sancto.
R. Sicut erat in princípio, et nunc, et semper, * et in sǽcula sæculórum. Amen.

Ant. O quam pulchra est casta generátio cum claritáte!
Salmos con lecturas {Antífonas y salmos del Común o de la Fiesta}
Nocturn I.
Ant. ¡Oh cuán bella, * cuán esclarecida es una generación casta!
Salmo 8 [1]
8:2 ¡Oh Señor, soberano dueño nuestro, * cuán admirable es tu santo Nombre en toda la tierra!
8:2 Porque tu majestad se ve ensalzada * sobre los cielos.
8:3 De la boca de los niños y de los que están aún pendientes del pecho de sus madres, hiciste Tú salir perfecta alabanza, por razón de tus enemigos, * para destruir al enemigo y al vengativo.
8:4 Yo contemplo tus cielos, obra de tus dedos, * la luna y las estrellas que Tú creaste,
8:5 Y exclamo: ¿Qué es el hombre, para que Tú te acuerdes de él? * ¿O qué es el hijo del hombre, para que vengas a visitarlo?
8:6 Lo hiciste un poco inferior a los ángeles, lo coronaste de gloria y de honor, * y le has dado el mando sobre las obras de tus manos.
8:8 Todas ellas las pusiste a sus pies; * todas las ovejas y bueyes, y aun las bestias del campo;
8:9 Las aves del cielo, y los peces del mar * que hienden sus olas.
8:10 ¡Oh Señor, soberano dueño nuestro, * cuán admirable es tu Nombre en toda la redondez de la tierra!
V. Gloria al Padre, al Hijo, * y al Espíritu Santo.
R. Como era en el principio, ahora y siempre, * por los siglos de los siglos. Amén.

Ant. ¡Oh cuán bella, cuán esclarecida es una generación casta!
Ant. Læva ejus * sub cápite meo, et déxtera illíus amplexábitur me.
Psalmus 18 [2]
18:2 Cæli enárrant glóriam Dei: * et ópera mánuum ejus annúntiat firmaméntum.
18:3 Dies diéi erúctat verbum, * et nox nocti índicat sciéntiam.
18:4 Non sunt loquélæ, neque sermónes, * quorum non audiántur voces eórum.
18:5 In omnem terram exívit sonus eórum: * et in fines orbis terræ verba eórum.
18:6 In sole pósuit tabernáculum suum: * et ipse tamquam sponsus procédens de thálamo suo:
18:6 Exsultávit ut gigas ad curréndam viam, * a summo cælo egréssio ejus:
18:7 Et occúrsus ejus usque ad summum ejus: * nec est qui se abscóndat a calóre ejus.
18:8 Lex Dómini immaculáta, convértens ánimas: * testimónium Dómini fidéle, sapiéntiam præstans párvulis.
18:9 Justítiæ Dómini rectæ, lætificántes corda: * præcéptum Dómini lúcidum, illúminans óculos.
18:10 Timor Dómini sanctus, pérmanens in sǽculum sǽculi: * judícia Dómini vera, justificáta in semetípsa.
18:11 Desiderabília super aurum et lápidem pretiósum multum: * et dulcióra super mel et favum.
18:12 Étenim servus tuus custódit ea, * in custodiéndis illis retribútio multa.
18:13 Delícta quis intéllegit? ab occúltis meis munda me: * et ab aliénis parce servo tuo.
18:14 Si mei non fúerint domináti, tunc immaculátus ero: * et emundábor a delícto máximo.
18:15 Et erunt ut compláceant elóquia oris mei: * et meditátio cordis mei in conspéctu tuo semper.
18:15 Dómine, adjútor meus, * et redémptor meus.
V. Glória Patri, et Fílio, * et Spirítui Sancto.
R. Sicut erat in princípio, et nunc, et semper, * et in sǽcula sæculórum. Amen.

Ant. Læva ejus sub cápite meo, et déxtera illíus amplexábitur me.
Ant. Pondrá su mano izquierda * debajo de mi cabeza; y con su diestra me abrazará.
Salmo 18 [2]
18:2 El cielo proclama la gloria de Dios, * el firmamento pregona la obra de sus manos:
18:3 El día al día le pasa el mensaje, * la noche a la noche se lo susurra.
18:4 Sin que hablen, sin que pronuncien, * sin que resuene su voz,
18:5 A toda la tierra alcanza su pregón * y hasta los límites del orbe su lenguaje.
18:6 Allí le ha puesto su tienda al sol: * él sale como el esposo de su alcoba,
18:6 Contento como un héroe, a recorrer su camino. * Asoma por un extremo del cielo,
18:7 Y su órbita llega al otro extremo: * nada se libra de su calor.
18:8 La ley del Señor es perfecta y es descanso del alma; * el precepto del Señor es fiel e instruye al ignorante;
18:9 Los mandatos del Señor son rectos y alegran el corazón; * la norma del Señor es límpida y da luz a los ojos;
18:10 La voluntad del Señor es pura y eternamente estable; * los mandamientos del Señor son verdaderos y enteramente justos;
18:11 Más preciosos que el oro, más que el oro fino; * más dulces que la miel de un panal que destila.
18:12 Aunque tu siervo vigila * para guardarlos con cuidado,
18:13 ¿Quién conoce sus faltas? * Absuélveme de lo que se me oculta.
18:14 Preserva a tu siervo de la arrogancia, para que no me domine: así quedaré libre * e inocente del gran pecado.
18:15 Que te agraden las palabras de mi boca, * y llegue a tu presencia el meditar de mi corazón,
18:15 Señor, roca mía, * redentor mío.
V. Gloria al Padre, al Hijo, * y al Espíritu Santo.
R. Como era en el principio, ahora y siempre, * por los siglos de los siglos. Amén.

Ant. Pondrá su mano izquierda debajo de mi cabeza; y con su diestra me abrazará.
Ant. Revértere, * revértere, Sunamítis; revértere, ut intueámur te.
Psalmus 23 [3]
23:1 Dómini est terra, et plenitúdo ejus: * orbis terrárum, et univérsi qui hábitant in eo.
23:2 Quia ipse super mária fundávit eum: * et super flúmina præparávit eum.
23:3 Quis ascéndet in montem Dómini? * aut quis stabit in loco sancto ejus?
23:4 Ínnocens mánibus et mundo corde, * qui non accépit in vano ánimam suam, nec jurávit in dolo próximo suo.
23:5 Hic accípiet benedictiónem a Dómino: * et misericórdiam a Deo, salutári suo.
23:6 Hæc est generátio quæréntium eum, * quæréntium fáciem Dei Jacob.
23:7 Attóllite portas, príncipes, vestras, et elevámini, portæ æternáles: * et introíbit Rex glóriæ.
23:8 Quis est iste Rex glóriæ? * Dóminus fortis et potens: Dóminus potens in prǽlio.
23:9 Attóllite portas, príncipes, vestras, et elevámini, portæ æternáles: * et introíbit Rex glóriæ.
23:10 Quis est iste Rex glóriæ? * Dóminus virtútum ipse est Rex glóriæ.
V. Glória Patri, et Fílio, * et Spirítui Sancto.
R. Sicut erat in princípio, et nunc, et semper, * et in sǽcula sæculórum. Amen.

Ant. Revértere, revértere, Sunamítis; revértere, ut intueámur te.
Ant. Vuélvete, * vuélvete, oh Sulamite; vuélvete, vuélvete para que podamos contemplarte.
Salmo 23 [3]
23:1 Del Señor es la tierra y cuanto la llena, * el orbe y todos sus habitantes:
23:2 Él la fundó sobre los mares, * Él la afianzó sobre los ríos.
23:3 ¿Quién puede subir al monte del Señor? * ¿Quién puede estar en el recinto sacro?
23:4 El hombre de manos inocentes y puro corazón, * que no confía en los ídolos ni jura contra el prójimo en falso.
23:5 Ése recibirá la bendición del Señor, * le hará justicia el Dios de salvación.
23:6 Éste es el grupo que busca al Señor, * que viene a tu presencia, Dios de Jacob.
23:7 ¡Portones!, alzad los dinteles, que se alcen las antiguas compuertas: * va a entrar el Rey de la gloria.
23:8 ¿Quién es ese Rey de la gloria? * El Señor, héroe valeroso; el Señor, héroe de la guerra.
23:9 ¡Portones!, alzad los dinteles, que se alcen las antiguas compuertas: * va a entrar el Rey de la gloria.
23:10 ¿Quién es ese Rey de la gloria? * El Señor, Dios de los ejércitos. Él es el Rey de la gloria.
V. Gloria al Padre, al Hijo, * y al Espíritu Santo.
R. Como era en el principio, ahora y siempre, * por los siglos de los siglos. Amén.

Ant. Vuélvete, vuélvete, oh Sulamite; vuélvete, vuélvete para que podamos contemplarte.
V. Spécie tua et pulchritúdine tua.
R. Inténde, próspere procéde, et regna.
V. Con esa tu gallardía y hermosura.
R. Camina, avanza prósperamente y reina.
Pater noster, qui es in cælis, sanctificétur nomen tuum: advéniat regnum tuum: fiat volúntas tua, sicut in cælo et in terra. Panem nostrum quotidiánum da nobis hódie: et dimítte nobis débita nostra, sicut et nos dimíttimus debitóribus nostris:
V. Et ne nos indúcas in tentatiónem:
R. Sed líbera nos a malo.
Absolutio. Exáudi, Dómine Jesu Christe, preces servórum tuórum, et miserére nobis: Qui cum Patre et Spíritu Sancto vivis et regnas in sǽcula sæculórum. Amen.
Padre nuestro, que estás en los cielos, santificado sea tu nombre, venga a nosotros tu reino, hágase tu voluntad así en la tierra como en el cielo. El pan nuestro de cada día dánosle hoy; perdónanos nuestras deudas, así como nosotros perdonamos a nuestros deudores:
V. No nos dejes caer en tentación:
R. Mas líbranos del mal.
Absolución. Señor Jesucristo, escucha las súplicas de tus siervos y ten misericordia de nosotros, Tú que vives y reinas con el Padre y el Espíritu Santo por los siglos de los siglos. Amén.

V. Jube, domne, benedícere.
Benedictio. Benedictióne perpétua benedícat nos Pater ætérnus. Amen.

Lectio 1
De Canticis cánticorum
Cant 3:1-4
1 In léctulo meo, per noctes, quæsívi quem díligit ánima mea; quæsívi illum, et non invéni.
2 Surgam, et circuíbo civitátem: per vicos et platéas, quæram quem díligit ánima mea: quæsívi illum, et non invéni.
3 Invenérunt me vígiles qui custódiunt civitátem. Num quem díligit ánima mea vidístis?
4 Páululum cum pertransíssem eos, invéni quem díligit ánima mea: ténui eum, nec dimíttam, donec introdúcam illum in domum matris meæ, et in cubículum genetrícis meæ.
V. Tu autem, Dómine, miserére nobis.
R. Deo grátias.

R. María Magdaléne, et áltera María ibant dilúculo ad monuméntum:
* Jesum quem quǽritis, non est hic, surréxit sicut locútus est, præcédet vos in Galilǽam, ibi eum vidébitis.
V. Et valde mane una sabbatórum véniunt ad monuméntum, orto jam sole: et introëúntes vidérunt júvenem sedéntem in dextris, qui dixit illis.
R. Jesum quem quǽritis, non est hic, surréxit sicut locútus est, præcédet vos in Galilǽam, ibi eum vidébitis.

V. Dígnate, Señor, dar tu bendición.
Bendición. El Padre Eterno nos bendiga con su continua bendición. Amén.

Lectura 1
Del Cantar de los Cantares
Cant 3:1-4
1 En mi lecho, por la noche, busqué al amado de mi alma, busquele, y no lo hallé.
2 Me levanté y di vueltas por la ciudad, por las calles y las plazas, buscando al amado de mi alma. Busquele y no le hallé.
3 Encontráronme los centinelas que hacen la ronda en la ciudad: ¿Habéis visto al amado de mi alma? En cuanto los había traspasado, hallé al amado de mi alma.
4 Le así para no soltarlo hasta introducirlo en la casa de mi madre, en la alcoba de la que me engendró.
V. Tú, Señor, ten piedad de nosotros.
R. Demos gracias a Dios.

R. María Magdalena y la otra María se iban muy de mañana al sepulcro.
* Jesús, a quien buscáis, no está aquí, resucitó como lo tenía anunciado; os precederá a Galilea,
V. Y acudiendo muy temprano el primer día de la semana, llegaron al sepulcro, salido ya el sol; y entrando, vieron a un mancebo sentado a la derecha, el cual les dijo:
R. Jesús, a quien buscáis, no está aquí, resucitó como lo tenía anunciado; os precederá a Galilea,
V. Jube, domne, benedícere.
Benedictio. Unigénitus Dei Fílius nos benedícere et adjuváre dignétur. Amen.

Lectio 2
Cant 8:1-4
1 Quis mihi det te fratrem meum, sugentem úbera matris meæ, ut invéniam te foris, et deósculer te, et jam me nemo despíciat?
2 Apprehéndam te, et ducam in domum matris meæ; ibi me docébis, et dabo tibi póculum ex vino condíto, et mustum malórum granatórum meórum.
3 Læva ejus sub cápite meo, et déxtera illíus amplexábitur me.
4 Adjúro vos, fíliæ Jerúsalem, ne suscitétis, neque evigiláre faciátis diléctam, donec ipsa velit.
V. Tu autem, Dómine, miserére nobis.
R. Deo grátias.

R. Congratulámini mihi, omnes qui dilígitis Dóminum, quia quem quærébam, appáruit mihi:
* Et dum flérem ad monuméntum, vidi Dóminum meum, allelúja.
V. Recedéntibus discípulis, non recedébam, et amóris ejus igne succénsa, ardébam desidério.
R. Et dum flérem ad monuméntum, vidi Dóminum meum, allelúja.
V. Dígnate, Señor, dar tu bendición.
Bendición. El Hijo único de Dios nos bendiga y nos ayude. Amén.

Lectura 2
Cant 8:1-4
1 ¡Quién me diese que fueses hermano mío, amamantado a los pechos de mi madre, para que al encontrarte en la calle pudiera besarte sin que me despreciaran!
2 Yo te llevaría y te introduciría en la casa de mi madre, en la alcoba de la que me engendró, y te daría a beber del vino adobado y del mosto de granados.
3 Su izquierda descansa bajo mi cabeza y su diestra me abraza.
4 Os conjuro, hijas de Jerusalén, que no despertéis ni inquietéis a mi amada hasta que a ella le plazca.
V. Tú, Señor, ten piedad de nosotros.
R. Demos gracias a Dios.

R. Congratulaos conmigo todos los que amáis al Señor, porque me ha aparecido el que buscaba:
* Y mientras lloraba en el sepulcro, he visto a mi Señor, aleluya.
V. Cuando los discípulos se marcharon, yo me quedé, y abrasada en el fuego de su amor, ardía en deseos.
R. Y mientras lloraba en el sepulcro, he visto a mi Señor, aleluya.
V. Jube, domne, benedícere.
Benedictio. Spíritus Sancti grátia illúminet sensus et corda nostra. Amen.

Lectio 3
Cant 8:5-7
5 Quæ est ista, quæ ascéndit de desérto, delíciis áffluens, inníxa super diléctum suum? Sub árbore malo suscitávi te, ibi corrúpta est mater tua, ibi violáta est génitrix tua.
6 Pone me ut signáculum super cor tuum, ut signáculum super brácchium tuum, quia fortis est ut mors diléctio, dura sicut inférnus æmulátio; lámpades ejus lámpades ignis atque flammárum.
7 Aquæ multæ non potuérunt exstínguere caritátem, nec flúmina óbruent illam.
V. Tu autem, Dómine, miserére nobis.
R. Deo grátias.

R. Tulérunt Dóminum meum, et néscio, ubi posuérunt eum. Dicunt ei Angeli: Múlier, quid ploras? surréxit sicut dixit:
* Præcédet vos in Galilǽam: ibi eum vidébitis.
V. Cum ergo fleret, inclinávit se, et prospéxit in monuméntum: et vidit duos Angelos in albis, sedéntes, qui dicunt ei.
R. Præcédet vos in Galilǽam: ibi eum vidébitis.
V. Glória Patri, et Fílio, * et Spirítui Sancto.
R. Præcédet vos in Galilǽam: ibi eum vidébitis.
V. Dígnate, Señor, dar tu bendición.
Bendición. La gracia del Espíritu Santo ilumine nuestros sentidos y corazones. Amén

Lectura 3
Cant 8:5-7
5 ¿Quién es esta que sube del desierto apoyada sobre su amado? Esposo. Yo te desperté debajo del manzano, allí donde te concibió tu madre, donde te concibió la que te engendró.
6 Ponme como un sello sobre tu corazón, ponme en tu brazo como sello. Que es fuerte el amor como la muerte y son como el “seol” duros los celos. Son sus dardos saetas encendidas, son llamas del Señor.
7 No pueden aguas copiosas extinguirlo ni arrastrarlo los ríos. Si uno diera por el amor toda la hacienda de su casa, sería sobremanera despreciado.
V. Tú, Señor, ten piedad de nosotros.
R. Demos gracias a Dios.

R. Han quitado a mi Señor e ignoro el lugar donde lo han puesto. Le dijeron los ángeles: Mujer, ¿Por qué lloras? Resucitó, como dijo;
* Os precederá a Galilea, allí le veréis.
V. Mientras lloraba se inclinó y miró hacia el sepulcro, y vio a dos ángeles vestidos de blanco que estaban sentados, y le dijeron.
R. Os precederá a Galilea, allí le veréis.
V. Gloria al Padre, al Hijo, * y al Espíritu Santo.
R. Os precederá a Galilea, allí le veréis.
Nocturn II.
Ant. Spécie tua * et pulchritúdine tua inténde, próspere procéde, et regna.
Psalmus 44 [4]
44:2 Eructávit cor meum verbum bonum: * dico ego ópera mea Regi.
44:2 Lingua mea cálamus scribæ: * velóciter scribéntis.
44:3 Speciósus forma præ fíliis hóminum, diffúsa est grátia in lábiis tuis: * proptérea benedíxit te Deus in ætérnum.
44:4 Accíngere gládio tuo super femur tuum, * potentíssime.
44:5 Spécie tua et pulchritúdine tua: * inténde, próspere procéde, et regna.
44:5 Propter veritátem, et mansuetúdinem, et justítiam: * et dedúcet te mirabíliter déxtera tua.
44:6 Sagíttæ tuæ acútæ, pópuli sub te cadent: * in corda inimicórum Regis.
44:7 Sedes tua, Deus, in sǽculum sǽculi: * virga directiónis virga regni tui.
44:8 Dilexísti justítiam, et odísti iniquitátem: * proptérea unxit te Deus, Deus tuus, óleo lætítiæ præ consórtibus tuis.
44:9 Myrrha, et gutta, et cásia a vestiméntis tuis, a dómibus ebúrneis: * ex quibus delectavérunt te fíliæ regum in honóre tuo.
44:10 Ástitit regína a dextris tuis in vestítu deauráto: * circúmdata varietáte.
44:11 Audi fília, et vide, et inclína aurem tuam: * et oblivíscere pópulum tuum et domum patris tui.
44:12 Et concupíscet Rex decórem tuum: * quóniam ipse est Dóminus Deus tuus, et adorábunt eum.
44:13 Et fíliæ Tyri in munéribus * vultum tuum deprecabúntur: omnes dívites plebis.
44:14 Omnis glória ejus fíliæ Regis ab intus, * in fímbriis áureis circumamícta varietátibus.
44:15 Adducéntur Regi vírgines post eam: * próximæ ejus afferéntur tibi.
44:16 Afferéntur in lætítia et exsultatióne: * adducéntur in templum Regis.
44:17 Pro pátribus tuis nati sunt tibi fílii: * constítues eos príncipes super omnem terram.
44:18 Mémores erunt nóminis tui: * in omni generatióne et generatiónem.
44:18 Proptérea pópuli confitebúntur tibi in ætérnum: * et in sǽculum sǽculi.
V. Glória Patri, et Fílio, * et Spirítui Sancto.
R. Sicut erat in princípio, et nunc, et semper, * et in sǽcula sæculórum. Amen.

Ant. Spécie tua et pulchritúdine tua inténde, próspere procéde, et regna.
Nocturn II.
Ant. Con esa tu gallardía * y hermosura, camina, avanza prósperamente, y reina.
Salmo 44 [4]
44:2 Hirviendo está mi pecho en sublimes pensamientos. * Al rey consagro yo esta obra.
44:2 Mi lengua es pluma de amanuense * que escribe muy ligero.
44:3 ¡Oh tú el más gentil en hermosura entre los hijos de los hombres!, * derramada se ve la gracia en tus labios; por eso te bendijo Dios para siempre.
44:4 Cíñete al lado tu espada, * ¡oh rey potentísimo!
44:5 Con tu gallardía y hermosura * camina, avanza prósperamente, y reina
44:5 Por medio de la verdad, de la mansedumbre y de la justicia; * y tu diestra te conducirá a cosas maravillosas.
44:6 Tus penetrantes saetas traspasarán, oh rey, los corazones de tus enemigos; * se rendirán a ti los pueblos.
44:7 Tu trono, ¡oh Dios!, permanece por los siglos de los siglos; * el cetro de tu reino es cetro de rectitud.
44:8 Amaste la justicia y aborreciste la iniquidad; * por eso te ungió, ¡oh Dios!, el Dios tuyo con óleo de alegría, con preferencia a tus compañeros.
44:9 Mirra, áloe y casia exhalan tus vestidos, al salir de las estancias de marfil * en que con su olor te han recreado. Hijas de reyes son tus damas de honor;
44:10 A tu diestra está la reina con vestido bordado de oro, * y engalanada con varios adornos.
44:11 Escucha, ¡oh hija!, considera y presta atento oído: * olvida tu pueblo y la casa de tu padre.
44:12 Y el rey se enamorará más de tu beldad; * porque Él es el Señor Dios tuyo, a quien todos han de adorar.
44:13 Las hijas de Tiro vendrán con dones, * y te presentarán humildes súplicas todos los poderosos del pueblo.
44:14 En el interior está la principal gloria y lucimiento de la hija del rey; * ella está cubierta de un vestido con varios adornos, y recamado con franjas de oro.
44:15 Serán presentadas al rey las vírgenes que han de formar su séquito; * ante tu presencia serán traídas sus compañeras.
44:16 Conducidas serán con alegría y algazara, * serán introducidas en el templo, palacio del Rey.
44:17 En lugar de tus padres te nacerán hijos; * los cuales establecerás príncipes sobre la tierra.
44:18 Estos conservarán la memoria de tu nombre * por todas las generaciones.
44:18 Por esto los pueblos te cantarán alabanzas eternamente * por los siglos de los siglos.
V. Gloria al Padre, al Hijo, * y al Espíritu Santo.
R. Como era en el principio, ahora y siempre, * por los siglos de los siglos. Amén.

Ant. Con esa tu gallardía y hermosura, camina, avanza prósperamente, y reina.
Ant. Adjuvábit eam * Deus vultu suo: Deus in médio ejus, non commovébitur.
Psalmus 45 [5]
45:2 Deus noster refúgium, et virtus: * adjútor in tribulatiónibus, quæ invenérunt nos nimis.
45:3 Proptérea non timébimus dum turbábitur terra: * et transferéntur montes in cor maris.
45:4 Sonuérunt, et turbátæ sunt aquæ eórum: * conturbáti sunt montes in fortitúdine ejus.
45:5 Flúminis ímpetus lætíficat civitátem Dei: * sanctificávit tabernáculum suum Altíssimus.
45:6 Deus in médio ejus, non commovébitur: * adjuvábit eam Deus mane dilúculo.
45:7 Conturbátæ sunt gentes, et inclináta sunt regna: * dedit vocem suam, mota est terra.
45:8 Dóminus virtútum nobíscum: * suscéptor noster Deus Jacob.
45:9 Veníte, et vidéte ópera Dómini, quæ pósuit prodígia super terram: * áuferens bella usque ad finem terræ.
45:10 Arcum cónteret, et confrínget arma: * et scuta combúret igni.
45:11 Vacáte, et vidéte quóniam ego sum Deus: * exaltábor in géntibus, et exaltábor in terra.
45:12 Dóminus virtútum nobíscum: * suscéptor noster Deus Jacob.
V. Glória Patri, et Fílio, * et Spirítui Sancto.
R. Sicut erat in princípio, et nunc, et semper, * et in sǽcula sæculórum. Amen.

Ant. Adjuvábit eam Deus vultu suo: Deus in médio ejus, non commovébitur.
Ant. Dios la protegerá * con su faz; en medio de ella está Dios; no será conmovida.
Salmo 45 [5]
45:2 Dios es nuestro refugio y fortaleza, * nuestro defensor en las tribulaciones que tanto nos han acosado.
45:3 Por eso no temeremos aun cuando se conmueva la tierra, * y sean trasladados los montes al medio del mar.
45:4 Bramaron y se alborotaron sus aguas, * a su furioso ímpetu se estremecieron los montes.
45:5 Un río caudaloso alegra la ciudad de Dios; * el Altísimo ha santificado su Tabernáculo.
45:6 Está Dios en medio de ella, no será conmovida; * la socorrerá Dios ya desde el rayar el alba.
45:7 Se conturbaron las naciones, y bambolearon los reinos; * dio el Señor una voz, y la tierra se estremeció.
45:8 Con nosotros está el Señor de los ejércitos; * el Dios de Jacob es nuestro defensor.
45:9 Venid y observad las obras del Señor, y los prodigios que ha hecho sobre la tierra; * cómo ha alejado la guerra hasta el cabo del mundo.
45:10 Romperá los arcos, hará pedazos las armas, * y entregará al fuego los escudos.
45:11 Estad tranquilos, y considerad que Yo soy Dios; * ensalzado he de ser entre las naciones, y ensalzado en toda la tierra.
45:12 El Señor de los ejércitos está con nosotros; * nuestro defensor es el Dios de Jacob.
V. Gloria al Padre, al Hijo, * y al Espíritu Santo.
R. Como era en el principio, ahora y siempre, * por los siglos de los siglos. Amén.

Ant. Dios la protegerá con su faz; en medio de ella está Dios; no será conmovida.
Ant. Aquæ multæ * non potuérunt exstínguere caritátem.
Psalmus 47 [6]
47:2 Magnus Dóminus, et laudábilis nimis * in civitáte Dei nostri, in monte sancto ejus.
47:3 Fundátur exsultatióne univérsæ terræ mons Sion, * látera Aquilónis, cívitas Regis magni.
47:4 Deus in dómibus ejus cognoscétur: * cum suscípiet eam.
47:5 Quóniam ecce reges terræ congregáti sunt: * convenérunt in unum.
47:6 Ipsi vidéntes sic admiráti sunt, conturbáti sunt, commóti sunt: * tremor apprehéndit eos.
47:7 Ibi dolóres ut parturiéntis: * in spíritu veheménti cónteres naves Tharsis.
47:9 Sicut audívimus, sic vídimus in civitáte Dómini virtútum, in civitáte Dei nostri: * Deus fundávit eam in ætérnum.
47:10 Suscépimus, Deus, misericórdiam tuam, * in médio templi tui.
47:11 Secúndum nomen tuum, Deus, sic et laus tua in fines terræ: * justítia plena est déxtera tua.
47:12 Lætétur mons Sion, et exsúltent fíliæ Judæ: * propter judícia tua, Dómine.
47:13 Circúmdate Sion, et complectímini eam: * narráte in túrribus ejus.
47:14 Pónite corda vestra in virtúte ejus: * et distribúite domos ejus, ut enarrétis in progénie áltera.
47:15 Quóniam hic est Deus, Deus noster in ætérnum et in sǽculum sǽculi: * ipse reget nos in sǽcula.
V. Glória Patri, et Fílio, * et Spirítui Sancto.
R. Sicut erat in princípio, et nunc, et semper, * et in sǽcula sæculórum. Amen.

Ant. Aquæ multæ non potuérunt exstínguere caritátem.
Ant. Las muchas aguas * no podrán apagar el incendio de la caridad.
Salmo 47 [6]
47:2 Grande es el Señor, y dignísimo de alabanza * en la ciudad de nuestro Dios, en su monte santo.
47:3 Con júbilo de toda la tierra se ha edificado el santuario en el monte de Sion, * la ciudad del gran rey, al lado del Septentrión.
47:4 Será Dios conocido en sus casas, * cuando haya de defenderla.
47:5 Porque he aquí que los reyes de la tierra se han coligado * y conjurado unánimemente.
47:6 Ellos mismos, cuando la vieron así, quedaron asombrados, llenos de turbación, * conmovidos y poseídos de terror.
47:7 Se apoderaron de ellos dolores como de parto. * Tú, con un viento impetuoso harás pedazos las naves de Tarsis.
47:9 Como lo oímos, así lo hemos visto en la ciudad del Señor de los ejércitos, en la ciudad de nuestro Dios; * la cual ha fundado Dios para siempre.
47:10 Hemos experimentado, ¡oh Dios!, tu misericordia * en medio de tu templo.
47:11 Así como tu Nombre, ¡oh Dios!, también tu gloria se extiende hasta los últimos términos de la tierra; * tu diestra está llena de justicia.
47:12 Alégrese el monte de Sion, y salten de gozo las hijas de Judá, * ¡oh Señor!, por razón de tus juicios.
47:13 Dad vueltas alrededor de Sion, examinadla por todos lados, * y contad sus torres.
47:14 Considerad atentamente su fortaleza, * fijaos bien en sus casas y edificios, para poder contarlo a la generación venidera.
47:15 Porque aquí está Dios, el Dios nuestro, para siempre y por los siglos de los siglos. * Él nos gobernará eternamente.
V. Gloria al Padre, al Hijo, * y al Espíritu Santo.
R. Como era en el principio, ahora y siempre, * por los siglos de los siglos. Amén.

Ant. Las muchas aguas no podrán apagar el incendio de la caridad.
V. Adjuvábit eam Deus vultu suo.
R. Deus in médio ejus, non commovébitur.
V. Dios la protegerá con su faz.
R. En medio de ella está Dios; no será conmovida.
Pater noster, qui es in cælis, sanctificétur nomen tuum: advéniat regnum tuum: fiat volúntas tua, sicut in cælo et in terra. Panem nostrum quotidiánum da nobis hódie: et dimítte nobis débita nostra, sicut et nos dimíttimus debitóribus nostris:
V. Et ne nos indúcas in tentatiónem:
R. Sed líbera nos a malo.
Absolutio. Ipsíus píetas et misericórdia nos ádjuvet, qui cum Patre et Spíritu Sancto vivit et regnat in sǽcula sæculórum. Amen.
Padre nuestro, que estás en los cielos, santificado sea tu nombre, venga a nosotros tu reino, hágase tu voluntad así en la tierra como en el cielo. El pan nuestro de cada día dánosle hoy; perdónanos nuestras deudas, así como nosotros perdonamos a nuestros deudores:
V. No nos dejes caer en tentación:
R. Mas líbranos del mal.
Absolución. Que nos auxilie la clemencia y misericordia de aquel que vive y reina con el Padre y el Espíritu Santo por los siglos de los siglos. Amén.

V. Jube, domne, benedícere.
Benedictio. Deus Pater omnípotens sit nobis propítius et clemens. Amen.

Lectio 4
Sermo sancti Gregórii Papæ
Homilia 25 in Evangelia
María Magdaléne, quæ fúerat in civitáte peccátrix, amándo veritátem, lavit lácrimis máculas críminis: et vox Veritátis implétur, qua dícitur: Dimíssa sunt ei peccáta multa, quia diléxit multum. Quæ enim prius frígida peccándo remánserat, póstmodum amándo fórtiter ardébat. Quæ a monuménto Dómini, étiam discípulis recedéntibus, non recedébat. Exquirébat quem non invénerat; flebat inquiréndo, et amóris sui igne succénsa, ejus, quem ablátum crédidit, ardébat desidério. Unde cóntigit, ut eum sola tunc vidéret, quæ remánserat ut quǽreret: quia nimírum virtus boni óperis perseverántia est.
V. Tu autem, Dómine, miserére nobis.
R. Deo grátias.

R. Propter veritátem, et mansuetúdinem, et justítiam:
* Et dedúcet te mirabíliter déxtera tua.
V. Spécie tua et pulchritúdine tua inténde, próspere procéde, et regna.
R. Et dedúcet te mirabíliter déxtera tua.

V. Dígnate, Señor, dar tu bendición.
Bendición. Dios Padre todopoderoso tenga piedad y misericordia de nosotros. Amén.

Lectura 4
Sermón de San Gregorio, Papa.
Homilía 25 sobre los Evangelios.
Magdalena, que había sido conocida en la ciudad como pecadora, lavó con lágrimas las manchas de sus crímenes amando la verdad; se cumplió en ella esta palabra de la Verdad: “Le han sido perdonados muchos pecados porque ha amado mucho”. La que antes se había mantenido fría pecando, se convirtió en fervorosa al amar con ardor. No se apartó del sepulcro del Señor, ni aun cuando los discípulos se marcharon; no habiéndolo encontrado, siguió buscándolo; le buscaba llorando, abrasada en el fuego de su amor, ardía en ansias de encontrar al que creía se habían llevado. Por eso la única que se quedó para buscarlo, fue la única que le vio; porque la eficacia de la obra buena depende de la perseverancia.
V. Tú, Señor, ten piedad de nosotros.
R. Demos gracias a Dios.

R. Reina por medio de la verdad, de la mansedumbre y de la justicia:
* Y te conducirá maravillosamente tu diestra.
V. Con esa tu gallardía y hermosura, camina, avanza prósperamente y reina.
R. Y te conducirá maravillosamente tu diestra.
V. Jube, domne, benedícere.
Benedictio. Christus perpétuæ det nobis gáudia vitæ. Amen.

Lectio 5
Quæsívit ergo prius, et mínime invénit: perseverávit ut quæreret, unde et cóntigit ut inveníret: actúmque est, ut desidéria diláta créscerent, et crescéntia cáperent quod inveníssent. Hinc est enim quod de eódem sponsa Ecclésia in Cánticis canticórum dicit: In léctulo meo per noctes quæsívi quem díligit ánima mea. Diléctum namque in léctulo quærimus, quando, in præséntis vitæ aliquántula réquie. Redemptóris nostri desidério suspirámus. Per noctem quærimus: quia, etsi jam in illo mens vígilat, tamen adhuc óculus calígat.
V. Tu autem, Dómine, miserére nobis.
R. Deo grátias.

R. Dilexísti justítiam, et odísti iniquitátem:
* Proptérea unxit te Deus, Deus tuus, oleo lætítiæ.
V. Propter veritátem, et mansuetúdinem, et justítiam.
R. Proptérea unxit te Deus, Deus tuus, oleo lætítiæ.
V. Dígnate, Señor, dar tu bendición.
Bendición. Que Cristo nos conceda el gozo de la vida eterna. Amén.

Lectura 5
Empezó a buscarle sin que le hallase; mas perseverando consiguió encontrarlo. Porque sus deseos crecieron con la tardanza, y al crecer encontraron lo que anhelaban. Sobre esto, el Cantar de los Cantares pone en boca de la mística Esposa, la Iglesia, estas palabras; “He buscado durante las noches en mi lecho al amado de mi alma”. Buscamos al amado en el lecho, cuando, durante el descanso que nos permite la vida presente, el deseo de ver al Salvador nos mueve a suspirar por Él. Le buscamos en la noche; porque aunque nuestro espíritu esté en vela pensando en Él, nuestros ojos están aún cubiertos de tinieblas.
V. Tú, Señor, ten piedad de nosotros.
R. Demos gracias a Dios.

R. Has amado la justicia y aborrecido la iniquidad:
* Por lo cual te ungió Dios, el Dios tuyo, con el óleo de la alegría.
V. Reina por medio de la verdad, de la mansedumbre y de la justicia.
R. Por lo cual te ungió Dios, el Dios tuyo, con el óleo de la alegría.
V. Jube, domne, benedícere.
Benedictio. Ignem sui amóris accéndat Deus in córdibus nostris. Amen.

Lectio 6
Sed, qui diléctum suum non invénit, restat ut surgat, civitátem circúmeat, id est, sanctam electórum Ecclésiam mente et inquisitióne percúrrat; per vicos eum et platéas quærat, id est, per angústa et lata gradiéntes aspíciat, ut, si qua inveníre in eis váleat, ejus vestígia exquírat: quia sunt nonnúlli étiam vitæ sæculáris, qui imitándum áliquid hábeant de actióne virtútis. Quæréntes autem nos vígiles invéniunt, qui custódiunt civitátem: quia sancti Patres, qui Ecclésiæ statum custódiunt, bonis nostris stúdiis occúrrunt, ut suo vel verbo vel scripto nos dóceant. Quos cum páululum pertransímus, invenímus quem dilígimus: quia Redémptor noster, etsi humilitáte homo inter hómines, divinitáte tamen super hómines fuit.
V. Tu autem, Dómine, miserére nobis.
R. Deo grátias.

R. Fallax grátia, et vana est pulchritúdo:
* Múlier timens Dóminum, ipsa laudábitur.
V. Date ei de fructu mánuum suárum, et laudent eam in portis ópera ejus.
R. Múlier timens Dóminum, ipsa laudábitur.
V. Glória Patri, et Fílio, * et Spirítui Sancto.
R. Múlier timens Dóminum, ipsa laudábitur.
V. Dígnate, Señor, dar tu bendición.
Bendición. Que Dios encienda en nuestros corazones el fuego de su amor. Amén.

Lectura 6
Decídase de una vez, el que no encuentre a su amado, a levantarse y a dar la vuelta por la ciudad; es decir: recorra con las investigaciones de su espíritu la Iglesia de los elegidos. Búsquele por las calles y plazas; es decir: observe a los que frecuentan las vías más angostas y las más anchas, para ver si descubre algún vestigio del amado: porque no faltan personas que, aun en medio del mundo, presentan algunas acciones virtuosas dignas de imitación. Pero en medio de nuestra búsqueda hemos dado con los centinelas de la ciudad: son los santos Padres, que velan por la seguridad de la Iglesia; ellos salen al paso de nuestros buenos deseos, para instruirnos con sus discursos y sus escritos. Tras dejarlos un poco atrás, es cuando encontramos al objeto de nuestro amor. Porque si nuestro humilde Salvador se ha hecho igual a los hombres por su humanidad, les ha aventajado siempre por su divinidad.
V. Tú, Señor, ten piedad de nosotros.
R. Demos gracias a Dios.

R. Engañoso es el donaire y vana la hermosura.
* La mujer que teme a Dios, ésa será celebrada,
V. Dadle del fruto de sus manos, y celébrense sus obras en la pública asamblea.
R. La mujer que teme a Dios, ésa será celebrada.
V. Gloria al Padre, al Hijo, * y al Espíritu Santo.
R. La mujer que teme a Dios, ésa será celebrada.
Nocturn III.
Ant. Nigra sum, * sed formósa, fíliæ Jerúsalem; ídeo diléxit me Rex, et introdúxit me in cubículum suum.
Psalmus 95 [7]
95:1 Cantáte Dómino cánticum novum: * cantáte Dómino, omnis terra.
95:2 Cantáte Dómino, et benedícite nómini ejus: * annuntiáte de die in diem salutáre ejus.
95:3 Annuntiáte inter gentes glóriam ejus, * in ómnibus pópulis mirabília ejus.
95:4 Quóniam magnus Dóminus, et laudábilis nimis: * terríbilis est super omnes deos.
95:5 Quóniam omnes dii géntium dæmónia: * Dóminus autem cælos fecit.
95:6 Conféssio, et pulchritúdo in conspéctu ejus: * sanctimónia et magnificéntia in sanctificatióne ejus.
95:7 Afférte Dómino, pátriæ géntium, afférte Dómino glóriam et honórem: * afférte Dómino glóriam nómini ejus.
95:8 Tóllite hóstias, et introíte in átria ejus: * adoráte Dóminum in átrio sancto ejus.
95:9 Commoveátur a fácie ejus univérsa terra: * dícite in géntibus quia Dóminus regnávit.
95:10 Étenim corréxit orbem terræ qui non commovébitur: * judicábit pópulos in æquitáte.
95:11 Læténtur cæli, et exsúltet terra: commoveátur mare, et plenitúdo ejus: * gaudébunt campi, et ómnia quæ in eis sunt.
95:12 Tunc exsultábunt ómnia ligna silvárum a fácie Dómini, quia venit: * quóniam venit judicáre terram.
95:13 Judicábit orbem terræ in æquitáte, * et pópulos in veritáte sua.
V. Glória Patri, et Fílio, * et Spirítui Sancto.
R. Sicut erat in princípio, et nunc, et semper, * et in sǽcula sæculórum. Amen.

Ant. Nigra sum, sed formósa, fíliæ Jerúsalem; ídeo diléxit me Rex, et introdúxit me in cubículum suum.
Nocturn III.
Ant. Negra soy, * pero soy bella, hijas de Jerusalén; por esto me ha amado el Rey y me ha introducido en su morada.
Salmo 95 [7]
95:1 Cantad al Señor un cántico nuevo, * cantad al Señor, toda la tierra;
95:2 Cantad al Señor, bendecid su nombre, * proclamad día tras día su victoria.
95:3 Contad a los pueblos su gloria, * sus maravillas a todas las naciones;
95:4 Porque es grande el Señor, y muy digno de alabanza, * más temible que todos los dioses.
95:5 Pues los dioses de los gentiles son apariencia, * mientras que el Señor ha hecho el cielo;
95:6 Honor y majestad lo preceden, * fuerza y esplendor están en su templo.
95:7 Familias de los pueblos, aclamad al Señor, aclamad la gloria y el poder del Señor, * aclamad la gloria del nombre del Señor,
95:8 Entrad en sus atrios trayéndole ofrendas. * Postraos ante el Señor en el atrio sagrado,
95:9 Tiemble en su presencia la tierra toda; * decid a los pueblos: «el Señor es rey,
95:10 Él afianzó el orbe, y no se moverá; * Él gobierna a los pueblos rectamente».
95:11 Alégrese el cielo, goce la tierra, retumbe el mar y cuanto lo llena; * vitoreen los campos y cuanto hay en ellos,
95:12 Aclamen los árboles del bosque, delante del Señor, que ya llega, * ya llega a regir la tierra:
95:13 Regirá el orbe con justicia * y los pueblos con fidelidad.
V. Gloria al Padre, al Hijo, * y al Espíritu Santo.
R. Como era en el principio, ahora y siempre, * por los siglos de los siglos. Amén.

Ant. Negra soy, pero soy bella, hijas de Jerusalén; por esto me ha amado el Rey y me ha introducido en su morada.
Ant. Trahe me post te, * in odórem currémus unguentórum tuórum: óleum effúsum nomen tuum.
Psalmus 96 [8]
96:1 Dóminus regnávit, exsúltet terra: * læténtur ínsulæ multæ.
96:2 Nubes, et calígo in circúitu ejus: * justítia, et judícium corréctio sedis ejus.
96:3 Ignis ante ípsum præcédet, * et inflammábit in circúitu inimícos ejus.
96:4 Illuxérunt fúlgura ejus orbi terræ: * vidit, et commóta est terra.
96:5 Montes, sicut cera fluxérunt a fácie Dómini: * a fácie Dómini omnis terra.
96:6 Annuntiavérunt cæli justítiam ejus: * et vidérunt omnes pópuli glóriam ejus.
96:7 Confundántur omnes, qui adórant sculptília: * et qui gloriántur in simulácris suis.
96:7 Adoráte eum, omnes Ángeli ejus: * audívit, et lætáta est Sion.
96:8 Et exsultavérunt fíliæ Judæ, * propter judícia tua, Dómine:
96:9 Quóniam tu Dóminus Altíssimus super omnem terram: * nimis exaltátus es super omnes deos.
96:10 Qui dilígitis Dóminum, odíte malum: * custódit Dóminus ánimas sanctórum suórum, de manu peccatóris liberábit eos.
96:11 Lux orta est justo, * et rectis corde lætítia.
96:12 Lætámini, justi, in Dómino: * et confitémini memóriæ sanctificatiónis ejus.
V. Glória Patri, et Fílio, * et Spirítui Sancto.
R. Sicut erat in princípio, et nunc, et semper, * et in sǽcula sæculórum. Amen.

Ant. Trahe me post te, in odórem currémus unguentórum tuórum: óleum effúsum nomen tuum.
Ant. Atráeme en pos de ti * y correremos al olor de tus aromas; tu nombre es óleo derramado.
Salmo 96 [8]
96:1 El Señor reina, la tierra goza, * se alegran las islas innumerables.
96:2 Tiniebla y nube lo rodean, * justicia y derecho sostienen su trono.
96:3 Delante de Él avanza el fuego, * abrasando en torno a los enemigos;
96:4 Sus relámpagos deslumbran el orbe, * y, viéndolos, la tierra se estremece.
96:5 Los montes se derriten como cera * ante el dueño de toda la tierra;
96:6 Los cielos pregonan su justicia, * y todos los pueblos contemplan su gloria.
96:7 Los que adoran estatuas se sonrojan, * los que ponen su orgullo en los ídolos;
96:7 Ante Él se postran todos los dioses, * lo oye Sión, y se alegra,
96:8 Se regocijan las ciudades de Judá * por tus sentencias, Señor;
96:9 Porque Tú eres, Señor, altísimo sobre toda la tierra, * encumbrado sobre todos los dioses.
96:10 El Señor ama al que aborrece el mal, * protege la vida de sus fieles y los libra de los malvados.
96:11 Amanece la luz para el justo, * y la alegría para los rectos de corazón.
96:12 Alegraos, justos, con el Señor, * celebrad su santo nombre.
V. Gloria al Padre, al Hijo, * y al Espíritu Santo.
R. Como era en el principio, ahora y siempre, * por los siglos de los siglos. Amén.

Ant. Atráeme en pos de ti y correremos al olor de tus aromas; tu nombre es óleo derramado.
Ant. Veni, Sponsa Christi, * áccipe corónam, quam tibi Dóminus præparávit in ætérnum.
Psalmus 97 [9]
97:1 Cantáte Dómino cánticum novum: * quia mirabília fecit.
97:1 Salvávit sibi déxtera ejus: * et brácchium sanctum ejus.
97:2 Notum fecit Dóminus salutáre suum: * in conspéctu géntium revelávit justítiam suam.
97:3 Recordátus est misericórdiæ suæ, * et veritátis suæ dómui Israël.
97:3 Vidérunt omnes términi terræ * salutáre Dei nostri.
97:4 Jubiláte Deo, omnis terra: * cantáte, et exsultáte, et psállite.
97:5 Psállite Dómino in cíthara, in cíthara et voce psalmi: * in tubis ductílibus, et voce tubæ córneæ.
97:6 Jubiláte in conspéctu regis Dómini: * moveátur mare, et plenitúdo ejus: orbis terrárum, et qui hábitant in eo.
97:8 Flúmina plaudent manu, simul montes exsultábunt a conspéctu Dómini: * quóniam venit judicáre terram.
97:9 Judicábit orbem terrárum in justítia, * et pópulos in æquitáte.
V. Glória Patri, et Fílio, * et Spirítui Sancto.
R. Sicut erat in princípio, et nunc, et semper, * et in sǽcula sæculórum. Amen.

Ant. Veni, Sponsa Christi, áccipe corónam, quam tibi Dóminus præparávit in ætérnum.
Ant. Ven, Esposa de Cristo, * recibe la corona que te ha preparado el Señor para siempre.
Salmo 97 [9]
97:1 Cantad al Señor un cántico nuevo, * porque ha hecho maravillas:
97:1 Su diestra le ha dado la victoria, * su santo brazo.
97:2 El Señor da a conocer su victoria, * revela a las naciones su justicia:
97:3 Se acordó de su misericordia * y su fidelidad en favor de la casa de Israel.
97:3 Los confines de la tierra han contemplado * la victoria de nuestro Dios.
97:4 Aclamad al Señor, tierra entera; * gritad, vitoread, tocad:
97:5 Tañed la cítara para el Señor, suenen los instrumentos: * con clarines y al son de trompetas,
97:6 Aclamad al Rey y Señor. * Retumbe el mar y cuanto contiene, la tierra y cuantos la habitan;
97:8 Aplaudan los ríos, aclamen los montes al Señor, * que llega para regir la tierra.
97:9 Regirá el orbe con justicia * y los pueblos con rectitud.
V. Gloria al Padre, al Hijo, * y al Espíritu Santo.
R. Como era en el principio, ahora y siempre, * por los siglos de los siglos. Amén.

Ant. Ven, Esposa de Cristo, recibe la corona que te ha preparado el Señor para siempre.
V. Elégit eam Deus, et præelégit eam.
R. In tabernáculo suo habitáre facit eam.
V. El Señor la eligió sobre todas las demás.
R. Y la hizo habitar en su tabernáculo.
Pater noster, qui es in cælis, sanctificétur nomen tuum: advéniat regnum tuum: fiat volúntas tua, sicut in cælo et in terra. Panem nostrum quotidiánum da nobis hódie: et dimítte nobis débita nostra, sicut et nos dimíttimus debitóribus nostris:
V. Et ne nos indúcas in tentatiónem:
R. Sed líbera nos a malo.
Absolutio. A vínculis peccatórum nostrórum absólvat nos omnípotens et miséricors Dóminus. Amen.
Padre nuestro, que estás en los cielos, santificado sea tu nombre, venga a nosotros tu reino, hágase tu voluntad así en la tierra como en el cielo. El pan nuestro de cada día dánosle hoy; perdónanos nuestras deudas, así como nosotros perdonamos a nuestros deudores:
V. No nos dejes caer en tentación:
R. Mas líbranos del mal.
Absolución. El Señor omnipotente y misericordioso desate las cadenas de nuestros pecados. Amén.

V. Jube, domne, benedícere.
Benedictio. Evangélica léctio sit nobis salus et protéctio. Amen.

Lectio 7
Léctio sancti Evangélii secúndum Lucam
Luc 7:36-50
In illo témpore: Rogábat Jesum quidam de pharisǽis, ut manducáret cum illo. Et ingréssus domum pharisǽi discúbuit. Et réliqua.

Homilía sancti Augustíni Epíscopi
Liber 50 Homilía 23, tom. 10
Evangélium cum legerétur, attentíssime audístis; et res gesta narráta atque versáta est ante óculos cordis vestri. Vidístis enim, non carne, sed mente, Dóminum Jesum Christum in domo pharisǽi recumbéntem, et ab illo invitátum non fastidiéntem. Vidístis étiam in civitáte mulíerem famósam, mala útique fama, quæ erat peccátrix, non invitátam irruísse convívio ubi suus médicus recumbébat, et quæsísse pia impudéntia sanitátem; írruens, quasi importúna convívio, opportúna benefício. Nóverat enim quanto morbo laboráret; et illum ad sanándum esse idóneum, ad quem vénerat, sciébat.
V. Tu autem, Dómine, miserére nobis.
R. Deo grátias.

R. Os suum apéruit sapiéntiæ, et lex cleméntiæ in lingua ejus: considerávit sémitas domus suæ,
* Et panem otiósa non comédit.
V. Gustávit et vidit quia bona est negotiátio ejus: non exstinguétur in nocte lucérna ejus.
R. Et panem otiósa non comédit.

V. Dígnate, Señor, dar tu bendición.
Bendición. Que la lectura del Evangelio nos salve y nos proteja. Amén.

Lectura 7
Lectura del Santo Evangelio según San Lucas
Lc 7:36-50
En aquel tiempo: Uno de los fariseos rogó a Jesús que fuera a comer con él. Y habiendo entrado en casa del fariseo, se puso a la mesa. Y lo que sigue.

Homilía de San Agustín, Obispo.
Libro 50, hom. 23.
Habéis escuchado con atención el Evangelio que se os acaba de leer, y el hecho que narra ha sido descrito ante la mirada de vuestro espíritu. Habéis visto, no con los ojos corporales sino con los del alma, a Nuestro Señor Jesucristo, sentarse a la mesa de un fariseo, cuya invitación no ha despreciado. Habéis visto a una mujer, muy conocida en la ciudad por su mala reputación, penetrar en la sala sin haber sido invitada a la cena que han ofrecido al médico de su alma, y atreverse con santa osadía a pedirle su curación. Su presencia resulta importuna en un festín, pero no lo es en orden al beneficio que espera conseguir. Magdalena conocía, en efecto, la gravedad de su mal, y sabía que aquél a quien había venido a encontrar era capaz de curarla.
V. Tú, Señor, ten piedad de nosotros.
R. Demos gracias a Dios.

R. Abre su boca con sabios discursos, y la ley de la bondad gobierna su lengua; vela sobre los procederes de su familia,
* Y no come ociosa el pan.
V. Probó y echó de ver que su trabajo le fructifica; por tanto, tendrá encendida la luz toda la noche.
R. Y no come ociosa el pan.
V. Jube, domne, benedícere.
Benedictio. Cujus festum cólimus, ipsa intercédat pro nobis ad Dóminum. Amen.

Lectio 8
Accéssit ergo non ad caput Dómini, sed ad pedes. Et quæ diu male ambuláverat, vestígia recta quærébat. Prius fudit lácrimas cordis, et lavit Dómini pedes obséquio confessiónis, capíllis suis tersit, osculáta est, unxit; tácita loquebátur, non sermónem promébat, sed devotiónem ostendébat. Quia ergo tétigit Dóminum rigándo, osculándo, tergéndo, unguéndo pedes ejus; pharisæus, qui invitáverat Dóminum Jesum Christum, quia ex illo génere erat hóminum superbórum, de quibus Isaías prophéta dicit: Qui dicunt, Recéde longe a me, noli me tángere, quóniam mundus sum; putávit Dóminum nescísse mulíerem.
V. Tu autem, Dómine, miserére nobis.
R. Deo grátias.

R. Regnum mundi et omnem ornátum sǽculi contémpsi, propter amórem Dómini mei Jesu Christi:
* Quem vidi, quem amávi, in quem crédidi, quem diléxi.
V. Eructávit cor meum verbum bonum: dico ego ópera mea Regi.
R. Quem vidi, quem amávi, in quem crédidi, quem diléxi.
V. Glória Patri, et Fílio, * et Spirítui Sancto.
R. Quem vidi, quem amávi, in quem crédidi, quem diléxi.
V. Dígnate, Señor, dar tu bendición.
Bendición. Interceda por nosotros ante el Señor, la Santa cuya fiesta celebramos. Amén.

Lectura 8
No se puso cerca de la cabeza del Señor, sino de sus pies, buscando las huellas de la virtud después de errar por los caminos del vicio. Primero da curso a las lágrimas que brotan de su corazón, lavando los pies del divino Maestro con la humilde confesión de sus pecados. Después de enjugarlos con sus cabellos, los besa y derrama en ellos perfumes. Su silencio es un verdadero lenguaje; ni una palabra sale de su boca, pero no puede expresar mejor su devoción. Mas al verla tocar al Salvador, bañar con lágrimas sus plantas, enjugarlas, y cubrirlas de besos y de perfumes, el fariseo que había invitado a nuestro Señor Jesucristo, y que pertenecía a aquellos hombres soberbios de quienes dice el Profeta Isaías: “Los cuales dicen: Apártate de mí, no te acerques, porque yo soy puro”, conjeturó que el Salvador no sabía quién era aquella mujer.
V. Tú, Señor, ten piedad de nosotros.
R. Demos gracias a Dios.

R. Desprecié el reino del mundo y toda la vanidad del siglo, por amor de mi Señor Jesucristo:
* Al que vi, en quien creí, y al que amé.
V. De mi corazón brota una palabra excelente; dedico yo mis obras al Rey.
R. Al que vi, en quien creí, y al que amé.
V. Gloria al Padre, al Hijo, * y al Espíritu Santo.
R. Al que vi, en quien creí, y al que amé.
V. Jube, domne, benedícere.
Benedictio. Ad societátem cívium supernórum perdúcat nos Rex Angelórum. Amen.

Lectio 9
O pharisǽe invitátor et irrísor Dómini, Dóminum pascis, et a quo pascéndus sis, non intélligis? Unde scis Dóminum nescísse, quæ fúerit illa múlier, nisi quia permíssa est accédere, nisi quia, illo patiénte, osculáta est pedes ejus, nisi quia tersit, nisi quia unxit? Hæc enim non débuit permítti fácere in pédibus mundis múlier immúnda? Ad illíus ergo pharisæi pedes si talis múlier accessísset, dictúrus erat, quod Isaías de tálibus dicit: Recéde a me, noli me tángere, quóniam mundus sum. Accéssit autem ad Dóminum immúnda, ut redíret munda; accéssit ægra, ut redíret sana; accéssit conféssa, ut redíret proféssa.
V. Tu autem, Dómine, miserére nobis.
R. Deo grátias.


Te Deum
Te Deum laudámus: * te Dóminum confitémur.
Te ætérnum Patrem * omnis terra venerátur.
Tibi omnes Ángeli, * tibi Cæli, et univérsæ Potestátes:
Tibi Chérubim et Séraphim * incessábili voce proclámant:

(Fit reverentia) Sanctus, Sanctus, Sanctus * Dóminus Deus Sábaoth.

Pleni sunt cæli et terra * majestátis glóriæ tuæ.
Te gloriósus * Apostolórum chorus,
Te Prophetárum * laudábilis númerus,
Te Mártyrum candidátus * laudat exércitus.
Te per orbem terrárum * sancta confitétur Ecclésia,
Patrem * imménsæ majestátis;
Venerándum tuum verum * et únicum Fílium;
Sanctum quoque * Paráclitum Spíritum.
Tu Rex glóriæ, * Christe.
Tu Patris * sempitérnus es Fílius.

Fit reverentia
Tu, ad liberándum susceptúrus hóminem: * non horruísti Vírginis úterum.

Tu, devícto mortis acúleo, * aperuísti credéntibus regna cælórum.
Tu ad déxteram Dei sedes, * in glória Patris.
Judex créderis * esse ventúrus.

Sequens versus dicitur flexis genibus
Te ergo quǽsumus, tuis fámulis súbveni, * quos pretióso sánguine redemísti.

Ætérna fac cum Sanctis tuis * in glória munerári.
Salvum fac pópulum tuum, Dómine, * et bénedic hereditáti tuæ.
Et rege eos, * et extólle illos usque in ætérnum.
Per síngulos dies * benedícimus te.

Fit reverentia, secundum consuetudinem
Et laudámus nomen tuum in sǽculum, * et in sǽculum sǽculi.

Dignáre, Dómine, die isto * sine peccáto nos custodíre.
Miserére nostri, Dómine, * miserére nostri.
Fiat misericórdia tua, Dómine, super nos, * quemádmodum sperávimus in te.
In te, Dómine, sperávi: * non confúndar in ætérnum.
V. Dígnate, Señor, dar tu bendición.
Bendición. Que el Rey de los ángeles nos agregue a los ciudadanos del cielo. Amén.

Lectura 9
Oh fariseo que invitas al Señor, y te atreves a juzgarlo despectivamente; tú le alimentas, sin comprender que es Él quien debe alimentarte. ¿Por qué piensas que desconoce el pasado de esta mujer? ¿Porque permite que se aproxime, que bese sus plantas, las enjugue y las perfume? ¿Pues qué? ¿No debía permitirse a una mujer impura tocar unos pies tan puros? Si aquella mujer se hubiese acercado a los pies del fariseo, la habría éste rechazado con aquellas palabras que pone Isaías en boca de los orgullosos: “Apártate de mí; no me toques, porque yo soy puro”. Se aproximó, en cambio, al Señor; se acercó manchada, para ser purificada; enferma, para ser sana; se acercó confesando sus faltas, para volverse profesando su fe.
V. Tú, Señor, ten piedad de nosotros.
R. Demos gracias a Dios.


Te Deum
A ti, oh Dios, alabamos: * a ti, oh Señor, te confesamos.
A ti, Padre Eterno, * reconoce y venera toda la tierra;
A ti todos los Ángeles, * a ti los cielos y todas las Potestades;
A ti los Querubines y Serafines, * claman sin cesar:

(Reverencia) Santo, Santo, Santo * el Señor Dios de los ejércitos.

Llenos están los cielos y la tierra * de la Majestad de tu gloria.
A ti el glorioso coro * de los Apóstoles,
A ti la venerable muchedumbre * de los Profetas,
A ti alaba el numeroso ejército * de los Mártires.
A ti la Iglesia santa * confiesa por toda la redondez de la tierra:
Por Padre * de inmensa majestad;
Y que debe ser adorado * tu verdadero y único Hijo;
Y también el Espíritu Santo * consolador.
Tú, oh Cristo, * eres Rey de la gloria.
Tú, el Hijo sempiterno * del Padre.

Reverencia
Tú, para rescatarnos * te hiciste hombre, y no tuviste a menos encerrarte en el seno de una Virgen.

Tú, destruido el imperio de la muerte, * abriste a los fieles el reino de los cielos.
Tú estás sentado a la diestra de Dios, * en la gloria del Padre.
Y de allí creemos * que vendrás a juzgarnos.

El siguiente verso se dice de rodillas.
Por esto te suplicamos socorras a tus siervos, * a quienes con tu sangre preciosa redimiste.

Haz que en la eterna gloria * seamos del número de tus santos.
Salva, Señor, a tu pueblo, * y bendice a tu herencia.
Y gobiérnalos, * y ensálzalos para siempre.
Todos los días * te bendecimos.

Reverencia, como es costumbre
Y alabamos tu nombre en los siglos, * y en los siglos de los siglos.

Dígnate, Señor, conservarnos * sin pecado en este día.
Ten, Señor, piedad de nosotros; * sí, ten de nosotros piedad.
Descienda, Señor, tu misericordia sobre nosotros, * pues pusimos en ti nuestra esperanza.
En ti, Señor, esperaré: * nunca seré confundido.
Reliqua omittuntur, nisi Laudes separandae sint.
El resto se omite, salvo que Laúdes se haga aparte.
Oratio {ex Proprio Sanctorum}
V. Dómine, exáudi oratiónem meam.
R. Et clamor meus ad te véniat.
Orémus.
Beátæ Maríæ Magdalénæ, quǽsumus, Dómine, suffrágiis adjuvémur: cujus précibus exorátus, quatriduánum fratrem Lázarum vivum ab ínferis resuscitásti:
Qui vivis et regnas cum Deo Patre, in unitáte Spíritus Sancti, Deus, per ómnia sǽcula sæculórum.
R. Amen.
Oración {del Propio de los Santos}
V. Señor, escucha nuestra oración.
R. Y llegue a ti nuestro clamor.
Oremos.
Te rogamos, Señor, que nos auxilien los sufragios de la bienaventurada María Magdalena, por cuyas preces resucitaste del sepulcro a su hermano Lázaro, después de cuatro días de yacer muerto.
Tú que vives y reinas con el Padre en la unidad del Espíritu Santo y eres Dios por los siglos de los siglos.
R. Amén.
Conclusio
V. Dómine, exáudi oratiónem meam.
R. Et clamor meus ad te véniat.
V. Benedicámus Dómino.
R. Deo grátias.
V. Fidélium ánimæ per misericórdiam Dei requiéscant in pace.
R. Amen.
Pater noster, qui es in cælis, sanctificétur nomen tuum: advéniat regnum tuum: fiat volúntas tua, sicut in cælo et in terra. Panem nostrum quotidiánum da nobis hódie: et dimítte nobis débita nostra, sicut et nos dimíttimus debitóribus nostris: et ne nos indúcas in tentatiónem: sed líbera nos a malo. Amen.
Conclusión
V. Señor, escucha nuestra oración.
R. Y llegue a ti nuestro clamor.
V. Bendigamos al Señor.
R. Demos gracias a Dios.
V. Las almas de los fieles, por la misericordia de Dios, descansen en paz.
R. Amén.
Padre nuestro, que estás en los cielos, santificado sea tu nombre, venga a nosotros tu reino, hágase tu voluntad así en la tierra como en el cielo. El pan nuestro de cada día dánosle hoy; perdónanos nuestras deudas, así como nosotros perdonamos a nuestros deudores, y no nos dejes caer en la tentación, mas líbranos del mal. Amén.

Matutinum    Laudes
Prima    Tertia    Sexta    Nona
Vesperae    Completorium

Options    Sancta Missa    Ordo

Versions
Tridentine 1570
Tridentine 1910
Divino Afflatu
Reduced 1955
Rubrics 1960
1960 Newcalendar
Monastic
Ordo Praedicatorum
Language 2
Latin
Latin-Bea
Deutsch
English
Espanol
Francais
Italiano
Magyar
Polski
Portugues
Polski-Newer
Votive
hodie
Dedicatio
Defunctorum
Parvum B.M.V.

Versions      Credits      Download      Rubrics      Technical      Help