S. Petri Chrysologi Episcopi Confessoris et Ecclesiæ Doctoris ~ Duplex
Scriptura: Feria III infra Hebdomadam I Adventus

Ad Matutinum    12-04-2018

Ante Divinum officium
Incipit
Pater noster, qui es in cælis, sanctificétur nomen tuum: advéniat regnum tuum: fiat volúntas tua, sicut in cælo et in terra. Panem nostrum quotidiánum da nobis hódie: et dimítte nobis débita nostra, sicut et nos dimíttimus debitóribus nostris: et ne nos indúcas in tentatiónem: sed líbera nos a malo. Amen.
Ave María, grátia plena; Dóminus tecum: benedícta tu in muliéribus, et benedíctus fructus ventris tui Jesus. Sancta María, Mater Dei, ora pro nobis peccatóribus, nunc et in hora mortis nostræ. Amen.
Credo in Deum, Patrem omnipoténtem, Creatórem cæli et terræ.
Et in Jesum Christum, Fílium ejus únicum, Dóminum nostrum: qui concéptus est de Spíritu Sancto, natus ex María Vírgine, passus sub Póntio Piláto, crucifíxus, mórtuus, et sepúltus: descéndit ad ínferos; tértia die resurréxit a mórtuis; ascéndit ad cælos; sedet ad déxteram Dei Patris omnipoténtis: inde ventúrus est judicáre vivos et mórtuos.
Credo in Spíritum Sanctum, sanctam Ecclésiam cathólicam, Sanctórum communiónem, remissiónem peccatórum, carnis resurrectiónem, vitam ætérnam. Amen.
V. Dómine, lábia +︎ mea apéries.
R. Et os meum annuntiábit laudem tuam.
V. Deus in adjutórium meum inténde.
R. Dómine, ad adjuvándum me festína.
V. Glória Patri, et Fílio, * et Spirítui Sancto.
R. Sicut erat in princípio, et nunc, et semper, * et in sǽcula sæculórum. Amen.
Allelúja.
Rito de entrada
Padre nuestro, que estás en los cielos, santificado sea tu nombre, venga a nosotros tu reino, hágase tu voluntad así en la tierra como en el cielo. El pan nuestro de cada día dánosle hoy; perdónanos nuestras deudas, así como nosotros perdonamos a nuestros deudores, y no nos dejes caer en la tentación, mas líbranos del mal. Amén.
Ave, María, llena de gracia, el Señor es contigo, bendita Tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
Creo en Dios, Padre Todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra.
Creo en Jesucristo, su único Hijo, Nuestro Señor: que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo, nació de Santa María Virgen; padeció bajo el poder de Poncio Pilato, fue crucificado, muerto y sepultado: descendió a los infiernos, al tercer día resucitó de entre los muertos, subió a los cielos y está sentado a la derecha de Dios, Padre todopoderoso. Desde allí ha de venir a juzgar a los vivos y a los muertos.
Creo en el Espíritu Santo, la santa Iglesia católica, la comunión de los santos, el perdón de los pecados, la resurrección de la carne y la vida eterna. Amén.
V. Señor, ábreme +︎ los labios.
R. Y mi boca proclamará tu alabanza.
V. Dios mío, ven en mi auxilio.
R. Señor, date prisa en socorrerme.
V. Gloria al Padre, al Hijo, * y al Espíritu Santo.
R. Como era en el principio, ahora y siempre, * por los siglos de los siglos. Amén.
Aleluya.
Invitatorium {Antiphona ex Commune aut Festo}
Ant. Regem Confessórum Dóminum, * Veníte, adorémus.
Ant. Regem Confessórum Dóminum, * Veníte, adorémus.
Veníte, exsultémus Dómino, jubilémus Deo, salutári nostro: præoccupémus fáciem ejus in confessióne, et in psalmis jubilémus ei.
Ant. Regem Confessórum Dóminum, * Veníte, adorémus.
Quóniam Deus magnus Dóminus, et Rex magnus super omnes deos, quóniam non repéllet Dóminus plebem suam: quia in manu ejus sunt omnes fines terræ, et altitúdines móntium ipse cónspicit.
Ant. Veníte, adorémus.
Quóniam ipsíus est mare, et ipse fecit illud, et áridam fundavérunt manus ejus (genuflectitur) veníte, adorémus, et procidámus ante Deum: plorémus coram Dómino, qui fecit nos, quia ipse est Dóminus, Deus noster; nos autem pópulus ejus, et oves páscuæ ejus.
Ant. Regem Confessórum Dóminum, * Veníte, adorémus.
Hódie, si vocem ejus audiéritis, nolíte obduráre corda vestra, sicut in exacerbatióne secúndum diem tentatiónis in desérto: ubi tentavérunt me patres vestri, probavérunt et vidérunt ópera mea.
Ant. Veníte, adorémus.
Quadragínta annis próximus fui generatióni huic, et dixi; Semper hi errant corde, ipsi vero non cognovérunt vias meas: quibus jurávi in ira mea; Si introíbunt in réquiem meam.
Ant. Regem Confessórum Dóminum, * Veníte, adorémus.
V. Glória Patri, et Fílio, * et Spirítui Sancto.
R. Sicut erat in princípio, et nunc, et semper, * et in sǽcula sæculórum. Amen.
Ant. Veníte, adorémus.
Ant. Regem Confessórum Dóminum, * Veníte, adorémus.
Invitatorio {Antífona del Común o de la Fiesta}
Ant. Al Señor, Rey de los confesores, * Venid, adorémosle.
Ant. Al Señor, Rey de los confesores, * Venid, adorémosle.
Venid, regocijémonos en el Señor; cantemos con júbilo las alabanzas de Dios, Salvador nuestro. Corramos a presentarnos ante su acatamiento, dándole gracias, y entonándole himnos con júbilo.
Ant. Al Señor, Rey de los confesores, * Venid, adorémosle.
Porque el Señor es el Dios grande, y un rey más grande que todos los dioses. Porque en su mano tiene toda la extensión de la tierra, y suyos son los más encumbrados montes.
Ant. Venid, adorémosle.
Suyo es el mar, y obra es de sus manos: y hechura de sus manos es la tierra. (de rodillas) Venid, pues, adorémosle, postrémonos: derramando lágrimas en la presencia del Señor que nos ha creado: Pues Él es el Señor Dios nuestro: y nosotros el pueblo a quien Él apacienta, y ovejas de su grey.
Ant. Al Señor, Rey de los confesores, * Venid, adorémosle.
Hoy mismo, si oyereis su voz, guardaos de endurecer vuestros corazones, Como sucedió, dice el Señor, cuando provocaron mi ira, poniéndome a prueba en el desierto, en donde vuestros padres me tentaron, me probaron, y vieron mis obras.
Ant. Venid, adorémosle.
Por espacio de cuarenta años estuve irritado contra esta generación, y dije: Siempre está descarriado el corazón de este pueblo. Ellos no conocieron mis caminos; por lo que juré airado que no entrarían en mi reposo.
Ant. Al Señor, Rey de los confesores, * Venid, adorémosle.
V. Gloria al Padre, al Hijo, * y al Espíritu Santo.
R. Como era en el principio, ahora y siempre, * por los siglos de los siglos. Amén.
Ant. Venid, adorémosle.
Ant. Al Señor, Rey de los confesores, * Venid, adorémosle.
Hymnus {ex Commune aut Festo}
Iste Conféssor Dómini, coléntes
Quem pie laudant pópuli per orbem,
Hac die lætus méruit suprémos
Laudis honóres.

Qui pius, prudens, húmilis, pudícus,
Sóbriam duxit sine labe vitam,
Donec humános animávit auræ
Spíritus artus.

Cujus ob præstans méritum, frequénter,
Ægra quæ passim jacuére membra,
Víribus morbi dómitis, salúti
Restituúntur.

Noster hinc illi chorus obsequéntem
Cóncinit laudem celebrésque palmas,
Ut piis ejus précibus juvémur
Omne per ævum.

Sit salus illi, decus atque virtus,
Qui, super cæli sólio corúscans,
Totíus mundi sériem gubérnat,
Trinus et unus.  
Amen.
Himno {del Común o de la Fiesta}
Este confesor del Señor, a quien los pueblos
ensalzan piadosamente por el mundo entero,
mereció en este día los honores
de la suprema alabanza.

Piadoso, prudente, humilde y casto,
vivió una vida austera y sin mancilla,
mientras el vigor de la vida animó
su carne mortal.

Por sus méritos insignes, los cuerpos,
que se hallaban postrados por la enfermedad,
recobran con frecuencia la salud, venciendo
la fuerza del mal.

Por esto nosotros, aquí reunidos, cantamos alabanzas
en su obsequio y celebramos sus egregios triunfos,
para que nos ayude con sus piadosas plegarias
durante toda la vida.

Salud, honor y poder a Aquél que,
resplandeciendo en el trono del cielo,
gobierna, Trino y Uno
el mundo entero.
Amén.
Psalmi cum lectionibus {Antiphonæ ex Psalterio secundum tempora}
Nocturn I.
Ant. Expúgna, Dómine, * impugnántes me.
Psalmus 34(1-10) [1]
34:1 Júdica, Dómine, nocéntes me, * expúgna impugnántes me.
34:2 Apprehénde arma et scutum: * et exsúrge in adjutórium mihi.
34:3 Effúnde frámeam, et conclúde advérsus eos, qui persequúntur me: * dic ánimæ meæ: Salus tua ego sum.
34:4 Confundántur et revereántur, * quæréntes ánimam meam.
34:4 Avertántur retrórsum, et confundántur * cogitántes mihi mala.
34:5 Fiant tamquam pulvis ante fáciem venti: * et Ángelus Dómini coárctans eos.
34:6 Fiat via illórum ténebræ et lúbricum: * et Ángelus Dómini pérsequens eos.
34:7 Quóniam gratis abscondérunt mihi intéritum láquei sui: * supervácue exprobravérunt ánimam meam.
34:8 Véniat illi láqueus, quem ignórat: et cáptio, quam abscóndit, apprehéndat eum: * et in láqueum cadat in ipsum.
34:9 Ánima autem mea exsultábit in Dómino: * et delectábitur super salutári suo.
34:10 Ómnia ossa mea dicent: * Dómine, quis símilis tibi?
34:10 Erípiens ínopem de manu fortiórum ejus: * egénum et páuperem a diripiéntibus eum.
V. Glória Patri, et Fílio, * et Spirítui Sancto.
R. Sicut erat in princípio, et nunc, et semper, * et in sǽcula sæculórum. Amen.

Ant. Expúgna, Dómine, impugnántes me.
Salmos con lecturas {Antífonas del Salterio del Tiempo correspondiente}
Nocturn I.
Ant. Pelea, Señor, * contra los que me atacan.
Salmo 34(1-10) [1]
34:1 Juzga, ¡oh Señor!, a los que me dañan; * bate a los que pelean contra mí.
34:2 Ármate y alza el escudo, * y sal a defenderme.
34:3 Desenvaina la espada, y cierra el paso a los que me persiguen; * dile a mi alma: Yo soy tu salvador.
34:4 Queden cubiertos de confusión y vergüenza * los que atentan contra mi vida.
34:4 Sean puestos en fuga y en desorden * los que maquinan contra mí.
34:5 Vengan a ser como el polvo que arrebata el viento; * y acóselos el ángel del Señor.
34:6 Sea su camino tenebroso y resbaladizo, * y el ángel del Señor vaya persiguiéndolos;
34:7 Ya que sin motivo me tendieron ocultamente el lazo de muerte, * y ultrajaron injustamente mi alma.
34:8 Caiga mi enemigo en un lazo impensado, y caiga en la trampa que él puso en celada, * y quede cogido en su mismo lazo.
34:9 Entretanto mi alma se regocijará en el Señor, * y se deleitará en su salvador.
34:10 De todas las coyunturas de mis huesos saldrán voces que digan: * ¡Oh Señor!, ¿quién hay semejante a ti,
34:10 Que libras al desvalido de las manos de los que pueden más que él, * al necesitado y al pobre de los que lo despojan?
V. Gloria al Padre, al Hijo, * y al Espíritu Santo.
R. Como era en el principio, ahora y siempre, * por los siglos de los siglos. Amén.

Ant. Pelea, Señor, contra los que me atacan.
Ant. Restítue ánimam meam * a malefáctis eórum, Dómine.
Psalmus 34(11-17) [2]
34:11 Surgéntes testes iníqui, * quæ ignorábam interrogábant me.
34:12 Retribuébant mihi mala pro bonis: * sterilitátem ánimæ meæ.
34:13 Ego autem cum mihi molésti essent, * induébar cilício.
34:13 Humiliábam in jejúnio ánimam meam: * et orátio mea in sinu meo convertétur.
34:14 Quasi próximum, et quasi fratrem nostrum, sic complacébam: * quasi lugens et contristátus, sic humiliábar.
34:15 Et advérsum me lætáti sunt, et convenérunt: * congregáta sunt super me flagélla, et ignorávi.
34:16 Dissipáti sunt, nec compúncti, tentavérunt me, subsannavérunt me subsannatióne: * frenduérunt super me déntibus suis.
34:17 Dómine, quando respícies? * restítue ánimam meam a malignitáte eórum, a leónibus únicam meam.
V. Glória Patri, et Fílio, * et Spirítui Sancto.
R. Sicut erat in princípio, et nunc, et semper, * et in sǽcula sæculórum. Amen.

Ant. Restítue ánimam meam a malefáctis eórum, Dómine.
Ant. Defiende mi vida * de los que rugen, Señor.
Salmo 34(11-17) [2]
34:11 Levantándose testigos falsos, * me interrogaban de cosas que yo ignoraba.
34:12 Me devolvían males por bienes, * procurando quitarme la vida.
34:13 Pero yo, mientras ellos me afligían, * me cubría de cilicio,
34:13 Humillaba mi alma con el ayuno, * no cesando de orar en mi corazón.
34:14 Con el amor que a un íntimo amigo, y como a un hermano mío, así los trataba; * como quien está de luto y en tristeza, así me humillaba.
34:15 Mas ellos hacían fiesta, y se aunaron contra mí, * descargaron sobre mí azotes a porfía, sin saber yo la causa.
34:16 Quedaron disipados, mas no arrepentidos; me tentaron, me insultaron con escarnio; * rechinaron contra mí sus dientes.
34:17 ¡Oh Señor!, ¿cuándo volverás tus ojos? * Libra mi alma de la malignidad de estos hombres, libra de estos leones a mi alma.
V. Gloria al Padre, al Hijo, * y al Espíritu Santo.
R. Como era en el principio, ahora y siempre, * por los siglos de los siglos. Amén.

Ant. Defiende mi vida de los que rugen, Señor.
Ant. Exsúrge, Dómine, * et inténde judício meo.
Psalmus 34(18-28) [3]
34:18 Confitébor tibi in ecclésia magna, * in pópulo gravi laudábo te.
34:19 Non supergáudeant mihi qui adversántur mihi iníque: * qui odérunt me gratis et ánnuunt óculis.
34:20 Quóniam mihi quidem pacífice loquebántur: * et in iracúndia terræ loquéntes, dolos cogitábant.
34:21 Et dilatavérunt super me os suum: * dixérunt: Euge, euge, vidérunt óculi nostri.
34:22 Vidísti, Dómine, ne síleas: * Dómine, ne discédas a me.
34:23 Exsúrge et inténde judício meo: * Deus meus, et Dóminus meus in causam meam.
34:24 Júdica me secúndum justítiam tuam, Dómine, Deus meus, * et non supergáudeant mihi.
34:25 Non dicant in córdibus suis: Euge, euge, ánimæ nostræ: * nec dicant: Devorávimus eum.
34:26 Erubéscant et revereántur simul, * qui gratulántur malis meis.
34:26 Induántur confusióne et reveréntia * qui magna loquúntur super me.
34:27 Exsúltent et læténtur qui volunt justítiam meam: * et dicant semper: Magnificétur Dóminus qui volunt pacem servi ejus.
34:28 Et lingua mea meditábitur justítiam tuam, * tota die laudem tuam.
V. Glória Patri, et Fílio, * et Spirítui Sancto.
R. Sicut erat in princípio, et nunc, et semper, * et in sǽcula sæculórum. Amen.

Ant. Exsúrge, Dómine, et inténde judício meo.
Ant. Levántate, Señor, * defiende mi causa.
Salmo 34(18-28) [3]
34:18 Yo te glorificaré, * en medio de tu pueblo cantaré tus alabanzas.
34:19 No tengan el placer de triunfar sobre mí mis inicuos adversarios, * los que sin causa me aborrecen, y con sus ojos muestran complacencia.
34:20 Pues conmigo ciertamente hablaban palabras de paz; * mas en medio de su indignación, fija en tierra su vista, trazaban engaños.
34:21 Y no cesaban de hablar contra mí, * diciendo: ¡Ea, ea!, nuestros ojos lo han visto.
34:22 ¡Oh, Señor!, Tú lo has visto, no guardes más tiempo silencio. * Señor, no te alejes de mí.
34:23 Levántate, y entiende en mi juicio, * ocúpate de mi causa, ¡oh mi Dios y Señor mío!
34:24 Júzgame según tu justicia, ¡oh Señor, mi Dios!, * y no triunfen ellos sobre mí.
34:25 No digan en sus corazones: Albricias, hemos logrado nuestro deseo. * Ni digan tampoco: Le hemos devorado.
34:26 Queden, Señor, todos ellos llenos de confusión y vergüenza, * los que se congratulan por mis males.
34:26 Cubiertos sean de ignominia y sonrojados * los que se jactan contra mí.
34:27 Triunfen y se regocijen los que están a favor de mi justa causa, * y digan siempre los que desean la paz de tu siervo: Glorificado sea el Señor.
34:28 Y anunciará mi lengua tu justicia, * y celebrará todo el día tus alabanzas.
V. Gloria al Padre, al Hijo, * y al Espíritu Santo.
R. Como era en el principio, ahora y siempre, * por los siglos de los siglos. Amén.

Ant. Levántate, Señor, defiende mi causa.
V. Lingua mea meditábitur justítiam tuam.
R. Tota die laudem tuam, Dómine.
V. Anunciará mi lengua tu justicia.
R. Cantará todo el día tus alabanzas.
Pater noster, qui es in cælis, sanctificétur nomen tuum: advéniat regnum tuum: fiat volúntas tua, sicut in cælo et in terra. Panem nostrum quotidiánum da nobis hódie: et dimítte nobis débita nostra, sicut et nos dimíttimus debitóribus nostris:
V. Et ne nos indúcas in tentatiónem:
R. Sed líbera nos a malo.
Absolutio. Exáudi, Dómine Jesu Christe, preces servórum tuórum, et miserére nobis: Qui cum Patre et Spíritu Sancto vivis et regnas in sǽcula sæculórum. Amen.
Padre nuestro, que estás en los cielos, santificado sea tu nombre, venga a nosotros tu reino, hágase tu voluntad así en la tierra como en el cielo. El pan nuestro de cada día dánosle hoy; perdónanos nuestras deudas, así como nosotros perdonamos a nuestros deudores:
V. No nos dejes caer en tentación:
R. Mas líbranos del mal.
Absolución. Señor Jesucristo, escucha las súplicas de tus siervos y ten misericordia de nosotros, Tú que vives y reinas con el Padre y el Espíritu Santo por los siglos de los siglos. Amén.

V. Jube, domne, benedícere.
Benedictio. Benedictióne perpétua benedícat nos Pater ætérnus. Amen.

Lectio 1
De Isaía Prophéta
Isa 2:1-3
1 Verbum, quod vidit Isaías, fílius Amos, super Judam et Jerúsalem.
2 Et erit in novíssimis diébus præparátus mons domus Dómini in vértice móntium, et elevábitur super colles; et fluent ad eum omnes gentes.
3 Et ibunt pópuli multi, et dicent: Veníte, et ascendámus ad montem Dómini, et ad domum Dei Jacob, et docébit nos vias suas, et ambulábimus in sémitis ejus: quia de Sion exíbit lex, et verbum Dómini de Jerúsalem.
V. Tu autem, Dómine, miserére nobis.
R. Deo grátias.

R. Montes Israël, ramos vestros expándite, et floréte, et fructus fácite:
* Prope est ut véniat dies Dómini.
V. Roráte, cæli, désuper, et nubes pluant justum: aperiátur terra, et gérminet Salvatórem.
R. Prope est ut véniat dies Dómini.

V. Dígnate, Señor, dar tu bendición.
Bendición. El Padre Eterno nos bendiga con su continua bendición. Amén.

Lectura 1
Del Profeta Isaías
Is 2, 1-3
1 He aquí lo que vio Isaías, hijo de Amós, tocante a Jerusalén y a Judá.
2 En los últimos días el monte en que se erigirá la Casa del Señor tendrá sus cimientos sobre la cumbre de todos los montes, y se elevará sobre los collados, y todas las naciones acudirán a él.
3 Y vendrán muchos pueblos y dirán: Ea, subamos al monte del Señor, y a la Casa del Dios de Jacob, y Él nos mostrará sus caminos, y por sus sendas andaremos, porque de Sion saldrá la Ley, y de Jerusalén la palabra del Señor.
V. Tú, Señor, ten piedad de nosotros.
R. Demos gracias a Dios.

R. Montes de Israel, extiende tus ramos, y florece y produce frutos:
* Cercano está ya el día del Señor,
V. ¡Oh cielos! derrama desde arriba tu rocío; y lluevan las nubes al Justo: ábrase la tierra, y brote al Salvador
R. Cercano está ya el día del Señor.
V. Jube, domne, benedícere.
Benedictio. Unigénitus Dei Fílius nos benedícere et adjuváre dignétur. Amen.

Lectio 2
Isa 2:4-6
4 Et judicábit gentes, et árguet pópulos multos: et conflábunt gládios suos in vómeres, et lánceas suas in falces: non levábit gens contra gentem gládium, nec exercebúntur ultra ad prǽlium.
5 Domus Jacob, veníte, et ambulémus in lúmine Dómini.
6 Projecísti enim pópulum tuum, domum Jacob: quia repléti sunt ut olim, et áugures habuérunt ut Philísthiim, et púeris aliénis adhæsérunt.
V. Tu autem, Dómine, miserére nobis.
R. Deo grátias.

R. Erúmpant montes jucunditátem, et colles justítiam:
* Quia lux mundi Dóminus cum poténtia venit.
V. De Sion exíbit lex, et verbum Dómini de Jerúsalem.
R. Quia lux mundi Dóminus cum poténtia venit.
V. Dígnate, Señor, dar tu bendición.
Bendición. El Hijo único de Dios nos bendiga y nos ayude. Amén.

Lectura 2
Is 2, 4-6
4 Y él será el Juez de todas las gentes, y convencerá de error a muchos pueblos. Los cuales de sus espadas forjarán rejas de arado, y hoces de sus lanzas. No desenvainará la espada un pueblo contra otro, ni se adiestrarán más en el arte de la guerra.
5 Casa de Jacob, venid, y caminaremos en la luz del Señor.
6 Pues tú has desechado a tu pueblo, a los de la casa de Jacob, porque están llenos, como antiguamente, de superstición e idolatría, y han tenido adivinos como los Filisteos, y se complacen en tener esclavos extranjeros.
V. Tú, Señor, ten piedad de nosotros.
R. Demos gracias a Dios.

R. Los montes rebosen de gozo y los collados de justicia:
* Porque la luz del mundo, el Señor, vendrá manifestando su poder.
V. De Sion saldrá la ley, y la palabra del Señor de Jerusalén.
R. Porque la luz del mundo, el Señor, vendrá manifestando su poder.
V. Jube, domne, benedícere.
Benedictio. Spíritus Sancti grátia illúminet sensus et corda nostra. Amen.

Lectio 3
Isa 2:7-9
7 Repléta est terra argénto et auro: et non est finis thesaurórum ejus:
8 Et repléta est terra ejus equis: et innumerábiles quadrígæ ejus. Et repléta est terra ejus idólis: opus mánuum suárum adoravérunt, quod fecérunt dígiti eórum.
9 Et incurvávit se homo, et humiliátus est vir, ne ergo dimíttas eis.
V. Tu autem, Dómine, miserére nobis.
R. Deo grátias.

R. Ecce ab Austro vénio, ego Dóminus Deus vester,
* Visitáre vos in pace.
V. Aspíciam vos, et créscere fáciam: multiplicabímini, et firmábo pactum meum vobíscum.
R. Visitáre vos in pace.
V. Glória Patri, et Fílio, * et Spirítui Sancto.
R. Visitáre vos in pace.
V. Dígnate, Señor, dar tu bendición.
Bendición. La gracia del Espíritu Santo ilumine nuestros sentidos y corazones. Amén

Lectura 3
Is 2, 7-9
7 Tu país está rebosando de plata y oro, y son inagotables sus tesoros.
8 Su tierra está cubierta de caballos, son innumerables sus carrozas. Y está lleno de ídolos su país. Han adorado la obra de sus manos, la obra que habían formado con sus propios dedos.
9 Y delante de esta obra el hombre dobló la cerviz, y humillose ante ella el varón. Oh Señor, no, no se lo perdones.
V. Tú, Señor, ten piedad de nosotros.
R. Demos gracias a Dios.

R. He aquí que vengo desde el Austro, Yo el Señor Dios vuestro.
* Para visitaros en la paz.
V. Os miraré y haré que crezcáis: os multiplicaréis, y estableceré mi alianza con vosotros.
R. Para visitaros en la paz.
V. Gloria al Padre, al Hijo, * y al Espíritu Santo.
R. Para visitaros en la paz.
Nocturn II.
Ant. Noli æmulári * in eo qui prosperátur et facit iniquitátem.
Psalmus 36(1-15) [4]
36:1 Noli æmulári in malignántibus: * neque zeláveris faciéntes iniquitátem.
36:2 Quóniam tamquam fænum velóciter aréscent: * et quemádmodum ólera herbárum cito décident.
36:3 Spera in Dómino, et fac bonitátem: * et inhábita terram, et pascéris in divítiis ejus.
36:4 Delectáre in Dómino: * et dabit tibi petitiónes cordis tui.
36:5 Revéla Dómino viam tuam, et spera in eo: * et ipse fáciet.
36:6 Et edúcet quasi lumen justítiam tuam: et judícium tuum tamquam merídiem: * súbditus esto Dómino, et ora eum.
36:7 Noli æmulári in eo, qui prosperátur in via sua: * in hómine faciénte injustítias.
36:8 Désine ab ira, et derelínque furórem: * noli æmulári ut malignéris.
36:9 Quóniam qui malignántur, exterminabúntur: * sustinéntes autem Dóminum, ipsi hereditábunt terram.
36:10 Et adhuc pusíllum, et non erit peccátor: * et quǽres locum ejus et non invénies.
36:11 Mansuéti autem hereditábunt terram: * et delectabúntur in multitúdine pacis.
36:12 Observábit peccátor justum: * et stridébit super eum déntibus suis.
36:13 Dóminus autem irridébit eum: * quóniam próspicit quod véniet dies ejus.
36:14 Gládium evaginavérunt peccatóres: * intendérunt arcum suum,
36:14 Ut deíciant páuperem et ínopem: * ut trucídent rectos corde.
36:15 Gládius eórum intret in corda ipsórum: * et arcus eórum confringátur.
V. Glória Patri, et Fílio, * et Spirítui Sancto.
R. Sicut erat in princípio, et nunc, et semper, * et in sǽcula sæculórum. Amen.

Ant. Noli æmulári in eo qui prosperátur et facit iniquitátem.
Nocturn II.
Ant. No envidies * a los que prosperan y obran la iniquidad.
Salmo 36(1-15) [4]
36:1 No envidies la prosperidad de los malignos, * ni tengas celos de los que obran la iniquidad;
36:2 Porque como heno se han de secar muy pronto, * y como la tierna hierbecilla luego se marchitarán.
36:3 Pon tu esperanza en el Señor, y haz obras buenas, * y habitarás en la tierra, y gozarás de sus riquezas.
36:4 Cifra tus delicias en el Señor, * y te otorgará cuanto desea tu corazón.
36:5 Expón al Señor tu situación, y confía en Él; * y Él obrará.
36:6 Y hará brillar tu justicia como la luz, y el derecho de tu causa como el sol de mediodía. * Sé, pues, obediente al Señor, y preséntale tus súplicas.
36:7 No tengas envidia del que hace fortuna en su carrera, * del hombre que comete injusticias.
36:8 Reprime la ira, y depón el furor, * no quieras ser émulo en hacer el mal.
36:9 Pues los que obran mal, serán exterminados; * mas los que esperan en el Señor, ésos heredarán la tierra.
36:10 Ten un poco de paciencia, y verás que ya no existe el pecador; * buscarás el lugar en que estaba, y no le hallarás.
36:11 Pero los mansos heredarán la tierra, * y gozarán de muchísima paz.
36:12 Acechará el pecador al justo, * y rechinará contra él sus dientes.
36:13 Pero el Señor se reirá de él * como quien está previendo que le llegará su día.
36:14 Desenvainaron la espada los pecadores; * entesaron su arco
36:14 Para derribar al pobre y al desvalido, * para asesinar a los hombres de bien.
36:15 Pero su misma espada traspasará sus propios corazones, * y será su arco hecho pedazos.
V. Gloria al Padre, al Hijo, * y al Espíritu Santo.
R. Como era en el principio, ahora y siempre, * por los siglos de los siglos. Amén.

Ant. No envidies a los que prosperan y obran la iniquidad.
Ant. Brácchia peccatórum * conteréntur, confírmat autem justos Dóminus.
Psalmus 36(16-29) [5]
36:16 Mélius est módicum justo, * super divítias peccatórum multas.
36:17 Quóniam brácchia peccatórum conteréntur: * confírmat autem justos Dóminus.
36:18 Novit Dóminus dies immaculatórum: * et heréditas eórum in ætérnum erit.
36:19 Non confundéntur in témpore malo, et in diébus famis saturabúntur: * quia peccatóres períbunt.
36:20 Inimíci vero Dómini mox ut honorificáti fúerint et exaltáti: * deficiéntes, quemádmodum fumus defícient.
36:21 Mutuábitur peccátor, et non solvet: * justus autem miserétur et tríbuet.
36:22 Quia benedicéntes ei hereditábunt terram: * maledicéntes autem ei disperíbunt.
36:23 Apud Dóminum gressus hóminis dirigéntur: * et viam ejus volet.
36:24 Cum cecíderit non collidétur: * quia Dóminus suppónit manum suam.
36:25 Júnior fui, étenim sénui: * et non vidi justum derelíctum, nec semen ejus quǽrens panem.
36:26 Tota die miserétur et cómmodat: * et semen illíus in benedictióne erit.
36:27 Declína a malo, et fac bonum: * et inhábita in sǽculum sǽculi.
36:28 Quia Dóminus amat judícium, et non derelínquet sanctos suos: * in ætérnum conservabúntur.
36:28 Injústi puniéntur: * et semen impiórum períbit.
36:29 Justi autem hereditábunt terram: * et inhabitábunt in sǽculum sǽculi super eam.
V. Glória Patri, et Fílio, * et Spirítui Sancto.
R. Sicut erat in princípio, et nunc, et semper, * et in sǽcula sæculórum. Amen.

Ant. Brácchia peccatórum conteréntur, confírmat autem justos Dóminus.
Ant. A los pecadores * se les romperán los brazos; pero a los justos los sostiene el Señor.
Salmo 36(16-29) [5]
36:16 Más sirve al justo una medianía, * que las muchas riquezas al pecador.
36:17 Porque los brazos de los pecadores serán quebrantados; * al paso que el Señor sostiene a los justos.
36:18 Contados tiene el Señor los días de los que viven sin mancilla; * y la herencia de éstos será eterna.
36:19 No serán confundidos en el tiempo calamitoso; * en los días de hambre serán saciados.
36:20 Porque perecerán los pecadores; y los enemigos del Señor, tan pronto son ensalzados a puestos honoríficos, * serán abatidos y se desvanecerán como el humo.
36:21 Tomará prestado el pecador, y no pagará; * pero el justo es compasivo, y dará al necesitado.
36:22 Por tanto, aquellos que bendicen al Señor heredarán la tierra; * mas los que blasfeman, perecerán.
36:23 El Señor dirigirá los pasos del hombre justo, * y aprobará sus caminos.
36:24 Si cayere, no se lastimará; * pues el Señor lo sostiene con su mano.
36:25 Joven fui y ya soy viejo; * mas nunca he visto desamparado al justo, ni a sus hijos mendigando el pan.
36:26 Pasa el día ejercitando la misericordia, y dando prestado; * y bendita será su descendencia.
36:27 Huye, pues, del mal, y haz bien; * y vivirás por los siglos de los siglos.
36:28 Porque el Señor ama lo justo, y no desampara a sus santos; * eternamente serán protegidos.
36:28 Los injustos serán castigados; * y perecerá la raza de los impíos.
36:29 Pero los justos heredarán la tierra, * y la habitarán perpetuamente.
V. Gloria al Padre, al Hijo, * y al Espíritu Santo.
R. Como era en el principio, ahora y siempre, * por los siglos de los siglos. Amén.

Ant. A los pecadores se les romperán los brazos; pero a los justos los sostiene el Señor.
Ant. Custódi innocéntiam * et vide æquitátem.
Psalmus 36(30-40) [6]
36:30 Os justi meditábitur sapiéntiam, * et lingua ejus loquétur judícium.
36:31 Lex Dei ejus in corde ipsíus, * et non supplantabúntur gressus ejus.
36:32 Consíderat peccátor justum: * et quǽrit mortificáre eum.
36:33 Dóminus autem non derelínquet eum in mánibus ejus: * nec damnábit eum, cum judicábitur illi.
36:34 Exspécta Dóminum, et custódi viam ejus: et exaltábit te ut hereditáte cápias terram: * cum períerint peccatóres vidébis.
36:35 Vidi ímpium superexaltátum, * et elevátum sicut cedros Líbani.
36:36 Et transívi, et ecce non erat: * et quæsívi eum, et non est invéntus locus ejus.
36:37 Custódi innocéntiam, et vide æquitátem: * quóniam sunt relíquiæ hómini pacífico.
36:38 Injústi autem disperíbunt simul: * relíquiæ impiórum interíbunt.
36:39 Salus autem justórum a Dómino: * et protéctor eórum in témpore tribulatiónis.
36:40 Et adjuvábit eos Dóminus et liberábit eos: * et éruet eos a peccatóribus, et salvábit eos: quia speravérunt in eo.
V. Glória Patri, et Fílio, * et Spirítui Sancto.
R. Sicut erat in princípio, et nunc, et semper, * et in sǽcula sæculórum. Amen.

Ant. Custódi innocéntiam et vide æquitátem.
Ant. Conserva la inocencia, * y atiende a la justicia.
Salmo 36(30-40) [6]
36:30 La boca del justo derramará sabiduría, * y su lengua hablará juiciosamente.
36:31 La ley de su Dios la tiene en medio del corazón, * y andará con firmes pasos.
36:32 Anda el pecador acechando al justo, * y busca cómo podrá quitarle la vida.
36:33 Mas el Señor no le abandonará en sus manos, * ni le condenará cuando sea juzgado.
36:34 Espera en el Señor, y observa su ley; y te ensalzará para que entres a heredar la tierra; * cuando hayan perecido los pecadores, lo verás.
36:35 Vi al impío sumamente ensalzado * y empinado como los cedros del Líbano.
36:36 Pasé de allí a poco, y he aquí que no existía ya; * le busqué, mas ni rastro alguno de él pude hallar.
36:37 Conserva, pues, tú la inocencia, y atiende a la justicia; * porque el hombre pacífico deja de sí memoria,
36:38 Mas los injustos perecerán todos; * cuanto quede de los impíos será destruido.
36:39 La salvación de los justos viene del Señor; * y Él es su protector en el tiempo de la tribulación.
36:40 El Señor los ayudará, los librará * y los sacará de las manos de los pecadores; y los salvará, porque pusieron en Él su confianza.
V. Gloria al Padre, al Hijo, * y al Espíritu Santo.
R. Como era en el principio, ahora y siempre, * por los siglos de los siglos. Amén.

Ant. Conserva la inocencia, y atiende a la justicia.
V. Exspécta Dóminum, et custódi viam ejus.
R. Exaltábit te, ut hereditáte cápias terram.
V. Espera en el Señor y observa sus preceptos.
R. Te ensalzará para que entres a heredar la tierra.
Pater noster, qui es in cælis, sanctificétur nomen tuum: advéniat regnum tuum: fiat volúntas tua, sicut in cælo et in terra. Panem nostrum quotidiánum da nobis hódie: et dimítte nobis débita nostra, sicut et nos dimíttimus debitóribus nostris:
V. Et ne nos indúcas in tentatiónem:
R. Sed líbera nos a malo.
Absolutio. Ipsíus píetas et misericórdia nos ádjuvet, qui cum Patre et Spíritu Sancto vivit et regnat in sǽcula sæculórum. Amen.
Padre nuestro, que estás en los cielos, santificado sea tu nombre, venga a nosotros tu reino, hágase tu voluntad así en la tierra como en el cielo. El pan nuestro de cada día dánosle hoy; perdónanos nuestras deudas, así como nosotros perdonamos a nuestros deudores:
V. No nos dejes caer en tentación:
R. Mas líbranos del mal.
Absolución. Que nos auxilie la clemencia y misericordia de aquel que vive y reina con el Padre y el Espíritu Santo por los siglos de los siglos. Amén.

V. Jube, domne, benedícere.
Benedictio. Deus Pater omnípotens sit nobis propítius et clemens. Amen.

Lectio 4
Petrus, qui ob auream ejus eloquéntiam Chrysólogi cognomen adeptus est, Foro Cornelii in Æmília honestis paréntibus natus, a prima ætate animum ad religiónem adjíciens, Cornelio Romano, tunc ejusdem urbis Corneliénsis episcopo, operam dedit: a quo etiam, sciéntia et vitæ sanctitáte cum brevi profecísset, diaconus creátus est. Postmodum contigit, ut Ravennates ob mortem archipræsulis sui alium (ut moris erat) ab eis eléctum Romam ad sanctum Xystum Papam tertium pro confirmatióne miserint una cum legátis suis et cum prædicto Cornelio, qui eumdem levitam secum perdúxit. Interim sanctus Petrus Apóstolus, et Martyr Apollináris summo Pontifici in somnis apparuérunt, médiumque habéntes hunc juvenem, jussérunt, ut illum, et non alium, in archiepiscopum Ravennæ crearet. Hinc Pontifex, mox ut vidit Petrum, cognóvit eum a Dómino eo præeléctum: proptérea, rejecto illo quem ipsi offerébant, hunc solum, anno Christi quadringentésimo trigesimo tertio, illi metropolitanæ præfecit ecclésiæ. Quod cum legáti Ravennatenses ægre ferrent, audíta visióne, divinæ voluntáti libenter acquiescéntes, novum archiepiscopum maxima cum reveréntia suscepérunt.
V. Tu autem, Dómine, miserére nobis.
R. Deo grátias.

R. Invéni David servum meum, óleo sancto meo unxi eum:
* Manus enim mea auxiliábitur ei.
V. Nihil profíciet inimícus in eo, et fílius iniquitátis non nocébit ei.
R. Manus enim mea auxiliábitur ei.

V. Dígnate, Señor, dar tu bendición.
Bendición. Dios Padre todopoderoso tenga piedad y misericordia de nosotros. Amén.

Lectura 4
Pedro, que por su áurea elocuencia recibió el sobrenombre de Crisólogo, nació de padres honrados en el Foro de Cornelio, en la Emilia. Sintiéndose desde su primera edad inclinado a la piedad, ayudó a Cornelio Romano, a la sazón obispo de la ciudad corneliense. El cual, viendo que adelantaba en la ciencia y en santidad, le ordenó de diácono. Al poco, muerto el arzobispo de Ravena, los fieles de la ciudad enviaron a Roma (según costumbre) al sucesor que habían elegido, junto con sus diputados y con el sobredicho Cornelio, el cual llevó a su diácono, a fin de solicitar del papa Sixto III la confirmación del elegido. Mas San Pedro Apóstol y el mártir Apolinar aparecieron en sueños al Sumo Pontífice, teniendo en medio a Pedro, y mandando que a él y no a otro instituyera arzobispo de Ravena. De ahí que el Pontífice, luego que vio a Pedro, conoció que era el elegido del Señor, por lo que hizo caso omiso del candidato presentado, e instituyó a Pedro arzobispo de aquella iglesia metropolitana en el año del Señor 433. Los legados se oponían a tal elección, pero al darles a conocer la visión, se conformaron con la divina voluntad, recibiendo al nuevo arzobispo con gran reverencia.
V. Tú, Señor, ten piedad de nosotros.
R. Demos gracias a Dios.

R. Hallé a David mi siervo, le ungí con mi óleo sagrado:
* Mi mano le protegerá,
V. Nada podrá adelantar contra él el enemigo, no podrá ofenderle más el hijo de la iniquidad.
R. Mi mano le protegerá.
V. Jube, domne, benedícere.
Benedictio. Christus perpétuæ det nobis gáudia vitæ. Amen.

Lectio 5
Petrus ígitur, licet invitus, in archipræsulem consecratus, Ravennam dedúcitur; ubi a Valentiniáno imperatóre, et a Galla Placidia ejus matre, ac ab universo pópulo maxima lætítia exceptus est. Et ille ab eis id unum pétere dixit, ut quando tantum oneris pro ipsórum salúte subire non recusávit, studérent ipsi mónitis suis obtemperare, divinisque præceptis non obsistere. Duórum Sanctórum tunc ibi defunctórum córpora optimis unguentis condíta sepelívit, Barbatiáni videlicet presbyteri, et Germani Antisiodorénsis epíscopi; cujus étiam cucúllam et cilícium sibi vindicávit in hereditátem. Projectum et Marcellinum in episcopos ordinávit. In Classe fontem exstruxit magnitúdinis vere admirábilis, et templa quædam magnifica ædificávit tum beato Andreæ Apóstolo, tum aliis Sanctis. Ludos ab homínibus personátis cum variis saltatiónibus Kaléndis Januarii fíeri sólitos concióne cohibuit acerrima; ubi inter alia illud præcláre dixit: Qui jocari volúerit cum diabolo, non póterit gaudere cum Christo. Jussu sancti Leónis Papæ primi scripsit póstea ad Chalcédonense Concílium advérsus hæresim Eutychétis. Respóndit præterea ad Eutychen ipsum et alia epistola, quæ eidem concílio in novis editiónibus præfixa, et in annales ecclesiásticos reláta fuit.
V. Tu autem, Dómine, miserére nobis.
R. Deo grátias.

R. Pósui adjutórium super poténtem, et exaltávi eléctum de plebe mea:
* Manus enim mea auxiliábitur ei.
V. Invéni David servum meum, óleo sancto meo unxi eum.
R. Manus enim mea auxiliábitur ei.
V. Dígnate, Señor, dar tu bendición.
Bendición. Que Cristo nos conceda el gozo de la vida eterna. Amén.

Lectura 5
Pedro fue consagrado arzobispo aunque contra su voluntad, conducido a Ravena, y recibido con gran alegría por el emperador Valentiniano, su madre Gala Placidia y todo el pueblo. El santo les dijo que sólo les pedía que, habiendo consentido en tomar, por su provecho espiritual, tan pesado cargo, procurasen obedecer a sus preceptos, y que no se opusiesen a los divinos. Sepultó y ungió con preciosos perfumes a dos santos fallecidos en aquella ciudad: Barbaciano, presbítero, y Germán, obispo de Auxerre, cuya cogulla y cilicio reclamó para sí mismo. Ordenó obispos a Proyecto y Marcelino; en Classe, levantó una fuente verdaderamente extraordinaria, y algunos templos magníficos, así al bienaventurado apóstol Andrés y a otros santos. Reprendió severísimamente los juegos y las representaciones teatrales, así como los bailes que tenían lugar el día primero de enero, diciendo: “Aquel que quiera divertirse con el diablo no podrá gozarse con Cristo”. Por mandato del papa San León I, escribió después al concilio de Calcedonia contra la herejía de Eutíques. Respondió también al mismo Eutíques en otra epístola, que fue unida a las actas del concilio en las nuevas ediciones, y de la cual se hace mención en los anales eclesiásticos.
V. Tú, Señor, ten piedad de nosotros.
R. Demos gracias a Dios.

R. Yo he prestado mi asistencia a un héroe, y he ensalzado a aquel que escogí de entre mi pueblo.
* A la verdad mi mano le ayudará.
V. Hallé a David, siervo mío: le ungí con mi óleo sagrado.
R. A la verdad mi mano le ayudará.
V. Jube, domne, benedícere.
Benedictio. Ignem sui amóris accéndat Deus in córdibus nostris. Amen.

Lectio 6
Dum publice sermónes haberet ad pópulum, adeo vehemens erat in dicendo, ut præ nimio ardore vox illi intérdum defécerit, sicut cóntigit in concióne mulíeris hæmorrhoíssæ. Unde Ravennates commóti, tot lácrimis, clamóribus et oratiónibus locum replevérunt, ut póstea ipse grátias ágeret Deo, quod in lucrum amoris verterit damnum ejusdem sermónis. Cum tandem annos circiter decem et octo eam ecclésiam sanctíssime rexísset, labórum suórum finem adesse divinitus prænoscens, in pátriam se cóntulit; ubi sancti Cassiáni templum ingréssus, magnum diadéma aureum gemmis distinctum pretiosíssimis offerens, super altáre majus pósuit, necnon aureum cratérem, et patenam argenteam, quam tum rábidi canis morsus, tum febres sanare sæpius expertum est, aqua inde demíssa. Ex tunc Ravennates, qui eumdem secúti fuerant, dimísit, ádmonens, ut in eligéndo optimo pastore invigilárent attente. Mox Deum humíliter precátus et sanctum Cassianum patronum, ut benígne ánimam ejus exciperet, quarto Nonas Decembris plácide ex hac vita migrávit, anno Dómini circiter quadringentésimo quinquagesimo. Sacrum illíus corpus, communi totius civitátis fletu ac pietáte prope corpus ejusdem sancti Cassiáni honorifice cónditum, nostris étiam tempóribus religiose cólitur: cujus tamen brácchium, auro et gemmis ornátum Ravennam delátum, in Ursiana æde venerátur.
V. Tu autem, Dómine, miserére nobis.
R. Deo grátias.

R. Iste est, qui ante Deum magnas virtútes operátus est, et omnis terra doctrína ejus repléta est:
* Ipse intercédat pro peccátis ómnium populórum.
V. Iste est, qui contémpsit vitam mundi, et pervénit ad cæléstia regna.
R. Ipse intercédat pro peccátis ómnium populórum.
V. Glória Patri, et Fílio, * et Spirítui Sancto.
R. Ipse intercédat pro peccátis ómnium populórum.
V. Dígnate, Señor, dar tu bendición.
Bendición. Que Dios encienda en nuestros corazones el fuego de su amor. Amén.

Lectura 6
Predicando era tan vehemente en sus palabras, que por su excesivo ardor, muchas veces le faltó la voz, como en el sermón sobre la mujer hemorroisa. Por lo cual, conmovidos los de Ravena, llenaron la iglesia con tantas lágrimas, clamores y oraciones, que el Santo dio gracias a Dios por haber contribuido su contratiempo a aumentar el amor al Salvador. Por último, habiendo gobernado santamente aquella iglesia por espacio de 18 años, conociendo por inspiración divina que se acercaba el fin de su vida, se dirigió a su patria, y en el templo de San Casiano puso sobre el altar mayor, en ofrenda, una gran diadema de oro con perlas preciosas. Ofreció un cáliz de oro y una patena de plata, la cual da al agua que sobre ella se derrama la virtud de curar las mordeduras de los perros rabiosos y las fiebres. Entonces despidió a los de Ravena que le habían seguido diciéndoles que vigilaran atentamente en la elección de su pastor. Y después de haber rogado a Dios y a su patrón San Casiano, que recibieran su alma, dejó esta vida el día 3 de diciembre del año del Señor 450. Su cuerpo fue sepultado honoríficamente, entre las lágrimas y el testimonio de la piedad de todos, cerca del cuerpo de San Casiano, en donde aun en nuestros días se le venera religiosamente. Uno de sus brazos, adornado con oro y perlas, fue llevado a Ravena, donde es venerado en la basílica Ursiniana.
V. Tú, Señor, ten piedad de nosotros.
R. Demos gracias a Dios.

R. Este es el que ha realizado grandes obras ante Dios, y toda la tierra está llena de su doctrina.
* El mismo interceda por los pecados de todos los pueblos.
V. Este es el que ha despreciado la vida del siglo, y ha llegado a los reinos celestes.
R. El mismo interceda por los pecados de todos los pueblos.
V. Gloria al Padre, al Hijo, * y al Espíritu Santo.
R. El mismo interceda por los pecados de todos los pueblos.
Nocturn III.
Ant. Ne in ira tua * corrípias me, Dómine.
Psalmus 37(2-11) [7]
37:2 Dómine, ne in furóre tuo árguas me, * neque in ira tua corrípias me.
37:3 Quóniam sagíttæ tuæ infíxæ sunt mihi: * et confirmásti super me manum tuam.
37:4 Non est sánitas in carne mea a fácie iræ tuæ: * non est pax óssibus meis a fácie peccatórum meórum.
37:5 Quóniam iniquitátes meæ supergréssæ sunt caput meum: * et sicut onus grave gravátæ sunt super me.
37:6 Putruérunt et corrúptæ sunt cicatríces meæ, * a fácie insipiéntiæ meæ.
37:7 Miser factus sum, et curvátus sum usque in finem: * tota die contristátus ingrediébar.
37:8 Quóniam lumbi mei impléti sunt illusiónibus: * et non est sánitas in carne mea.
37:9 Afflíctus sum, et humiliátus sum nimis: * rugiébam a gémitu cordis mei.
37:10 Dómine, ante te omne desidérium meum: * et gémitus meus a te non est abscónditus.
37:11 Cor meum conturbátum est, derelíquit me virtus mea: * et lumen oculórum meórum, et ipsum non est mecum.
V. Glória Patri, et Fílio, * et Spirítui Sancto.
R. Sicut erat in princípio, et nunc, et semper, * et in sǽcula sæculórum. Amen.

Ant. Ne in ira tua corrípias me, Dómine.
Nocturn III.
Ant. Señor, * no me corrijas con ira.
Salmo 37(2-11) [7]
37:2 Oh Señor, no me reprendas en medio de tu saña; * ni en medio de tu cólera me castigues.
37:3 Porque se me han clavado tus saetas * y has cargado sobre mí tu mano.
37:4 No hay parte sana en todo mi cuerpo, a causa de tu indignación; * se me estremecen los huesos cuando considero mis pecados.
37:5 Porque mis maldades sobrepujan por encima de mi cabeza; * y como una carga pesada me tienen agobiado.
37:6 Se enconaron y corrompieron mis llagas, * a causa de mi necedad.
37:7 Estoy hecho una miseria y encorvado hasta el suelo; * ando todo el día cubierto de tristeza.
37:8 Porque mis entrañas están llenas de ardor, * y no hay en mi cuerpo parte sana.
37:9 Estoy afligido y abatido en extremo; * la fuerza de los gemidos de mi corazón me hace prorrumpir en alaridos.
37:10 Oh Señor, todos mis deseos están ante tu presencia, * y no se te ocultan mis gemidos.
37:11 Mi corazón está conturbado; he perdido mis fuerzas; * y hasta la misma luz de mis ojos me ha faltado ya.
V. Gloria al Padre, al Hijo, * y al Espíritu Santo.
R. Como era en el principio, ahora y siempre, * por los siglos de los siglos. Amén.

Ant. Señor, no me corrijas con ira.
Ant. Inténde in adjutórium meum, * Dómine, virtus salútis meæ.
Psalmus 37(12-23) [8]
37:12 Amíci mei, et próximi mei * advérsum me appropinquavérunt, et stetérunt.
37:12 Et qui juxta me erant, de longe stetérunt: * et vim faciébant qui quærébant ánimam meam.
37:13 Et qui inquirébant mala mihi, locúti sunt vanitátes: * et dolos tota die meditabántur.
37:14 Ego autem tamquam surdus non audiébam: * et sicut mutus non apériens os suum.
37:15 Et factus sum sicut homo non áudiens: * et non habens in ore suo redargutiónes.
37:16 Quóniam in te, Dómine, sperávi: * tu exáudies me, Dómine, Deus meus.
37:17 Quia dixi: Nequándo supergáudeant mihi inimíci mei: * et dum commovéntur pedes mei, super me magna locúti sunt.
37:18 Quóniam ego in flagélla parátus sum: * et dolor meus in conspéctu meo semper.
37:19 Quóniam iniquitátem meam annuntiábo: * et cogitábo pro peccáto meo.
37:20 Inimíci autem mei vivunt, et confirmáti sunt super me: * et multiplicáti sunt qui odérunt me iníque.
37:21 Qui retríbuunt mala pro bonis, detrahébant mihi: * quóniam sequébar bonitátem.
37:22 Ne derelínquas me, Dómine, Deus meus: * ne discésseris a me.
37:23 Inténde in adjutórium meum, * Dómine, Deus, salútis meæ.
V. Glória Patri, et Fílio, * et Spirítui Sancto.
R. Sicut erat in princípio, et nunc, et semper, * et in sǽcula sæculórum. Amen.

Ant. Inténde in adjutórium meum, Dómine, virtus salútis meæ.
Ant. Ven aprisa a socorrerme, * Señor mío, mi salvación.
Salmo 37(12-23) [8]
37:12 Mis amigos y mis deudos * se arrimaron y se apostaron contra mí;
37:12 Y mis allegados se pararon a lo lejos. * Entretanto aquellos que procuraban mi muerte, hacían todos sus esfuerzos;
37:13 Y los que anhelaban dañarme, hablaban mil sandeces; * y estaban todo el día maquinando engaños.
37:14 Pero yo, como si fuera sordo, no los escuchaba, * y estaba como mudo, sin abrir la boca.
37:15 Y me hice como quien nada oye, * y no tiene palabras con que replicar.
37:16 Porque en ti tengo puesta, Señor, mi esperanza; * Tú me oirás, ¡oh Señor, Dios mío!
37:17 Pues yo dije: No triunfen sobre mí mis enemigos; * los cuales, cuando ven vacilantes mis pies, se vanaglorian contra mí.
37:18 Verdad es que yo estoy resignado al castigo; * y siempre tengo presente mi dolor.
37:19 Yo mismo confesaré mi iniquidad, * y andaré siempre pensativo por causa de mi pecado.
37:20 Entretanto mis enemigos viven, y se han hecho más fuertes que yo; * y se han multiplicado los que me aborrecen injustamente.
37:21 Los que vuelven mal por bien murmuraban de mí, * porque seguía la virtud.
37:22 ¡Ah! No me desampares, Señor Dios mío; * no te apartes de mí.
37:23 Acude pronto a socorrerme, * ¡oh, Señor, Dios, salvador mío!
V. Gloria al Padre, al Hijo, * y al Espíritu Santo.
R. Como era en el principio, ahora y siempre, * por los siglos de los siglos. Amén.

Ant. Ven aprisa a socorrerme, Señor mío, mi salvación.
Ant. Ámove, Dómine, * a me plagas tuas.
Psalmus 38 [9]
38:2 Dixi: Custódiam vias meas: * ut non delínquam in lingua mea.
38:2 Pósui ori meo custódiam, * cum consísteret peccátor advérsum me.
38:3 Obmútui, et humiliátus sum, et sílui a bonis: * et dolor meus renovátus est.
38:4 Concáluit cor meum intra me: * et in meditatióne mea exardéscet ignis.
38:5 Locútus sum in lingua mea: * Notum fac mihi, Dómine, finem meum.
38:5 Et númerum diérum meórum quis est: * ut sciam quid desit mihi.
38:6 Ecce mensurábiles posuísti dies meos: * et substántia mea tamquam níhilum ante te.
38:6 Verúmtamen univérsa vánitas, * omnis homo vivens.
38:7 Verúmtamen in imágine pertránsit homo: * sed et frustra conturbátur.
38:7 Thesaurízat: * et ignórat cui congregábit ea.
38:8 Et nunc quæ est exspectátio mea? Nonne Dóminus? * Et substántia mea apud te est.
38:9 Ab ómnibus iniquitátibus meis érue me: * oppróbrium insipiénti dedísti me.
38:10 Obmútui, et non apérui os meum, quóniam tu fecísti: * ámove a me plagas tuas.
38:12 A fortitúdine manus tuæ ego deféci in increpatiónibus: * propter iniquitátem corripuísti hóminem.
38:12 Et tabéscere fecísti sicut aráneam ánimam ejus: * verúmtamen vane conturbátur omnis homo.
38:13 Exáudi oratiónem meam, Dómine, et deprecatiónem meam: * áuribus pércipe lácrimas meas.
38:13 Ne síleas: quóniam ádvena ego sum apud te, et peregrínus, * sicut omnes patres mei.
38:14 Remítte mihi, ut refrígerer priúsquam ábeam, * et ámplius non ero.
V. Glória Patri, et Fílio, * et Spirítui Sancto.
R. Sicut erat in princípio, et nunc, et semper, * et in sǽcula sæculórum. Amen.

Ant. Ámove, Dómine, a me plagas tuas.
Ant. Aparta de mí * tus golpes, Señor.
Salmo 38 [9]
38:2 Dije yo en mi corazón: Velaré mi conducta * para no pecar con mi lengua.
38:2 Ponía un candado en mi boca, * cuando el pecador se presentaba contra mí.
38:3 Enmudecí y me humillé, y me abstuve de responder aun cosas buenas; * con lo cual se aumentó mi dolor.
38:4 Sentí que se inflamaba mi corazón; * y en mi meditación se encendían llamas de fuego.
38:5 Solté mi lengua, diciendo: * ¡Ah, Señor!, hazme conocer mi fin,
38:5 Y cuál es el número de mis días, * para que yo sepa lo que me resta de vida.
38:6 Cierto que has señalado a mis días término corto; * y que toda mi subsistencia es como nada ante tus ojos.
38:6 Verdaderamente que es la suma vanidad * todo hombre viviente.
38:7 En verdad que como una sombra pasa el hombre; * y por eso se afana y agita en vano.
38:7 Atesora, * y no sabe para quién allega todo aquello.
38:8 Ahora bien, ¿cuál es mi esperanza? ¿Por ventura no eres Tú, oh Señor, * en quien está todo mi bien?
38:9 Líbrame de todas las iniquidades; * Tú me hiciste objeto de los ultrajes del insensato.
38:10 Enmudecí y no abrí mi boca, porque todo lo hacías Tú, Señor, * levanta de mí tu azote.
38:12 A los recios golpes de tu mano, yo desfallecí cuando me corregías; * por el pecado castigaste Tú al hombre;
38:12 Y consumiste su vida, y como polilla corroes sus anhelos. * Ciertamente que en vano se conturba y agita el hombre.
38:13 Oye, Señor, mi oración y mi súplica; * atiende a mis lágrimas;
38:13 No guardes silencio; puesto que yo soy delante de ti un advenedizo y peregrino * como todos mis padres.
38:14 Aplácate, dame respiro, antes de que yo parta * y deje de existir.
V. Gloria al Padre, al Hijo, * y al Espíritu Santo.
R. Como era en el principio, ahora y siempre, * por los siglos de los siglos. Amén.

Ant. Aparta de mí tus golpes, Señor.
V. Deus, ne síleas a me, remítte mihi.
R. Quóniam íncola ego sum apud te et peregrínus.
V. No guardes silencio, Señor; perdóname.
R. Pues advenedizo soy delante de ti y peregrino.
Pater noster, qui es in cælis, sanctificétur nomen tuum: advéniat regnum tuum: fiat volúntas tua, sicut in cælo et in terra. Panem nostrum quotidiánum da nobis hódie: et dimítte nobis débita nostra, sicut et nos dimíttimus debitóribus nostris:
V. Et ne nos indúcas in tentatiónem:
R. Sed líbera nos a malo.
Absolutio. A vínculis peccatórum nostrórum absólvat nos omnípotens et miséricors Dóminus. Amen.
Padre nuestro, que estás en los cielos, santificado sea tu nombre, venga a nosotros tu reino, hágase tu voluntad así en la tierra como en el cielo. El pan nuestro de cada día dánosle hoy; perdónanos nuestras deudas, así como nosotros perdonamos a nuestros deudores:
V. No nos dejes caer en tentación:
R. Mas líbranos del mal.
Absolución. El Señor omnipotente y misericordioso desate las cadenas de nuestros pecados. Amén.

V. Jube, domne, benedícere.
Benedictio. Evangélica léctio sit nobis salus et protéctio. Amen.

Lectio 7
Léctio sancti Evangélii secúndum Matthǽum
Matt 5:13-19
In illo témpore: Dixit Jesus discípulis suis: Vos estis sal terræ. Quod si sal evanúerit, in quo saliétur? Et réliqua.

Homilía sancti Hilárii Epíscopi
Comm. in Matthæum, can. 4
Vos estis sal terrae: Quod si sal infatuatum fuerit, ad nihilum valet id quod salietur. Sal, ut arbitror, terrae nullum est. Quomodo ergo Apostolos sal terrae nuncupavit? Sed proprietas est quaerenda dictorum, quam et Apostolorum officium, et ipsius salis natura monstrabit. Sal est in se uno continens aquae et ignis elementum, et hoc ex duobus est unum.
V. Tu autem, Dómine, miserére nobis.
R. Deo grátias.

R. Amávit eum Dóminus, et ornávit eum: stolam glóriæ índuit eum,
* Et ad portas paradísi coronávit eum.
V. Induit eum Dóminus lorícam fídei, et ornávit eum.
R. Et ad portas paradísi coronávit eum.

V. Dígnate, Señor, dar tu bendición.
Bendición. Que la lectura del Evangelio nos salve y nos proteja. Amén.

Lectura 7
Lectura del santo Evangelio según San Mateo
Mt 5, 13-19
En aquel tiempo: Dijo Jesús a sus discípulos: Vosotros sois la sal de la tierra. Y si la sal se hace insípida, ¿con qué se le volverá el sabor? Y lo que sigue.

Homilía de San Hilario, Obispo.
Com. sobre San Mateo, can. 4
“Vosotros sois la sal de la tierra”. Ahora bien, si la sal fuere insípida, nada valdría lo que se salara con ella. Según creo, no existe la sal en la tierra. ¿Cómo, pues, llamó a los Apóstoles sal de la tierra? A este fin debemos estudiar la propiedad de estas palabras, y para ello debemos fijarnos en el ministerio de los apóstoles, y en la naturaleza de la misma sal. La sal contiene en sí el elemento del agua y del
fuego, y de ambos está formada.
V. Tú, Señor, ten piedad de nosotros.
R. Demos gracias a Dios.

R. El Señor le amó y le honró; le vistió con vestiduras de gloria,
* Y le coronó en el umbral del paraíso,
V. Le cubrió el Señor con el yelmo de la fe, y le adornó.
R. Y le coronó en el umbral del paraíso.
V. Jube, domne, benedícere.
Benedictio. Cujus festum cólimus, ipse intercédat pro nobis ad Dóminum. Amen.

Lectio 8
Hic igitur in omnem usum humani generis effectus, incorruptionem corporibus, quibus fuerit aspersus, impertit, et ad omnem sensum conditi saporis aptissimus est. Apostoli autem sunt rerum caelestium praedicatores, et aeternitatis velut satores, immortalitatem omnibus corporibus, quibus eorum sermo aspersus fuerit, conferentes. Merito igitur sal terrae nuncupati sunt, per doctrinae virtutem saliendi modo aeternitati corpora reservantes.
V. Tu autem, Dómine, miserére nobis.
R. Deo grátias.

R. In médio Ecclésiæ apéruit os ejus,
* Et implévit eum Dóminus spíritu sapiéntiæ et intelléctus.
V. Jucunditátem et exsultatiónem thesaurizávit super eum.
R. Et implévit eum Dóminus spíritu sapiéntiæ et intelléctus.
V. Glória Patri, et Fílio, * et Spirítui Sancto.
R. Et implévit eum Dóminus spíritu sapiéntiæ et intelléctus.
V. Dígnate, Señor, dar tu bendición.
Bendición. Interceda por nosotros ante el Señor, el Santo cuya fiesta celebramos. Amén.

Lectura 8
El efecto de ésta al emplearse para el uso del humano linaje consiste en producir la incorrupción de los cuerpos, y es en gran manera apta para dar sabor a los alimentos. Ahora bien, los apóstoles son como los predicadores de las cosas celestiales y como los sembradores de la eternidad, que comunican la inmortalidad a todos los cuerpos sobre los cuales su palabra fuere derramada. Con razón, de consiguiente, fueron llamados sal de la tierra, en virtud de su doctrina, la cual a manera de sal conserva los cuerpos para la eternidad.
V. Tú, Señor, ten piedad de nosotros.
R. Demos gracias a Dios.

R. Abrió su boca en medio de la Iglesia;
* Y le llenó el Señor del Espíritu de sabiduría e inteligencia,
V. Le enriqueció de alegría y de exultación.
R. Y le llenó el Señor del Espíritu de sabiduría e inteligencia.
V. Gloria al Padre, al Hijo, * y al Espíritu Santo.
R. Y le llenó el Señor del Espíritu de sabiduría e inteligencia.
V. Jube, domne, benedícere.
Benedictio. Ad societátem cívium supernórum perdúcat nos Rex Angelórum. Amen.

Lectio 9
Sed natura salis semper eadem est, nec immutari umquam potest. Verum quia conversioni homo subjacet, et solus beatus, qui usque ad finem in omnibus Dei operibus permanserit: ideo eos sal terrae nuncupatos monet in traditae sibi potestatis virtute persistere, ne infatuati nihil saliant, et ipsi, sensu accepti saporis amisso, vivificare corrupta non possint, et projecti de Ecclesiae promptuariis, cum his quos salierint, pedibus incedentium proterantur.
V. Tu autem, Dómine, miserére nobis.
R. Deo grátias.


Te Deum
Te Deum laudámus: * te Dóminum confitémur.
Te ætérnum Patrem * omnis terra venerátur.
Tibi omnes Ángeli, * tibi Cæli, et univérsæ Potestátes:
Tibi Chérubim et Séraphim * incessábili voce proclámant:

(Fit reverentia) Sanctus, Sanctus, Sanctus * Dóminus Deus Sábaoth.

Pleni sunt cæli et terra * majestátis glóriæ tuæ.
Te gloriósus * Apostolórum chorus,
Te Prophetárum * laudábilis númerus,
Te Mártyrum candidátus * laudat exércitus.
Te per orbem terrárum * sancta confitétur Ecclésia,
Patrem * imménsæ majestátis;
Venerándum tuum verum * et únicum Fílium;
Sanctum quoque * Paráclitum Spíritum.
Tu Rex glóriæ, * Christe.
Tu Patris * sempitérnus es Fílius.

Fit reverentia
Tu, ad liberándum susceptúrus hóminem: * non horruísti Vírginis úterum.

Tu, devícto mortis acúleo, * aperuísti credéntibus regna cælórum.
Tu ad déxteram Dei sedes, * in glória Patris.
Judex créderis * esse ventúrus.

Sequens versus dicitur flexis genibus
Te ergo quǽsumus, tuis fámulis súbveni, * quos pretióso sánguine redemísti.

Ætérna fac cum Sanctis tuis * in glória numerári.
Salvum fac pópulum tuum, Dómine, * et bénedic hereditáti tuæ.
Et rege eos, * et extólle illos usque in ætérnum.
Per síngulos dies * benedícimus te.

Fit reverentia, secundum consuetudinem
Et laudámus nomen tuum in sǽculum, * et in sǽculum sǽculi.

Dignáre, Dómine, die isto * sine peccáto nos custodíre.
Miserére nostri, Dómine, * miserére nostri.
Fiat misericórdia tua, Dómine, super nos, * quemádmodum sperávimus in te.
In te, Dómine, sperávi: * non confúndar in ætérnum.
V. Dígnate, Señor, dar tu bendición.
Bendición. Que el Rey de los ángeles nos agregue a los ciudadanos del cielo. Amén.

Lectura 9
Mas la naturaleza de la sal siempre es la misma; no puede mudarse jamás. Pero porque el hombre está sujeto a mudanzas, y solo es dichoso aquel que hasta el fin permane en todas las obras de Dios, por lo mismo a los apóstoles, designados con el nombre de sal, se les amonesta a que perseveren en la virtud de la potestad que les ha sido confiada, no sea que se vuelvan insípidos, y para nada sirvan, o que perdiendo el sentimiento del sabor recibido, no vivifiquen lo que está corrompido, y que, arrojados de la Iglesia sean pisados por aquellos a quienes comunicasen su insipidez.
V. Tú, Señor, ten piedad de nosotros.
R. Demos gracias a Dios.


Te Deum
A ti, oh Dios, alabamos: * a ti, oh Señor, te confesamos.
A ti, Padre Eterno, * reconoce y venera toda la tierra;
A ti todos los Ángeles, * a ti los cielos y todas las Potestades;
A ti los Querubines y Serafines, * claman sin cesar:

(Reverencia) Santo, Santo, Santo * el Señor Dios de los ejércitos.

Llenos están los cielos y la tierra * de la Majestad de tu gloria.
A ti el glorioso coro * de los Apóstoles,
A ti la venerable muchedumbre * de los Profetas,
A ti alaba el numeroso ejército * de los Mártires.
A ti la Iglesia santa * confiesa por toda la redondez de la tierra:
Por Padre * de inmensa majestad;
Y que debe ser adorado * tu verdadero y único Hijo;
Y también el Espíritu Santo * consolador.
Tú, oh Cristo, * eres Rey de la gloria.
Tú, el Hijo sempiterno * del Padre.

Reverencia
Tú, para rescatarnos * te hiciste hombre, y no tuviste a menos encerrarte en el seno de una Virgen.

Tú, destruido el imperio de la muerte, * abriste a los fieles el reino de los cielos.
Tú estás sentado a la diestra de Dios, * en la gloria del Padre.
Y de allí creemos * que vendrás a juzgarnos.

El siguiente verso se dice de rodillas.
Por esto te suplicamos socorras a tus siervos, * a quienes con tu sangre preciosa redimiste.

Haz que en la eterna gloria * seamos del número de tus santos.
Salva, Señor, a tu pueblo, * y bendice a tu herencia.
Y gobiérnalos, * y ensálzalos para siempre.
Todos los días * te bendecimos.

Reverencia, como es costumbre
Y alabamos tu nombre en los siglos, * y en los siglos de los siglos.

Dígnate, Señor, conservarnos * sin pecado en este día.
Ten, Señor, piedad de nosotros; * sí, ten de nosotros piedad.
Descienda, Señor, tu misericordia sobre nosotros, * pues pusimos en ti nuestra esperanza.
En ti, Señor, esperaré: * nunca seré confundido.
Reliqua omittuntur, nisi Laudes separandae sint.
El resto se omite, salvo que Laúdes se haga aparte.
Oratio {ex Proprio Sanctorum}
V. Dómine, exáudi oratiónem meam.
R. Et clamor meus ad te véniat.
Orémus
Deus, qui beátum Petrum Chrysólogum Doctórem egrégium, divínitus præmonstrátum, ad regéndam et instruéndam Ecclésiam tuam éligi voluísti: præsta, quǽsumus; ut, quem Doctórem vitæ habúimus in terris, intercessórem habére mereámur in cælis.
Per Dóminum nostrum Jesum Christum, Fílium tuum: qui tecum vivit et regnat in unitáte Spíritus Sancti, Deus, per ómnia sǽcula sæculórum.
R. Amen.

Oración {del Propio de los Santos}
V. Señor, escucha nuestra oración.
R. Y llegue a ti nuestro clamor.
Oremos.
Oh Dios, que, para gobernar e instruir a tu Iglesia, designaste de antemano con prodigios divinos, y quisiste que fuera elegido el bienaventurado Pedro Crisólogo, Doctor insigne; te suplicamos nos concedas que merezcamos tener por intercesor en el cielo al que en la tierra tuvimos por maestro de la vida.
Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, Dios, por todos los siglos de los siglos.
R. Amén.

Conclusio
V. Dómine, exáudi oratiónem meam.
R. Et clamor meus ad te véniat.
V. Benedicámus Dómino.
R. Deo grátias.
V. Fidélium ánimæ per misericórdiam Dei requiéscant in pace.
R. Amen.
Pater noster, qui es in cælis, sanctificétur nomen tuum: advéniat regnum tuum: fiat volúntas tua, sicut in cælo et in terra. Panem nostrum quotidiánum da nobis hódie: et dimítte nobis débita nostra, sicut et nos dimíttimus debitóribus nostris: et ne nos indúcas in tentatiónem: sed líbera nos a malo. Amen.
Conclusión
V. Señor, escucha nuestra oración.
R. Y llegue a ti nuestro clamor.
V. Bendigamos al Señor.
R. Demos gracias a Dios.
V. Las almas de los fieles, por la misericordia de Dios, descansen en paz.
R. Amén.
Padre nuestro, que estás en los cielos, santificado sea tu nombre, venga a nosotros tu reino, hágase tu voluntad así en la tierra como en el cielo. El pan nuestro de cada día dánosle hoy; perdónanos nuestras deudas, así como nosotros perdonamos a nuestros deudores, y no nos dejes caer en la tentación, mas líbranos del mal. Amén.
Post Divinum officium

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