Feria IV infra Hebdomadam I Adventus ~ Semiduplex
Commemoratio: S. Sabbæ Abbatis

Ad Primam    12-05-2018

Ante Divinum officium
Incipit
Pater noster, qui es in cælis, sanctificétur nomen tuum: advéniat regnum tuum: fiat volúntas tua, sicut in cælo et in terra. Panem nostrum quotidiánum da nobis hódie: et dimítte nobis débita nostra, sicut et nos dimíttimus debitóribus nostris: et ne nos indúcas in tentatiónem: sed líbera nos a malo. Amen.
Ave María, grátia plena; Dóminus tecum: benedícta tu in muliéribus, et benedíctus fructus ventris tui Jesus. Sancta María, Mater Dei, ora pro nobis peccatóribus, nunc et in hora mortis nostræ. Amen.
Credo in Deum, Patrem omnipoténtem, Creatórem cæli et terræ.
Et in Jesum Christum, Fílium ejus únicum, Dóminum nostrum: qui concéptus est de Spíritu Sancto, natus ex María Vírgine, passus sub Póntio Piláto, crucifíxus, mórtuus, et sepúltus: descéndit ad ínferos; tértia die resurréxit a mórtuis; ascéndit ad cælos; sedet ad déxteram Dei Patris omnipoténtis: inde ventúrus est judicáre vivos et mórtuos.
Credo in Spíritum Sanctum, sanctam Ecclésiam cathólicam, Sanctórum communiónem, remissiónem peccatórum, carnis resurrectiónem, vitam ætérnam. Amen.
V. Deus in adjutórium meum inténde.
R. Dómine, ad adjuvándum me festína.
V. Glória Patri, et Fílio, * et Spirítui Sancto.
R. Sicut erat in princípio, et nunc, et semper, * et in sǽcula sæculórum. Amen.
Allelúja.
Rito de entrada
Padre nuestro, que estás en los cielos, santificado sea tu nombre, venga a nosotros tu reino, hágase tu voluntad así en la tierra como en el cielo. El pan nuestro de cada día dánosle hoy; perdónanos nuestras deudas, así como nosotros perdonamos a nuestros deudores, y no nos dejes caer en la tentación, mas líbranos del mal. Amén.
Ave, María, llena de gracia, el Señor es contigo, bendita Tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
Creo en Dios, Padre Todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra.
Creo en Jesucristo, su único Hijo, Nuestro Señor: que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo, nació de Santa María Virgen; padeció bajo el poder de Poncio Pilato, fue crucificado, muerto y sepultado: descendió a los infiernos, al tercer día resucitó de entre los muertos, subió a los cielos y está sentado a la derecha de Dios, Padre todopoderoso. Desde allí ha de venir a juzgar a los vivos y a los muertos.
Creo en el Espíritu Santo, la santa Iglesia católica, la comunión de los santos, el perdón de los pecados, la resurrección de la carne y la vida eterna. Amén.
V. Dios mío, ven en mi auxilio.
R. Señor, date prisa en socorrerme.
V. Gloria al Padre, al Hijo, * y al Espíritu Santo.
R. Como era en el principio, ahora y siempre, * por los siglos de los siglos. Amén.
Aleluya.
Hymnus
Jam lucis orto sídere,
Deum precémur súpplices,
Ut in diúrnis áctibus
Nos servet a nocéntibus.

Linguam refrénans témperet,
Ne litis horror ínsonet:
Visum fovéndo cóntegat,
Ne vanitátes háuriat.

Sint pura cordis íntima,
Absístat et vecórdia;
Carnis terat supérbiam
Potus cibíque párcitas.

Ut, cum dies abscésserit,
Noctémque sors redúxerit,
Mundi per abstinéntiam
Ipsi canámus glóriam.

* Deo Patri sit glória,
Ejúsque soli Fílio,
Cum Spíritu Paráclito,
Nunc et per omne sǽculum.
Amen.
Hymnus
Aparecido ya el astro del día,
roguemos a Dios, suplicantes,
que en las acciones de esta jornada
nos preserve de todo daño.

Que refrene y modere nuestra lengua
para librarnos del horror de las discordias;
que guarde como con un velo nuestros ojos
para que no beban en las aguas de la vanidad.

Puro sea lo íntimo del corazón
y libre de cuanto envilece;
que la parsimonia del manjar y de la bebida
quebrante la soberbia de la carne.

Para que cuando termine la jornada
y el curso del tiempo nos conduzca de nuevo a la noche,
conservando la pureza mediante la abstinencia,
cantemos la gloria del Señor.

* A Dios Padre sea la gloria,
y al Hijo su Unigénito,
juntamente con el Espíritu Paráclito,
ahora y por todos los siglos.
Amén.
Psalmi {ex Psalterio secundum tempora}
Ant. In illa die
Psalmus 25 [1]
25:1 Júdica me, Dómine, quóniam ego in innocéntia mea ingréssus sum: * et in Dómino sperans non infirmábor.
25:2 Proba me, Dómine, et tenta me: * ure renes meos et cor meum.
25:3 Quóniam misericórdia tua ante óculos meos est: * et complácui in veritáte tua.
25:4 Non sedi cum concílio vanitátis: * et cum iníqua geréntibus non introíbo.
25:5 Odívi ecclésiam malignántium: * et cum ímpiis non sedébo.
25:6 Lavábo inter innocéntes manus meas: * et circúmdabo altáre tuum, Dómine:
25:7 Ut áudiam vocem laudis, * et enárrem univérsa mirabília tua.
25:8 Dómine, diléxi decórem domus tuæ, * et locum habitatiónis glóriæ tuæ.
25:9 Ne perdas cum ímpiis, Deus, ánimam meam, * et cum viris sánguinum vitam meam:
25:10 In quorum mánibus iniquitátes sunt: * déxtera eórum repléta est munéribus.
25:11 Ego autem in innocéntia mea ingréssus sum: * rédime me, et miserére mei.
25:12 Pes meus stetit in dirécto: * in ecclésiis benedícam te, Dómine.
V. Glória Patri, et Fílio, * et Spirítui Sancto.
R. Sicut erat in princípio, et nunc, et semper, * et in sǽcula sæculórum. Amen.
Salmos {del Salterio del Tiempo correspondiente}
Ant. Aquel día
Salmo 25 [1]
25:1 Hazme justicia, Señor, que camino en la inocencia; * confiando en el Señor no me he desviado.
25:2 Examíname, Señor, ponme a prueba, * sondea mis entrañas y mi corazón,
25:3 Porque tengo ante los ojos tu bondad, * y camino en tu verdad.
25:4 No me siento con gente falsa, * no me junto con mentirosos;
25:5 Detesto las bandas de malhechores, * no tomo asiento con los impíos.
25:6 Lavo en la inocencia mis manos, * y rodeo tu altar, Señor,
25:7 Proclamando tu alabanza, * enumerando tus maravillas.
25:8 Señor, yo amo la belleza de tu casa, * el lugar donde reside tu gloria.
25:9 No arrebates mi alma con los pecadores, * ni mi vida con los sanguinarios,
25:10 Que en su izquierda llevan infamias, * y su derecha está llena de sobornos.
25:11 Yo, en cambio, camino en la integridad; * sálvame, ten misericordia de mí.
25:12 Mi pie se mantiene en el camino llano; * en la asamblea bendeciré al Señor.
V. Gloria al Padre, al Hijo, * y al Espíritu Santo.
R. Como era en el principio, ahora y siempre, * por los siglos de los siglos. Amén.
Psalmus 51 [2]
51:3 Quid gloriáris in malítia, * qui potens es in iniquitáte?
51:4 Tota die injustítiam cogitávit lingua tua: * sicut novácula acúta fecísti dolum.
51:5 Dilexísti malítiam super benignitátem: * iniquitátem magis quam loqui æquitátem.
51:6 Dilexísti ómnia verba præcipitatiónis, * lingua dolósa.
51:7 Proptérea Deus déstruet te in finem, * evéllet te, et emigrábit te de tabernáculo tuo: et radícem tuam de terra vivéntium.
51:8 Vidébunt justi, et timébunt, et super eum ridébunt, et dicent: * Ecce homo, qui non pósuit Deum adjutórem suum:
51:9 Sed sperávit in multitúdine divitiárum suárum: * et præváluit in vanitáte sua.
51:10 Ego autem, sicut olíva fructífera in domo Dei, * sperávi in misericórdia Dei in ætérnum: et in sǽculum sǽculi.
51:11 Confitébor tibi in sǽculum, quia fecísti: * et exspectábo nomen tuum, quóniam bonum est in conspéctu sanctórum tuórum.
V. Glória Patri, et Fílio, * et Spirítui Sancto.
R. Sicut erat in princípio, et nunc, et semper, * et in sǽcula sæculórum. Amen.
Salmo 51 [2]
51:3 ¿Por qué te glorías de la maldad * y te envalentonas contra el piadoso?
51:4 Estás todo el día maquinando injusticias, * tu lengua es navaja afilada, autor de fraudes;
51:5 Prefieres el mal al bien, * la mentira a la honradez;
51:6 Prefieres las palabras corrosivas, * lengua embustera.
51:7 Pues Dios te destruirá para siempre, * te abatirá y te barrerá de tu tienda; arrancará tus raíces del suelo vital.
51:8 Lo verán los justos, y temerán, y se reirán de él: * «mirad al valiente que no puso en Dios su apoyo,
51:9 Confió en sus muchas riquezas, * se insolentó en sus crímenes».
51:10 Pero yo, como verde olivo, en la casa de Dios, * confío en la misericordia de Dios por siempre jamás.
51:11 Te daré siempre gracias porque has actuado; * proclamaré delante de tus fieles: «Tu nombre es bueno».
V. Gloria al Padre, al Hijo, * y al Espíritu Santo.
R. Como era en el principio, ahora y siempre, * por los siglos de los siglos. Amén.
Psalmus 52 [3]
52:1 Dixit insípiens in corde suo: * Non est Deus.
52:2 Corrúpti sunt, et abominábiles facti sunt in iniquitátibus: * non est qui fáciat bonum.
52:3 Deus de cælo prospéxit super fílios hóminum: * ut vídeat si est intéllegens, aut requírens Deum.
52:4 Omnes declinavérunt, simul inútiles facti sunt: * non est qui fáciat bonum, non est usque ad unum.
52:5 Nonne scient omnes qui operántur iniquitátem, * qui dévorant plebem meam ut cibum panis?
52:6 Deum non invocavérunt: * illic trepidavérunt timóre, ubi non erat timor.
52:6 Quóniam Deus dissipávit ossa eórum qui homínibus placent: * confúsi sunt, quóniam Deus sprevit eos.
52:7 Quis dabit ex Sion salutáre Israël? * cum convérterit Deus captivitátem plebis suæ, exsultábit Jacob, et lætábitur Israël.
V. Glória Patri, et Fílio, * et Spirítui Sancto.
R. Sicut erat in princípio, et nunc, et semper, * et in sǽcula sæculórum. Amen.
Salmo 52 [3]
52:1 Dice el necio para sí: * «No hay Dios».
52:2 Se han corrompido cometiendo execraciones, * no hay quien obre bien.
52:3 Dios observa desde el cielo a los hijos de Adán, * para ver si hay alguno sensato que busque a Dios.
52:4 Todos se extravían igualmente obstinados, * no hay uno que obre bien, ni uno solo.
52:5 Pero ¿no aprenderán los malhechores * que devoran a mi pueblo como pan
52:6 Y no invocan al Señor? * Pues temblarán de espanto,
52:6 Porque Dios esparce los huesos del agresor, * y serán derrotados, porque Dios los rechaza.
52:7 ¡Ojalá venga desde Sión la salvación de Israel! * Cuando el Señor cambie la suerte de su pueblo, se alegrará Jacob y gozará Israel.
V. Gloria al Padre, al Hijo, * y al Espíritu Santo.
R. Como era en el principio, ahora y siempre, * por los siglos de los siglos. Amén.
Psalmus 96 [4]
96:1 Dóminus regnávit, exsúltet terra: * læténtur ínsulæ multæ.
96:2 Nubes, et calígo in circúitu ejus: * justítia, et judícium corréctio sedis ejus.
96:3 Ignis ante ípsum præcédet, * et inflammábit in circúitu inimícos ejus.
96:4 Illuxérunt fúlgura ejus orbi terræ: * vidit, et commóta est terra.
96:5 Montes, sicut cera fluxérunt a fácie Dómini: * a fácie Dómini omnis terra.
96:6 Annuntiavérunt cæli justítiam ejus: * et vidérunt omnes pópuli glóriam ejus.
96:7 Confundántur omnes, qui adórant sculptília: * et qui gloriántur in simulácris suis.
96:7 Adoráte eum, omnes Ángeli ejus: * audívit, et lætáta est Sion.
96:8 Et exsultavérunt fíliæ Judæ, * propter judícia tua, Dómine:
96:9 Quóniam tu Dóminus Altíssimus super omnem terram: * nimis exaltátus es super omnes deos.
96:10 Qui dilígitis Dóminum, odíte malum: * custódit Dóminus ánimas sanctórum suórum, de manu peccatóris liberábit eos.
96:11 Lux orta est justo, * et rectis corde lætítia.
96:12 Lætámini, justi, in Dómino: * et confitémini memóriæ sanctificatiónis ejus.
V. Glória Patri, et Fílio, * et Spirítui Sancto.
R. Sicut erat in princípio, et nunc, et semper, * et in sǽcula sæculórum. Amen.

Ant. In illa die stillábunt montes dulcédinem, et colles fluent lac et mel, allelúja.
Salmo 96 [4]
96:1 El Señor reina, la tierra goza, * se alegran las islas innumerables.
96:2 Tiniebla y nube lo rodean, * justicia y derecho sostienen su trono.
96:3 Delante de Él avanza el fuego, * abrasando en torno a los enemigos;
96:4 Sus relámpagos deslumbran el orbe, * y, viéndolos, la tierra se estremece.
96:5 Los montes se derriten como cera * ante el dueño de toda la tierra;
96:6 Los cielos pregonan su justicia, * y todos los pueblos contemplan su gloria.
96:7 Los que adoran estatuas se sonrojan, * los que ponen su orgullo en los ídolos;
96:7 Ante Él se postran todos los dioses, * lo oye Sión, y se alegra,
96:8 Se regocijan las ciudades de Judá * por tus sentencias, Señor;
96:9 Porque Tú eres, Señor, altísimo sobre toda la tierra, * encumbrado sobre todos los dioses.
96:10 El Señor ama al que aborrece el mal, * protege la vida de sus fieles y los libra de los malvados.
96:11 Amanece la luz para el justo, * y la alegría para los rectos de corazón.
96:12 Alegraos, justos, con el Señor, * celebrad su santo nombre.
V. Gloria al Padre, al Hijo, * y al Espíritu Santo.
R. Como era en el principio, ahora y siempre, * por los siglos de los siglos. Amén.

Ant. Aquel día los montes destilarán dulzura, y las colinas manarán leche y miel. Aleluya.
Capitulum Responsorium Versus {ex Psalterio secundum tempora}
Zach 8:19
Pacem et veritátem dilígite, ait Dóminus omnípotens.
R. Deo grátias.

R.br. Christe, Fili Dei vivi, * miserére nobis.
R. Christe, Fili Dei vivi, * miserére nobis.
V. Qui ventúrus es in mundum.
R. Miserére nobis.
V. Glória Patri, et Fílio, * et Spirítui Sancto.
R. Christe, Fili Dei vivi, * miserére nobis.

V. Exsúrge, Christe, ádjuva nos.
R. Et líbera nos propter nomen tuum.
Chapter Responsory Verse {del Salterio del Tiempo correspondiente}
Zac 8:19
Apreciaréis la fidelidad y la paz, dice el Señor del universo.
R. Demos gracias a Dios.

R.br. Cristo, Hijo de Dios vivo, * ten piedad de nosotros.
R. Cristo, Hijo de Dios vivo, * ten piedad de nosotros.
V. Tú que vendrás al mundo.
R. Ten piedad de nosotros.
V. Gloria al Padre, al Hijo, * y al Espíritu Santo.
R. Cristo, Hijo de Dios vivo, * ten piedad de nosotros.

V. Levántate, Cristo, y ayúdanos.
R. Y líbranos por tu nombre.
Preces Dominicales et Feriales {habentur}
Kýrie, eléison. Christe, eléison. Kýrie, eléison.
« Pater Noster » dicitur secreto usque ad « Et ne nos indúcas in tentatiónem: »
Pater noster, qui es in cælis, sanctificétur nomen tuum: advéniat regnum tuum: fiat volúntas tua, sicut in cælo et in terra. Panem nostrum quotidiánum da nobis hódie: et dimítte nobis débita nostra, sicut et nos dimíttimus debitóribus nostris:
V. Et ne nos indúcas in tentatiónem:
R. Sed líbera nos a malo.
Credo in Deum, Patrem omnipoténtem, Creatórem cæli et terræ.
Et in Jesum Christum, Fílium ejus únicum, Dóminum nostrum: qui concéptus est de Spíritu Sancto, natus ex María Vírgine, passus sub Póntio Piláto, crucifíxus, mórtuus, et sepúltus: descéndit ad ínferos; tértia die resurréxit a mórtuis; ascéndit ad cælos; sedet ad déxteram Dei Patris omnipoténtis: inde ventúrus est judicáre vivos et mórtuos.
Credo in Spíritum Sanctum, sanctam Ecclésiam cathólicam, Sanctórum communiónem, remissiónem peccatórum, carnis resurrectiónem, vitam ætérnam. Amen.
V. Et ego ad te, Dómine, clamávi.
R. Et mane orátio mea prævéniet te.
V. Repleátur os meum laude.
R. Ut cantem glóriam tuam, tota die magnitúdinem tuam.
V. Dómine, avérte fáciem tuam a peccátis meis.
R. Et omnes iniquitátes meas dele.
V. Cor mundum crea in me, Deus.
R. Et spíritum rectum ínnova in viscéribus meis.
V. Ne projícias me a fácie tua.
R. Et spíritum sanctum tuum ne áuferas a me.
V. Redde mihi lætítiam salutáris tui.
R. Et spíritu principáli confírma me.
Preces dominicales y feriales {incluido}
Señor, ten piedad. Cristo, ten piedad. Señor, ten piedad.
El «Padre Nuestro» en silencio hasta «Y no nos dejes caer en la tentación».
Padre nuestro, que estás en los cielos, santificado sea tu nombre, venga a nosotros tu reino, hágase tu voluntad así en la tierra como en el cielo. El pan nuestro de cada día dánosle hoy; perdónanos nuestras deudas, así como nosotros perdonamos a nuestros deudores:
V. No nos dejes caer en tentación:
R. Mas líbranos del mal.
Creo en Dios, Padre Todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra.
Creo en Jesucristo, su único Hijo, Nuestro Señor: que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo, nació de Santa María Virgen; padeció bajo el poder de Poncio Pilato, fue crucificado, muerto y sepultado: descendió a los infiernos, al tercer día resucitó de entre los muertos, subió a los cielos y está sentado a la derecha de Dios, Padre todopoderoso. Desde allí ha de venir a juzgar a los vivos y a los muertos.
Creo en el Espíritu Santo, la santa Iglesia católica, la comunión de los santos, el perdón de los pecados, la resurrección de la carne y la vida eterna. Amén.
V. Yo, Señor, a Vos he elevado mi oración.
R. Y por la mañana mi plegaria se dirige hacia Vos.
V. Llénese de vuestros loores mi boca.
R. Para que os cante todo el día vuestra gloria y magnificencia.
V. Señor, apartad vuestra mirada de mis pecados.
R. Y borrad todas mis iniquidades.
V. Oh Dios, cread en mí un corazón limpio.
R. Y renovad en mis entrañas un espíritu de santidad.
V. No me apartéis de vuestra presencia.
R. Y no retiréis de mí vuestro santo espíritu.
V. Devolvedme la alegría de vuestra salvación.
R. Y fortalecedme con un espíritu noble.
Preces Feriales {habentur}
V. Éripe me, Dómine, ab hómine malo.
R. A viro iníquo éripe me.
V. Éripe me de inimícis meis, Deus meus.
R. Et ab insurgéntibus in me líbera me.
V. Éripe me de operántibus iniquitátem.
R. Et de viris sánguinum salva me.
V. Sic psalmum dicam nómini tuo in sǽculum sǽculi.
R. Ut reddam vota mea de die in diem.
V. Exáudi nos, Deus, salutáris noster.
R. Spes ómnium fínium terræ, et in mari longe.
V. Deus in adjutórium meum inténde.
R. Dómine, ad adjuvándum me festína.
V. Sanctus Deus, Sanctus fortis, Sanctus immortális.
R. Miserére nobis.
V. Bénedic, ánima mea, Dómino.
R. Et ómnia, quæ intra me sunt, nómini sancto ejus.
V. Bénedic, ánima mea, Dómino.
R. Et noli oblivísci omnes retributiónes ejus.
V. Qui propitiátur ómnibus iniquitátibus tuis.
R. Qui sanat omnes infirmitátes tuas.
V. Qui rédimit de intéritu vitam tuam.
R. Qui corónat te in misericórdia et miseratiónibus.
V. Qui replet in bonis desidérium tuum.
R. Renovábitur ut áquilæ juvéntus tua.
Preces Feriales {incluido}
V. Libradme, Señor, del hombre malvado.
R. Del varón perverso apartadme.
V. Apartadme, Dios mío, de mis enemigos.
R. Y libradme de los que se levantan contra mí.
V. Apartadme de los que obran la iniquidad.
R. Y salvadme de los que derraman sangre.
V. Así cantaré para siempre vuestro santo nombre.
R. Para cumplir mis votos todos los días.
V. Oídnos, oh Dios, salvador nuestro.
R. Vos que sois la esperanza de todos los pueblos y más allá de los mares.
V. Oh Dios, venid en mi auxilio.
R. Señor, apresuraos a ayudarme.
V. Santo Dios, Santo fuerte, Santo inmortal.
R. Compadeceos de nosotros.
V. Alma mía, bendice al Señor.
R. Y todo cuanto hay en mí, bendiga su santo Nombre.
V. Bendice, alma mía, al Señor.
R. Y no quieras olvidar todas sus bondades.
V. Él es quien perdona todas tus iniquidades.
R. Y sana todas tus dolencias.
V. Él redime tu vida de la muerte.
R. Y te corona de gracias y de sus misericordias.
V. Él sacia con sus dones tus deseos.
R. Y renueva tu juventud como la del águila.
Preces Dominicales et Feriales {habentur}
V. Adjutórium nóstrum in nómine Dómini.
R. Qui fecit cælum et terram.
Confíteor Deo omnipoténti, beátæ Maríæ semper Vírgini, beáto Michaéli Archángelo, beáto Joánni Baptístæ, sanctis Apóstolis Petro et Paulo, et ómnibus Sanctis, quia peccávi nimis, cogitatióne, verbo et ópere: percutit sibi pectus mea culpa, mea culpa, mea máxima culpa. Ídeo precor beátam Maríam semper Vírginem, beátum Michaélem Archángelum, beátum Joánnem Baptístam, sanctos Apóstolos Petrum et Paulum, et omnes Sanctos, oráre pro me ad Dóminum Deum nostrum.
Misereátur nostri omnípotens Deus, et dimíssis peccátis nostris, perdúcat nos ad vitam ætérnam. Amen.
Indulgéntiam, absolutiónem et remissiónem peccatórum nostrórum tríbuat nobis omnípotens et miséricors Dóminus. Amen.
V. Dignáre, Dómine, die isto.
R. Sine peccáto nos custodíre.
V. Miserére nostri, Dómine.
R. Miserére nostri.
V. Fiat misericórdia tua, Dómine, super nos.
R. Quemádmodum sperávimus in te.
V. Dómine, exáudi oratiónem meam.
R. Et clamor meus ad te véniat.
Preces dominicales y feriales {incluido}
V. Nuestro auxilio está en el nombre del Señor.
R. Que hizo el cielo y la tierra.
Yo, pecador, me confieso a Dios todopoderoso, a la bienaventurada siempre Virgen María, al bienaventurado San Miguel Arcángel, al bienaventurado San Juan Bautista, a los bienaventurados apóstoles Pedro y Pablo, a todos los santos (y a vosotros hermanos o a vos, Padre), que pequé gravemente con el pensamiento, palabra y obra se golpea el pecho tres veces, por mi culpa, por mi culpa, por mi grandísima culpa; por tanto, ruego a la bienaventurada siempre Virgen María, al bienaventurado San Miguel Arcángel, al bienaventurado San Juan Bautista, a los santos Apóstoles Pedro y Pablo, a todos los santos (y vosotros hermanos o a vos, Padre), que roguéis por mí a Dios, nuestro Señor.
Dios todopoderoso tenga misericordia de nosotros, perdone nuestros pecados, y nos lleve a la vida eterna. Amén.
El Señor todopoderoso, rico en misericordia, nos conceda la indulgencia, absolución y remisión de nuestros pecados. Amén.
V. Dignaos, Señor, en este día.
R. Guardarnos sin pecado.
V. Compadeceos, Señor, de nosotros.
R. Compadeceos.
V. Venga a nosotros, Señor, vuestra misericordia.
R. Según lo hemos esperado de Vos.
V. El Señor esté con vosotros.
R. Y con tu espíritu.
V. Señor, escucha nuestra oración.
R. Y llegue a ti nuestro clamor.
Orationes
secunda 'Domine, exaudi' omittitur
Orémus.
Dómine Deus omnípotens, qui ad princípium hujus diéi nos perveníre fecísti: tua nos hódie salva virtúte; ut in hac die ad nullum declinémus peccátum, sed semper ad tuam justítiam faciéndam nostra procédant elóquia, dirigántur cogitatiónes et ópera.
Per Dóminum nostrum Jesum Christum, Fílium tuum: qui tecum vivit et regnat in unitáte Spíritus Sancti, Deus, per ómnia sǽcula sæculórum.
R. Amen.
V. Dómine, exáudi oratiónem meam.
R. Et clamor meus ad te véniat.
V. Benedicámus Dómino.
R. Deo grátias.
Oraciones
El segundo «Señor, escucha» no se dice.
Oremos.
Señor, Dios omnipotente, que nos has concedido llegar al principio de este día: sálvanos hoy con tu virtud; para que en este día no caigamos en ningún pecado; sino que nuestras palabras, pensamientos y obras se dirijan siempre al cumplimiento de vuestra santa ley.
Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, Dios, por todos los siglos de los siglos.
R. Amén.
V. Señor, escucha nuestra oración.
R. Y llegue a ti nuestro clamor.
V. Bendigamos al Señor.
R. Demos gracias a Dios.
Martyrologium (anticip.)

Octávo Idus Decémbris Luna vicesima octava Anno Domini 2018

Myræ, quæ est metrópolis Lýciæ, natális sancti Nicolái, Epíscopi et Confessóris, de quo, inter plura miraculórum insígnia, illud memorábile fertur, quod Imperatórem Constantínum ab intéritu quorúmdam se invocántium, longe constitútus, ad misericórdiam per visum mónitis defléxit et minis.
Eódem die sancti Polychrónii Presbýteri, qui, témpore Constántii Imperatóris, cum ad altáre Missas ágeret, invásus est ab Ariánis et jugulátus.
In Africa sancti Majórici, fílii sanctæ Dionýsiæ, qui, cum esset adolescéntulus ac torménta pavésceret, matris obtútibus verbísque corroborátus est, et, céteris fórtior factus, in torméntis ánimam réddidit; quem amplexáta mater domi sepelívit, et ad ejus sepúlcrum assídue orare consuévit.
Ibídem sanctárum mulíerum Dionýsiæ, quæ sancti Majórici Mártyris éxstitit mater, Datívæ ac Leóntiæ; itémque religiósi viri, nómine Tértii, Æmiliáni médici, et Bonifátii, cum áliis tribus. Hi omnes, in persecutióne Wandálica, sub Ariáno Rege Hunneríco, gravíssimis et innúmeris supplíciis pro cathólicæ fídei defensióne cruciáti, sanctórum Christi Confessórum número sociári meruérunt.
Romæ sanctæ Aséllæ Vírginis, quæ (ut beátus Hierónymus scribit), ex útero matris benedícta, vitam in jejúniis et oratiónibus usque ad senéctam prodúxit.
Granátæ, in Hispánia, pássio beáti Petri Paschásii, Epíscopi Giennénsis et Mártyris, ex Ordine beátæ Maríæ de Mercéde redemptiónis captivórum.
V. Et álibi aliórum plurimórum sanctórum Mártyrum et Confessórum, atque sanctárum Vírginum.
R. Deo grátias.
Martyrologium (anticip.)

December 6th 2018, the 28th day of the Moon,

6 de diciembre

San Nicolás de Bari, Obispo y Confesor de la Fe, D. - Blanco
En Mira, metrópoli de Licia, el tránsito de San Nicolás, Obispo y Confesor, de quien, entre muchos insignes milagros, se cuenta éste muy memorable: que, estando lejos, se apareció al Emperador Constantino, y con persuasiones y amenazas le convenció a perdonar la vida a unos hombres que invocaban al Santo. † hacia el año 346 en Mira. Patrono de la juventud; estudiantes; escolares; niños y muchachos; jueces; solteras; novias; recién casados; pescadores; marineros; comerciantes; pobres; prisioneros; cautivos; farmacéuticos; panaderos; trabajadores portuarios; peregrinos; viajeros. Protector contra los robos y ladrones. San Nicolás, noble de Licia, en Asia Menor, fue modelo de escolares antes de llegar a ser su santo patrono. Después de la muerte de sus padres, empleó todos sus bienes en obras pías. Un día, sabiendo que la virtud de tres jovencitas caídas en la miseria corría peligro, les deslizó durante la noche, por las hendijas de su ventana, con qué poder establecerse honestamente. Sanaba a todos los enfermos que a él acudían y resucitó a un muerto mientras iba a los Santos Lugares. Elegido obispo de Mira, fue torturado, puesto en prisión bajo Diocleciano, salió de ella bajo el reinado de Constantino, a quien se le apareció para la liberación de tres comisarios imperiales, víctimas de la calumnia y condenados a la pena capital. Distinguiose, después, en el Concilio de Nicea. En sus últimos momentos vio que los ángeles salían a su encuentro.
El mismo día, san Policronio, Presbítero, que en tiempo del Emperador Constancio, mientras celebraba la Misa delante del altar, fue acometido de los Arríanos y degollado.
En África, san Mayórico, hijo de santa Dionisia, el cual, siendo jovencito y temiendo los suplicios, fortalecido con las señas y las palabras de su madre, fue el más esforzado de todos, y en medio de los tormentos entregó su espíritu. Su madre, abrazándose a él, le enterró en su casa, y junto a su sepulcro acostumbraba hacer frecuentemente oración.
Allí mismo, las santas mujeres Dionisia, madre de san Mayórico Mártir, Dativa, Leoncia y un religioso varón, por nombre Tercio, Emiliano, médico, y Bonifacio, con otros tres. Todos ellos, en la persecución Vandálica, reinando Hunerico Arriano, en defensa de la fe católica, atormentados con gravísimos e innumerables suplicios, merecieron ser asociados al número de los Confesores de Cristo.
En Roma, santa Asela, Virgen, la cual, según escribe san Jerónimo, fue bendita desde las entrañas de su madre, y pasó la vida en ayunos y oraciones hasta la vejez.
En Granada de España, el suplicio de san Pedro Pascual, Obispo de Jaén y Mártir, de la Orden de nuestra Señora de la Merced, Redención de Cautivos.
V. Y en otras partes, otros muchos santos Mártires y Confesores, y santas Vírgenes.
R. Demos gracias a Dios.
V. Pretiósa in conspéctu Dómini.
R. Mors Sanctórum ejus.
Sancta María et omnes Sancti intercédant pro nobis ad Dóminum, ut nos mereámur ab eo adjuvári et salvári, qui vivit et regnat in sǽcula sæculórum.
R. Amen.

V. Deus in adjutórium meum inténde.
R. Dómine, ad adjuvándum me festína.
V. Deus in adjutórium meum inténde.
R. Dómine, ad adjuvándum me festína.
V. Deus in adjutórium meum inténde.
R. Dómine, ad adjuvándum me festína.
V. Glória Patri, et Fílio, * et Spirítui Sancto.
R. Sicut erat in princípio, et nunc, et semper, * et in sǽcula sæculórum. Amen.
V. Preciosa es a los ojos del Señor.
R. La muerte de sus fieles.
Santa María y todos los santos intercedan por nosotros al Señor, para que merezcamos ser ayudados y salvados por Aquél que vive y reina por los siglos de los siglos.
R. Amén.

V. Dios mío, ven en mi auxilio.
R. Señor, date prisa en socorrerme.
V. Dios mío, ven en mi auxilio.
R. Señor, date prisa en socorrerme.
V. Dios mío, ven en mi auxilio.
R. Señor, date prisa en socorrerme.
V. Gloria al Padre, al Hijo, * y al Espíritu Santo.
R. Como era en el principio, ahora y siempre, * por los siglos de los siglos. Amén.
Kýrie, eléison. Christe, eléison. Kýrie, eléison.
Pater noster, qui es in cælis, sanctificétur nomen tuum: advéniat regnum tuum: fiat volúntas tua, sicut in cælo et in terra. Panem nostrum quotidiánum da nobis hódie: et dimítte nobis débita nostra, sicut et nos dimíttimus debitóribus nostris:
V. Et ne nos indúcas in tentatiónem:
R. Sed líbera nos a malo.
V. Réspice in servos tuos, Dómine, et in ópera tua, et dírige fílios eórum.
R. Et sit splendor Dómini Dei nostri super nos, et ópera mánuum nostrárum dírige super nos, et opus mánuum nostrárum dírige.
V. Glória Patri, et Fílio, * et Spirítui Sancto.
R. Sicut erat in princípio, et nunc, et semper, * et in sǽcula sæculórum. Amen.
Orémus.
Dirígere et sanctificáre, régere et gubernáre dignáre, Dómine Deus, Rex cæli et terræ, hódie corda et córpora nostra, sensus, sermónes et actus nostros in lege tua, et in opéribus mandatórum tuórum: ut hic et in ætérnum, te auxiliánte, salvi et líberi esse mereámur, Salvátor mundi:
Qui vivis et regnas in sǽcula sæculórum.
R. Amen.
Señor, ten piedad. Cristo, ten piedad. Señor, ten piedad.
Padre nuestro, que estás en los cielos, santificado sea tu nombre, venga a nosotros tu reino, hágase tu voluntad así en la tierra como en el cielo. El pan nuestro de cada día dánosle hoy; perdónanos nuestras deudas, así como nosotros perdonamos a nuestros deudores:
V. No nos dejes caer en tentación:
R. Mas líbranos del mal.
V. Mira a tus siervos, Señor, mira a tus obras y guía a tus hijos.
R. Baje a nosotros la gloria del Señor, nuestro Dios, y haga prósperas las obras de nuestras manos y dirige este mismo trabajo nuestro.
V. Gloria al Padre, al Hijo, * y al Espíritu Santo.
R. Como era en el principio, ahora y siempre, * por los siglos de los siglos. Amén.
Oremos.
Dígnate, Señor Dios, Rey del cielo y de la tierra, dirigir y santificar, regir y gobernar hoy nuestros corazones, nuestros cuerpos, sentidos, palabras y actos en la observancia de tu ley, y en las obras de tus mandamientos, para que aquí y eternamente merezcamos con tu auxilio ser salvos y libres, Salvador del mundo. Tú, que vives y reinas por los siglos de los siglos.
R. Amén.
V. Jube, domne, benedícere.
Benedictio. Dies et actus nostros in sua pace dispónat Dóminus omnípotens. Amen.
Lectio brevis {ex Psalterio secundum tempora}
Isa 33:2
Dómine, miserére nostri: te enim exspectávimus: esto brácchium nóstrum in mane, et salus nostra in témpore tribulatiónis.
V. Tu autem, Dómine, miserére nobis.
R. Deo grátias.
V. Dígnate, Señor, dar tu bendición.
Bendición. El Señor todopoderoso ordene con su paz nuestros días y tareas. Amén.
Lectura breve {del Salterio del Tiempo correspondiente}
Isa 33, 2
Señor, compadécete de nosotros, pues hemos esperado en ti: sé nuestra fortaleza desde la mañana, y nuestra salvación en el tiempo de la prueba.
V. Tú, Señor, ten piedad de nosotros.
R. Demos gracias a Dios.
Conclusio
V. Adjutórium nóstrum in nómine Dómini.
R. Qui fecit cælum et terram.
V. Benedícite.
R. Deus.
V. Dóminus nos benedícat, et ab omni malo deféndat, et ad vitam perdúcat ætérnam. Et fidélium ánimæ per misericórdiam Dei requiéscant in pace.
R. Amen.
Pater noster, qui es in cælis, sanctificétur nomen tuum: advéniat regnum tuum: fiat volúntas tua, sicut in cælo et in terra. Panem nostrum quotidiánum da nobis hódie: et dimítte nobis débita nostra, sicut et nos dimíttimus debitóribus nostris: et ne nos indúcas in tentatiónem: sed líbera nos a malo. Amen.
Conclusión
V. Nuestro auxilio es el nombre del Señor.
R. Que hizo el cielo y la tierra.
V. Bendecid.
R. Oh Dios.
V. El Señor nos bendiga, nos defienda de todo mal y nos lleve a la vida eterna. Y las almas de los fieles, por la misericordia de Dios, descansen en paz.
R. Amén.
Padre nuestro, que estás en los cielos, santificado sea tu nombre, venga a nosotros tu reino, hágase tu voluntad así en la tierra como en el cielo. El pan nuestro de cada día dánosle hoy; perdónanos nuestras deudas, así como nosotros perdonamos a nuestros deudores, y no nos dejes caer en la tentación, mas líbranos del mal. Amén.
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