S. Laurentii Martyris ~ II. classis
Tempora: Feria sexta infra Hebdomadam XI post Octavam Pentecostes I. Augusti

Ad Matutinum    8-10-2018

Incipit
V. Dómine, lábia +︎ mea apéries.
R. Et os meum annuntiábit laudem tuam.
V. Deus in adiutórium meum inténde.
R. Dómine, ad adiuvándum me festína.
V. Glória Patri, et Fílio, * et Spirítui Sancto.
R. Sicut erat in princípio, et nunc, et semper, * et in sǽcula sæculórum. Amen.
Allelúia.
Rito de entrada
V. Señor, ábreme +︎ los labios.
R. Y mi boca proclamará tu alabanza.
V. Dios mío, ven en mi auxilio.
R. Señor, date prisa en socorrerme.
V. Gloria al Padre, al Hijo, * y al Espíritu Santo.
R. Como era en el principio, ahora y siempre, * por los siglos de los siglos. Amén.
Aleluya.
Invitatorium {Antiphona ex Proprio Sanctorum}
Ant. Beátus Lauréntius Christi Martyr triúmphat coronátus in cælis: * Veníte, adorémus Dóminum.
Ant. Beátus Lauréntius Christi Martyr triúmphat coronátus in cælis: * Veníte, adorémus Dóminum.
Veníte, exsultémus Dómino, iubilémus Deo, salutári nostro: præoccupémus fáciem eius in confessióne, et in psalmis iubilémus ei.
Ant. Beátus Lauréntius Christi Martyr triúmphat coronátus in cælis: * Veníte, adorémus Dóminum.
Quóniam Deus magnus Dóminus, et Rex magnus super omnes deos, quóniam non repéllet Dóminus plebem suam: quia in manu eius sunt omnes fines terræ, et altitúdines móntium ipse cónspicit.
Ant. Veníte, adorémus Dóminum.
Quóniam ipsíus est mare, et ipse fecit illud, et áridam fundavérunt manus eius (genuflectitur) veníte, adorémus, et procidámus ante Deum: plorémus coram Dómino, qui fecit nos, quia ipse est Dóminus, Deus noster; nos autem pópulus eius, et oves páscuæ eius.
Ant. Beátus Lauréntius Christi Martyr triúmphat coronátus in cælis: * Veníte, adorémus Dóminum.
Hódie, si vocem eius audiéritis, nolíte obduráre corda vestra, sicut in exacerbatióne secúndum diem tentatiónis in desérto: ubi tentavérunt me patres vestri, probavérunt et vidérunt ópera mea.
Ant. Veníte, adorémus Dóminum.
Quadragínta annis próximus fui generatióni huic, et dixi; Semper hi errant corde, ipsi vero non cognovérunt vias meas: quibus iurávi in ira mea; Si introíbunt in réquiem meam.
Ant. Beátus Lauréntius Christi Martyr triúmphat coronátus in cælis: * Veníte, adorémus Dóminum.
V. Glória Patri, et Fílio, * et Spirítui Sancto.
R. Sicut erat in princípio, et nunc, et semper, * et in sǽcula sæculórum. Amen.
Ant. Veníte, adorémus Dóminum.
Ant. Beátus Lauréntius Christi Martyr triúmphat coronátus in cælis: * Veníte, adorémus Dóminum.
Invitatorio {Antífona del Propio de los Santos}
Ant. El bienaventurado Lorenzo, mártir de Cristo, triunfa coronado en el cielo: * Venid, adoremos al Señor.
Ant. El bienaventurado Lorenzo, mártir de Cristo, triunfa coronado en el cielo: * Venid, adoremos al Señor.
Venid, regocijémonos en el Señor; cantemos con júbilo las alabanzas de Dios, Salvador nuestro. Corramos a presentarnos ante su acatamiento, dándole gracias, y entonándole himnos con júbilo.
Ant. El bienaventurado Lorenzo, mártir de Cristo, triunfa coronado en el cielo: * Venid, adoremos al Señor.
Porque el Señor es el Dios grande, y un rey más grande que todos los dioses. Porque en su mano tiene toda la extensión de la tierra, y suyos son los más encumbrados montes.
Ant. Venid, adoremos al Señor.
Suyo es el mar, y obra es de sus manos: y hechura de sus manos es la tierra. (de rodillas) Venid, pues, adorémosle, postrémonos: derramando lágrimas en la presencia del Señor que nos ha creado: Pues Él es el Señor Dios nuestro: y nosotros el pueblo a quien Él apacienta, y ovejas de su grey.
Ant. El bienaventurado Lorenzo, mártir de Cristo, triunfa coronado en el cielo: * Venid, adoremos al Señor.
Hoy mismo, si oyereis su voz, guardaos de endurecer vuestros corazones, Como sucedió, dice el Señor, cuando provocaron mi ira, poniéndome a prueba en el desierto, en donde vuestros padres me tentaron, me probaron, y vieron mis obras.
Ant. Venid, adoremos al Señor.
Por espacio de cuarenta años estuve irritado contra esta generación, y dije: Siempre está descarriado el corazón de este pueblo. Ellos no conocieron mis caminos; por lo que juré airado que no entrarían en mi reposo.
Ant. El bienaventurado Lorenzo, mártir de Cristo, triunfa coronado en el cielo: * Venid, adoremos al Señor.
V. Gloria al Padre, al Hijo, * y al Espíritu Santo.
R. Como era en el principio, ahora y siempre, * por los siglos de los siglos. Amén.
Ant. Venid, adoremos al Señor.
Ant. El bienaventurado Lorenzo, mártir de Cristo, triunfa coronado en el cielo: * Venid, adoremos al Señor.
Hymnus {ex Commune aut Festo}
Deus tuórum mílitum
Sors, et córona, prǽmium,
Laudes canéntes Mártyris
Absólve nexu críminis.

Hic nempe mundi gáudia,
Et blanda fraudum pábula
Imbúta felle députans,
Pervénit ad cæléstia.

Pœnas cucúrrit fórtiter,
Et sústulit viríliter,
Fundénsque pro te sánguinem,
Ætérna dona póssidet.

Ob hoc precátu súpplici
Te póscimus, piíssime;
In hoc triúmpho Mártyris
Dimítte noxam sérvulis.

* Laus et perénnis glória
Patri sit, atque Fílio,
Sancto simul Paráclito,
In sempitérna sǽcula.
Amen.
Himno {del Común o de la Fiesta}
¡Oh Dios, herencia, corona y recompensa
de tus soldados!, líbranos de las cadenas
de las culpas a los que cantamos
las alabanzas de este mártir.

Porque, reputando llenos de hiel
los goces del mundo y los dulces
atractivos de los placeres,
alcanzó los gozos celestiales.

Corrió intrépido al suplicio,
y lo soportó con entereza,
y derramando por ti su sangre,
goza ya de los bienes eternos.

Por esto, ¡oh Señor clementísimo!,
te pedimos, con ruegos incesantes,
que perdones las culpas a tus siervos
en el día del triunfo de este mártir.

* Alabanza y gloria perenne
sea dada al Padre, y al Hijo,
y al Paráclito Santo,
por los siglos sempiternos.
Amén.
Psalmi cum lectionibus {Antiphonæ et Psalmi ex Proprio Sanctorum}
Nocturn I.
Ant. Quo progréderis * sine fílio, pater? quo, sacérdos sancte, sine minístro próperas?
Psalmus 1 [1]
1:1 Beátus vir, qui non ábiit in consílio impiórum, et in via peccatórum non stetit, * et in cáthedra pestiléntiæ non sedit:
1:2 Sed in lege Dómini volúntas eius, * et in lege eius meditábitur die ac nocte.
1:3 Et erit tamquam lignum, quod plantátum est secus decúrsus aquárum, * quod fructum suum dabit in témpore suo:
1:3 Et fólium eius non défluet: * et ómnia quæcúmque fáciet, prosperabúntur.
1:4 Non sic ímpii, non sic: * sed tamquam pulvis, quem proícit ventus a fácie terræ.
1:5 Ídeo non resúrgent ímpii in iudício: * neque peccatóres in concílio iustórum.
1:6 Quóniam novit Dóminus viam iustórum: * et iter impiórum períbit.
V. Glória Patri, et Fílio, * et Spirítui Sancto.
R. Sicut erat in princípio, et nunc, et semper, * et in sǽcula sæculórum. Amen.

Ant. Quo progréderis sine fílio, pater? quo, sacérdos sancte, sine minístro próperas?
Salmos con lecturas {Antífonas y salmos del Propio de los Santos}
Nocturn I.
Ant. ¿Adónde vas, * oh padre, sin tu hijo? Oh sacerdote santo ¿adónde acudes presuroso sin tu ministro?
Salmo 1 [1]
1:1 Dichoso aquel varón que no se deja llevar de los consejos de los malos, ni se detiene en el camino de los pecadores, * ni se asienta en la cátedra pestilente de los libertinos;
1:2 Sino que tiene puesta toda su voluntad en la ley del Señor, * y está meditando en ella día y noche.
1:3 Él será como el árbol plantado junto a las corrientes de las aguas, * el cual dará su fruto en el debido tiempo,
1:3 Y cuya hoja no caerá nunca; * y cuanto él hiciere tendrá próspero efecto.
1:4 No así los impíos, no así; * sino que serán como el tamo o polvo que el viento arroja de la superficie de la tierra.
1:5 Por tanto, no prevalecerán los impíos en el juicio; * ni los pecadores estarán en la asamblea de los justos.
1:6 Porque conoce el Señor y premia el proceder de los justos; * mas la senda de los impíos terminará en la perdición.
V. Gloria al Padre, al Hijo, * y al Espíritu Santo.
R. Como era en el principio, ahora y siempre, * por los siglos de los siglos. Amén.

Ant. ¿Adónde vas, oh padre, sin tu hijo? Oh sacerdote santo ¿adónde acudes presuroso sin tu ministro?
Ant. Noli me derelínquere, * pater sancte, quia thesáuros tuos iam expéndi, quos tradidísti mihi.
Psalmus 2 [2]
2:1 Quare fremuérunt gentes: * et pópuli meditáti sunt inánia?
2:2 Astitérunt reges terræ, et príncipes convenérunt in unum * advérsus Dóminum, et advérsus Christum eius.
2:3 Dirumpámus víncula eórum: * et proiciámus a nobis iugum ipsórum.
2:4 Qui hábitat in cælis, irridébit eos: * et Dóminus subsannábit eos.
2:5 Tunc loquétur ad eos in ira sua, * et in furóre suo conturbábit eos.
2:6 Ego autem constitútus sum Rex ab eo super Sion montem sanctum eius, * prǽdicans præcéptum eius.
2:7 Dóminus dixit ad me: * Fílius meus es tu, ego hódie génui te.
2:8 Póstula a me, et dabo tibi gentes hereditátem tuam, * et possessiónem tuam términos terræ.
2:9 Reges eos in virga férrea, * et tamquam vas fíguli confrínges eos.
2:10 Et nunc, reges, intellégite: * erudímini, qui iudicátis terram.
2:11 Servíte Dómino in timóre: * et exsultáte ei cum tremóre.
2:12 Apprehéndite disciplínam, nequándo irascátur Dóminus, * et pereátis de via iusta.
2:13 Cum exárserit in brevi ira eius: * beáti omnes qui confídunt in eo.
V. Glória Patri, et Fílio, * et Spirítui Sancto.
R. Sicut erat in princípio, et nunc, et semper, * et in sǽcula sæculórum. Amen.

Ant. Noli me derelínquere, pater sancte, quia thesáuros tuos iam expéndi, quos tradidísti mihi.
Ant. No me abandones, * oh padre santo, porque ya he distribuido los tesoros que me confiaste.
Salmo 2 [2]
2:1 ¿Por qué causa se han embravecido tanto las naciones, * y los pueblos maquinan vanos proyectos?
2:2 Se han coligado los reyes de la tierra; y se han confederado los príncipes * contra el Señor, y contra su Cristo.
2:3 Rompamos, dijeron, sus ataduras, * y sacudamos lejos de nosotros su yugo.
2:4 Mas aquel que reside en los cielos se burlará de ellos; * se mofará de ellos el Señor.
2:5 Entonces les hablará Él en su indignación * y los llenará de terror con su saña.
2:6 Mas yo he sido por Él constituido rey sobre Sion, su santo monte, * para predicar su ley.
2:7 A mí me dijo el Señor: * Tú eres mi Hijo; Yo te engendré hoy.
2:8 Pídeme, y te daré las naciones en herencia tuya, * y extenderé tu dominio hasta los extremos de la tierra.
2:9 Los regirás con cetro de hierro; * y si te resisten, los desmenuzarás como un vaso de barro.
2:10 Ahora pues, ¡oh reyes!, entendedlo: * Sed instruidos vosotros los que juzgáis la tierra.
2:11 Servid al Señor con temor, * y regocijaos en Él, poseídos siempre de un temblor santo.
2:12 Abrazad la buena doctrina; no sea que al fin se irrite el Señor, * y perezcáis descarriados de la senda de la justicia.
2:13 Porque cuando de aquí a poco se inflamare su ira, * bienaventurados todos aquellos que ponen en Él su confianza.
V. Gloria al Padre, al Hijo, * y al Espíritu Santo.
R. Como era en el principio, ahora y siempre, * por los siglos de los siglos. Amén.

Ant. No me abandones, oh padre santo, porque ya he distribuido los tesoros que me confiaste.
Ant. Non ego te désero, * fili, neque derelínquo; sed maióra tibi debéntur pro Christi fide certámina.
Psalmus 3 [3]
3:2 Dómine, quid multiplicáti sunt qui tríbulant me? * multi insúrgunt advérsum me.
3:3 Multi dicunt ánimæ meæ: * Non est salus ipsi in Deo eius.
3:4 Tu autem, Dómine, suscéptor meus es, * glória mea, et exáltans caput meum.
3:5 Voce mea ad Dóminum clamávi: * et exaudívit me de monte sancto suo.
3:6 Ego dormívi, et soporátus sum: * et exsurréxi, quia Dóminus suscépit me.
3:7 Non timébo míllia pópuli circumdántis me: * exsúrge, Dómine, salvum me fac, Deus meus.
3:8 Quóniam tu percussísti omnes adversántes mihi sine causa: * dentes peccatórum contrivísti.
3:9 Dómini est salus: * et super pópulum tuum benedíctio tua.
V. Glória Patri, et Fílio, * et Spirítui Sancto.
R. Sicut erat in princípio, et nunc, et semper, * et in sǽcula sæculórum. Amen.

Ant. Non ego te désero, fili, neque derelínquo; sed maióra tibi debéntur pro Christi fide certámina.
Ant. Hijo mío, no te dejo * ni te abandono: sino que te esperan mayores combates por la fe de Cristo.
Salmo 3 [3]
3:2 ¡Ah, Señor! ¿Cómo es que se han aumentado tanto mis perseguidores? * Son muchísimos los que se han rebelado contra mí.
3:3 Muchos dicen de mí: * Ya no tiene que esperar de su Dios salvación.
3:4 Pero Tú, ¡oh Señor!, Tú eres mi protector, * mi gloria, y el que me hace levantar cabeza.
3:5 A voces clamé al Señor, * y Él me oyó benigno desde su santo monte.
3:6 Yo me dormí, y me entregué a un profundo sueño; * y me levanté, porque el Señor me tomó bajo su amparo.
3:7 No temeré, pues, a ese innumerable gentío que me tiene cercado; * levántate, ¡oh Señor!, sálvame Tú, Dios mío.
3:8 Pues Tú has castigado a todos los que sin razón me hacen guerra; * les has quebrado los dientes a los pecadores.
3:9 Del Señor nos viene la salvación; * y Tú, oh Dios mío, bendecirás a tu pueblo.
V. Gloria al Padre, al Hijo, * y al Espíritu Santo.
R. Como era en el principio, ahora y siempre, * por los siglos de los siglos. Amén.

Ant. Hijo mío, no te dejo ni te abandono: sino que te esperan mayores combates por la fe de Cristo.
V. Glória et honóre coronásti eum, Dómine.
R. Et constituísti eum super ópera mánuum tuarum.
V. Le coronaste, Señor, de gloria y honor.
R. Y le constituiste sobre las obras de tus manos.
Pater noster, qui es in cælis, sanctificétur nomen tuum: advéniat regnum tuum: fiat volúntas tua, sicut in cælo et in terra. Panem nostrum cotidiánum da nobis hódie: et dimítte nobis débita nostra, sicut et nos dimíttimus debitóribus nostris:
V. Et ne nos indúcas in tentatiónem:
R. Sed líbera nos a malo.
Absolutio. Exáudi, Dómine Iesu Christe, preces servórum tuórum, et miserére nobis: Qui cum Patre et Spíritu Sancto vivis et regnas in sǽcula sæculórum. Amen.
Padre nuestro, que estás en los cielos, santificado sea tu nombre, venga a nosotros tu reino, hágase tu voluntad así en la tierra como en el cielo. El pan nuestro de cada día dánosle hoy; perdónanos nuestras deudas, así como nosotros perdonamos a nuestros deudores:
V. No nos dejes caer en tentación:
R. Mas líbranos del mal.
Absolución. Señor Jesucristo, escucha las súplicas de tus siervos y ten misericordia de nosotros, Tú que vives y reinas con el Padre y el Espíritu Santo por los siglos de los siglos. Amén.

V. Iube, Dómine, benedícere.
Benedictio. Benedictióne perpétua benedícat nos Pater ætérnus. Amen.

Lectio 1
De libro Ecclesiástici
Sir 51:1-7
1 Confitébor tibi, Dómine, Rex, et collaudábo te Deum Salvatórem meum.
2 Confitébor nómini tuo: quóniam adiútor et protéctor factus es mihi,
3 Et liberásti corpus meum a perditióne, a láqueo linguæ iníquæ et a lábiis operántium mendácium, et in conspéctu astántium factus es mihi adiútor.
4 Et liberásti me secúndum multitúdinem misericórdiæ nóminis tui a rugiéntibus, præparátis ad escam:
5 De mánibus quæréntium ánimam meam, et de portis tribulatiónum, quæ circumdedérunt me;
6 A pressúra flammæ, quæ circúmdedit me, et in médio ignis non sum æstuáta;
7 De altitúdine ventris ínferi, et a lingua coinquináta, et a verbo mendácii, a rege iníquo, et a lingua iniústa.
V. Tu autem, Dómine, miserére nobis.
R. Deo grátias.

R. Levíta Lauréntius bonum opus operátus est, qui per signum crucis cæcos illuminávit,
* Et thesáuros Ecclésiæ dedit paupéribus.
V. Dispérsit, dedit paupéribus: iustítia eius manet in sǽculum sǽculi.
R. Et thesáuros Ecclésiæ dedit paupéribus.

V. Dígnate, Señor, dar tu bendición.
Bendición. El Padre Eterno nos bendiga con su continua bendición. Amén.

Lectura 1
Del Libro del Eclesiástico
Sir 51, 1-7
1 Te doy gracias, Señor y Rey mío; te alabaré, Dios de mi salud.
2 Y confesaré tu nombre, porque has sido mi protector y mi socorro y libraste mi cuerpo de la muerte, y mi pie del poder del sepulcro.
3 Me libraste de la maledicencia pública, y del azote de la lengua calumniosa, y contra mis adversarios fuiste mi socorro.
4 Me libraste, por tu misericordia, del rechinamiento de los preparados a devorarme,
5 Del poder de los que atentaban contra mi vida, de muchas tribulaciones que me acosaban,
6 De la asfixia de las llamas que me envolvían, y en medio del fuego no me quemé; y del profundo seno del sepulcro,
7 De la lengua malvada, de los discursos embusteros, de las saetas de la lengua mentirosa.
V. Tú, Señor, ten piedad de nosotros.
R. Demos gracias a Dios.

R. Bien obró el Levita Lorenzo al devolver, con la señal de la cruz, la vista a los ciegos,
* Y al repartir los tesoros de la Iglesia entre los pobres.
V. Derramó abundantemente sus bienes entre los pobres; su justicia permanece eternamente.
R. Y al repartir los tesoros de la Iglesia entre los pobres.
V. Iube, Dómine, benedícere.
Benedictio. Unigénitus Dei Fílius nos benedícere et adiuváre dignétur. Amen.

Lectio 2
Sir 51:8-13
8 Laudábit usque ad mortem ánima mea Dóminum,
9 Et vita mea appropínquans erat in inférno deórsum.
10 Circumdedérunt me úndique, et non erat qui adiuváret. Respíciens eram ad adiutórium hóminum, et non erat.
11 Memorátus sum misericórdiæ tuæ, Dómine, et operatiónis tuæ, quæ a sǽculo sunt:
12 Quóniam éruis sustinéntes te, Dómine, et líberas eos de mánibus géntium.
13 Exaltásti super terram habitatiónem meam, et pro morte defluénte deprecátus sum.
V. Tu autem, Dómine, miserére nobis.
R. Deo grátias.

R. Puer meus, noli timére, quia ego tecum sum, dicit Dóminus:
* Si transíeris per ignem, flamma non nocébit tibi, et odor ignis non erit in te.
V. Liberábo te de manu pessimórum et éruam te de manu fórtium.
R. Si transíeris per ignem, flamma non nocébit tibi, et odor ignis non erit in te.
V. Dígnate, Señor, dar tu bendición.
Bendición. El Hijo único de Dios nos bendiga y nos ayude. Amén.

Lectura 2
Sir 51, 8-13
8 Mi alma alabará al Señor hasta la muerte.
9 Pues mi vida estuvo a punto de caer en el infierno.
10 Me cercaron por todas partes, y no había quien me prestase socorro; volvía los ojos en busca del amparo de los hombres; pero fue en vano.
11 Me acordé, ¡oh Señor!, de tu misericordia desde el principio;
12 Y de cómo salvas, Señor, a los que en ti esperan, y los libras de las naciones enemigas.
13 Tú ensalzaste mi morada sobre la tierra, y yo te supliqué que me librases de la muerte, que todo lo disuelve.
V. Tú, Señor, ten piedad de nosotros.
R. Demos gracias a Dios.

R. No temas, hijo mío, porque Yo estoy contigo, dice el Señor:
* Cuando anduvieres en medio del fuego no te quemarás, ni la llama tendrá ardor para ti.
V. Yo te libraré de la mano de los malvados, y te arrancaré a la mano de los poderosos.
R. Cuando anduvieres en medio del fuego no te quemarás, ni la llama tendrá ardor para ti.
V. Iube, Dómine, benedícere.
Benedictio. Spíritus Sancti grátia illúminet sensus et corda nostra. Amen.

Lectio 3
Sir 51:14-17
14 Invocávi Dóminum, Patrem Dómini mei, ut non derelínquat me in die tribulatiónis meæ, et in témpore superbórum, sine adiutório.
15 Laudábo nomen tuum assídue, et collaudábo illud in confessióne, et exaudíta est orátio mea.
16 Et liberásti me de perditióne, et eripuísti me de témpore iníquo.
17 Proptérea confitebor, et laudem dicam tibi, et benedícam nómini Dómini.
V. Tu autem, Dómine, miserére nobis.
R. Deo grátias.

R. Strinxérunt córporis membra pósita super cratículam: ministrántibus prunas insúltat Levíta Christi:
* Beáte Laurénti, Martyr Christi, intercéde pro nobis.
V. Mea nox obscúrum non habet, sed ómnia in luce claréscunt.
R. Beáte Laurénti, Martyr Christi, intercéde pro nobis.
V. Glória Patri, et Fílio, * et Spirítui Sancto.
R. Beáte Laurénti, Martyr Christi, intercéde pro nobis.
V. Dígnate, Señor, dar tu bendición.
Bendición. La gracia del Espíritu Santo ilumine nuestros sentidos y corazones. Amén

Lectura 3
Sir 51, 14-17
14 Clamé al Señor Altísimo: Señor, Tú eres mi Padre, el campeón de mi salud; no me abandones en el día de la tribulación, en el día de la ruina y de la devastación.
15 Alabaré continuamente tu nombre y en mi acción de gracias te cantaré.
16 Escuchó el Señor mi oración, me salvó de la ruina y me sacó de todo mal.
17 Por esto te daré gracias y te alabaré, y bendeciré el nombre del Señor.
V. Tú, Señor, ten piedad de nosotros.
R. Demos gracias a Dios.

R. Ataron los miembros de su cuerpo a unas parrillas: mas el Levita de Cristo se burlaba de los que iban atizando el fuego:
* Oh bienaventurado Lorenzo, mártir de Cristo, intercede por nosotros.
V. Mi noche no tiene tinieblas, sino que todo se muestra en ella resplandeciente.
R. Oh bienaventurado Lorenzo, mártir de Cristo, intercede por nosotros.
V. Gloria al Padre, al Hijo, * y al Espíritu Santo.
R. Oh bienaventurado Lorenzo, mártir de Cristo, intercede por nosotros.
Nocturn II.
Ant. Beátus Lauréntius * orábat, dicens: Dómine Iesu Christe, Deus de Deo, miserére mihi servo tuo.
Psalmus 4 [4]
4:2 Cum invocárem exaudívit me Deus iustítiæ meæ: * in tribulatióne dilatásti mihi.
4:2 Miserére mei, * et exáudi oratiónem meam.
4:3 Fílii hóminum, úsquequo gravi corde? * ut quid dilígitis vanitátem, et quǽritis mendácium?
4:4 Et scitóte quóniam mirificávit Dóminus sanctum suum: * Dóminus exáudiet me cum clamávero ad eum.
4:5 Irascímini, et nolíte peccáre: * quæ dícitis in córdibus vestris, in cubílibus vestris compungímini.
4:6 Sacrificáte sacrifícium iustítiæ, et speráte in Dómino. * Multi dicunt: Quis osténdit nobis bona?
4:7 Signátum est super nos lumen vultus tui, Dómine: * dedísti lætítiam in corde meo.
4:8 A fructu fruménti, vini, et ólei sui * multiplicáti sunt.
4:9 In pace in idípsum * dórmiam, et requiéscam;
4:10 Quóniam tu, Dómine, singuláriter in spe * constituísti me.
V. Glória Patri, et Fílio, * et Spirítui Sancto.
R. Sicut erat in princípio, et nunc, et semper, * et in sǽcula sæculórum. Amen.

Ant. Beátus Lauréntius orábat, dicens: Dómine Iesu Christe, Deus de Deo, miserére mihi servo tuo.
Nocturn II.
Ant. El bienaventurado Lorenzo * oraba, diciendo: oh Señor Jesucristo, Dios de Dios, ten misericordia de mí, siervo tuyo.
Salmo 4 [4]
4:2 Escúchame cuando te invoco, Dios, defensor mío; * Tú que en el aprieto me diste anchura,
4:2 Ten piedad de mí * y escucha mi oración.
4:3 Y vosotros, ¿hasta cuándo ultrajaréis mi honor, * amaréis la falsedad y buscaréis el engaño?
4:4 Sabedlo: el Señor hizo milagros en mi favor, * y el Señor me escuchará cuando lo invoque.
4:5 Temblad y no pequéis, * reflexionad en el silencio de vuestro lecho;
4:6 Ofreced sacrificios legítimos y confiad en el Señor. * Hay muchos que dicen: «¿Quién nos hará ver la dicha,
4:7 Si la luz de tu rostro ha huido de nosotros?» * Pero Tú, Señor, has puesto en mi corazón más alegría
4:8 Que si abundara * en trigo y en vino.
4:9 En paz me acuesto * y en seguida me duermo,
4:10 Porque Tú sólo, Señor, * me haces vivir tranquilo.
V. Gloria al Padre, al Hijo, * y al Espíritu Santo.
R. Como era en el principio, ahora y siempre, * por los siglos de los siglos. Amén.

Ant. El bienaventurado Lorenzo oraba, diciendo: oh Señor Jesucristo, Dios de Dios, ten misericordia de mí, siervo tuyo.
Ant. Dixit Románus * ad beátum Lauréntium: Vídeo ante te iúvenem pulchérrimum, festína me baptizáre.
Psalmus 5 [5]
5:2 Verba mea áuribus pércipe, Dómine, * intéllege clamórem meum.
5:3 Inténde voci oratiónis meæ, * Rex meus et Deus meus.
5:4 Quóniam ad te orábo: * Dómine, mane exáudies vocem meam.
5:5 Mane astábo tibi et vidébo: * quóniam non Deus volens iniquitátem tu es.
5:6 Neque habitábit iuxta te malígnus: * neque permanébunt iniústi ante óculos tuos.
5:7 Odísti omnes, qui operántur iniquitátem: * perdes omnes, qui loquúntur mendácium.
5:7 Virum sánguinum et dolósum abominábitur Dóminus: * ego autem in multitúdine misericórdiæ tuæ.
5:8 Introíbo in domum tuam: * adorábo ad templum sanctum tuum in timóre tuo.
5:9 Dómine, deduc me in iustítia tua: * propter inimícos meos dírige in conspéctu tuo viam meam.
5:10 Quóniam non est in ore eórum véritas: * cor eórum vanum est.
5:11 Sepúlcrum patens est guttur eórum, linguis suis dolóse agébant, * iúdica illos, Deus.
5:11 Décidant a cogitatiónibus suis, secúndum multitúdinem impietátum eórum expélle eos, * quóniam irritavérunt te, Dómine.
5:12 Et læténtur omnes, qui sperant in te, * in ætérnum exsultábunt: et habitábis in eis.
5:12 Et gloriabúntur in te omnes, qui díligunt nomen tuum, * quóniam tu benedíces iusto.
5:13 Dómine, ut scuto bonæ voluntátis tuæ * coronásti nos.
V. Glória Patri, et Fílio, * et Spirítui Sancto.
R. Sicut erat in princípio, et nunc, et semper, * et in sǽcula sæculórum. Amen.

Ant. Dixit Románus ad beátum Lauréntium: Vídeo ante te iúvenem pulchérrimum, festína me baptizáre.
Ant. Dijo Romano * al bienaventurado Lorenzo: Veo ante ti un joven hermosísimo; apresúrate a bautizarme.
Salmo 5 [5]
5:2 Señor, escucha mis palabras, * atiende a mis gemidos,
5:3 Haz caso de mis gritos de auxilio, * Rey mío y Dios mío.
5:4 A ti te suplico, * Señor; por la mañana escucharás mi voz,
5:5 Por la mañana te expongo mi causa, y me quedo aguardando. * Tú no eres un Dios que ame la maldad,
5:6 Ni el malvado es tu huésped, * ni el arrogante se mantiene en tu presencia.
5:7 Detestas a los malhechores, * destruyes a los mentirosos;
5:7 Al hombre sanguinario y traicionero lo aborrece el Señor. * Pero yo, por tu gran bondad,
5:8 Entraré en tu casa, * me postraré ante tu templo santo con toda reverencia.
5:9 Señor, guíame con tu justicia, * porque tengo enemigos; alláname tu camino.
5:10 En su boca no hay sinceridad, * su corazón es perverso;
5:11 Su garganta es un sepulcro abierto, mientras halagan con la lengua. * Castígalos, ¡oh Dios!:
5:11 Que fracasen sus planes; expúlsalos por sus muchos crímenes, * porque se rebelan contra ti.
5:12 Que se alegren los que se acogen a ti, * con júbilo eterno; protégelos,
5:12 Para que se llenen de gozo los que aman tu nombre, * porque Tú, Señor, bendices al justo,
5:13 Y como un escudo * lo rodea tu favor.
V. Gloria al Padre, al Hijo, * y al Espíritu Santo.
R. Como era en el principio, ahora y siempre, * por los siglos de los siglos. Amén.

Ant. Dijo Romano al bienaventurado Lorenzo: Veo ante ti un joven hermosísimo; apresúrate a bautizarme.
Ant. Beátus Lauréntius * dixit: Mea nox obscúrum non habet, sed ómnia in luce claréscunt.
Psalmus 8 [6]
8:2 Dómine, Dóminus noster, * quam admirábile est nomen tuum in univérsa terra!
8:2 Quóniam eleváta est magnificéntia tua, * super cælos.
8:3 Ex ore infántium et lacténtium perfecísti laudem propter inimícos tuos, * ut déstruas inimícum et ultórem.
8:4 Quóniam vidébo cælos tuos, ópera digitórum tuórum: * lunam et stellas, quæ tu fundásti.
8:5 Quid est homo quod memor es eius? * aut fílius hóminis, quóniam vísitas eum?
8:6 Minuísti eum paulo minus ab Ángelis, glória et honóre coronásti eum: * et constituísti eum super ópera mánuum tuárum.
8:8 Ómnia subiecísti sub pédibus eius, * oves et boves univérsas: ínsuper et pécora campi.
8:9 Vólucres cæli, et pisces maris, * qui perámbulant sémitas maris.
8:10 Dómine, Dóminus noster, * quam admirábile est nomen tuum in univérsa terra!
V. Glória Patri, et Fílio, * et Spirítui Sancto.
R. Sicut erat in princípio, et nunc, et semper, * et in sǽcula sæculórum. Amen.

Ant. Beátus Lauréntius dixit: Mea nox obscúrum non habet, sed ómnia in luce claréscunt.
Ant. El bienaventurado Lorenzo * dijo: Mi noche no tiene tinieblas, sino que todo en ella se muestra resplandeciente.
Salmo 8 [6]
8:2 ¡Oh Señor, soberano dueño nuestro, * cuán admirable es tu santo Nombre en toda la tierra!
8:2 Porque tu majestad se ve ensalzada * sobre los cielos.
8:3 De la boca de los niños y de los que están aún pendientes del pecho de sus madres, hiciste Tú salir perfecta alabanza, por razón de tus enemigos, * para destruir al enemigo y al vengativo.
8:4 Yo contemplo tus cielos, obra de tus dedos, * la luna y las estrellas que Tú creaste,
8:5 Y exclamo: ¿Qué es el hombre, para que Tú te acuerdes de él? * ¿O qué es el hijo del hombre, para que vengas a visitarlo?
8:6 Lo hiciste un poco inferior a los ángeles, lo coronaste de gloria y de honor, * y le has dado el mando sobre las obras de tus manos.
8:8 Todas ellas las pusiste a sus pies; * todas las ovejas y bueyes, y aun las bestias del campo;
8:9 Las aves del cielo, y los peces del mar * que hienden sus olas.
8:10 ¡Oh Señor, soberano dueño nuestro, * cuán admirable es tu Nombre en toda la redondez de la tierra!
V. Gloria al Padre, al Hijo, * y al Espíritu Santo.
R. Como era en el principio, ahora y siempre, * por los siglos de los siglos. Amén.

Ant. El bienaventurado Lorenzo dijo: Mi noche no tiene tinieblas, sino que todo en ella se muestra resplandeciente.
V. Posuísti, Dómine, super caput eius.
R. Corónam de lápide pretióso.
V. Pusiste, Señor, sobre su cabeza.
R. Una corona de piedras preciosas.
Pater noster, qui es in cælis, sanctificétur nomen tuum: advéniat regnum tuum: fiat volúntas tua, sicut in cælo et in terra. Panem nostrum cotidiánum da nobis hódie: et dimítte nobis débita nostra, sicut et nos dimíttimus debitóribus nostris:
V. Et ne nos indúcas in tentatiónem:
R. Sed líbera nos a malo.
Absolutio. Ipsíus píetas et misericórdia nos ádiuvet, qui cum Patre et Spíritu Sancto vivit et regnat in sǽcula sæculórum. Amen.
Padre nuestro, que estás en los cielos, santificado sea tu nombre, venga a nosotros tu reino, hágase tu voluntad así en la tierra como en el cielo. El pan nuestro de cada día dánosle hoy; perdónanos nuestras deudas, así como nosotros perdonamos a nuestros deudores:
V. No nos dejes caer en tentación:
R. Mas líbranos del mal.
Absolución. Que nos auxilie la clemencia y misericordia de aquel que vive y reina con el Padre y el Espíritu Santo por los siglos de los siglos. Amén.

V. Iube, Dómine, benedícere.
Benedictio. Deus Pater omnípotens sit nobis propítius et clemens. Amen.

Lectio 4
Sermo sancti Leónis Papæ
In Natali S. Laurentii, post initium
Cum furor gentílium potestátum in electíssima quæque Christi membra sævíret, ac præcípue eos qui órdinis erant sacerdotális impéteret, in levítam Lauréntium, qui non solum ministério sacramentórum sed étiam dispensatióne ecclesiásticæ substántiæ præeminébat, ímpius persecútor efférbuit, dúplicem sibi prædam de uníus viri comprehensióne promíttens; quem, si fecísset sacræ pecúniæ traditórem, fáceret étiam veræ religiónis exsórtem. Armátur itaque gémina face homo pecúniæ cúpidus et veritátis inimícus: avarítia, ut rápiat aurum; impietáte, ut áuferat Christum. Póstulat sibi ab immaculáto sacrárii prǽsule opes ecclesiásticas, quibus avidíssimus inhiábat, inférri. Cui levíta castíssimus, ubi eas repósitas habéret osténdens, numerosíssimos sanctórum páuperum óbtulit greges, in quorum victu atque vestítu inamissíbiles condíderat facultátes, quæ tanto intégrius erant salvæ, quanto sánctius probabántur expénsæ.
V. Tu autem, Dómine, miserére nobis.
R. Deo grátias.

R. Quo progréderis sine fílio, pater? quo, sacérdos sancte, sine diácono próperas?
* Tu nunquam sine minístro sacrifícium offérre consuéveras.
V. Quid ergo in me displícuit paternitáti tuæ? numquid degénerem me probásti? Experíre utrum idóneum minístrum elégeris, cui commisísti Domínici sánguinis dispensatiónem.
R. Tu nunquam sine minístro sacrifícium offérre consuéveras.

V. Dígnate, Señor, dar tu bendición.
Bendición. Dios Padre todopoderoso tenga piedad y misericordia de nosotros. Amén.

Lectura 4
Sermón de San León, Papa:
Sobre San Lorenzo
En los días en que las autoridades gentiles perseguían con furor a lo más escogido entre los miembros de Cristo, con preferencia al orden sacerdotal, el impío perseguidor fijó sus iras en el diácono Lorenzo, destinado al sagrado ministerio y a la administración del tesoro de la Iglesia. De la captura de un solo hombre, prometíase doble presa: el tesoro sagrado y la apostasía de la verdadera religión de aquel que lo entregaría. Se presentó este hombre ávido de riquezas y enemigo de la verdad armado de dos antorchas: su avaricia, para arrebatar a Lorenzo el oro de la Iglesia, y su impiedad, para arrebatarle a Cristo. Pide a aquel custodio del santuario que le entregue las riquezas de la Iglesia a que aspira su codicia. Pero el castísimo diácono le mostró dónde las había depositado, y le presenta la multitud de los pobres siervos de Dios, en cuya alimentación y vestido había puesto unas riquezas inamisibles, que estaban tanto más a salvo e íntegras, cuanto más santamente habían sido invertidas.
V. Tú, Señor, ten piedad de nosotros.
R. Demos gracias a Dios.

R. ¿Adónde vais, oh padre, sin vuestro hijo? Oh sacerdote santo, ¿adónde acudís presuroso sin vuestro diácono?
* Nunca acostumbrabais celebrar el sacrificio sin ministro.
V. ¿En qué he desagradado a vuestra paternidad? ¿Me habéis encontrado indigno? Probad si el ministro a quien habéis escogido es digno de confiarle la dispensación de la sangre del Señor.
R. Nunca acostumbrabais celebrar el sacrificio sin ministro.
V. Iube, Dómine, benedícere.
Benedictio. Christus perpétuæ det nobis gáudia vitæ. Amen.

Lectio 5
Fremit ergo prædo frustrátus, et in ódium religiónis, quæ talem divitiárum usum instituísset, ardéscens, direptiónem thesáuri potióris aggréditur, apud quem nullam denariórum substántiam reperísset; ut illud depósitum, quo sacrátius erat dives, auférret. Renuntiáre Christo Lauréntium iubet, et solidíssimam illam levítici ánimi fortitúdinem diris parat urgére supplíciis; quorum ubi prima nil óbtinent, vehementióra succédunt. Láceros artus et multa vérberum sectióne conscissos subiécto prǽcipit igne torréri; ut per cratem férream, quæ iam de fervóre contínuo vim in se habéret uréndi, conversórum altérna mutatióne membrórum, fíeret cruciátus veheméntior et pœna prodúctior.
V. Tu autem, Dómine, miserére nobis.
R. Deo grátias.

R. Noli me derelínquere, pater sancte, quia thesáuros tuos iam expéndi.
* Non ego te désero, fili, neque derelínquo; sed maióra tibi debéntur pro fide Christi certámina.
V. Nos quasi senes levióris pugnæ cursum recípimus, te autem quasi iúvenem manet gloriósior de tyránno triúmphus: post tríduum me sequéris sacerdótem levíta.
R. Non ego te désero, fili, neque derelínquo; sed maióra tibi debéntur pro fide Christi certámina.
V. Dígnate, Señor, dar tu bendición.
Bendición. Que Cristo nos conceda el gozo de la vida eterna. Amén.

Lectura 5
Frustrado el ladrón en su propósito de rapiña; y ardiendo en odio contra la religión que tal empleo de las riquezas ha instituido, no conseguiendo hallar en poder de Lorenzo riqueza alguna, se propone arrebatarle un tesoro más excelente: el depósito que constituía la más sagrada de sus riquezas. Le manda renunciar a Cristo, y se dispone a atacar el valor de aquel corazón de diácono con crueles suplicios. Resultando impotentes los primeros, los reemplaza por otros más violentos. Manda asar sobre las brasas los miembros despedazados y las carnes en que han abierto tantas heridas; manda colocarlos sobre unas parrillas de hierro ardiendo, y que vayan volviéndolos lentamente, para que las torturas resulten más crueles y más prolongado el suplicio.
V. Tú, Señor, ten piedad de nosotros.
R. Demos gracias a Dios.

R. No me abandones, oh padre santo, porque ya he distribuido vuestros tesoros.
* Hijo mío, no te dejo ni te abandono; sino que te esperan mayores combates por la fe de Cristo.
V. Los que ya somos de edad avanzada sólo debemos sostener un ligero combate, pero a ti, que eres joven, te está reservada una victoria más gloriosa: dentro tres días, el Levita seguirá al Pontífice.
R. Hijo mío, no te dejo ni te abandono; sino que te esperan mayores combates por la fe de Cristo.
V. Iube, Dómine, benedícere.
Benedictio. Ignem sui amóris accéndat Deus in córdibus nostris. Amen.

Lectio 6
Nihil óbtines, nihil próficis, sæva crudélitas. Subtráhitur torméntis tuis matéria mortális, et, Lauréntio in cælos abeúnte, tu déficis flammis tuis. Superári cáritas Christi flamma non pótuit; et ségnior fuit ignis, qui foris ussit, quam qui intus accéndit. Sævísti persecútor in Mártyrem: sævísti, et auxísti palmam, dum ággeras pœnam. Nam quid non ad victóris glóriam ingénium tuum réperit, quando in honórem transiérunt triúmphi étiam instruménta supplícii? Gaudeámus ígitur, dilectíssimi, gáudio spiritáli, et de felicíssimo íncliti viri fine gloriémur in Dómino, qui est mirábilis in Sanctis suis, in quibus nobis et præsídium constítuit et exémplum; atque ita per univérsum mundum claríficat glóriam suam, ut a solis ortu usque ad occásum, leviticórum lúminum coruscánte fulgóre, quam clarificáta est Ierosólyma Stéphano, tam illústris fíeret Roma Lauréntio.
V. Tu autem, Dómine, miserére nobis.
R. Deo grátias.

R. Beátus Lauréntius clamávit et dixit: Deum meum colo, illi soli sérvio;
* Et ídeo non tímeo torménta tua.
V. Mea nox obscúrum non habet, sed ómnia in luce claréscunt.
R. Et ídeo non tímeo torménta tua.
V. Glória Patri, et Fílio, * et Spirítui Sancto.
R. Et ídeo non tímeo torménta tua.
V. Dígnate, Señor, dar tu bendición.
Bendición. Que Dios encienda en nuestros corazones el fuego de su amor. Amén.

Lectura 6
Nada puedes, nada adelantas, bárbara crueldad. El elemento mortal se sustrae a tus tormentos: Lorenzo sube al cielo y te deja con tus llamas impotentes. Las llamas no han vencido la caridad de Cristo; y el fuego exterior resultó ser más débil que aquel en que dentro se abrasaba el corazón del Mártir. Te has ensañado, oh perseguidor, en este Mártir, consiguiendo añadirle una nueva corona a cada nuevo suplicio. ¿Qué no ha inventado tu ingenio para contribuir a la gloria del vencedor, ya que los mismos instrumentos de suplicio contribuyen a realzar su triunfo? Llenémonos, amadísimos, de gozo espiritual; y en la santa muerte de este héroe, glorifiquemos al Señor, que es admirable en sus santos, y nos da en ellos, el socorro y el ejemplo. Ha hecho resplandecer su gloria del uno al otro confín del orbe; desde el Oriente hasta el Occidente brillen los fulgores del diaconado, y que Roma sea ilustre por Lorenzo como lo es Jerusalén por Esteban.
V. Tú, Señor, ten piedad de nosotros.
R. Demos gracias a Dios.

R. El bienaventurado Lorenzo exclamó: Yo sólo honro a mi Dios, y a Él sólo sirvo:
* Por esto no temo tus tormentos.
V. Mi noche no tiene tinieblas, sino que todo en ella se muestra resplandeciente.
R. Por esto no temo tus tormentos.
V. Gloria al Padre, al Hijo, * y al Espíritu Santo.
R. Por esto no temo tus tormentos.
Nocturn III.
Ant. Strinxérunt * córporis membra pósita super cratículam: subiciéntibus prunas insúltat Levíta Christi.
Psalmus 14 [7]
14:1 Dómine, quis habitábit in tabernáculo tuo? * aut quis requiéscet in monte sancto tuo?
14:2 Qui ingréditur sine mácula, * et operátur iustítiam:
14:3 Qui lóquitur veritátem in corde suo, * qui non egit dolum in lingua sua:
14:3 Nec fecit próximo suo malum, * et oppróbrium non accépit advérsus próximos suos.
14:4 Ad níhilum dedúctus est in conspéctu eius malígnus: * timéntes autem Dóminum gloríficat:
14:5 Qui iurat próximo suo, et non décipit, * qui pecúniam suam non dedit ad usúram, et múnera super innocéntem non accépit.
14:5 Qui facit hæc: * non movébitur in ætérnum.
V. Glória Patri, et Fílio, * et Spirítui Sancto.
R. Sicut erat in princípio, et nunc, et semper, * et in sǽcula sæculórum. Amen.

Ant. Strinxérunt córporis membra pósita super cratículam: subiciéntibus prunas insúltat Levíta Christi.
Nocturn III.
Ant. Ataron estrechamente * los miembros de su cuerpo a unas parrillas; mas el levita de Cristo se burlaba de los que iban atizando el fuego.
Salmo 14 [7]
14:1 ¡Ah, Señor!, ¿quién morará en tu celestial tabernáculo? * ¿o quién descansará en tu santo monte?
14:2 Aquel que vive sin mancilla * y obra rectamente.
14:3 Aquel que habla la verdad que tiene en su corazón * y no ha forjado ningún dolo con su lengua;
14:3 Ni ha hecho mal a sus prójimos * ni ha consentido que fuesen infamados.
14:4 El que en su estimación tiene al malvado por nada, * mas honra a aquellos que temen al Señor;
14:5 Que si hace juramento a su prójimo, no le engaña. * Que no da su dinero a usura, ni se deja cohechar contra el inocente.
14:5 Quien así se porta, * no será conmovido por toda la eternidad.
V. Gloria al Padre, al Hijo, * y al Espíritu Santo.
R. Como era en el principio, ahora y siempre, * por los siglos de los siglos. Amén.

Ant. Ataron estrechamente los miembros de su cuerpo a unas parrillas; mas el levita de Cristo se burlaba de los que iban atizando el fuego.
Ant. Igne me examinásti, * et non est invénta in me iníquitas.
Psalmus 16 [8]
16:1 Exáudi, Dómine, iustítiam meam: * inténde deprecatiónem meam.
16:1 Áuribus pércipe oratiónem meam, * non in lábiis dolósis.
16:2 De vultu tuo iudícium meum pródeat: * óculi tui vídeant æquitátes.
16:3 Probásti cor meum, et visitásti nocte: * igne me examinásti, et non est invénta in me iníquitas.
16:4 Ut non loquátur os meum ópera hóminum: * propter verba labiórum tuórum ego custodívi vias duras.
16:5 Pérfice gressus meos in sémitis tuis: * ut non moveántur vestígia mea.
16:6 Ego clamávi, quóniam exaudísti me, Deus: * inclína aurem tuam mihi, et exáudi verba mea.
16:7 Mirífica misericórdias tuas, * qui salvos facis sperántes in te.
16:8 A resisténtibus déxteræ tuæ custódi me, * ut pupíllam óculi.
16:9 Sub umbra alárum tuárum prótege me: * a fácie impiórum qui me afflixérunt.
16:10 Inimíci mei ánimam meam circumdedérunt, ádipem suum conclusérunt: * os eórum locútum est supérbiam.
16:11 Proiciéntes me nunc circumdedérunt me: * óculos suos statuérunt declináre in terram.
16:12 Suscepérunt me sicut leo parátus ad prædam: * et sicut cátulus leónis hábitans in ábditis.
16:13 Exsúrge, Dómine, prǽveni eum, et supplánta eum: * éripe ánimam meam ab ímpio, frámeam tuam ab inimícis manus tuæ.
16:14 Dómine, a paucis de terra dívide eos in vita eórum: * de abscónditis tuis adimplétus est venter eórum.
16:14 Saturáti sunt fíliis: * et dimisérunt relíquias suas párvulis suis.
16:15 Ego autem in iustítia apparébo conspéctui tuo: * satiábor cum apparúerit glória tua.
V. Glória Patri, et Fílio, * et Spirítui Sancto.
R. Sicut erat in princípio, et nunc, et semper, * et in sǽcula sæculórum. Amen.

Ant. Igne me examinásti, et non est invénta in me iníquitas.
Ant. Me probaste con el fuego, * y en mí no se halló maldad.
Salmo 16 [8]
16:1 Atiende, ¡oh Señor!, a mi justicia, * acoge mis plegarias.
16:1 Presta oídos a mi oración, * que no la pronuncio con labios hipócritas.
16:2 Salga de tu benigno rostro mi sentencia; * miren tus ojos la justicia de mi causa.
16:3 Pusiste a prueba mi corazón, y le has visitado durante la noche; * me has acrisolado al fuego, y en mí no se ha hallado iniquidad.
16:4 Lejos de hablar mi boca según el proceder de los hombres mundanos; * por respeto a las palabras de tus labios he seguido las sendas escabrosas de la virtud.
16:5 Asegura constantemente mis pasos por tus senderos, * a fin de que mis pies no resbalen.
16:6 Yo he clamado a ti, Dios mío, porque siempre me has oído benignamente; * inclina, pues, hacia mí tus oídos, y escucha mis palabras.
16:7 Haz brillar de un modo maravilloso tu misericordia, * ¡oh Salvador de los que en ti esperan!
16:8 De los que resisten el poder de tu diestra, guárdame, Señor, * como a las niñas de los ojos.
16:9 Ampárame bajo la sombra de tus alas, * contra los impíos que me persiguen.
16:10 Han cercado mis enemigos mi alma. Han cerrado sus entrañas a toda compasión; * hablan con altanería.
16:11 Después de haberme arrojado fuera, ahora me tienen cercado por todas partes; * tienen puestas sus miras para dar conmigo en tierra.
16:12 Están acechándome como el león preparado a arrojarse sobre la presa, * o como el leoncillo, que en lugares escondidos está en espera.
16:13 Levántate, ¡oh Señor!, prevé su golpe, y arrójalos por el suelo; * libra mi alma de las garras del impío; quítales su espada a los enemigos de tu diestra.
16:14 Sepáralos, Señor, de los buenos, aun mientras viven, * de aquellos que son en corto número sobre la tierra, en la que han saciado su apetito de tus exquisitos bienes.
16:14 Se llenan de hijos según su deseo; * y dejan después a sus nietos el resto de sus caudales.
16:15 Pero yo compareceré en tu presencia con la justicia de mis obras; * y quedaré plenamente saciado, cuando se me manifieste tu gloria.
V. Gloria al Padre, al Hijo, * y al Espíritu Santo.
R. Como era en el principio, ahora y siempre, * por los siglos de los siglos. Amén.

Ant. Me probaste con el fuego, y en mí no se halló maldad.
Ant. Interrogátus * te Dóminum conféssus sum, assátus grátias ago.
Psalmus 20 [9]
20:2 Dómine, in virtúte tua lætábitur rex: * et super salutáre tuum exsultábit veheménter.
20:3 Desidérium cordis eius tribuísti ei: * et voluntáte labiórum eius non fraudásti eum.
20:4 Quóniam prævenísti eum in benedictiónibus dulcédinis: * posuísti in cápite eius corónam de lápide pretióso.
20:5 Vitam pétiit a te: * et tribuísti ei longitúdinem diérum in sǽculum, et in sǽculum sǽculi.
20:6 Magna est glória eius in salutári tuo: * glóriam et magnum decórem impónes super eum.
20:7 Quóniam dabis eum in benedictiónem in sǽculum sǽculi: * lætificábis eum in gáudio cum vultu tuo.
20:8 Quóniam rex sperat in Dómino: * et in misericórdia Altíssimi non commovébitur.
20:9 Inveniátur manus tua ómnibus inimícis tuis: * déxtera tua invéniat omnes, qui te odérunt.
20:10 Pones eos ut clíbanum ignis in témpore vultus tui: * Dóminus in ira sua conturbábit eos, et devorábit eos ignis.
20:11 Fructum eórum de terra perdes: * et semen eórum a fíliis hóminum.
20:12 Quóniam declinavérunt in te mala: * cogitavérunt consília, quæ non potuérunt stabilíre.
20:13 Quóniam pones eos dorsum: * in relíquiis tuis præparábis vultum eórum.
20:14 Exaltáre, Dómine, in virtúte tua: * cantábimus et psallémus virtútes tuas.
V. Glória Patri, et Fílio, * et Spirítui Sancto.
R. Sicut erat in princípio, et nunc, et semper, * et in sǽcula sæculórum. Amen.

Ant. Interrogátus te Dóminum conféssus sum, assátus grátias ago.
Ant. Al ser interrogado, * te confesé como Señor; al ser asado, te doy gracias.
Salmo 20 [9]
20:2 Oh, Señor, en tu gran poder hallará el rey su alegría, * y saltará de extremado gozo por la salvación que le has enviado.
20:3 Tú le has cumplido el deseo de su corazón, * y no has frustrado los ruegos que formaron sus labios.
20:4 Antes, te has anticipado a él con bendiciones amorosas; * le pusiste sobre la cabeza una corona de piedras preciosas.
20:5 Te pidió vida, * y Tú le has concedido alargar sus días por los siglos de los siglos.
20:6 Grande es su gloria por la salvación que le has dado. * Aún le revistarás de una gloria y esplendor mucho más grande.
20:7 Porque Tú harás que él sea bendición eterna; * lo colmarás de gozo con sólo mostrarle tu rostro.
20:8 Por cuanto el rey tiene puesta su confianza en el Señor; * por lo mismo descansará inmóvil en la misericordia del Altísimo.
20:9 Alcance tu poderosa mano a todos tus enemigos; * descargue tu diestra sobre todos los que te aborrecen.
20:10 Mostrándoles tu rostro, harás de ellos como un horno encendido. * Airado el Señor los pondrá en consternación, y el fuego los devorará.
20:11 Extirparás su descendencia de la faz de la tierra, * y quitarás su raza de entre los hijos de los hombres.
20:12 Porque urdieron contra ti maldades; * forjaron designios que no pudieron ejecutar.
20:13 Tú los pondrás en fuga, * y tendrás aparejadas contra ellos, las flechas de tu arco.
20:14 Ensálzate, Señor, con tu poder infinito; * que nosotros celebraremos con cánticos e himnos tus maravillas.
V. Gloria al Padre, al Hijo, * y al Espíritu Santo.
R. Como era en el principio, ahora y siempre, * por los siglos de los siglos. Amén.

Ant. Al ser interrogado, te confesé como Señor; al ser asado, te doy gracias.
V. Magna est glória eius in salutári tuo.
R. Glóriam et magnum decórem impónes super eum.
Padre nuestro, que estás en los cielos, santificado sea tu nombre, venga a nosotros tu reino, hágase tu voluntad así en la tierra como en el cielo. El pan nuestro de cada día dánosle hoy; perdónanos nuestras deudas, así como nosotros perdonamos a nuestros deudores:
V. No nos dejes caer en tentación:
R. Mas líbranos del mal.
Absolución. El Señor omnipotente y misericordioso desate las cadenas de nuestros pecados. Amén.
Pater noster, qui es in cælis, sanctificétur nomen tuum: advéniat regnum tuum: fiat volúntas tua, sicut in cælo et in terra. Panem nostrum cotidiánum da nobis hódie: et dimítte nobis débita nostra, sicut et nos dimíttimus debitóribus nostris:
V. Et ne nos indúcas in tentatiónem:
R. Sed líbera nos a malo.
Absolutio. A vínculis peccatórum nostrórum absólvat nos omnípotens et miséricors Dóminus. Amen.

V. Dígnate, Señor, dar tu bendición.
Bendición. Que nos bendiga Aquél que vive y reina sin fin. Amén.

Lectura 7
Lectura del Santo Evangelio según San Juan
Jn 12, 24-26
En aquel tiempo: Dijo Jesús a sus discípulos: En verdad, en verdad os digo que si el grano de trigo, después de echado en la tierra no muere, queda infecundo. Y lo que sigue.

Homilía de San Agustín, Obispo.
Tratado 51 sobre San Juan.
El grano que debía multiplicarse era el mismo Señor Jesús. Debía morir víctima de la infidelidad de los judíos, y había de multiplicarse con la fe de los pueblos. Al exhortarnos en seguir los vestigios de su pasión, nos dice: “El que ama su alma, la perderá”; lo cual puede entenderse de dos maneras: “El que la ame la perderá”, esto es: ¿La amas? Piérdela. ¿Aspiras a vivir en Cristo? No temas la muerte por Cristo. Y también así: “El que ama su alma la perderá”, esto es: No la ames, no sea que la pierdas; no la ames en esta vida, no sea que la pierdas para la vida eterna.
V. Tú, Señor, ten piedad de nosotros.
R. Demos gracias a Dios.

R. Puesto en las parrillas, oh Dios, no os negué,
* Sometido al ardor del fuego, oh Jesucristo, os confesaré por Señor mío.
V. Probaste, Señor, mi corazón, y me visitaste de noche.
R. Sometido al ardor del fuego, oh Jesucristo, os confesaré por Señor mío.

V. Iube, Dómine, benedícere.
Benedictio. Evangélica léctio sit nobis salus et protéctio. Amen.

Lectio 7
Léctio sancti Evangélii secúndum Ioánnem
Ioannes 12:24-26
In illo témpore: Dixit Iesus discípulis suis: Amen, amen dico vobis, nisi granum fruménti cadens in terram, mórtuum fúerit, ipsum solum manet. Et réliqua.

Homilía sancti Augustíni Epíscopi
Tract. 51 in Ioannem, sub medium
Ipse Dóminus Iesus erat granum mortificándum et multiplicándum; mortificándum infidelitáte Iudæórum, multiplicándum fide populórum. Iam vero exhórtans ad passiónis suæ sectánda vestígia, Qui amat, inquit, ánimam suam, perdet eam. Quod duóbus modis intéllegi potest. Qui amat, perdet; id est, si amas, perdes. Si cupis vitam tenére in Christo, noli mortem timére pro Christo. Item álio modo: Qui amat ánimam suam, perdet eam; noli amáre, ne perdas; noli amáre in hac vita, ne perdas in ætérna vita.
V. Tu autem, Dómine, miserére nobis.
R. Deo grátias.

R. In cratícula te Deum non negávi,
* Et ad ignem applicátus te Dóminum Iesum Christum conféssus sum.
V. Probásti, Dómine, cor meum, et visitásti nocte.
R. Et ad ignem applicátus te Dóminum Iesum Christum conféssus sum.
V. Dígnate, Señor, dar tu bendición.
Bendición. Interceda por nosotros ante el Señor, el Santo cuya fiesta celebramos. Amén.

Lectura 8
Esta última parece la más conforme a la mente del Evangelio, ya que seguido se lee: Y el que aborrece su alma en este mundo, la guarda para la vida eterna. Al decir más arriba: El que ama su alma, hay que sobreentender: “en este mundo”; éste la perderá. Quien odie su alma, “en este mundo”, la guardará para la vida eterna. Grande y admirable sentencia, infiriéndose que el hombre profesa a su alma un amor que es causa de su perdición y un odio que le preserva de perecer. Si la amas mal, la odias; si la odias como es debido, la amas. Dichosos los que odian para conservar, por temor de perder con su amor.
V. Tú, Señor, ten piedad de nosotros.
R. Demos gracias a Dios.

R. Oh Hipólito, si creyeres en nuestro Señor Jesucristo,
* Te mostraré los tesoros y te prometo la vida eterna.
V. El bienaventurado Lorenzo, dijo a Hipólito: si creyeres en nuestro Señor Jesucristo.
R. Te mostraré los tesoros y te prometo la vida eterna.
V. Gloria al Padre, al Hijo, * y al Espíritu Santo.
R. Te mostraré los tesoros y te prometo la vida eterna.
V. Iube, Dómine, benedícere.
Benedictio. Cuius festum cólimus, ipse intercédat pro nobis ad Dóminum. Amen.

Lectio 8
Hoc autem, quod postérius dixi, magis habére vidétur evangélicus sensus; séquitur enim: Et qui odit ánimam suam in hoc mundo, in vitam ætérnam custódit eam. Ergo, quod supra dictum est, Qui amat, subintellégitur in hoc mundo, in vitam ætérnam ipse custódit eam. Magna et mira senténtia, quemádmodum sit hóminis in ánimam suam amor ut péreat, ódium ne péreat. Si male amáveris, tunc odísti; si bene óderis, tunc amásti. Felíces, qui odérunt custodiéndo, ne perdant amándo.
V. Tu autem, Dómine, miserére nobis.
R. Deo grátias.

R. O Hippólyte, si credíderis in Dóminum Iesum Christum,
* Et thesáuros tibi osténdo, et vitam ætérnam promítto.
V. Beátus Lauréntius Hippólyto dixit: Si credis in Dóminum Iesum Christum.
R. Et thesáuros tibi osténdo, et vitam ætérnam promítto.
V. Glória Patri, et Fílio, * et Spirítui Sancto.
R. Et thesáuros tibi osténdo, et vitam ætérnam promítto.
V. Dígnate, Señor, dar tu bendición.
Bendición. Que el Rey de los ángeles nos agregue a los ciudadanos del cielo. Amén.

Lectura 9
No pienses en darte la muerte, interpretando mal el deber de odiar tu alma en este mundo; por hacerlo así, ciertos hombres malvados y perversos, crueles e impíos, homicidas de sí mismos, se arrojan a las llamas, se ahogan, se lanzan a los precipicios y perecen. No es esta la enseñanza de Cristo; al contrario, Él mismo respondió al diablo cuando éste le sugería el pensamiento de precipitarse de lo alto del templo: “Retírate, Satanás, porque está escrito: No tentarás al Señor tu Dios”. Y el Señor dijo a Pedro, indicándole la muerte con que debía glorificar a Dios: Cuando eras joven, te ceñías tu mismo, e ibas adonde querías: pero cuando serás viejo, otro te ceñirá y te llevará adonde no quieras. Palabras que nos enseñan que el que va en pos de Jesucristo no debe darse la muerte, sino recibirla de otro.
V. Tú, Señor, ten piedad de nosotros.
R. Demos gracias a Dios.


Te Deum
A ti, oh Dios, alabamos: * a ti, oh Señor, te confesamos.
A ti, Padre Eterno, * reconoce y venera toda la tierra;
A ti todos los Ángeles, * a ti los cielos y todas las Potestades;
A ti los Querubines y Serafines, * claman sin cesar:

(Reverencia) Santo, Santo, Santo * el Señor Dios de los ejércitos.

Llenos están los cielos y la tierra * de la Majestad de tu gloria.
A ti el glorioso coro * de los Apóstoles,
A ti la venerable muchedumbre * de los Profetas,
A ti alaba el numeroso ejército * de los Mártires.
A ti la Iglesia santa * confiesa por toda la redondez de la tierra:
Por Padre * de inmensa majestad;
Y que debe ser adorado * tu verdadero y único Hijo;
Y también el Espíritu Santo * consolador.
Tú, oh Cristo, * eres Rey de la gloria.
Tú, el Hijo sempiterno * del Padre.

Reverencia
Tú, para rescatarnos * te hiciste hombre, y no tuviste a menos encerrarte en el seno de una Virgen.

Tú, destruido el imperio de la muerte, * abriste a los fieles el reino de los cielos.
Tú estás sentado a la diestra de Dios, * en la gloria del Padre.
Y de allí creemos * que vendrás a juzgarnos.

El siguiente verso se dice de rodillas.
Por esto te suplicamos socorras a tus siervos, * a quienes con tu sangre preciosa redimiste.

Haz que en la eterna gloria * seamos del número de tus santos.
Salva, Señor, a tu pueblo, * y bendice a tu herencia.
Y gobiérnalos, * y ensálzalos para siempre.
Todos los días * te bendecimos.

Reverencia, como es costumbre
Y alabamos tu nombre en los siglos, * y en los siglos de los siglos.

Dígnate, Señor, conservarnos * sin pecado en este día.
Ten, Señor, piedad de nosotros; * sí, ten de nosotros piedad.
Descienda, Señor, tu misericordia sobre nosotros, * pues pusimos en ti nuestra esperanza.
En ti, Señor, esperaré: * nunca seré confundido.
V. Iube, Dómine, benedícere.
Benedictio. Ad societátem cívium supernórum perdúcat nos Rex Angelórum. Amen.

Lectio 9
Sed vide ne tibi subrépat, ut teípsum velis interímere, sic intellegéndo, quod debes odísse in hoc mundo ánimam tuam. Hinc enim quidam malígni atque pervérsi hómines, et in seípsis crudelióres et sceleratióres homicídæ, flammis se donant, aquis se præfócant, præcipítio se collídunt, et péreunt. Hoc Christus non dócuit; immo étiam diábolo præcipítium suggerénti respóndit: Redi retro, sátana: scriptum est, Non tentábis Dóminum, Deum tuum. Petro autem dixit, signíficans qua morte clarificatúrus erat Deum: Cum esses iúnior, cingébas te, et ambulábas quo volébas; cum autem senúeris, alter te cinget et feret quo tu non vis. Ubi satis expréssit, non a seípso, sed ab álio debére occídi, qui vestígia séquitur Christi.
V. Tu autem, Dómine, miserére nobis.
R. Deo grátias.


Te Deum
Te Deum laudámus: * te Dóminum confitémur.
Te ætérnum Patrem * omnis terra venerátur.
Tibi omnes Ángeli, * tibi Cæli, et univérsæ Potestátes:
Tibi Chérubim et Séraphim * incessábili voce proclámant:

(Fit reverentia) Sanctus, Sanctus, Sanctus * Dóminus Deus Sábaoth.

Pleni sunt cæli et terra * maiestátis glóriæ tuæ.
Te gloriósus * Apostolórum chorus,
Te Prophetárum * laudábilis númerus,
Te Mártyrum candidátus * laudat exércitus.
Te per orbem terrárum * sancta confitétur Ecclésia,
Patrem * imménsæ maiestátis;
Venerándum tuum verum * et únicum Fílium;
Sanctum quoque * Paráclitum Spíritum.
Tu Rex glóriæ, * Christe.
Tu Patris * sempitérnus es Fílius.

Fit reverentia
Tu, ad liberándum susceptúrus hóminem: * non horruísti Vírginis úterum.

Tu, devícto mortis acúleo, * aperuísti credéntibus regna cælórum.
Tu ad déxteram Dei sedes, * in glória Patris.
Iudex créderis * esse ventúrus.

Sequens versus dicitur flexis genibus
Te ergo quǽsumus, tuis fámulis súbveni, * quos pretióso sánguine redemísti.

Ætérna fac cum Sanctis tuis * in glória numerári.
Salvum fac pópulum tuum, Dómine, * et bénedic hereditáti tuæ.
Et rege eos, * et extólle illos usque in ætérnum.
Per síngulos dies * benedícimus te.

Fit reverentia, secundum consuetudinem
Et laudámus nomen tuum in sǽculum, * et in sǽculum sǽculi.

Dignáre, Dómine, die isto * sine peccáto nos custodíre.
Miserére nostri, Dómine, * miserére nostri.
Fiat misericórdia tua, Dómine, super nos, * quemádmodum sperávimus in te.
In te, Dómine, sperávi: * non confúndar in ætérnum.
El resto se omite, salvo que Laúdes se haga aparte.
Reliqua omittuntur, nisi Laudes separandae sint.
Oración {del Propio de los Santos}
V. Señor, escucha nuestra oración.
R. Y llegue a ti nuestro clamor.
Oremos.
Te rogamos, omnipotente Dios, la gracia de que logremos apagar las llamas de nuestros vicios, Tú que diste al bienaventurado Lorenzo superar el fuego de sus tormentos.
Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, Dios, por todos los siglos de los siglos.
R. Amén.

Oratio {ex Proprio Sanctorum}
V. Dómine, exáudi oratiónem meam.
R. Et clamor meus ad te véniat.
Orémus
Da nobis, quǽsumus, omnípotens Deus: vitiórum nostrórum flammas exstínguere; qui beáto Lauréntio tribuísti tormentórum suórum incéndia superáre.
Per Dóminum nostrum Iesum Christum, Fílium tuum: qui tecum vivit et regnat in unitáte Spíritus Sancti, Deus, per ómnia sǽcula sæculórum.
R. Amen.

Conclusión
V. Señor, escucha nuestra oración.
R. Y llegue a ti nuestro clamor.
V. Bendigamos al Señor.
R. Demos gracias a Dios.
V. Las almas de los fieles, por la misericordia de Dios, descansen en paz.
R. Amén.
Conclusio
V. Dómine, exáudi oratiónem meam.
R. Et clamor meus ad te véniat.
V. Benedicámus Dómino.
R. Deo grátias.
V. Fidélium ánimæ per misericórdiam Dei requiéscant in pace.
R. Amen.

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